La Alianza: Fic Interactivo

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Error Macross
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Re: La Alianza: Fic Interactivo

Mensaje por Error Macross » Vie, 11 Oct 2019, 18:34

Bueno, esto iba a ser parte de mi próximo capitulo pero la verdad me quedo bastante largo y creo que cuadra mejor como una historia alternativa. Había reglas para esto pero la verdad me da medio igual, con todo lo que ha pasado ya se han roto varias reglas del fic antes y no pasó nada.



La Alianza, Capitulo final: “La gran victo......[ERROR]

[ERROR]

[ERROR]



A lo lejos una gigantesca tormenta se observa, la lluvia no para mientras los relámpagos surcan por el cielo y los truenos retumban continuamente. Pero debajo de la tormenta, es otra la lluvia, son otros los relámpagos, son otros los truenos. Es la lluvia roja formada por la sangre de los combatientes, los relámpagos que surgen con el choque de las armas, y los truenos que resuenan en el pecho de cada guerrero mientras siente que un movimiento en falso podría ser el último.

“Estamos cayendo”, grita Anah mientras con su magia frena flechas que aún pese al agua que cae se encuentran prendidas fuego, disparadas por un ejército de onis desagradables y deformes, “tenemos que irnos”.

“No”, grita el líder del grupo, “nunca habíamos llegado tan lejos, debemos vencer a Shinnok, es la única oportunidad”. Aún en medio de la batalla, mientras de un espadazo corta la cabeza de un guerrero Oni, mira la sombra de la gigantesca fortaleza del Dios Caído, la construcción más grande de todo el Netherrealm, de piedra negra obsidiana, alta en el firmamento de esta noche oscura y tormentosa.

“Anah tiene razón” grita Kung Lao El Grande, “ya es suficiente, no podemos ganar, las tropas nuestras están cayendo, debemos retirarnos mientras aún podemos”.

“Dije que no, no nos iremos sin terminar con el Dios Caído, es nuestro deber”, el líder del grupo los ignora y se va corriendo, dando saltos para esquivar los golpes y rebanando cabezas, brazos y piernas con cada movimiento.

Kung Lao el grande destroza un caballo zombi que se arrojaba contra el de un simple puñetazo. El animal partido al medio cae al suelo con su jinete zombi rompiéndose el cráneo como una calabaza al caer al piso, sus sesos se mezclan con el barro y la lluvia. El guerrero shaolin no se impacta por el espectáculo desagradable, y dirige su mirada a su compañera hechicera, “debo ir, tengo que detenerlo”.
Anah lo mira mientras con sus hechizos barre una tropa de onis armados con hachas que se le acercaban. Aunque ambos están lejos, sus miradas lo dicen todo “ve..., pero vuelve”.

“Lo haré”.

Kung Lao El Grande salta a una gran altura y al caer corre entre el campo de batalla. Su compañero está lejos, pero no puede evitar frenarse de vez en cuando para salvar a los otros miembros de la Alianza de las malignas bestias del Netherrealm a las cuales se enfrentan. Sin embargo, para muchos ya es muy tarde.

Mientras avanza, piensa en todo lo que lo llevo a este lugar, desde que le dio la mano al líder de la Alianza, desde que falsificó su muerte en Mortal Kombat. Tantos compañeros, muchos de ellos verdaderos amigos, que no podrán levantarse nunca más.

Logra ingresar a la fortaleza, y frente a una gigantesca puerta roja, observa a su compañero y líder, con parte de la ropa rasgada, y sangre tanto suya como ajena repartida por su cuerpo ¿lo quiere? ¿Lo respeta? ni él sabe bien cómo explicar su relación.

“Él está del otro lado”, le dice su líder sin siquiera darse la vuelta para mirarlo, “al fin, Shinnok, podremos enfrentarlo”.

“Te necesitan afuera, tenemos que irnos”.

Su líder se da vuelta, Kung Lao piensa que pese a la juventud de su rostro, en ese momento se ve totalmente viejo.

“No, este es el momento, debemos acabar con Shinnok, y todo terminara”.

“No puedes solo”.

“Entonces ven conmigo”.

“Moriremos los dos”.

“No con esto que tengo”, Kung Lao observa el objeto que su compañero tiene en su mano, y no lo entiende.

“Lo habíamos destruido...”.

“Los nueve demonios del Netherrealm..., después de lo que nos costó enfrentarnos a cada uno de ellos, ¿destruiría lo que obtuvimos?”.

“Es peligroso, no puedes usar eso”.

“O estás conmigo..., o estas en mi contra”, Kung Lao no sabe que decir, y se queda quieto ante su compañero, “veo que tomaste tu decisión”. Sin que el shaolin pueda detenerlo, el guerrero empuja la puerta e ingresa al salón principal.
“-----, he venido por ti”, grita al ingresar, la primera palabra es la más importante, y sin embargo, debe permanecer oculta para aquellos que escuchan esta historia por primera vez.

Sentado en un trono hecho de huesos de diferentes bestias, con un gigantesco cráneo detrás perteneciente al mismísimo Lucifer, el antiguo amo del Netherrealm, Shinnok lo observa mientras unas hermosas mujeres se acurrucan en sus pies, y enormes antorchas iluminan todo el lugar, rodeado de gárgolas esqueléticas.

“¿Eres el muchacho que dirige el ejercito que ataca mi hogar? ¿Por qué me llamas de esa forma?”.

“No me ignores, -----, sabes quién soy, he venido a terminar con tu tiranía, a terminar con esta oveja negra que mancha todo”.

“Creo que estas confundido, no tengo la menor idea de quién eres..., me aburres”.

Con un grito de dolor horrible, los músculos de las mujeres se contorsionan hasta que sus cuerpos se vuelven los de gigantescos onis monstruosos, arrojándose contra el muchacho, pero una energía demoniaca los consume hasta el hueso.

“¿Qué es eso que tienes ahí?”, Shinnok por primera vez parece sorprendido.

El líder de la Alianza levanta un extraño medallón negro con una cabra esquelética tallada en el de ojos rojos y largos cuernos que sobresalen. Un aura roja gira alrededor de su mano, mientras que las venas de su brazo derecho se encuentran marcadas en la piel, como si estuvieran a punto de salir arrancadas.

“Lo que necesito para acabar contigo, -----”.

“No entiendo porque sigues llamándome de esa forma. Aunque si puedes empuñar el Medallón de los Infiernos, creo que estas muy confundido sobre tu propia identidad”.

“Cállate, -----, esto termina aquí”, levantando el medallón, una energía que cambia entre roja y negra sale propulsada e impacta contra el Dios que comienza a gritar de dolor. El Líder de la Alianza empuña el medallón con firmeza, pero la piel de su brazo derecho comienza a resquebrajarse, las venas se hinchan hasta su rostro y se notan en las partes de su pecho que están a la vista debido al daño en la ropa. Aprieta los dientes intentando detener el dolor.

“Suéltalo”, le grita Kung Lao, que ingresó a la habitación, “te está matando”.

“Hazle caso, muchacho”, dice Shinnok, que a duras penas puede mantenerse en pie, “pese a la sangre que desconoces que circula por tu cuerpo, no puedes dominar ese poder”.

“No, no lo hare, esta es la única forma de acabar contigo”, su mano comienza a carbonizarse y el efecto sigue en parte de su brazo. Las lágrimas caen de su rostro mientras intenta mantenerse, eventualmente volviéndose rojas por la sangre. Un golpe lo tira al suelo anulando el efecto. El Medallón cae al piso, partiéndose en pedazos, un silencio invade todo durante unos segundos, hasta que vuelve a escucharse el ruido de la batalla del exterior, de las antorchas de la sala, y de la lluvia que no para.

“No”, grita el líder de la Alianza, mientras toma los fragmentos del medallón, pero estos lentamente van desintegrándose, “no, no puede ser”.

“Era la única forma, lo siento”, le dice Kung Lao, quien le dio el golpe.

“Maldito seas”, se da vuelta el otro, “lo arruinaste todo”.

“Mira tu mano”.

El líder de la alianza observa su mano derecha, y lo que parecían ser quemaduras han cambiado, ahora son escamas negras cubriendo toda su piel, y largas garras.

“Esto..., esto no significa nada, yo podía dominar ese poder...., yo podía...”.

Kung Lao el grande no sabe que responder, pero entonces una gigantesca energía los ataca. Shinnok se ha levantado y esta atacándolos con fuego demoniaco. Gracias a sus auras, logran frenarlo, pero les cuesta mucho.

“Esto ya ha durado demasiado”, dice el Dios, “terminare con sus vidas para que no puedan ser una molestia nunca más”.

Kung Lao el Grande a duras penas puede mantenerse en pie, “dame tu mano”, le dice a su compañero, “si juntamos nuestra energía, capaz podamos soportarlo hasta lograr escapar”.

El líder de la Alianza lo mira, y mientras el pelo de su cabeza se deshace por las llamas y parte de su piel comienza a quemarse, lo niega, “no, no lo haré”.

“Vamos a morir”, dice Kung Lao, quien ya siente como las llamas comienzan a quemar su piel y hervir su sangre.

El líder de la alianza se enfurece y le grita con fuerza, “no me importa, ambos ya morimos una vez, tu volviste porque yo quise que así fuera, pero en mi caso yo resucite al tercer día por mis propios medios, y volveré de nuevo, y todo aquel que crea en mí también vivirá, porque yo soy...”.

Finalmente los esqueletos de ambos, negros como el carbón, caen al suelo, no pasa mucho tiempo para que el viento disperse sus cenizas.



“No”, dice Anah afuera.

Una especie de Oni flaco azul con cuernos se acerca a ella, logra salvarla de un demonio con una boca similar a una lamprea próxima a subírsele, “¿Anah, que pasa?”.

“Están muertos...”.

“No...”.

El sin nombre observa a su alrededor.

“Arwy, Arwy”, grita Rock, mientras sostiene el cuerpo de su amiga, “di algo”, mira a Tempus, serio como siempre, que mantiene a los enemigos lejos con una esfera temporal, “está respirando muy leventemente, tenemos que hacer algo”.

“Vida está lejos”, le contesta Tempus, “intentare contactarla”.


Aqua frena las flechas que van hacia el con un muro de agua y arroja una serie de dagas que se congelan al instante atravesando a varios onis. Observa a Vida que esta acurrucada al lado de un cuerpo. Alas de agua salen de su espalda y se propulsa hacia ella.

“¿Vida, que está pasando?, tienes que moverte”.

Vida levanta el rostro con lágrimas en los ojos, y le señala a su compañero partido al medio en el suelo, “no pude hacer nada, está muerto”.

“Makusha...”, dice Aqua, pero rápidamente deja de pensar eso, “no importa, tenemos que irnos de aquí ya, déjame ayudarte”, le ofrece su mano, pero entonces una lanza lo atraviesa por un costado desde atrás. El guerrero se da vuelta rápidamente y hace explotar al Oni que lo atravesó haciendo que su sangre salga de adentro de su cuerpo con su control sobre el agua. Al sacarse la lanza, liquido rojo brota a borbotones de la herida.

“Aqua, estas herido”, grita Vida, “déjame ayudarte”.

“Está bien, no te preocupes”, dice con dificultad, “intentemos reagruparnos”.


“Tenemos que hacer eso”, le dice Anah al Sin Nombre.

“No...”.

“Acordamos que eso sería lo que haríamos si alguna vez pasaba algo como esto”.

“Ninguno de ellos lo sabe, es injusto”.

“Morirán si no tomamos esa decisión”.

“Creo que preferirían eso antes que el destino que quieres darles”.

