Fic Interactivo: "La Perdicion"

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Scorpion-Max
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Re: Fic Interactivo: "La Perdicion"

Mensaje por Scorpion-Max » Dom, 14 Jul 2019, 01:43

Disculpen la laaaaaarga tardanza en escribir el capitulo, pero desde Marzo ando bastante atareado (y a partir de Agosto la facu me va a tener peor uwu), para lo proxima, si tardo un mes, salteenme directamente, aunque me duela :'v

Pero bueno, espero que este capitulin compense la espera:

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-¡Recuéstala en el banco, maldita sea! –gritaba Cold a su compañero Fuin, quien no sabía en donde dejar a la joven Akemi, aun fuera de sí por el shock de ver el cráneo de Chilliad reventado en mil pedazos. Su amigo hizo caso, dejando reposar a la chica en aquel lugar.

La situación era tensa. El hombre del que habían estado sospechando había atacado primero, y por sorpresa aun a pesar de su guardia. El rostro del edeniano se había regenerado por completo, pero eso ya no era lo importante, sino que parecían estar en el típico duelo de vaqueros.

El viento había aparecido repentinamente, soplando levemente a todos los presentes allí. Aun a pesar de esto, y del fuerte sol que se hacía notar, el rostro de su adversario aun les era esquivo, al igual que su identidad. Sin embargo, ahí se encontraban, frente a frente. Bueno, al menos Chilliad lo estaba, el resto seguía cerca de la fachada del bar de mala muerte en el cual habían entrado.

-Bien, que sea un duelo limpio, Clint Eastwood –Chilliad seguía intentando hacer enojar a su adversario, el cual parecía inmutable.

Sus compañeros lo miraban detenidamente. El edeniano tenía sus manos cerca de las dos pistolas que colgaban de su cinturón. Su espalda estaba algo curva, y la mirada directamente clavada en el contrario. Este, en cambio, se encontraba completamente tranquilo y sin moverse ni siquiera un poco.



-¡DRAW! –gritó el enmascarado y sin más desenfundó sus dos armas y comenzó a disparar al adversario, quien siguió sin moverse ni un centímetro- …

-¿Qué pasó? Las balas iban perfectamente disparadas –Fuin hacia la pregunta que todos tenían.
Efectivamente, los disparos habían sido perfectamente apuntados, pero las balas parecían no haber llegado a impactar a su objetivo, casi como si hubieran desaparecido en el aire.

-Dejémonos de trucos –dijo el extraño, y como si hubiera salido de la nada, tenía en ambas manos las dos pistolas de Chilliad, las cuales habían desaparecido de las suyas.

-¡Diablos! –grito este mientras comenzaba a huir en dirección a algo que lo cubriese de los disparos de su adversario, al igual que el resto de sus compañeros, quienes habían vuelto a entrar al bar, con Akemi en brazos de Fuin una vez más.

-¿Qué demonios acaba de pasar? –decía Cold, aun algo sorprendido. Takahiro había sacado su espada y poniéndose justo al lado de la puerta, vio a través del reflejo de su filosa arma que su adversario ya había desaparecido.

-Se fue –afirmó, y rápidamente guardo su katana. Entonces, todos salieron de sus escondites.

Darken se preguntaba para sus adentros que es lo acababa de presenciar. No le sorprendía realmente, puesto que a lo largo de su longeva existencia había presenciado miles de cosas que harían perder la cabeza a uno, y muchos seres con poderes extraordinarios. Pero entender la habilidad de aquel rival le serviría bastante para más adelante.

<<<Hizo que las malditas balas desaparecieran antes de impactarlo>>> Darken no estaba seguro de si así había sido, pero con lo rápido que todo pasó, eso era lo único que logró entender <<<Quizás ese bastardo pueda controlar el espacio>>>

-¿Interrumpo tu introspección, Darken? –Cold llamaba la atención del espectro, quien rápidamente se daba vuelta para verlo- Es mejor que nos vayamos de una vez de este lugar, Akemi ya despertó.

El ninja simplemente asintió, y rápidamente todos se dirigieron hacia sus respectivos caballos para salir cuanto antes de aquel poblado.

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Las pezuñas de los caballos levantaban la arena al andar cosa que llevaban haciendo largo rato ya. El calor era atrapante, como de costumbre, y sobre todo por el rebote que hacía en el suelo. De todas formas, los guerreros ya se habían acostumbrado a aquel denso clima. Aun les faltaba mucho por recorrer en su travesía, y por lo acontecido hace escaso tiempo sabían que no iba a ser tan fácil como ellos creían.

-Tengo una pregunto –era la joven quien hablaba.

-Dime, Akemi –Fuin la correspondió.

-El tipo raro que nos atacó pagó con unas monedas, ¿Eso significa que en el Netherrealm existe un sistema monetario controlado, y que su moneda tiene un peso en los demás reinos? -Fuin y Cold se vieron el uno al otro de reojo.