“Es la única forma de que pueda salvarlos..., y también...”, Anah se toca el vientre, “salvarlo a él”.

“¿De quién es?”.

“¿En serio me preguntas eso?”.

El Sin Nombre se queda callado unos segundos, “está bien, hazlo, pero inclúyeme también”.

“¿Estás seguro?”.

“No, pero no hay tiempo para pensarlo. Quiero conservar mi memoria”.

“De acuerdo”, Anah saca antiguos pergaminos, y prepara posiblemente el hechizo más peligroso jamás realizado. Y cuando termina, todo el lugar comienza a brillar.


FIN

[ERROR]

[ERROR]


Continuara...

La amenaza de Shao Kan a sucumbido. La mayoría de los guerreros de la tierra han perecido en el desarrollo de este interminable hecho. Solo quedamos unos pocos para remediar todo el mal que El Emperador a traído a la tierra. Sin embargo el mal no se ha acabado. Supe que en el mismo infierno magias oscuras y poderes malignos se están movilizando. Yo no puedo abandonar mi lugar aquí, y tampoco lo pueden hacer los guerreros que quedan, pues deben ayudarme a mis fines en el EarthRealm. Entonces, he pedido permiso a los dioses ancianos para formar un grupo que investigara estos hechos en el NetherRealm. Ellos, para mantener la imparcialidad, me han obligado a escoger cada uno de los integrantes con una condicion: Debían ser de origenes distintos, o "RAZAS", como ellos lo llaman. Todos estos integrantes deberán formar una alianza y navegar por los mares del infierno y asi poder desmentir mis premoniciones. Una nube oscura se avecina, y debemos estar preparados.
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The ST. Jimmy
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Re: La Alianza: Fic Interactivo

Mensaje por The ST. Jimmy » Lun, 28 Oct 2019, 19:53

Eu, ¿quien te dijo que podias usar a Rock de esa forma? No me gusta, cambialo.


Bueno pero ahora finalmente pude hacerme tiempo para leer. Buen uso de esa mecanica de historia alternativa, asi ademas te ahorras meter cosas extra en tu capitulo en el presente. Bien pensado, Woody xd
La escena de los brazaletes peleando hubiese sido muy emotiva si mas gente desarrollaba al suyo. Al menos la parte de Aqua y la de Rock y Arwy me intrigo como para leer mas :'v

repzero1
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Re: La Alianza: Fic Interactivo

Mensaje por repzero1 » Mar, 24 Dic 2019, 04:21

Conste que de haber sabido antes, hubiera posteado hace tiempo, pero que mientras aca esta mi parte, algo corta ya que ora no tuve hilos ni mucho que conectar pendiente :v

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Ambos guerreros habían visto como sus compañeros trataban de cruzar el cielo de la imaginación con relativo éxito, por un momento habían perdido de vista a Cedric e Insigno y el portal por donde se vislumbraban desapareció, solo para que se repitiera con los otros y dejaran de ser vistos, pero también pudieron ver que Cedric e Insigno se reencontraban con “Blestang”, León y Tundra, aunque no fue el único portal en cerrarse y no entendían del todo porque Insigno se veía tan diferente.

El segundo portal que permanecía era aquel que veía hacia la gran montaña nevada donde ahora tenía a las figuras de Maury, Kazuma y Sonata, pero por ningún lugar podían ver el cuerpo real de Blestang, a Wolf, o a Freeze. Shamsa y Titán decidieron recorrer las “calles” formadas entre aquellas estructuras, ignorando lo más posible ver en su interior. Titán no dejaba de pensar en cómo vio su propio cadáver dos veces y con diferentes heridas, aunque uno fuera de un color de piel diferente, algo en su mente le decía que sin duda alguna se trataba también de él. Su compañera quería evitar verle el rostro para no contagiarse de la misma angustia que torturaba al primer líder de su Alianza, y mucho menos quería ver que podría encontrar en alguna de esas casas sobre ella o cuan peor sería comparado al bosque desde donde Jofiel la “arrancó”.

Sin ningún edificio o construcción que sobresaliera de aquél mar de piedra, arena y huesos ellos debían caminar manteniendo contacto con sus espaldas mientras ambos miraban en direcciones opuestas, no tenían claro si el lugar de Jofiel sería exactamente igual a todos los que han visto, o si acaso por tratarse de un ángel de gran poder y ego podrían encontrar algún indicio claro de donde encontrarlo. Ante esta idea, una gran pirámide invertida de color negro se materializo por encima de la ciudad, al igual que con aquellas estructuras, o el oasis, de un momento a otro la sombra de aquel edificio los cubría de la luz, aunque a Shamsa le pareció ver por un momento que la pirámide crecía más de tamaño a la vez que se alejaba de ellos.

Sin titubear, Titán y Shamsa corrieron de inmediato hacia la estructura, como si algo les dijera que ahí estará lo que buscan sin embargo, conforme se iban acercando no podían evitar una sensación de ser observados. Shamsa sabía bien el origen de aquel sentimiento, pero no quería voltear a comprobarlo, no quería dirigir su mirada a las estructuras que dejaban atrás y que eran una copia exacta, con un cadáver sentado sobre una silla y los restos calcinados de otro intentando alcanzar la salida. Por un breve instante, la pregunta que habría mantenido a raya por este tiempo se hizo presente en su mente consciente, si aquello eran las ideas de Titán tratando de retomar su lugar, ¿cuantas ideas de ella misma habrán deseado lo mismo?

No tuvo tiempo de reprimirse por hacerse tal pregunta, de repente la arena bajo los pies de ambos comenzó a caer hacia un vacío sin fondo, rodeados por una nada que les hizo recordar el Limbo alterado. Podrían jurar que vieron a Jun saludarlos, aunque les parecía más pequeña de lo normal, con un gorro puntiagudo rojo y una bolsa grande y llena a su espalda. Los granos de arena seguían cayendo a su alrededor, haciendo ver la nada estuviera repleta de estrellas. Shamsa solo podía ver hacia la profundidad de aquél lugar y preguntarse que podría haber hecho diferente…

Jamás debieron haber escuchado a Raiden

¿Y si nunca hubiera usado la daga? ¿Si nunca hubiera aceptado el collar de perlas? ¿Qué tal si hubiera perdido contra su reflejo oscuro? ¿Qué tal si Blestang hubiese visto más sobre sus pasos de baile?

Jamás debieron haber tomado los brazaletes

Titán había intentado alcanzar el borde para agarrarse, pero solo alcanzó un puñado de arena que soltó inconscientemente para saludar a Jun, y al igual que Shamsa reflexionaba sobre cada decisión que lo habría llevado a ese punto. ¿Su sacrificio inicial habría sido en vano? ¿Realmente era necesario que regresara cuando León ya estaba a cargo? ¿Que significaba la palabra "Padoru" que vio salir de los labios de Jun? Hasta ahora, habrían tenido que pelear contra los ángeles, o contra guardianes corruptos que querían ese poder para ellos, ¿Pudieron haber cruzado algún cielo sin tener que luchar contra algo o alguien? ¿Pudo haber ayudado a Wolf?

NO
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…………………………………………..
ELLOS HABRÍANMUERTO

Las voces de Wolf y Blestang resonaron en ambos, ellos sabían bien que habrían tomado ciertas acciones por su propio egoísmo y temor, pero sabían que también había sentimientos de protección y preocupación hacia sus compañeros de la alianza, hacia sus seres queridos tanto los que permanecían con vida como aquellos que habrían perdido por sus propios errores, y hacia todos los camaradas que no solo durante este, sino en sus viajes anteriores habían conocido. Eso les había impulsado a protegerlos, así como sus propios compañeros habrían arriesgado sus vidas por los demás y por lo que seguirían así hasta terminar la misión.

Ambos recordaron como Leon habia regresado a donde Blestang habia estado, vencer una copia de él, y despues desaparecieron de los portales y se reencontraron con Cedric, algo había hecho el hechicero, y ambos sabían que de algun modo tenía que ver con las ideas. Shamsa acercó sus brazos para dirigirse hacia Titán, quien usó su fuerza para lanzar a Shamsa lo más lejos posible. Ambos habrían coordinado sus acciones sin hablarse, ambos habrían planeado una estrategia para acercarlos a la salida de aquél lugar, y ahora Shamsa usaba su poder para hacer que toda la arena caída se reformara en algo que pudiera agarrar, y con lo que podía subir a Titán.

El solo tuvo que levantar su brazo sin ver de qué dirección provendría, y sujeto la arena de Shamsa mientras ambos eran llevados de vuelta a la superficie, la que para sorpresa de ambos pareció estar mucho más cerca que lo que habrían recorrido durante su caída. no eran hechiceros y no podrían hacer lo que León, pero al menos habían comprobado de primera mano como funcionaba el cielo, si bien no lo comprendían a profundidad para conveniencia de los imaginadores.

Ambos se vieron mutuamente, y vieron que a la derecha de ellos la estructura tenía el cuerpo de Wolf, a lo que ambos no pudieron evitar soltar una risa llena de ironía y satisfacción... sin embargo, a la izquierda, el contenido de la estructura ahora esférica les hizo guardar silencio, ahora lo que veían no eran cuerpos reflejando las diferentes muertes, o en estado de putrefacción en vida como si un imaginador lo hubiera puesto en pausa, no, lo que veían era el cuerpo de Blestang, sano y salvo, aunque sin responder. Titán se acercó a sacudirlo pero Shamsa lo detuvo antes que tocara al monje para señalarle como, a pesar de estar intacto, no parecía tener respiración alguna. Aun así, se podía mantener de pie sin ayuda, y Shamsa podía ver que tenía la expresión y los músculos tensos como quien se prepara para entrar al campo de batalla con una sonrisa.

Titán sugirió lanzar el cuerpo por el portal donde habrían visto a Cedric reunirse con León, pues parecían discutir algo con el espíritu del brazalete de Blestang, aunque no podían verla con la misma claridad que a los demás, pero Shamsa le recordó la gravedad opresora que sintieron cuando lo intentaron, y probablemente Blestang no querrá ser aún más enano. Por el momento, dejarían a Blestang y Wolf como estaban, hasta que puedan encontrar algo que les ayude, pero para ello tendrían que volver a encontrar aquella pirámide invertida.

– Aunque nos tapó el sol – Titán decía mientras recordaba como la habrían encontrado – Me pareció ver que estaba hecha de obsidiana… y que se acercaba pero disminuía su tamaño…

Shamsa se sorprendió al oír esas palabras, porque no solo le pareció que la pirámide se alejó y creció sino que el material que la formaba era más parecida al carbón. Antes que pudiera decírselo a Titán, de nuevo en un parpadeo y sin que ninguno de los dos lo hubiera visto la pirámide se alzaba por encima de ellos, solo que ahora podían ver que el material negro parecía formar diminutas escamas reflejantes, estaba lo suficientemente cerca de ellos y al tacto se sentía suave, pero dejó un rastro de polvo negro en sus dedos.

- Quizás…. – Titán no pudo terminar su oración, un montón de arena lo golpeó y alejó de Shamsa, mientras ella volteaba para ver una sombra que saltaba por encima de ella, y otra figura que parecía una cruza de humano y un anole. Ella en un movimiento saltó hacia su oponente sacando la daga para cortarle el cuello, pero una espada con hojas de obsidiana detuvo su ataque, y con la otra mano una esfera de hielo la lanzaba lejos.

Después que la nube de arena se asentó, Titán observó al humanoide reptilesco que amenazaba a Shamsa, pero no pudo acudir en su ayuda gracias a un oponente que se movía rápido alrededor de él. Se acercó de nuevo pero cuando su oponente ataco con una garra de arena Titán predijo lo que ocurriría y lanzo un golpe a su quijada, lo que le permitió ver que su oponente aparentaba ser una mujer humana, pero de piel más parecida a la ceniza, con ropas color naranja y pantalones beige rasgadas, su rostro solo tenia dos huecos por ojos y sus labios permanecían cerrados, pero de algún modo le parecía familiar. Una de sus manos era una garra cuya palma media al menos 1 metro de largo, cada dedo extendiéndose entre 50 y 70cm y terminando en puntas afiladas. Su otra mano también estaba cubierta de arena, pero en vez de una garra formaba una gran espada que blandía con lentitud.

Los necesito con vida, yo mismo los quiero reemplazar

Titán retrocedió para evitar el corte, pero los movimientos de la garra eran más rápidos y cubrían mayor distancia, empujándolo contra el exterior de una de las casas. La arena comenzó a cubrirlo con intención de asfixiarlo, pero Titán tuvo tiempo de ver la conducta de la criatura. Le pareció que sentía curiosidad por él pero que no había una malicia sádica, que estaba solo eligiendo el método más seguro de incapacitarlo, pero tenía ansias de usar esa hoja de arena para decapitarlo, más de una vez levantó su brazo pero no se atrevía a lanzar el corte.

Shamsa buscaba el mejor ángulo para atacar al iguanoide pero era inútil, si saltaba por encima de él un ráfaga gélida estaba preparada para recibirla seguido de un golpe con el lado plano de su arma, por debajo era golpeada por la cola de su oponente o por un corte vertical, el cual ella apenas tenía tiempo de evadir. Ella no quería perder mucho tiempo y estaba atacando más frenéticamente mientras veía a Titán ser cubierto por la arena. Quiso ir con su compañero para ayudar, el enemigo fue más rápido para cortarle el paso pero ahora ella había visto lo que Titán hizo, como él había estado observando a su enemigo y como contraataco, ahora ella predijo lo que ocurriría, que el enemigo solo querría entretenerla, no atacarla por la espalda, y ese sería el momento idóneo de usar su propio ataque de arena contra ambas criaturas.

¿QUÉ HACEN?

El militar tomo unos segundos para recuperarse y Shamsa fue con él para checar que estuviera bien, cuando ambas criaturas se alzaron por encima de ellos, sobre las estructuras. La criatura reptilezca preparó un tempano de hielo, mientras que la mujer ceniza saltó con su brazo espada hacia el frente. Ambos guerreros estaban preparados, Titán tomo una de las dagas de Shamsa para desviar el golpe de la mujer mientras que ella formó un muro solido de arena y luego uso la misma para atacar. Cuando ambos oponentes retrocedieron, Titán cerró la distancia y comenzó a atacar rápidamente sin darle tiempo a esa mujer a usar su velocidad, o tomar distancia con sus brazos para atacar. Por su parte, Shamsa ahora tenía dos columnas de arena con las cuales podía defender, pero tenía que enfocar toda su concentración en seguir los movimientos y predecir los siguientes, no podía evadir sabiendo que su oponente estaría listo para atacarla.

DETÉNGANLOS AHORA

En algún momento, ambos guerreros de la Alianza pensaron en la extraña coincidencia, tenían esa pirámide en frente, cuando un obstáculo apareció. Jun, que los extrañaba, pudo saludarlos un instante, antes que ellos volvieran a ese desierto extraño donde ahora estas criaturas los atacaban. Aquello que Shinnok les había pedido buscar, el “núcleo” de este ángel, la idea central estaría dentro de aquella pirámide, si tan solo… encontraban una forma de entrar…

NO LO CONSEG- muy tarde Jofiel, es mi turno, no el tuyo.

Ese pensamiento fue la clave de su victoria, cuando sus oponentes ahora debilitados se acercaron para cubrirse mutuamente las espaldas, ambos desearon una forma de entrar ahí y terminar con esta pelea, a lo cual la pirámide resonó, una vibración del espacio ocurrió a su alrededor, y en un instante la punta de la pirámide caía sobre ambas criaturas, aplastándolas, y ofreciéndole a ambos un acceso seguro.

Ambos guerreros vieron con alivio como sus oponentes ahora caían por un pozo infinito, Shamsa podía asegurar que vio a ambos entristecidos por su derrota, pero se sobrepuso su alegría de otra victoria en otro obstáculo de Jofiel. Hizo unas escaleras con la arena y se alistaban para subir. Las casas a su alrededor parecieron también sacudirse y ahora algunas tenían grietas donde antes el material era completamente liso, a excepción de aquellas donde sabían personas de la Alianza "estaban".

Antes de ingresar, ambos se concentraron en lo que sería la siguiente meta que sólo ellos podrían cumplir, y decidieron resumirlo en solo dos palabras importantes para encontrar a Jofiel: buscar y destruir.

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Lista mi parte, ojala esto siga avanzando y llegue pronto la reunion o/
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Re: La Alianza: Fic Interactivo

Mensaje por Error Macross » Mar, 21 Jul 2020, 02:17

El cielo de la imaginación es un lugar misterioso donde las posibilidades y las ideas se mezclan continuamente, sin embargo, en medio de todo esto...

“Cállate”.
OK.



“¿A sí que lo que necesitas es una idea que pueda relacionarte con Freeze para llegar a ella?”, pregunta Insigno.

“Si, creo que masomenos es como funciona eso”, contesta León.

“Ya veo, deberíamos pensar alguna forma. Capaz a través de las emociones. Desde que accedí a mi forma real puedo sentirlas. Aunque no es fácil, antes ni siquiera podía controlarlo, estaba cambiando de lugar con Jonh continuamente”.

“¿Jonh?”, pregunta León.

“Ah, las viejas épocas, Jonh, Titán, Insigno, Wolf, Shamsa y yo, que lindo era eso”, comenta el brazalete Blestang, “tu no lo conociste, León, pero era un gran tipo”.

“Si lo conocí, me sorprendió lo que dijo Insigno”.

“Bueno, tu nos caías mal en ese momento, así que no te teníamos tan en cuenta. ¿Jonh está en ti, Insigno?”.

“Si, su alma esta mezclada con la mía, a él no le gustaba que supieran eso, pero creo que no tiene sentido seguir ocultándolo”.

“Creo que me gustaría..., hablar con él”.

Insigno se concentra, pero ya sabe cuál será la respuesta antes de que Jonh se la diga, “por ahora no”, pese a la situación, Insigno pudo sentir el pesar en Blestang.

“Supongo que Jonh es el que estaba esa vez que entre a tu cuerpo también”, dice Tundra, “pero lo importante ahora es como piensas rastrear a Freeze”.

“Capaz pueda hacerlo si me concentro en como siente ella. La verdad no he tenido mucho contacto, y de lo poco que recuerdo creo que me tenía miedo debido a mi forma anterior”.

“Ah, tiempo de recuerdos”, Blestang se anima ante la situación, “a ver, a ver, pensemos en Freeze, ¿Por qué los imaginadores no la estarán usando tanto?”.

“Que idiotez”, dice Cedric.

“Hey, hey, badboy, no te pongas así. Tenemos que colaborar todos con esto”.

“¿Pero acaso te estás escuchando?, Varias veces usaste ese término de imaginador ¿Qué se supone que es?”.

“Es algo complicado de entender, los imaginadores son algo así como...”, León intenta hablar pero se da cuenta que no se le ocurre que decir.

“Tranquilízate, Cedric”, interviene Tundra, “yo tuve contacto con uno de estos imaginadores, y es algo serio. No creo que tengan interés en trabarnos el camino, pero de alguna forma ellos influyen las cosas aquí”.

“Eso es puras patrañas”.

“Se está repitiendo mucho ese término últimamente, parece que está de moda”, habla el brazastang, que es el brazalete Blestang pero reducido para más top.

“Me parece que algo no les está quedando claro a ninguno de ustedes. León, se supone que Kazuma te ayudó a entender más este lugar”.

“Si, es verdad eso”.

“Entonces puedes afirmar que nosotros somos algo externo a este lugar”.

“Si..., es una forma de decirlo, cortar la influencia del Cielo en mi me ha dado más libertad de movimiento”.

“Bueno, no sé qué idiotez les han vendido a ustedes, pero todos sabemos que este es el cielo de la Imaginación, un cielo para ideas y conceptos. Pero nosotros no somos eso, somos algo externo, al punto de que tuvieron que sacarle al alma al enano para transformarlo en esto que tenemos aquí”.

“¿Y a que vienes con todo esto?”.

“A que nosotros estamos imaginando lo que pasa”.

La mayoría mira extrañado a Cedric ante lo que él dice.

“Eso no tiene sentido, nosotros no imaginaríamos las cosas que nos están pasando”, habla Tundra claramente indignado.

“Si, además Jofiel me dijo que no podemos simplemente ir e imaginar cosas, sino yo ya hubiera dejado de ser un brazalete hace mucho”.

“Y también te harías más alto”.

“Hey”.

“No digo que estemos imaginando todo. Este lugar está construido de ideas. Ideas grandes e insondables. Pero siendo algo externo, nuestros pensamientos también influencian. No de manera directa. Vuelvo a decirlo, esto es mucho más grande que nosotros. Y no me gusta pensarlo así..., pero solo los dioses pueden pensar a un nivel como este”.

“¿Y a qué quieres llegar con esto?”, pregunta León.

“A que nos estamos metiendo en el patio de juegos de los chicos grandes. Este lugar lo imaginan los Elder Gods, o algo similar a ellos. Pero nuestras mentes también influyen, y de alguna forma nos estamos dando roles y funciones en la trama que están armando a nuestro alrededor”.

“Y entonces dices que todo eso que nos influencia no son imaginadores, sino que somos nosotros mismos”, habla León, claramente empezando a ver esto como una posibilidad.

“Si, ¿o acaso tu hablaste con tu supuesto imaginador?”.

“No..., al menos no desde que Kazuma se comunicó conmigo”.

“Y eso cierra mi argumento. Tu mente ya está reaccionando distinto a este lugar, tu imaginación no participa y entonces no necesitas darte un imaginador que justifique cosas. No sé ustedes, pero yo me siento real, y creo que todos somos reales y no personajes creados por un grupo de perdedores sin nada más que hacer”.

“Eso suena muy hiriente por alguna razón”, dice Brazastang.

“El punto es que de alguna forma hemos dado importancia diferente a cada uno de nosotros, no sé cuál es el criterio. Evidentemente a ninguno le importaba Kazuma, lo siento, pero alguien tenía que decirlo. Pero no creo que sea tan simple. Nuestra influencia es inconsciente. Y evidentemente con Freeze ha pasado algo particular”.

“¿Qué crees que ha pasado?”.

“Que la hemos sacado de la trama. No sé porque, la consideramos intocable, ni idea. El punto es que de alguna forma como que la sacamos del perímetro”.

“Oh, lo dijiste”.

“Ignorare eso. Un sujeto que Insigno y yo nos cruzamos dijo que conmigo pasaba algo raro, que mi imaginador estaba pero al mismo tiempo no, capaz es porque me fui tanto tiempo y el resto no tiene una idea tan clara de mí. No sé. El punto es que creo que aunque sea para protegerla, hemos excluido a Freeze por algo similar, una idea de que su imaginador está pero al mismo tiempo no está. León, intenta sentir a los demás”.

“No es tan fácil como piensas que es, Cedric, pero tienes algo de razón. Creo que Shamsa, Wolf, Titán y Maury están en algún lado, incluso Kazuma aunque se suponía que él no estaba en este cielo como nosotros. Pero no hay nada que me haga pensar en que Freeze se encuentra también”.