-Bueno, veras Akemi, desde hace algunos siglos Shinnok comenzó a innovar en como en este reino –era el primero quien hablaba- Realmente no tenía interés alguno en mejorar el estado de vida de quienes vivían en este reino, y “vivían” es un decir. Sin embargo, un día apareció Erasmus. El era un demonio distinto a los demás, puesto que había viajado por todos los reinos y sentía una gran atracción por mejorar al infierno, aun a pesar de que no serviría para nada.

-Desvaríos de un loco… -dijo Cold, mirando hacia otro lado, aparentemente desinteresado.

-Erasmus era un fiel sirviente de Shinnok, y vio en él un potencial aliado para una futura conquista del Earthrealm –prosiguió- Por lo que dejó que el haga lo que quiera mientras siga sirviéndolo. Comenzó a modernizar el reino, implementando tecnología externa, así como moneda, e incluso un ejército formal. Los pocos habitantes cuerdos de este lugar tomaron sin chistar las medidas de Erasmus, puestos que si bien no tenían sentido alguno, temían ser reprimidos por Shinnok si se negaban.

-Make the Netherrealm great again –comentó Chilliad mientras hacia una especie de saludo militar.

-Es así que desde hace algunos años, Erasmus creo esto –Fuin busco entre sus ropas, encontrando unas monedas con el rostro de Shinnok de perfil impresa en ellas- Se los llamo Yomi, y realmente tienen un valor simbólico mas que otra cosa. No tienen un peso real, y prácticamente puedes comprar lo que sea con uno.

-Ya veo –Akemi realmente no estaba interesada en lo mas mínimo- ¿Ósea que existen bancos en el infierno?
El entorno poco a poco comenzaba a cambiar. La arena empezó a ser más escaza, y la tierra rojiza empezaba a ganarle terreno a la misma. Para cuando menos se dieron cuenta, los ríos de lava y las montañas rocosas habían vuelto a la escena; Gool’ Gorath se había terminado al fin.

Las planicies del Netherrealm eran bastante extensas. Si había mucha tierra, habría mucha tierra durante bastante rato, si había arena, lo mismo. Era difícil imaginarse aquel reino para alguien que nunca había estado, sobretodo porque en cada reino tenían sus propias creencias sobre el mismo. Para los terrestres, el infierno es un lugar bíblico, y el antónimo perfecto del “cielo”. Por otra parte, los outworldianos creen en algo llamado “Hella”, un reino en el cual se accede luego de un juicio por todos los pecados cometidos en vida, y solo son unos pocos quienes conocen la naturaleza real de la dimensión.

Los habitantes del Chaosrealm y Orderrealm no tienen una creencia general del infernal reino, puesto que sus habitantes de “a pie” suelen estar metidos en sus propias ideas. Como sea, seguían marchando en dirección al encuentro con el contacto de Cold, y aun les faltaba avanzar bastante. El silencio se apoderaba de la caminata de vez en cuando, pero solían cambiar palabras para no aburrirse. Después de todo, eran “compañeros” ahora, si no se conocían los unos a los otros, tendrían varios problemas a la hora del combate.

Darken aprovechaba cada momento que podía para meditar. Simplemente se concentraba y recuperaba cuanta energía podía. En sus tiempos antes de empezar esta cruzada, lo hacía casi a diario, ya que de esa forma podía mantenerse con fuerzas todo el tiempo. Sin embargo, una vez empezó su nueva misión, sus habilidades tardaban mucho más tiempo en recuperarse gracias a la falta de esta práctica.

Constantemente se encontraban en movimiento, y al destruir el mapa que Fujin les había confiado, él era el único capaz de guiarlos por los páramos demoniacos. Sin dudas se reprochaba esa decisión, pero al menos estuvo más cerca de lograr los objetivos que se había impuesto una vez acepto el trato con el dios del viento. Por suerte esos días habían pasado, y podía contar con tiempo para meditar cuanto quisiera puesto que sus nuevos aliados sabían el camino.

Esto le traía recuerdos. Se preguntaba, ¿Qué es lo que sus antiguos compañeros de armas estarían haciendo en ese preciso instante. Es decir, sabía que Reptilia y Mirajena habían aceptado la misión del Chaosrealm, pero no sabía que había pasado con Skartaris luego de la batalla con Juliete, y mucho menos donde era que estaban Soul y Tabitha. Demonios, ¿Por qué ahora le importaban tanto? Quizás en el fondo prefería combatir con ellos.

Pero su vida siempre había sido así, incluso cuando era un humano. En constante movimiento, aliándose con quien necesitara aliarse, obteniendo lo que quisiese, aprovechándose de todos. No tenía ningún remordimiento por ello, siempre había valido la pena. Pero a veces se preguntaba, ¿Cuándo estaría en paz consigo mismo?
Al menos no sería en ese preciso momento.