“Bien, ahora, ¿a quién le hemos creado un imaginador y a quien no?”.

“¿De qué hablas?”.

“Intentemos completar eso”.

Todos hablaron entre si de lo que habían vivido en el último tiempo.

“Bien, no estoy completamente seguro, pero creo que tengo una idea de cómo es esto. Mi caso es particular por alguna razón, pero no creo que deba contarme como teniendo un supuesto imaginador. No se cómo es con los que no están aquí, ya que no tuvimos contacto desde que esto empezó. Pero no creo que Kazuma tenga uno, y si Maury es el culpable del regreso de Gulya de manera indirecta, me parece que tampoco. De nosotros los que claramente sí lo tienen son Tundra, Insigno y el enano”.

“¿Y qué significa eso?”.

“Que eres de menor altura que el resto”.

“NO, ESA PARTE NO”.

“Que deberían ser los que se vayan de aquí. Hay que encontrar la forma de que vayan al séptimo cielo”.

“¿Qué diablos?” interviene Brazastang.

“He escuchado leyendas de ese lugar, el Cielo de los Dioses, pero no de cualquier dios, de los Elder Gods, nada más puede estar ahí, ni siquiera su ángel guardián Gabriel. Lo más probable es que de alguna forma se encuentre entre el sexto cielo y el séptimo. Lo único que debe existir en el séptimo Cielo es Shinnok”.

“Entonces no hay forma de llegar” dijo León.

“Capaz el enano pueda llevarlos, tiene una conexión con Shinnok. Además, por algo el si es protagonista”.

“¿Protagonista?”.

“Me parece un término horrible, pero partamos de que somos personajes imaginarios, aunque sabemos que no lo somos. Por alguna razón los que han recibido imaginador son los que hemos designado como protagonistas, y al resto no”.

“¿Tundra en vez de ti? ¿En qué cabeza cabe eso?”.

“Hey”.

“Lo siento, Tundra, sin rencores, pero has estado mucho menos tiempo aquí que el resto”.

“Mira, enano, no tengo ni idea de que pasa por nuestras cabezas, pero las cosas son así. Hemos nombrado a esas personas los protagonistas. Aquellos que deben terminar nuestra historia, y ese final está en el Séptimo Cielo. Y esto del cielo de la imaginación...., es una trama de relleno de muy bajo nivel. Y ya va siendo hora de que la cerremos. Si León, yo y los otros no somos los importantes aquí, tampoco lo son Freeze, ni Maury, ni la perra de Gulya. Entonces nosotros deberíamos cerrar esa parte, mientras ustedes buscan una forma de salir al Séptimo Cielo. Alguien no quiere que vayamos allí y nos está haciendo perder el tiempo, si son los Elder Gods, o Jofiel o algún otro, no tengo idea. Pero no creo que sea solo para evitar que devolvamos a Shinnok a su lugar, hay algo más. Algo seguramente relacionado con la destrucción de los reinos. Y lo queramos o no, en la clave están ustedes tres. Entre todos así lo hemos decidido sin darnos cuenta. Y no considero que haya sido al azar. Nuestras mentes influyen aquí, pero lo que define este lugar también lo hace en nosotros”, Cedric frunce el ceño, intentando cerrar su concepto, “por algo les dimos imaginadores, porque ustedes son los realmente peligrosos para quien quiera que nos esté jodiendo”.

“Hey, León, vamos, tú no te rebajarías de esa forma“, dice Tundra.

León se mantiene callado, pero eventualmente rompe el silencio, “no me queda claro nada, y es posible que Kazuma me haya logrado excluir y por eso no soy uno de estos protagonistas como dice Cedric, pero pese a eso..., yo debería haber sido un líder para este grupo en su momento, pero nunca pude serlo. Capaz yo mismo siento que no debería seguir adelante, que mi deber es resolver lo que pasa aquí para permitir que el resto siga. Pero como Cedric dijo, nuestras mentes no manejan esto, y no es tan simple como querer buscar explicaciones. Lo importante es que debemos ir a buscar al resto, necesitamos que el grupo este completo, y ahí capaz podamos entender mejor lo que sucede“.

Todos asintieron, capaz la gigantesca montaña de hielo que podían ver tenía alguna relación con Freeze y era un buen lugar para empezar, si es que ellos la habían creado sin darse cuenta...

Pero todo fue muy rápido...

El meteorito pareció crecer de tamaño a una velocidad vertiginosa, pero era solamente porque estaba cada vez más cerca, y acelerando...

Todos se pusieron en posición defensiva para intentar hacer algo antes de ser aplastados, León comenzó un hechizo de protección, Tundra pensó en teletransportarse. Pero ni los pensamientos iban tan rápido, nadie iba a llegar a terminar de formular una idea.

Insigno levantó las manos, deseando que su telequinesis estuviera con ella una vez más. Pero aunque su mente no tuvo el tiempo de pensarlo, aun así no hubiera servido de nada. Nunca tuvo el poder para mover algo tan enorme. Fue entonces cuando sintió una extraña energía, y una figura salió de su cuerpo.

Al instante todo a su alrededor se desvanece, quedando nomas una persona a su lado.

“Hola, Insigno, perdona que no aparecí anteriormente frente a ti, es que todos los demás lo hacían, y me parecía muy trillado. Te puse con un amigo, pero no salió muy bien eso, no entendió muy bien lo que tenía que hacer. Pero aquí estoy, listo para darte respuestas, soy tu imaginador y...”.

“Tú no eres real”,

La figura lentamente comienza a derretirse, sus órganos se desarman y caen al suelo mientras larga un gigantesco grito de dolor, que continúa incluso cuando su boca no es más que una mancha de sangre y piel en el suelo con dientes flotando en ella.








Hace mucho tiempo. Una pequeña niña juega en el patio de su hogar, normalmente siente muchas cosas, pero hoy el día estaba muy calmado. Entonces llegó el hechicero.

“Hola, pequeña niña ¿a qué juegas?”.

La misma lo observa asustada.

“No tengas miedo, niña, yo no lo tengo”.

Y el problema era ese, la niña siempre sentía las emociones de los demás, pero no podía sentir las del sujeto.

El hechicero se agachó y acarició a la niña en la cabeza, “sabes, tus padres la hicieron muy bien. Escaparon de los centros de detención, y pudieron alejarse lo suficiente para arrancar una vida nueva. Pero la magia es muy fuerte en algunos Edenianos, como tú, y una energía así no permanece indetectable a los ojos del Emperador”, no sentía la felicidad del hechicero aunque este sonreía, “una energía así no debería ser libre. No es conveniente para el reino”.

La niña tenía miedo, no sentía a sus padres, no sentía a nadie en todo el pueblo, empezó a llorar.

El hechicero se sobresaltó, una pequeña lagrima caía desde su ojo izquierdo, levantó la mano para quitarla, sus manos manchadas con sangre seca, “interesante..., a este nivel llegas, eres mucho más poderosa de lo que pensé. Me serás útil, niña”. De un fuerte golpe, el hechicero le atravesó el pecho.

Aunque la niña había muerto, un tiempo después volvió a sentir. No tenía cuerpo, era solo un alma, flotando en un montón como ella. Algunas eran malvadas, otras eran heroicas, y los enfrentamientos eran constantes. Eso la desesperaba, al igual que muchas otras almas, no tenía la fortaleza para poder tomar una forma concreta. Fue en medio de estas batallas que sintió un alma distinta, fuerte, un guerrero que detuvo para siempre los enfrentamientos con su poder.

“Todo se encuentra bien”, se comunicó con ella esta alma.

“Gracias, ¿quién eres?”.

“Solo un simple monje. Como todos aquí, caí en una batalla, pero Shang Tsung tomó mi alma, de la misma forma que la tuya, y nos juntó en un mismo lugar, tu cuerpo”.

“¿Por qué me hizo esto?”.

“Eres más poderosa de lo que crees, tu control de las emociones permitirá que tu cuerpo eventualmente se estabilice con todas estas almas en él. Tsung quiere tener control sobre el resultado, pero no lo tendrá, cuando nazcas nuevamente, tú lo tendrás. Y eventualmente estaré allí para ayudarte cuando sea necesario”.

La niña sonrió, y permaneció en espera, intentando tener control de todas las almas que el hechicero había juntado, volviéndose fuerte, pero como consecuencia del contacto con tantas mentes, perdió sus recuerdos.

El siguiente extracto fue publicado en este mismo fic varias páginas antes:

“Y ahí entras tu”, le dijo Olmark a Jonh.
“No entiendo”.
“Tu alma, debe ir a esa fusión, convertirse en la dirigente de las otras almas, tienes el poder para eso, y así evitar que Shang Tsung pueda dominar el resultado. Él ni siquiera se enterara de lo que saldrá de allí, mientras mantengas controlado el fragmento que dejó, ni le dará importancia siquiera”.
“Lo hare entonces”.
“Es poco probable que vuelvas”.
“Te equivocas, estaré allí desde el principio”.
Jonh ingresó a la conjunción de almas, mientras Olmark volvía a su tiempo.
Lentamente, la conjunción fue evolucionando con el agregado de Jonh, hacia una forma distinta.
Y así, formado por miles de almas de seres de miles de especies, sin recuerdos de la vida de cada una de ellas, Insigno nació.
Y esa es la historia.

FIN del extracto.


Y así como fue contado, en los restos de la antigua batalla contra el Emperador del Outworld, y sin sus recuerdos de su vida pasada, la pequeña niña renació como Insigno.



Y ahora, es momento de que aquel monje que la acompañó desde un principio también renazca.



Los escombros del meteorito caían por todos lados, pero ninguno de los miembros de la Alianza estaba herido. Habían visto esa figura, moviéndose más rápido que ninguna otra, dirigiéndose hasta el meteorito, y luego este había estallado en miles de pedazos.

Insigno estaba caída, y una mano la ayudó a levantarse.

“¿Jonh?”.

“Yo... ¿estoy afuera? “ dijo Jonh extrañado, “no lo entiendo”.

“Lo has hecho bien”, una figura se le acercó, limpiándose los fragmentos de los escombros del meteorito que había destrozado con su propia fuerza, “pero ahora debes superar tus demonios internos, y hay una batalla en la que serás más útil de esta forma”.

Jonh se quedó extrañado, “tú eres el guerrero que pensamos que era la forma real de Insigno”.

“Si. A diferencia de ti, yo si morí, y no tengo un cuerpo real. Este creo que existe por las reglas de este Cielo y mi propia voluntad. Es más que suficiente para que mi alma tenga un lugar y pueda pelear junto a ustedes”.

“Pero no volverás conmigo”, dice Insigno.

“No, ya no me necesitas. Eres fuerte. Además no creo que este en mi control eso, esta será mi última batalla”.

Insigno se concentra y su cuerpo lentamente vuelve a la forma con la que sus compañeros originalmente la habían conocido.

“¿Cómo hiciste eso?”, pregunta Jonh.

“Mi telequinesis depende del poder combinado de las almas que me forman. Sin él dentro mío tengo pleno control sobre esto, y creo que será más útil que mi poder empático en lo que viene”.

El monje asintió. Lentamente los demás se iban acercando. Uno de ellos pudo reconocerlo pese a su situación.

“¿Liu Kang?”, habla Brastang, “pero estabas muerto...”.

“Es verdad, pero Shang Tsung tomó mi alma luego de la batalla contra el Outworld para evitar que Quan Chi se hiciera con ella. Y sin darse cuenta, eso causó que pueda ayudarlos en la batalla que está por venir. Vamos, debemos salvar el mundo”.




En un lugar muy lejano, imposible de medir, algo extravagante sucede.

Shinnok se observa sus manos, “tenemos cuerpos”.

“¿Qué significa esto?”, dice su acompañante, Kung Lao El Grande.

Shinnok comienza a reír, “¿No te alegras de que estas comenzando a existir una vez más?”.

“¿Tu sabes lo que estás pasando?”.

“No, claro que no, todo esto es nuevo tanto para mí como para ti. Pero el Cielo entiende su situación mucho más que nosotros. Creo que siente que seres corpóreos van a llegar a él dentro de poco, y por eso nos ha dado formas”, lentamente Shinnok siente a su alrededor, “Oh, hermanos, veo que han estado jugando en mi ausencia..., pero han permanecido demasiado tiempo lejos de los Reinos para entenderlos como yo lo hago. Ninguno puede morir de verdad, solo cambian”.

Kung Lao solo pudo esperar.





Vengo pronto... aférrate a lo que tienes, para que nadie te quite tu corona.
Y en todos los vencedores, yo escribiré mi nuevo nombre.








Aclaración: Si, es Liu Kang. No, no tiene ningún conocimiento real sobre la situación actual que pueda ser útil. Si parece que si es porque es Liu Kang y es re groso.
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Re: La Alianza: Fic Interactivo

Mensaje por The ST. Jimmy » Mar, 21 Jul 2020, 08:15

Vamaaaa que podemos revivir el fic una vez mas :'v

Aunque Error lo re perfilo ya para el endgame, o al menos para no tener tantos personajes dando vueltas y centrarnos en lo importante. ¿Terminara el fic en el 2021, año en que se cumplen 10 años del fic?

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Re: La Alianza: Fic Interactivo

Mensaje por Scorpion-Max » Vie, 30 Abr 2021, 03:41

El grupo de guerreros ahora acompañados por el protagonista del juego monje Liu Kang avanzaba. A pesar de que anteriormente no podían ir a pie por el lugar, ahora se sentía como todo lo contrario; la montaña de hielo parecía acercarse vertiginosamente hacía ellos.

-Es como si quien sea que esté al control ahora tuviera ganas de terminar todo esto de una buena vez -decía León, mientras corría junto con el resto.

-Y a buenas horas que lo decidió -respondió Blestang- tu teletransportación me genera nauseas.

De un momento al otro, allí se encontraban, a los pies de esa enorme y fría montaña de hielo. Una entrada gigante los esperaba, y dentro suyo el camino que los conducía al tope de la misma. Sin perder el tiempo entraron y comenzaron a subir en dirección a lo que ellos esperaban fuera el lugar en donde su compañera se encontraba. A medida que avanzaban podían ver estatuas de sus compañeros y algunas de ellos mismos. Pero… se veían algo distintas.

Un Titan con tez morena, una Shamsa con rasgos arábigos y que parecía mover sus caderas, un Tundra con ropas hechas de simples telas marrones y un sombrero de mariachi, un León con una campera típica de fraternidad universitaria y una mueca en su rostro. El tope de la montaña comenzaba a estar cada vez más cerca.

----------------------------------------------------------

Titan y Shamsa habían entrado a la pirámide invertida. Dentro de su interior podían ver un enorme teatro, con una gran telón cubriendo el centro, que parecía ser el escenario. Era extraño. A pesar de poder ver la totalidad de la pirámide desde afuera, su interior parecía ser mucho mayor de lo que aparentaba. De hecho, viéndolo bien, parecía no tener límite alguno.

Lentamente comenzaron a bajar por las escaleras que dirigían al centro, pero repentinamente el telón subió. Ambos se pusieron en pose de pelea, pero no hizo falta alguna. Unos reflectores apuntaron al centro del escenario, develando un piano blanco, y un hombre con un traje blanco y cabellos rubios sentado de espaldas a ellos. De repente un murmullo que antes no sonaba en el teatro o al menos ellos no habían notado, se detuvo. El hombre comenzó a tocar los nocturnos de Chopin de una forma bastante expresiva, podían sentir el sentimiento en cada nota y acorde. No lograban entender qué es lo que sucedía.

El hombre continuó tocando, con gran pasión. De su rostro comenzaban a caer gotas de sudor, pero él se mantuvo tocando con ambos ojos cerrados. Su respiración era audible aun para los guerreros, que estaban a unos 7 metros de distancia de él. La melodía comenzaba a atenuarse, y finalmente, el acorde final, seguido de una ola de aplausos, aun a pesar de que nadie se encontraba en ese infinito teatro. Incluso Titan lo hubiera aplaudido, de no ser que fuera su oponente. El hombre se levantó y comenzó a reverenciar a sus aplausos, para luego voltear y hacer lo mismo del otro lado. Poco a poco, los aplausos comenzaban a apagarse.

-Les agradezco a todos por escucharme -comentó el hombre- en especial a mis dos más grandes seguidores, Titan y Shamsa -ahora levanto la cabeza; no era otro más que Jofiel. Ninguno de los dos se inmuto en lo absoluto, y volvieron a estar alerta en caso de que este atacara- Pero veo que ustedes no han venido a escuchar mi piano -la expresión del arcángel era sumamente pacífica, no parecía tener ninguna intención de atacar- Han venido todo este camino hasta aquí para combatir.

-Te equivocas, ángel -respondió Shamsa- Vinimos para acabar de una buena vez con tus bromitas y salir de este cielo.

Titan pensó que técnicamente eso es combatir- Oh, con que es eso -Jofiel seguía con un semblante apacible- Pues espero que hayan disfrutado de esta hermosa obra. Si pelea es lo que quieren, entonces vengan a ella -una sonrisa se dibujó en su rostro.

Ambos guerreros comenzaron a bajar lentamente los escalones hasta el escenario, uno detrás del otro. A pesar de estar solo ellos dos, confiaban en que sus habilidades eran capaces de acabar con él. Varios planes pasaron por la cabeza del soldado. Quizás deberían utilizar las arenas de su compañera para cegar al arcángel y así atacar cuando no se lo esperase. O tal vez podría intentar hacerse gigante y atacar entonces. Incluso pensó en usar el poder de sus brazaletes, pero…

-Espera Titan -interrumpió Shamsa mientras bajaban- algo está mal.

-¿Qué pasa? -este movió su cabeza a ambos lados, pero no noto nada extraño. Incluso mirando a Jofiel, este no se había movido en lo más mínimo.

-Mira atrás nuestro -ambos se voltearon, y el soldado se dió cuenta; no habían bajado ni un escalón. La puerta por donde habían entrado se encontraba a la misma distancia que cuando comenzaron a bajar.

-Pero qué demonio -Titan comenzó a correr por las escaleras, pero cada vez que volvía a mirar atrás, la puerta seguía en el exacto mismo lugar- ¡¿Qué diablos está pasando?

-¿Es qué acaso no lo entienden? -interrumpió ahora el arcángel- Ustedes no pueden vencerme. Yo soy el protector de este cielo, y ustedes no son más que insignificantes seres en el. Aunque no tenga el control total de lo que los imaginadores hagan, su influencia es menor en mi. Ustedes no son más que césped, y la imaginación es el viento; cuando el viento sopla, el césped se doblega a su voluntad -Jofiel comenzó a desabrochar su traje y camisa, hasta finalmente quedar sin nada en su parte superior, haciendo que sus enormes alas blancas resplandecientes se abran- Yo soy la tierra, inamovible al viento, pero condenado a sentirlo.

De un momento a otro, el viento comenzó a soplar fuertemente por la puerta, al punto de levantar a ambos por el aire en dirección hacia el ángel. Este extendió su brazo derecho, haciendo que los dos golpearan su pecho contra el mismo, cayendo al suelo. Jofiel los miró de reojo, con una leve sonrisa mostrándose en su rostro.

-Si aún están dispuestos a luchar, entonces levántense. El show solo acaba de comenzar -aún resentidos por el golpe, los dos no pierden un segundo y en un movimiento ágil se alejan de Jofiel, al tiempo que se levantan- Entonces, continuemos.

----------------------------------------------------------

-Espero que subir todos estos escalones haya valido la pena -refunfuñaba Tundra, mientras el marco del último piso estaba a escasos metros de su posición.

-Lo mismo digo muertito -León subía los últimos escalones un poco más entusiasmado. Había estado bastante tiempo alejado de Freeze, y el hecho de que ella esté en peligro lo impulsaba a seguir.

-No quiero bajar sus expectativas, pero realmente no sabemos si Freeze estará en esta torre, o si siquiera será útil para nosotros -la voz de Insigno resonaba en la cabeza de todos, haciendo que León haga una mueca.

-Eso ya lo sabemos, Insigno.

-Bueno, parece que sí valió la pena -Cedric había llegado finalmente al salón, completamente hecho de hielo. A pesar de esto, el ambiente no era realmente frío.

Al llegar todos, notaron como Freeze se encontraba sentada en el suelo contra una pared, con ambos ojos abiertos, pero con la mirada perdida en el infinito. Tanto Tundra como León no tardaron en correr en su dirección.

-¡Freeze! -gritaron al unísono al tiempo que se acercaban a la cryomante.

-¡Hey, no se adelanten! -Cedric llamó la atención de ambos, haciendo que se frenen en seco.

Una figura gélida se posaba en un trono hecho de escarcha en el extremo opuesto del grupo de guerreros. Estaba algo oscuro, por lo que no podían distinguir quién o qué era exactamente. Un vapor se desprendía de su cuerpo, al tiempo que abría su boca, o al menos eso sugería, ya que esta era tapada por una máscara amarilla.

-Veo que finalmente llegaron hasta mí -una voz y un acento que nunca más querían escuchar se hacía presente, y retumbaban por todas las paredes de la sala- Tiempo sin vernos…

-Un momento... -interrumpió la voz de Blestang- ¿Maury? -la figura se levantó de su asiento, y al dar unos pasos hacia adelante la luz bañó su cuerpo. Maury, con sus cabellos emblanquecidos, y sus manos recubiertas de escarcha, se hacía presente- Wow, veo que te tomaste demasiado en serio eso de “unirse” con ella.

-Quien alguna vez haya sido llamado Maury ha dejado de existir -volvió a responder la voz femenina- Ahora no queda más que Gulya.

Ese nombre generó un gran dolor en todos, incluidos Blestang, quien no tenía cuerpo para sentirlo- Lo que dice es cierto -Insigno bajo su mano, que había levantado hace algunos momentos- No puedo sentir el espíritu de Maury en su cuerpo.

-Ni yo su energía -dijo León- ¿Qué hiciste con Maury, bruja de hielo?

Un chasquido de lengua salió de la helada (o helado) ser- ¿Cuántas veces tengo que decírselos?… -una gran ventisca comenzó a soplar por las ventanas del lugar- ¡¡NO SOY UNA BRUJA, SOY UNA SECRETARÍA RUSA!!

Una enorme cantidad de carámbanos de hielos y pedazos del mismo comenzaron a volar en dirección a los guerreros, pero rápidamente Tundra lanzó una llamarada, seguido de Liu Kang, quienes derritieron los amenazantes y escarchados objetos. Esto también provocó que el techo del lugar se derritiera, haciendo que ahora todo el salón se encuentre iluminado, y la figura gélida del otrora compañero del equipo sea visible al 100%. Su piel era más pálida gracias al frío, y sus ojos anteriormente rojos, ahora eran de un color blanquecino que emitía un leve brillo.