-Estamos cerca –Aquiles apunto al frente, llamando la atención de todos los que lo acompañaban, quienes estaban en silencio e incluso distraídos. Su dedo llevaba sus miradas a una torre alta con una cúpula flotante en la parte superior.

-El Faro de Dante –comentó el ninja- Espero que estos contactos tuyos valgan la pena.

-Créeme que lo vale.

Siguieron avanzando hasta aquella alta torre. Medía alrededor de 20 mts, por lo que era visible desde tiempo antes, además de que el foco que se encontraba en la parte superior iluminaba bastante. A medida que iban acercándose, lograron ver como detrás de este se encontraba la vera de un mar extenso, del cual no podían ver fin.

Era el Mar de las Almas, un vasto lugar de aguas muertas habitadas por almas en pena que atormentan a todo aquel que quiera pasar por ellas. Y ni que hablar de las fuertes corrientes que hacen incluso aun más dificultoso el pasar a través de él. Sin embargo, eso aun no era importante.

La cabalgata finalmente terminó, y tras todos bajarse de sus respectivos equinos, entraron a la torre. Por dentro era mucho más grande de lo que su vistazo anterior sugería, y lo mismo era al asomar su vista arriba. Unas escaleras eran la única forma de subir a la sala superior, pero Cold les ordeno a todos quedarse en su lugar.

-Tranquilo, no tienes porque esconderte –gritó- Soy yo, Cold. Disculpa la tardanza, tuvimos algunos imprevistos.

-Es bueno oírte viejo amigo –una voz algo… ¿Anciana? Resonó por todo el lugar- Espera un momento mientras bajo –todos se miraron entre sí, claro, a excepción de Fuin, Takahiro (quien prácticamente ni se inmuto) y el mismo Cold.
-Tranquilo, tomate tu tiempo –y ese tiempo fueron unos 10 minutos.

Cuando finalmente la figura, de no más que 1,50, encorvada, canosa, arrugada y con un bastón llegó al suelo, las mandíbulas de todos cayeron como si de un yunque se trataran. El ente era un fauno, un ser mitad humano mitad chivo, con su parte inferior completamente cubierta de bello blanco. Aun así, llevaba un delantal bastante desgastado de color negro con un mazo y unas tenazas guardados en uno de sus bolsillos. Su rostro se veía arrugado, y sus ojos casi cerrados.

-¡¿Recorrimos todo ese maldito desierto y estuvimos al borde de la muerte solo por una pasa de uva?! –la chillona voz de Akemi gritaba junto al oído del demoniaco guerrero, quien no le prestaba atención mientras le daba la mano a su amigo.

-Tranquila chiquilla, el es todo lo que necesitamos –Aquiles volteo a sus pares, con el rechoncho anciano a su lado- Déjenme presentarles a Grommash, el nos acompañara en nuestra cruzada de ahora en adelante.

-Oh por favor, deja las formalidades Aquiles –la sarcástica voz lenta y rasposa del demonio hace casi explotar una vena a su contrario debido a decir su nombre- Simplemente díganme Gromm.

-Es un gusto volverte a ver después de tanto tiempo –Fuin se adelantó al resto y estrecho su mano con el viejo.

-Un segundo, ¿Grommash? –el shinobi parecía algo confundido- ¿Este saco de huesos es Grommash Hornfury?

-Veo que me conoces –asintió este- Así es, soy yo.

-Demonios, que buen nombre –ahora era el edeniano quien interrumpía al resto.

-Gromm es un herrero legendario en el Netherrealm –explicó Fuin- Durante milenios creo todo tipo de armas épicas, y no solamente para este reino.

-Supongo que conocen a Shao Kahn –todos volvieron a ver al cornudo- No creerán que el mismo fabrico su martillo, ¿Verdad? –rió.

-Si si, todo muy lindo y demás –una vez más, Akemi sacaba a todos de si- Pero no creo que este viejo justifique todo este estúpido recorrido hasta aquí, ¡Miren, siquiera esta viéndome a la cara! –y era verdad, Gromm estaba viendo a otro lado.

-No te preocupes jovencita –replico el mencionado- Aunque mis arrugas no lo demuestren, el viejo Gromm tiene aun el toque –este lanzo un par de golpes con su bastón, que si no fuera por Takahiro quien lo sostuvo a tiempo, casi golpea su cara contra el suelo.

-En fin –Cold finiquito aquella discusión de una vez, haciendo que la atención vuelva a caer sobre el- Ahora que Gromm está con nosotros podemos ir a nuestra segunda y última parada antes de ir directo hacia Shinnok: Hefesto –pequeña pausa dramática- Para acortar el tramo, iremos en bote al Muelle del Carnicero, que se encuentra en orilla de uno de los extremos de este mar. Ahí se encuentra un portal que reducirá el tiempo que nos tomaría ir a pie, ¿Alguna duda?