-Ahora que tenemos a Liu Kang de nuestro lado, vencer a esta tipa debería ser par comido -dijo Cedric mientras esbozaba una leve sonrisa y se ponía en guardia.

-No Cedric -una vez más, la voz de Insigno resonó en la cabeza de todos, a excepción de Gulya- por más fuego que tengamos, quien verdaderamente importa aquí es Freeze.

-Pero Error Insigno, Freeze domina el hielo, ¿Cómo podría eso ayudarnos en esta situación? -se oyó desde el brazalete que portaba el semidiós.

-Realmente no lo sé. Pero siento que es así -no se gastó en muchas explicaciones.

-Pues entonces ayúdame a despertarla -rezongo León, quien la tenía entre sus brazos. La ninja parecía estar en un estado de conciencia suspendida. Si bien respiraba y tenía signos vitales, no parecía reaccionar.

Tundra vio esa situación y dio un paso al frente, al tiempo que sacaba una de sus espadas y la imbuía en fuego- Pagaras por lo que le hiciste a Freeze, bruja…

Al notar la reacción del shinobi, tanto Cedric como Liu Kang se pusieron a su lado para combatir. Gulya soltó una pequeña carcajada y apuntó uno de sus brazos hacia dónde se encontraban los guerreros. Su palma comenzó a brillar de blanco azulado, y rápidamente varios picos de hielo salieron de la misma. Los tres guerreros se adelantaron; el monje esquivo todos los punzantes fragmentos helados que se dirigían hacia él, mientras que Cedric decidió hacer una ráfaga de viento que desviase todas las que iban a su dirección. Por su parte, Tundra corrió mientras lanzaba una llamarada con su mano derecha derritiendo todo a su paso, incluso las paredes que estaban más cerca de él. Al tenerlo a solo unos metros de distancia, la secretaria hizo una pared de hielo con picos, empujándola a su dirección. Pero el ninja una vez más lanzó una gran descarga de fuego, derritiéndola en un instante. En ese preciso instante, la bruja fue impactada por una patada del shaolin, empujándola contra el trono y golpeando su espalda fuertemente.

Sin embargo, la bruja vuelve a sonreír (aunque no pudiesen verla), y se derrite en un instante. Un segundo después, vuelve a materializarse justo debajo de Cedric, golpeándolo con un gancho y mandándolo a volar algunos metros hacia atrás. El semidiós logró recuperarse al caer en el suelo, y cargando unos rayos dispara a la bruja, que esquiva y hace que estos impacten contra Tundra, quien se golpea contra una pared. Entonces Gulya toma el brazo de Cedric, y luego de torcerlo y ponerlo contra su espalda, le da un cabezazo desde atrás. Tras soltarlo, le da una patada en su espalda con sus pies, los cuales había congelado, que rasgan las ropas del guerrero y queman su piel levemente. Pero antes de caer, es agarrado por Liu Kang, quien lanza una bola de fuego que es esquivada por la bruja, derritiendo un hueco en una pared.

Mientras estos tres peleaban, Insigno se pone al lado de León y la desfallecida Freeze. El espectro posa su mano en su cabeza para inspeccionarla- Parece como si su conciencia estuviese bloqueada por alguna especie de conjuro -comentó.

León aprieta los dientes y piensa qué hacer. Intenta recordar algún hechizo que pueda servirle en esta situación, cuando repentinamente se ilumina- ¡Lo tengo! Insigno, aléjate un poco -el espectro así lo hace, y el hechicero deja a la ninja acostada en el suelo- Recuerdo el conjuro de agitación del alma. Si bien su conciencia puede estar obstruida, el alma reactivará su cuerpo y romperá la barrera. Pero esto tomará un tiempo.

Gulya, quien se encontraba cerca de esa situación, se percata de como León comienza a hacer un circulo al rededor de la ninja con una roca que convenientemente estaba cerca de ellos. Si bien no entendía qué es lo que el brujo estaba haciendo, sabía que no podía permitir que la chica despierte, e instantáneamente lanza una bola de hielo hacia estos. Insigno logra tomarla con su telekinesis y devolverla, pero es esquivada por la bruja.

-No te preocupes León, yo los protejo -confirmó el ambiguo ser, mientras lanzaba pedazos de las paredes en dirección a la bruja, quien simplemente absorbía su frío hasta hacerlos desaparecer.

-Y yo también -Tundra golpeó de lleno en la cara a Gulya, luego de salir impulsado de donde estaba por una ráfaga de viento que el mismo genero. La bruja salió volando hasta darse contra una pared- ¡No dejare que le hagas daño a mis compañeros! -gritó el espectro con rabia.

-Wow, Tundra se desarrolló como personaje abrió ante nosotros. Eso sí que es nuevo -se oyó decir por parte de Blestang.

-Ya cállate enano -respondió Cedric, aunque pensaba lo mismo que él.

----------------------------------------------------------

El sonido de unas teclas rellenaba el vacío en una habitación oscura, solo iluminada por el brillo de un monitor. Unas manos decrépitas tecleaban a un ritmo constante, y solo se detenían de vez en cuando cuando el arrugado brazo derecho, conectado a un suero, se detenía a tomar un trago de jugo de naranja. Antes de continuar, rasco su extensa barba larga, y tras estirar los dedos de ambas manos, siguió tecleando.

-El clímax está cada vez más cerca -murmuró una voz claramente anciana, y continuó tecleando.

Las gotas del suero caían lentamente en su bolsa, e iban directamente a sus venas. Todos los días, a las 14:30, tenía que cambiarla, ya que sus dientes habían caído hace milenios en el pasado, cuando el Outworld había conquistado Vaeternus bajo el mandato del emperador Shao Kahn. Sin ellos, no podía masticar bien su comida, por lo que el suero debía reemplazar a las enormes cantidades de alimento que devoraba en sus años mozos, cuando todavía tenía pelos en la parte superior de su cabeza. Debido a esto, su figura se había vuelto bastante delgada, pero su larga bata blanca cubría aquel defecto.

Estaba emocionado; hace mucho tiempo que no tenía visitantes, y aquellos que ahora se encontraban morando por allí eran bastante interesantes, por lo que se propuso escribir una gran historia para no aburrirlos. Sin embargo, a pesar de su alegría, sabía que el final estaba cerca, y no tenía ninguna certeza de que, algún día, alguien que no sea hermano suyo, llegase tan lejos.

----------------------------------------------------------

Mientras era protegido por sus compañeros, León terminó de hacer el círculo ritual alrededor del cuerpo de la cryomante. Usando su fuego infernal, dio algo de filo a la piedra que estaba usando, y con ella abrió un pequeño tajo en uno de los brazos de Freeze, logrando que un poco de sangre brotase. Luego de ello, puso un poco de su sangre en los dedos de su mano derecha, y con la otra usó su fuego para cauterizar la herida.

Tras untarsela en una de sus palmas hizo algunos movimientos con sus manos, y comenzó con el conjuro. Sus manos se encontraban relucientes de un verde fosforescente, al igual que el cuerpo de la ninja, que comenzaba a elevarse en el aire lentamente. El brujo mantenía sus ojos cerrados, recitando palabras en un dialecto desconocido. Gulya, por su parte, se encontraba intercambiando golpes con Liu Kang y Tundra. La situación era apremiante; si el hechicero lograba despertar a la cryomante, sería su fin.

En un momento en que logró repeler los ataques de sus oponentes, lanzó una ráfaga de viento helado, haciendo que ambos la perdieran de vista por momento. De la nada, se materializó detrás de los dos, y sin darles respiro para reaccionar, chocó la cabeza de ambos entre sí para luego patearlos lejos. Los guerreros no perdieron la conciencia, y de hecho, Insigno logró tomar a la bruja con sus poderes para volver a lanzarla lejos de donde se llevaba a cabo el ritual. Mientras esta volaba por los aires, recibió un golpe por parte de Cedric que la dejó tirada en el suelo.

-¡Maldita bruja, muere de una buena vez! -el semidiós cargó una gran cantidad de rayos y los lanzó a Gulya, que empezó a tener espasmos- ¡Te odio, odio todo lo que tiene que ver contigo!

-¡Espera Cedric! -la voz de Blestang interrumpió el ataque- Por más que Gulya lo esté controlando, sigue siendo el cuerpo de Maury.

Al escuchar eso, rápidamente detuvo su ataque. El cuerpo de su compañero desprendía un poco de humo. Cedric se había cegado por unos momentos, y casi arruinaba todo. Pero, inspeccionando bien otra vez el cuerpo, notó que los cabellos de Maury habían dejado el blanco y habían vuelto a la normalidad.

-Esperen un segundo -el semidiós comenzó a mirar hacia ambos lados- Gulya abandonó el cu…

Sin poder decir una palabra más, un golpe de la bruja de hielo tiró al suelo al guerrero. La mano gélida de la secretaria rusa levantó por el cuello a Cedric, quien comenzó a escupir sangre por sus fauces.

-El juego terminó -su mano apretaba aún más el cuello de Cedric, al mismo tiempo que el frío que desprendía quemaba su piel- Logre acumular el suficiente frío en este lugar. Ahora mi verdadero cuerpo está finalmente completo.

Gulya soltó al semidiós, que cayó inconsciente al suelo. Rápidamente Tundra se abalanzó hacia ella, pero la bruja esquivo fácilmente los ataques de su espada, para luego lanzarlo lejos con una patada. Siguió avanzando en dirección hacia León y Freeze, y era ahora Liu Kang quien se interponía en su camino. El monje lanzaba golpes con sus puños imbuidos en fuego, sin embargo estos no lograban causar ningún tipo de daño a Gulya, quien tomó ambas manos del shaolin y torció sus brazos, congelandolos parcialmente en el proceso.

-Tu fuego no es nada contra mi hielo, guerrero shaolin -un rodillazo fue directo al estómago de Liu Kang, quien perdió el aliento y cayó de rodillas; Gulya siguió avanzando.

Cargando mucha energía lanzó una gran corriente de hielo hacia Insigno, quien la detenía con su telekinesis. Pero la fuerza de Gulya era inmensa, el hielo avanzaba lentamente, y el espectro no podía frenarlo; jamás había sentido un poder de ese calibre. Sin poder hacer más nada, el hielo alcanzó a Insigno, quien se vió congelado del cuello hacia abajo; el desgaste que había hecho deteniendo el ataque lo había agotado y no podía liberarse de la prisión de hielo. Sin ningún otro rival, la bruja avanzó finalmente hasta llegar al hechicero. Pero cuando estaba a punto de golpearlo, el cuerpo de Freeze cayó al suelo, y la energía verde había desaparecido por completo. León, con su aliento agitado debido al hechizo, volteo a ver a la bruja, quien lo miraba fijamente.

-Parece que tu hechizo no funcionó, brujo -León intentó atacar con una rafaga de fuego infernal, pero Gulya lo golpeó y luego tomó del cuello, levantándolo por este- Fallaste, y este será tu fin.

Gulya formó una daga hecha de hielo en su mano, era el fin. Sin embargo, cuando estaba a punto de asestar el golpe final a León, una bola de fuego algo débil golpeó su espalda. La otrora secretaria soltó al hechicero y se dio la vuelta; era Liu Kang, quien tomaba su estómago y respiraba agitadamente. Gulya rió y rápidamente con una bola de hielo lanzó lejos al shaolin.

-Finalmente, ¡He ganado! -la bruja reía descontroladamente. Miró hacia todos los lados de la sala, y todos sus rivales habían caído- Hmm, aún me faltan 4 insectos más. Será mejor encontrarlo así puedo acabar con todos juntos. Ahora mi poder es incomparable.

Cuando la bruja se dispuso a caminar, notó que no podía moverse. Extrañada, miró hacia estos, y sus ojos se abrieron de par en par, ambos pues estaban congelados. Volteando levemente su cara, se dio cuenta; Freeze había despertado. Sin perder tiempo, la cryomante congeló el resto del cuerpo de la bruja. Su energía se encontraba totalmente recargada, y el hielo que desprendía era sumamente resistente. Tras terminar de inutilizar a su rival, se levantó lentamente y se puso de frente a la misma.

-Fin del juego, Gulya -con un golpe certero, el cuerpo de la bruja se rompió en varios pedazos.

Pasados algunos minutos, todos los guerreros se habían repuesto. Con su fuego, Liu Kang derritió el hielo que aprisionaba a Insigno. A su vez, Cedric llevaba por el hombro el cuerpo aún inconsciente de Maury.

-Me alegro que hayamos acabado con ella de una vez -comentó el semidiós.

-No debemos cantar victoria, Cedric -resonó la voz de Insigno- Ella puede regenerarse, debemos deshacernos de su cuerpo de alguna forma que impida que pueda volver a atacarnos.

-Hmm, tienes razón Insigno -respondió- ¿Pero cómo?

Esto iluminó a Tundra, quien mirando su brazalete se le ocurrió algo- Tengo una idea -el ninja avanzó y apuntó su palma hacía los restos de Gulya. Esta comenzó a desprender un brillo negro, y unas sombras comenzaron a salir de este. Las mismas comenzaron a envolver los pedazos congelados, absorbiéndolos y finalmente desapareciendo.

-¿A dónde fueron? -preguntó León.

-A un lugar del que no podrán escapar -aseguró el ninja, y la oscura luz desapareció.

-Eh, lamento interrumpir este momento Tuneon pero creo que sería un buen momento como para ir al centro de este cielo y recuperar mi cuerpo -molestó la voz de Blestang.

-El enano tiene razón -si bien no tenía cuerpo, Cedric sabía que Blestang le hubiera clavado una mirada mortal por decir eso- Debemos llegar allí para que Arwy lo vuelva a la normalidad.

-Bueno, si es que es normal ser tan pequeño -dijo Rock al tiempo que se materializaba. Si bien tenía su máscara puesta, Freeze tapó su boca con las manos.

-Tienen suerte de que no tenga manos en este momento.

A pesar del buen momento, León pensaba igual que ambos. Además, debían encontrar una forma de volver a Maury a la normalidad, por lo que si ese centro era tan poderoso como Arwy afirmaba, seguramente allí también podrían encontrar la forma de traerlo de regreso. Sin perder más tiempo, cerró sus ojos y comenzó a buscar alguna idea que pueda llevarlos hasta ahí.

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El calor que las llamas generaban en el lugar habían hecho despertar a Gulya. Su cuerpo se había regenerado completamente y sus fuerzas volvían a la normalidad. Aun así, sentía su cabeza un poco mareada, como si su conciencia estuviera fuera de sí.

-Ugh -murmuró- ¿Dónde estoy? -su voz sonaba algo perdida.

Cuando finalmente pudo recomponerse, giró su cabeza a ambos lados; era una habitación bastante oscura, apenas iluminada por unas antorchas de fuego a ambos lados de la pared en la que se encontraba atada de brazos y piernas. Las paredes estaban hechas por grandes ladrillos de obsidiana, y podían sentir un gran calor. Casi como si estuviera en el mismísimo infierno. Intentó forzar los grilletes que la aprisionaba, pero estos estaban fuertemente agarrados a las paredes. Entonces intentó congelarlos para facilitar su quebradura, pero directamente sus poderes no servían.

-¿Qué es esto? ¡¿Qué está pasando? -ahora estaba bastante agitada, su pecho subía y bajaba por la respiración.

De repente, unos pasos comenzaron a sonar justo en frente de ella. Una silueta siniestra, con un rostro esquelético, se cernía en la oscuridad. Gulya no podía reconocer quién o qué era, pero su simple estar le causaba un temor gigantesco.

-¡¿Quién demonios eres?! ¡Sácame de aquí maldito enfermo! -el ente no respondió.

Sin salir de la oscuridad, el ser respondió- Mi nombre era Dark -la grotesca voz intimidaba aún más a Gulya- Pero me he decidido. De ahora en más, me conocerán como Yoomi.

Una de sus brazos se extendió y su palma se posó en la frente de la asustada bruja, que no podía hacer más que mirar y chillar. El calor de la misma rápidamente aumentó, al punto de quemar, haciendo que la secretaría gritara de dolor. Al quitar su mano, una especie de M quedó marcada en la frente de la torturada, tal como si fuera ganado. La silueta ahora se acercó más a la luz, mostrando un rostro completamente esquelético, que generó un miedo indescriptible en Gulya.

-Y no hay escapatoria de aquí -comentó silenciosamente, mientras posaba su mano en la barbilla de la bruja- Estaremos divirtiéndonos por toda la eternidad.


Los gritos de Gulya llenaron la oscura habitación, que contrastaba con el macabro silencio del demoniaco ser, quien ahora, se convertiría en su torturador, por siempre.

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Titán salió disparado luego de recibir un golpe en el estómago por parte del arcángel, impactando contra los asientos que rodeaban el extenso escenario. Su cara se encontraba algo magullada de la lucha, y a duras penas había podido asestar algun golpe a su rival. Parecía que ellos dos solos no se comparaba al de un arcángel. Jofiel había tomado a Shamsa por sus cortos cabellos. La joven, al igual que su compañero, tenía varias marcas y cicatrices a lo largo de su cuerpo y rostro.

-Mi poder es infinitamente superior al de unas simples ideas -comentó el arcángel, con su característico tono burlón- Es tan inmenso y descomunal que sus simples mentes creadas no pueden imaginarlo. Deberían rendirse a mis pies y suplicar por piedad en vez de tener el descaro de desafiarme.

Tras decir esto, Jofiel lanzó una patada en el costado de la guerrera, a la altura de las costillas, haciendo que ésta escupiera sangre. Luego la golpeó repetidamente en el estómago, hasta que repentinamente sintió como Titan golpeaba su nuca. El impacto había sido algo débil, pero aun así logró dejar un moretón. El arcángel soltó a su compañera, y rápidamente lo tomó por la cabeza, para luego darle un rodillazo, haciendo que cayera de espaldas al suelo. Su nariz brotaba un hilo de sangre, y estaba claramente rota. Sin embargo, a pesar de haber estado hace solo un segundo frente a ellos, repentinamente había desaparecido.

-Por aquí, militar -se escuchó la voz del arcángel. La voz provenía desde varios metros arriba de ellos, y al dirigir su mirada, lo vieron; un camión de basura, con Jofiel empujándolo, estaba cayendo justo encima de ellos- ¡Es aquí donde pertenecen!

Era el fin, todo había terminado. Titán recordó fugazmente aquella vez que había sacrificado su vida para salvar a su compañeros. Miro a Shamsa, quien se encontraba boca abajo. Con sus últimas fuerzas, logró agarrarla y lanzarla lejos de la trayectoria del camión, en dirección a las gradas que amortiguarían su caída.

-¡TITÁN, NO! -gritó desesperada la outworldiana, mientras se encontraba en vuelo.

-Dile a los demás que partan su cara.

Titán cerró sus ojos, y se entregó al destino. Se aferró al recuerdo de su familia, quien esperaba estuvieran a salvo. Deseó que la tierra este bien, que no haya sido uno de los reinos aniquilados. Sea como sea, pronto se enteraría de la verdad. El camión impactó… o eso le pareció a Jofiel. En realidad, este se encontraba suspendido en el aire, a metros de golpear con el suelo. El arcángel no lo entendía. Giró su cabeza, y ahí lo vió.

-No puede ser -susurró para sí mismo.

-Así es -el joven semidios golpeó su puño contra la palma de su mano contraria- Llegaron los refuerzos.
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jdmn
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Re: La Alianza: Fic Interactivo

Mensaje por jdmn » Dom, 02 May 2021, 00:15

No puedo creer que aun no he podido jugar MK11 Bien, pero bueno, si mantienen esto activo.

-Todo ocurre antes de que una gran oscuridad sellara a la amenaza de Gulya.
?ay acrec somatsE¿ -Decía Sonata muy lentamente.
dadrev ,neib odneitne sol oy euq sebaS – Decía Kazuma de forma normal, entendiendo que captaron como el funcionaba.

- ¿Este es la montaña, aquí nos quieres llevar Kazuma? – Indicaba Maury, preparando su cuerpo para el combate que se le acerque. ¿estarán todos allí?, siento que no podemos confiarnos de todos ellos. Pensaba en silencio Maury, aun en desgaste de todas las situaciones que le han pasado cuando se enfrentan a un ambiente tan frio y abrumador, como el de aquel cielo en Infierno.

-Una gemas se ponía en todo la entrada de la montaña, como si de ofrenda se tratara. Parecía unas perlas celestes, que si te acercabas se notaba como un brillo.

-Hey, esto se parece mucho a lo que usamos aquella vez contra Gulya…Además que son perfectos para curarse…Deberíamos agárralo, indicaba Maury. Lo agarro Sonata de forma rápida antes que Maury, para inspeccionarlo con la luz de su espada.

-Tengo…enseñanzas de esta espada, sabes que antes de tragarte lo primero que brille, deberías ver si es real o “imaginario”, pensé que captarías este reino. No resaltaba totalmente de poderes, pero si emanaba una especie de energía gris.

- ¡No es comer, es más como golpearlo con el cuerpo! – Maury se lo puso en sus heridas, pero no hacía nada.

Algo impulsaba a Sonata a agarrar otra vez la gema, sentía que tenerlo en ese pedestal era importancia. – Se lo quito de una a Maury cuando intentaba romperla. No hagas eso, esto, ¿es algo único que este en un pedestal no lo crees?

-Bah, si ni siquiera sirvió aquí para curarme, no podrá hacer nada contra Gulya si la vemos de vuelta, ¡puede estar al frente de esta cueva! – Gritaba exasperado Maury, poniéndose en forma de ataque.
-Sea lo que tengamos en frente, tengo fe en que mis visiones que despertaron mi mente que nos llevara aquí. Y, además, Kazuma tiene mucha certeza, como si ya lo hubiera visto antes. - Indicaba Sonata, con mano en su espada, cubierta por su chaleco de pieles, cabeza bajó, comprendiendo lo que podría pasar una vez allí adentro.
¡Shhhhhhhhhsshhh……….CLANK!- Sonó una ráfaga de aire, una pica de hielo bastante grande, atravesó a Cyber-Guerrero, desprendiéndolo de sus piernas , su torso, por el momento del impacto, cayó al costado de la montaña, como si de una bola de nieve haciéndose una avalancha pequeña en picada.

-Todo fue muy rápido para ambos, se voltearon y solo lograron ver una mujer llena de escarcha y un frio agrietante. Sonata no comprendía el que era, pero Maury si por la expresión de su cara. Su movimientos pasaron a ser muchos más agresivos que el antiguo combate, chispas de escarchas saltaban en el aire, por cada puñetazo y patada que daba el guerrero en combinación, pero a su sorpresa, la espectro de hielo estaba a la defensiva, esperando una entrada.

Un Corte fugaz, de la espada de Sonata, le dio la oportunidad de Maury a cargar un puño lleno de energía dentro de la herida del brazo cortado, este se rompía como cristal, vapor salía de ello.