-No creo que esa sea una buena idea –comentó el shinobi, cruzado de brazos.

-¿Por?

-Destruí el portal.

...

-¡¿Qué hiciste qué?! –un exaltado Cold tomo del cuello al oscuro ser.

-Fue hace un tiempo –recordó este en completa calma. Las imágenes de aquel momento, con Reptilia desvanecida y su objetivo de la fuente de la inmortalidad tan cerca surcaron su mente- Aun estaba con el resto de mis compañeros, es una larga historia.

-¡Maldito seas destino! ¡¿Por qué nada puede salirme bien?! –el demonio siguió gritando mientras todos veían la escena. Luego suspiro- Bien, entonces no nos queda de otra que ir a pie hasta allí.

-De todas formas –otra vez era Darken quien interrumpía- ¿Qué Hefesto no fue tomada por Shinnok y su ejército hace siglos? Eso es parte de la leyenda de Grommash.

-Así es –Aquiles tenía su mano tapando su frente- Pero Hefesto es el antiguo hogar de Gromm, y donde se encuentra su forja, por lo cual tenemos que ir hacia ahí.

-Genial, un doble plan suicida –comentó la joven.

Cold tomo la delantera y todos comenzaron a dejar aquel faro, dirigiéndose al pequeño muelle que se encontraba al lado de este. Claramente, no era el mismo en el cual el portal se había encontrado alguna vez (puesto que Darken también lo destruyó), pero ahí se encontraba la embarcación que los cruzaría al otro lado, ya que así recortarían el camino.

El bote era bastante grande, lo suficiente como para que los corceles de todos entraran y no se hunda por el peso. Había sido construida por el mismísimo Cold tiempo atrás mientras tejía su plan. Finalmente subieron al barco, y comenzaron a navegar aquellas sombrías aguas en busca de su nuevo destino.

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No tan lejos de aquel lugar y con unos catalejos, el pistolero que los había enfrentado anteriormente observaba como la embarcación comenzaba a perderse entre la neblina. Estaba montado en una especie de Tigre Dientes de Sable, con una armadura puesta sobre si.

Guardo los cristales, y con una leve mueca en su rostro se dio la vuelta, con dirección al único lugar en donde sabía podría encontrar a la persona que lo ayudaría a localizarlos: Un templo.

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Re: Fic Interactivo: "La Perdicion"

Mensaje por Error Macross » Mar, 07 Ene 2020, 05:15

Disculpen la tardanza, pero aca esta al fin mi capitulo, la verdad posta siento que me atrase demasiado y termine haciendo algo que cierre detalles y deje algunas cosas planteadas. Ahi lo tienen.


“A ver..., quiero ver si entendí”, dice Skartaris desorientado, “¿tú eres el capitán Amiri?”.

El tarkata lo observa seriamente aun sentado en su silla en el medio de la sala de comandos, “así es, soy el capitán de la Mirajane, la nave del grupo de protectores multiversales La Perdición”.

“Y tu eres la primer oficial Tabitha”.

“Exactamente, cara de #)”($”, dice Tabitha, cuyo aspecto era bastante similar al que Skartaris conocía salvo por el uniforme.

“Bueno, sí, algo de lógica hay ahí, y ustedes son yo mismo y Soul”.

“Si”, contestó el otro Skartaris muy sonriente.

“¿Puedes dejar de agarrar a Soul por la cintura? me da algo de cosa”.

“Ah, perdón, si, si”.

“Ok, verme sonrojado es definitivamente una nueva experiencia, ¿y tú eres...?”.

“Miller, oficial científico de la nave”.

“Me suenas un poco..., aunque no sabría bien de qué”.

“Y nosotros somos los hermanos Wilson”, dice un muchacho apareciendo junto a otro.

“Realmente no les había hablado aun, pero supongo que tiene sentido. Y ese muchacho que está ahí al fondo es...”.

“Me llamo Aquiles”, el susodicho siguió trabajando con sus máquinas, no parecía tener mucho interés en hablar.

“Y finalmente tenemos a...”.

“RAMZEKUL, EL DESTRUCTOR DE MUNDOS”, gritó la gigantesca bestia negra de grandes cuernos que se encontraba en uno de los extremos de la habitación, “Y SOY EL COCINERO DE ESTA NAVE”, vestía un delantal acorde a la profesión.

“Ya..., seguro hay una linda historia detrás de todo esto”.

“Bien, no entiendo porque tuvo que venir la mayoría de la tripulación al puente”, dice Amiri mientras se restriega la frente, “lo importante aquí, Skartaris-981, es que tu presencia en esta línea temporal es peligrosa, así que debemos devolverte a tu correspondiente lugar".

“¿981?”.

“Eso dije, Akemi te acompañara a tus aposentos”.

“¿Nos conocemos?” pregunta Skartaris mientras la muchacha que ingresa a la habitación le indica para dónde ir.


Skartaris se queda observando a través de lo que parece ser una ventana en su habitación, lo que se ve afuera es extraño, como una serie de filamentos de diferentes colores que se entrelazan sin tener formas demasiado claras. La puerta se abre y su otra versión ingresa a la habitación.

“Ah, la corriente temporal, si, a mí todavía me sorprende cada vez que la veo. Para alguien con nuestro poder es extraño de repente no tener la menor idea de que es lo que tienes alrededor”.

“Si...”.

“Debe ser mucho todo esto, no te preocupes, te devolveremos dentro de poco”.

“No, no es eso..., han pasado muchas cosas últimamente..., y tengo de golpe mucho para pensar”.

“Lo entiendo, y me gustaría poder ayudarte, pero lamentablemente no puedo recordar muchas cosas”.

“¿Cómo?”.

“Es una medida de seguridad, nos borramos algunos recuerdos temporalmente antes del ingreso de otra versión nuestra. Particularmente es importante ante la presencia de un Skartaris, ya que como bien sabrás podemos determinar cuando alguien miente y eso no es bueno. Podríamos dar información de más sin darnos cuenta”.

“¿Entonces todos pasaron por eso?”.

“Si, solo conservan lo necesario..., salvo Soul, ese pillín hace mucho que es inmune a cualquier clase de lectura de mentes, incluso por mis habilidades”.

A Skartaris le incomodó un poco la referencia a Soul, “pero tú no eres yo, ¿verdad?”.

“Es complicado, la línea temporal no es tan sencilla, a veces nosotros tampoco lo tenemos claro, solo hacemos lo que podemos para evitar que las cosas salgan mal. Al universo no le hace bien demasiada interacción entre realidades, es algo que eventualmente descubrimos. Hay cosas que no podemos evitar, fuerzas que son demasiado para nosotros, o que son completamente indetectables. Y hay veces en que el universo no reacciona ante la presencia de viajeros. No sabemos porque, pero en esos casos no intervenimos. Lamentablemente no hay otra forma de manejarlo más que actuando en base a las consecuencias, y esperar que salga lo mejor posible”, este Skartaris se quedó viendo a su otra versión un rato largo, “lo siento, creo que me desvié de la pregunta. No hay forma de saber si somos el mismo Skartaris en distintos puntos de nuestra historia, si somos distintos, o si somos equivalentes”.

“¿Equivalentes?”.

“Te sorprendería la cantidad de realidades alternativas que son exactamente iguales, hasta te diría que es más posible encontrar otra versión exactamente igual a la tuya que una diferente. Vos podrías ser literalmente mi versión pasada, una versión destinada a ser igual a mí sin ser yo, o con un futuro completamente distinto. Si tuviera mis recuerdos estaría más cerca de la respuesta, debería recordar esta conversación desde tu punto de vista, pero eso nunca resolvería totalmente si eres yo o una versión similar”.

“Creo que entiendo, ¿pero eso no hace el viaje en el tiempo y el viaje a realidades alternativas una misma cosa?”.

“Y en cierta forma hasta donde sabemos así es”.

“¿Y el número de mi realidad?”.

“Maneras de acomodarnos y organizarnos, no es algo real, tu realidad es relativamente nueva para nuestros datos, pero igual podría ser más antigua que todas las demás. Es difícil de explicar”.

“Por lo que tenía entendido había al menos tres líneas temporales, pero según lo que me dijo Shinnok mi realidad está consumiendo a otra, la realidad en la que me encontraron”.

“No sería extraño, pasa a veces cuando dos realidades se encuentran interconectadas por pequeños cambios temporales, pero no puedo darte información al respecto. Cada caso es único, y ahora mismo no tengo acceso a mis recuerdos de ninguno”.

“Ya veo..., ¿y a que has venido?”.

“Quería ver como estabas”.

“Es complicado...”.

“Siempre es complicado con nosotros los Skartaris”, el otro Skartaris se acercó y puso su mano en el hombro del otro, “no te ciegues al odio para justificar el no ser feliz, intenta vivir pese a tu origen, y aférrate a tus compañeros”.

“Mis compañeros...”, Skartaris pensó un largo rato, “el nombre de la nave...”.

“Si...”.

“Supongo que si le pusieron ese nombre, ella...”.

“No debería decirte nada...”.

“¿Lo recuerdas?”.

“Si..., nunca nos sacamos ese recuerdo..., por respeto”.

“¿Cómo fue?, no quiero detalles pero...”.

“No de la forma que nos hubiera gustado...”.

“Nunca una muerte es de forma que nos guste”.

“Si, pero...”, el otro Skartaris no sabía cómo terminar la frase, se notaba que aún le dolía el recuerdo, “ella no merecía lo que le pasó, pero aun así..., peleó hasta el final”.