Por poco tiempo, el aire asfixiaba, se volvía una tormenta de hielo, nada parecido a lo que era subir a la montaña, otro ataque de Sonata se preparaba para acertar en la cabeza, pero el cuerpo desapareció en escarcha. Maury se palidaba desde su brazo hasta por dentro del cuerpo, su cabello se ponía canoso, y golpes llenos de energía se apagaban poco a poco. Sonata tenía la espada para atacar, pero dudaba…no quería matar al único que podría sacarla de allí, sin tener que recurrir a su visión.
¡Sonata, corre! –Decía Maury quitándose su mascarilla, y sin titubear, una patada en el pecho de la Guerrera lo tumbo del risco de la montaña.
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Como si de una ilusión fuera, su suelo fue tele trasportado, como si una entidad desconocida hubiera movido el terreno. Ahora todo era Arena, y una gran pirámide que tapaba el macizo sol de la zona. Noto como el torso de su compañero Kazuma también cayo dentro del lugar, haciendo un hoyo de arena.

-¡ GHAAAAAAAAAAAAAAAA!- Tiraba y golpeaba Sonata llena de rabia a la interminable pila de arena, hasta que sus brazos se desgastaran, rasgando todo lo que se le ponga en frente. El cuerpo rojizo de rabia y exahustado del grito.

-Solo…quiero estar con otros…no puedo creer…que termine sin poder hacer nada…-
Sin mucho más que hacer, lo puso sobre su espalda, claro, no tenía movimiento alguno, pero eran circuitos, quizás necesite energía o algo para prender.
-El desgaste del extremo calor, y el peso de su compañero, hizo a ambos a tumbarse al frente de unas construcciones, donde apenas llegaba sombras, parecía ya tener unas pisadas, pero el cansancio era más. Dejándolo cerca, notaba como el brazal de su compañero brillaba, pero antes de darse cuenta de ello, notaba como su brazo izquierdo se desprendía poco a poco, como si su cuerpo estuviera hecho de arena, y un haz de luz mostrándose en donde debería haber carne.
Voltio su cabeza y se adentró a la construcción, allí vio a 2 cuerpos atados por cadenas los cuales claramente reconocía.
-Monje Blestang...- Espero que mis recuerdos de ti no sean en vano.

-Padre Wolf…- Nunca te recodaba de esta manera, se ve tan mallugado y débil. Tú debes ser el que está llamando mi cuerpo de vuelta…no…mi alma…. Decía viéndose a sí misma, con más y más restos de arena.
Todo pasaba lentamente, quizás Sonata esperaba la ayuda ya sea espiritual, o de algún otro guerrero que recuerde. Pero el lugar no tenía una pizca de gente más que Kazuma, que aún estaba en algún de recuperación y la gran ventisca de arena hacia la situación más desoladora.
. Supongo…que mis memorias…han...terminado...- Decía Sonata arrodillándose, con ojos llorosos, guardando su espada.
Al mismo tiempo que pasaba esto, el brazal de Guerrero Cyborg despertaba, cubriendo las piernas prendidas, y engullendo a todo en una explosión de Luz.
-Empujo a la guerrera fuera del lugar, cayendo en un agujero profundo, tapado entre arena y piedras que se levantaron de la explosión, su brazo se regeneraba poco a poco mientras más se alejaba del cuerpo de Wolf.
Del lugar donde caía, notaba como estaba debajo de lo que parecía ser el Arcángel que se encontró al inicio de este reino, y como cargaba un “vehículo” en el suelo, también notaba a una guerrera en unas gradas de madera, alzando su mano hacia alguien, su boca abierta gritando a todo pulmón, pero no se oía nada.
Sonata sentía todo como si fuera en cámara lenta, se podía mover algo mejor en el aire, y como si planeara, era como si una especie de aura le daba esta sensación de que todo era más lento; no; ella era mucho más rápido que los demás. Detrás de ella, sobrevolaba también con lo que parecía una armadura que cubría las piernas del Kazuma, impulsándose con Jets de su espalda, el brazal de este brillaba demasiado.

-¡Prepara tu espada!- Tenemos la oportunidad perfecta.- Grito una voz robotizada, parece que el golpe torció al ciborg a la normalidad. Afirmo con la cabeza Sonata, y sacando la espada del mango, adquiriendo la luz de la única entrada de la cueva donde entramos cayendo, era un haz de gran calor y luz, entrecerraba los ojos de la dificultad de ver. Llego cayendo hasta estar arriba del Arcángel.

Este al estar cerca de Sonata, es como si se hubiera activado lo que iba a ser, miro hacia arriba y se movió también a una alta velocidad, aun todos los demás se movían lento.

-SLAASH- -SHIHNK-

Sonata cayó de espaldas del Arcángel, la espada fracturo el suelo donde cayó, agrietando todo al alrededor, las hermosas alas blancas del Angel salieron volando de la arena, llenando todo de plumas blancas y suaves, con sangre tan roja y viva como la de una acrílica. Jofiel tiro el camión en el momento que se defendió del ataque, debajo de él estaba el comandante Titan, protegiéndose con sus puños.
- ¡TU…NO ERES DE AQUÍ! –El Arcángel cargaba con sus 2 brazos un haz de energía, uno impactando a mi espada, y otro hacia donde estaba cayendo el Cyborg. Ambos ataques impactaron a gran velocidad, el primero tumbando hacia el suelo a Sonata, el segundo impactando las piernas de Kazuma, haciendo todo volver en tiempo de forma normal.

-Este volvió su mirada a todos los demás
-La luz del sol se apagaba, la cueva se llenaba de ecos de piezas de pianos en toda velocidad, el Arcángel Jofiel se armó de unas nuevas Alas, esta vez negras como las de cuervos que traen muerte.

-Este se acercó a la Guerrera. Y de un movimiento de su piernas, fue tan poderoso de un solo impacto dislocarle el brazo izquierdo a la guerrera que uso para defenderse, separando los ligamentos del brazo con su hombro-

-Ni si quiera sé quién eres…- Agarraba el Arcangel Jofiel, tirándola de donde llego, Kazuma impacto al lado de Shamsa, sorprendida también de la situación, viendo como estaba completo de su brazal, con una armadura en las piernas, como si fluyera de este, Arena hacia el brazalete.

Una bola de energía impactaba al Arcángel que intentaba ver todos los demás enemigos que intentaba identificar. Un golpe cargado de Cedric tumbo a este Arcángel al suelo donde estaba agrietado, haciéndolo literalmente enterrarse con el pavimento.

...Este…poder…a…poco…no te salvare--- Sollozaba la guerrera Sonata, con su cuerpo impactado en un cráter en toda la pared.

Unos sonidos de cadena se acercaban a ella, poca distancia encima de ella, estaba su padre…al menos en cuerpo, y con pocas fuerzas, gateando hacia el vacío. Logro agarrarla con su mano en el aire.
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“Lo hiciste muy bien, mi guerrera del orden” Decía una voz blanca.
“Mi sueño, tomo vida” Decía una voz verde.
“¿Lo hice bien? Nunca…supe la verdad que hacer…vida, creo que me estoy muriendo…- Decía la voz de la joven guerrera.

“Aun desde el brillo cerrándose de la luna, compadezco de tu situación, hija mía, y espero que así nunca sea tu destino” Volvía a decir el ente de luz.

“Pero has logrado poder salvar a tu familia y amigos, aunque aún no lo puedas ver.”- Reforzaba la voz verde.

“No llegue a ganar la pelea… ”

“Te equivocas…aunque parezcas que tu objetivo era el arcángel, y hasta con dolor no pude ayudarte en esto” Decía el alma verde, desvaneciéndose del lugar…

“Hija mía de luz, dame la gema que conseguiste…”

-“¿Es esta…verdad? Sentí algo raro en ella.”

“- Un pedazo del limbo…forjado por este mismo Arcángel, trae consigo, la parte hermosa y pura de Jofiel” Muchas gracias…Alzaba la gema ya el espíritu del Limbo.

Un haz de luz resplandecía en la oscuridad, como si de millones de velas se encendieran, mostrando un sinfín de personas, mirando hacia el cielo, en total tranquilidad.

“Ellos, son todos los habitantes que no logramos salvar de su reinos. Pero, gracias a esto…serán juzgados y esperan renacer, donde sean juzgados, incluso en más reinos que logremos salvar.”

“Eso es…asombroso…- Decía Sonata…desprendiéndose de forma espiritual poco a poco.
Gracias…¿volveremos a vernos pronto, verdad?

“Si, así será nuestra Dulce Sonata” Se despedía con un abrazo el espíritu del Limbo.

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Agarrado por una manos suaves y blancas, estaba el Chaman que se caía.

-Subiendo poco a poco, el Chaman vio cómo donde estaba la gema, yacía ahora una Jun sana y curada de todas heridas. Sin más que hacer se abrazaron como si el dolor de ambos ya no existiera, gozando de este momento de paz.

-Aun tienes el cuerpo roto…- Decía Jun mirando las heridas que le hizo el Arcángel.
-Estas de vuelta…estas de vuelta, como, fue, que me indicaste que hacer.- Decía Wolf de forma lenta.
-El limbo esta después de todo…menos el fin de los tiempos...aunque ya no…recuerdo mucho…- Decía una Jun también abrazando con fuerzas al chaman, agradecida de volver de los muertos, sin comprender mucho el porqué.
-Jun…la espalda…- Decía el chamán, percatándose que aún estaba golpeado del impacto.

Jun se rio un poco, y noto como la espada era mucho más poderosa que antes.

¿Crees que podremos traer a Sonata a un mundo de paz? – Decía un Wolf ya más serio.
-Wolf…soy Blanco…no Jun- Decía el Brazalete en posesión del chaman, que fue invocado y abrazado por él, aunque así te puedo curar un poco la espalda…si así deseas.
-…Quizás hasta que me sienta mejor… - Aunque eso que oí, espero que me ayude a rescatarla- Decía el chamán en voz baja a el Brazalete.
-Debes hacerte cargo de la espada de Jun, y la de Sonata...la has cargado de energía pura, parece traída de los mismos cielos antiguos. –Analizaba Blanco la espada de su elegida.
-Me encantaría apoyar, pero aun no estoy en condiciones para pelear…además, nunca aprendí bien a portar una espada de forma hábil…- Decía aun cansado Wolf, recordando lo que traspaso con Sonata.
-Pero se quién podrá darle un gran uso en estos momentos- El chamán se posaba al lado del monje Shaolin, como guardia protector mientras se recuperaba con el Brazalete.
-Akua no está contigo, lo separaste de tu cuerpo, ¿dónde está el protector?
-Él fue el que me ayudo a separarme alma y cuerpo, así funcionan los brazales de cierta forma. – Pero no quedo donde debía, se supone que el quedaría conmigo, y tú con Sonata…sin ofender… pero me llevo más con él.

-Está muy cerca igualmente….¡NOOOOOO! – Grito el guardián Blanco, resguardándose.

-¡Akua!- Gritaba Wolf, chequeando desde el único hueco que estaba entre él y el grupo.
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……..

……..
¡DILE ADIOS A TU BRAZALETES! – Un grito angelical que sonó en toda la cueva.
……..
“La plataforma se llenó de sangre azul… un Cedric enfurecido solo se dio cuenta de un inconsciente Maury que se arrastró a la escena trasladado por el guerrero de agua de 1.70, recibiendo un tajo entero en todo el pecho, del brazo del Arcángel, que apuntaba hacia el brazo del semi-dios.

“Rock…Discúlpame”

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JDMN puede significar Jamon de Mar Natural, son deliciosos.
Also D4NUK1 4 the Rulz
Me pueden invitar a cualquier FPS, seguro le puedo ganar. (:lol)
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