“Si, ella siempre fue así...”, Skartaris volvió a mirar por afuera de la nave, su otra versión se quedó un rato más y se marchó, “Shiny..., ¿estás ahí?”.

Pero no hubo respuesta. Skartaris siguió pensando en sus compañeros, Mirajane no era la única que faltaba en la tripulación, Darken no le importaba demasiado, pero Reptilia si, siendo una viajera temporal, su ausencia podría haber estado justificada de alguna forma, no necesariamente tendría que estar muerta, capaz ni siquiera existía en la realidad de la que provenía esta versión de su grupo. Incluso era posible que no todos los tripulantes fueran de la misma realidad. Y no era la única faltante, tampoco estaba...

“MALDICIÓN, CIRO”.

Skartaris entró corriendo a la sala de mando.

“Tenemos que volver, no soy el único que cayó en la realidad 534”.

“Nunca estuviste en la realidad 534”, le grita Tabitha, “no tires números al azar si no te acuerdas, ¿eres idiota o qué?”.

“¿La realidad 534 no fue la del Darken muy oscuro que se llamaba DARKen?”, pregunta Miller.

“Claramente que no”, contesta uno de los hermanos Wilson, “fue la que estaba ese pistolero que trabajaba para Shinnok y mató a...”.

“Eso no importa”, interviene Skartaris, “lo importante es que hay que volver a donde sea que me sacaron, no soy el único que estaba ahí”.

Amiri observa a Tabitha, por su rostro se da cuenta de que lo que esto debe significar, “déjame adivinar, ¿un Ciro?”.

“Si..., ¿Cómo lo supiste?”.

“No voy a perder el tiempo explicándotelo”, Amiri se restregó el rostro, claramente no estaba feliz con esto, “Los Ciros no suelen ser detectados por nuestra nave, cuando te encontramos a ti sentimos otra anomalía pero no nos quedó claro que era y la ignoramos”.

“¿Y qué importa?”, se queja Tabitha, “es un Ciro, mejor si lo dejamos donde está, no parece estar afectando en nada su presencia”.

“Tabitha”, Amiri la miró muy enojada, y la Cryomancer titubeó, “no digas nada más”.

“¿De qué hablan?”, preguntó Skartaris.

“No es nada importante. La nave no puede volver a la línea temporal 745 hoy por hoy, pero ya que estamos a mitad de camino, podríamos servirte como un punto de enlace. Aquiles, pásale el transmorfador”.

El susodicho levantó la cara por primera vez de las maquinas con las que estaba trabajando, “no, sabes que me costó mucho diseñarlo”.

“Solo lo puede usar Skartaris, así que no es muy útil. Ninguno de nosotros tiene la resistencia para soportar un viaje por la línea temporal fuera de la nave. Después te daré los materiales para que hagas otro”.

Aquiles estaba enojado pero se levantó y le dio una esfera a Skartaris que al contacto con él empezó a formar destellos azules.

“Bien, este objeto te permitirá ir a la línea temporal 745 y luego te llevara de regreso a la tuya, toma a Ciro y vete con él”.

“¿Así de fácil?”.

“Si, la nave está viajando entre ambas realidades, será tu puente”.

“¿Y cómo es eso de que solo yo puedo usarlo?”.

“Cualquier Skartaris, tu invulnerabilidad te protegerá de la corriente temporal durante el viaje”.

“¿Y la ropa?”.

“No se daña, la corriente temporal solo afecta al tejido vivo”.

“¿Y Ciro?”.

“Después me cuentas que tal”.

“¿Cómo?”.

“Ya, listo, piensa en donde quieres ir y te llevara”.

Aquiles accionó un botón y al instante Skartaris empezó a sentir que flotaba en medio de la nada con su cuerpo arrastrándose, vio un montón de cosas a su alrededor, un grupo de guerreros involucrados en una batalla entre ángeles en un infierno helado, una vikinga semidiosa inmortal telequinetica que le sonrió unos segundos y desapareció, el misterioso espadachín que participó en la batalla contra Juliette atravesando a Fuin con una espada. Se concentró en Ciro, y en el lugar en donde estaba, y finalmente llegó.

“Bueno, Kochal, prepárate porque esto no va a ser tan fácil ahora, vine preparado”, Skartaris pensó en de qué forma estaba preparado, cuando entonces notó que todo el lugar estaba completamente prendido fuego. Restos de cabras se encontraban esparcidos por todas partes, las tripas formando espirales pegadas a los techos y las paredes por sangre seca. En el medio de todo eso una figura con dos gigantescos cuernos se encontraba parada, piernas de cabra, pero de la cintura para arriba claramente era un torso humano. Como estaba de espaldas Skartaris no podía verlo bien, pero entonces dio vuelta la cabeza.

Por un segundo ojos rojos y siniestros lo observaron penetrando en su alma. Pero cuando intento entender que pasaba, en vez de la figura estaba Ciro ahí.

“Hey, al fin viniste, ¿me trajiste un taco?”.

“¿Cómo?”, Skartaris quedó totalmente descolocado.

“Que pésimo servicio”, Ciro fue hacia él, entonces Skartaris notó que Kochal estaba clavado en la pared cabeza abajo. Su cabeza había rotado 180° y claramente no tenía ojos. El rostro estaba en una mueca de horror desagradable, pero no había sangre y la piel estaba reseca como si hubiera muerto hace muchos años.

“¿Qué paso acá?”.

“Ah, se saltearon mi turno, así que no me acuerdo mucho”.

“..., No sé ni porque pregunto..., bueno, Ciro, nos vamos”.

“Pero la estoy pasando bien acá”.

“Pero nos tenemos que ir, no hay nada para nosotros aquí. Ven, toma este objeto y pensemos en casa, si todo sale bien no explotaras”.

“De acuerdo”.

El viaje fue similar al anterior pero mucho más incómodo, claramente la mente de Ciro apuntaba para lugares diferentes, y aunque Skartaris sintió pequeños detalles de sus compañeros, principalmente de Soul y Tabitha, su compañero desviaba las cosas, fue así que no se sorprendió cuando cayeron en un páramo totalmente perdido en medio de la nada.

“Maldición, Ciro, estuvimos cerca de los demás, pero lo arruinaste”.

“No quería ir a ese lugar, se sentía raro”.

“Si, no llegue a reconocerlo, pero evidentemente no estaban en el Netherrealm, deberíamos intentar encontrar la forma de viajar, me parece que es el Chaosrealm”.

“No quiero ir allí, otro de tus compañeros está cerca de donde estamos”.

“Si, Darken, también lo sentí, no me interesa mucho verlo, mejor si vamos para el lugar contrario”.

“No quiero ir allí”, Skartaris notó que Ciro estaba siendo más serio que de costumbre al responder eso, pero le llamó la atención un sujeto que andaba por ahí, “Hey, tú, ¿qué tan lejos estamos del próximo pueblo?”.

“No mucho”, dijo el sujeto montado en su animal, “¿necesitan una ayuda?”.

“No veo porque no”, Skartaris sintió que su interlocutor era honesto, y una persona noble, no parecía haber engaños ni misterios en sus palabras, perfecto, estaba harto de eso, “lindo animal”, Skartaris subió al tigre dientes de sable, Ciro también lo hizo aunque un poco más errático, “no se ven muchos de estos”.

“Vino con el trabajo”, contestó el pistolero, no parecía una persona muy habladora. Mejor, Skartaris no tenía ganas de charlar, “capaz podrían darme una mano con eso”.
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Re: Fic Interactivo: "La Perdicion"

Mensaje por Monster -R » Mar, 10 Mar 2020, 22:42

Lamento muchísimo la tardanza, solo que se me borro lo que tenia escrito. Me he fijado que jdmn uso a Amiri donde dije claramente que no lo debieron usar al igual que Reptilia, bueno, entonces les digo otra vez que no los usen, yo lo voy a utilizar.

Bueno, aquí esta mi parte:

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Amirí despertaba poco a poco desde donde estaba, no sabía por cuanto tiempo estuvo ahí donde solo estaba caminando y después lo invadió una oscuridad, se levantó y vio esa misma capa roja cubriendo sus hombros:

—Pero, ¿qué es esto?—dijo tocando la capa detenidamente.

Pero la capa se movió de forma ondulante delante de un asustado tarkatan, en la tela se dejaba imprimir una especie de escrito en color oro, una especie de runas que Amirí lo supo interpretar:

“Eres el indicado de portarme, tu corazón es puro y bondadoso sin ninguna ambición entre las criaturas existentes de diferentes reinos, úsame y te ayudare”— leyó y la capa volvió a cubrir sus hombros.

Amirí se había quedado sorprendido hasta que llego el ninja albino:

—Amirí, que bueno que te encuentro—

—Light, la verdad es que me es extraño todo—

—Linda capa—

—Gracias pero no es mía, creo que le pertenecía a ese cuerpo— dijo señalándolo.

Ambos se dirigieron a inspeccionar el cuerpo, se encontraba momificado, con un gafete con las letras M.N con una fotografía borrosa y portaba una especie de uniforme escolar gris pero muchísimo más antiguo que el del tarkatan, no cabía duda que ese cuerpo momificado pertenecía a un antiguo estudiante de la Mamba Negra.

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—Vaya, que gran descubrimiento hizo mi discípulo, encontró la Capa de Levitación que había sido robada por 30 años, nunca espere que ese tesoro había caído en el Reino del Caos— dijo el ciborg.

—Es una coincidencia, ¿no?—

—Puede ser mi querida Tiamat, pero lo que si se es que ese tesoro sagrado está en buenas manos y que Amirí sepa que la capa tiene una gama de utilidades a su disposición—

—¿Y qué hay de mi sobrina?—

—Pues vamos a ver— dijo manipulando la esfera con su mano.

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Reptilia salió del agua sin ningún rastro de sangre donde comenzó a caminar como zombi y mirada perdida mientras que un aura dorada cubrías su cuerpo desnudo pero a la vez comenzaba a vestir una camisa verde pistache escolar de manga corta, falda cuadrada y entablada escolar de color café, chaleco café, corbata verde oscuro, calcetas blancas arriba de las rodillas y zapatos escolares de color negro.

Su rostro enverdecido se encontraba maquillado como una sombra oscura en los parpados para darle un toque siniestro en sus ojos ambarinos y adornados con una gafas redondas de armazón verde jade y sus labios gruesos pintados de un verde oscuro que se dibujaban en poco a poco en una sonrisa macabra. Y su cabello estaba atado en una frondosa cola de caballo alta que se dejaba caer en sus hombros y unos pendientes redondos dorados que adornaban sus orejas.

La zaterrana caminaba con rumbo desconocido, asesinado con su veneno que expulsaba de su boca a los que se interfirieran en su camino.

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Amirí y Light estaban dispuestos a salir de no ser porque un soldado tarkatan apareció con las cuchillas listas, el ninja blanco actuó dándole golpes consecutivos mientras que Amirí trataba de saber que hacia el allí, cuando el extraño tarkatan quedo debilitado, el ninja blanco trato de rematarlo pero el Amirí no se lo permitió:

—Espera Light, necesito hablar con el—

—¿De qué vas a hablar? Está claro que este es de los malos y alguien lo mando aquí a matarnos—

—Pero insisto hablar con el—

—No quiero hablar con un traidor como tú— dijo el tarkatan herido:—¡Y a los traidores se les mata!— exclamo dispuesto a aventarse contra del tarkata estudiante.

Pero en un acto de reflejo, la capa apresó al tarkatan agresor, apretándolo fuertemente y a la vez haciéndolo gemir de dolor. Amirí había quedado sorprendido pero lo dejo de lado y decidió interrogarlo:

—¿Me podrás decir quién te mando? ¿Acaso fue mi tío?—

—No te… lo diré— dijo trabajosamente pero la capa lo apretó más y más:—Nggghhh… aaaarrrghhh—

—Amiri, estamos perdiendo el tiempo pero debemos seguir—

—No, quisiera saber, dame unos minutos por favor—

—Nggghhttt, aggghhh, de acuerdo… te lo contare…— cedió mientras que la capa se había aflojado el agarre un poco:—Nuestro general Baraka nos dijo que debíamos dirigirnos a Chaosrreaml porque nos prometió a todos que nos pagarían una buena suma de dinero para cada uno si conseguimos asesinar a las personas que ingresaron a este laberinto, los tarkatan no son los únicos ya que también se unieron criaturas de diferentes reinos para “hacerlo más interesante”—

—¿Nos estas queriendo decir que el clérigo tiene algo que ver? ¡Maldición! ¡Todo fue plan con maña!— exclamo enfurecido el ninja blanco.

—Buenos, no hay que extrañarse de que la gente del Caos tenga esos gustos y a la vez que el clérigo no quiere que la gema sea encontrada por nosotros y nos prefiera muertos, digo yo— dijo Amirí de forma pensativa.

—Puede ser, pero lo que sí sabemos es que debemos reunirnos con los demás antes de que nos maten a los dos—

—Bien, ¿pero qué haremos con él?—

—Hum— dijo y después chasqueo los dedos donde los ojos del tarkatan apresado habían pasado a blancos.

—¿Qué has hecho?—

—Lo usaremos de señuelo, él se hará pasar por ti—

—¿Cómo?—

—Tienes que quitarte la ropa y ponérsela mientras le lavo el cerebro y hare que se comporte como tú— dijo normal.

Amirí se ruborizo pero no le quedo de otra que desvestirse sintiéndose muy avergonzado.

Paso el rato donde ambos chicos se retiraron dejando al “falso Amirí” ahí, la capa se había transformado en un elegante traje de oficina de color rojo con corbata para el Amirí original:

—Vaya, sí que te ves elegante—

—Gracias, no sabía que la capa pudiera hacer eso, me alegro de no quedar desnudo—

—Tienes que saber las utilidades de esa capa, porque se nota que es muy antigua, por alguna razón debió de haber sido robada de la academia—

—Puede ser, por algo la capa me escogió—

—Bien, vamos a ponernos en manos a la obra— dijo a lo que el otro asintió.

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En otra parte, en una habitación oscura, una mujer tarkata estaba siendo azotada y torturada por los integrantes más fuertes de su raza, ella se negaba a responder las preguntas que le hacían y como respuesta los escupía donde le respondían con una bofetada.
Baraka entro al complejo y les hizo una seña de que se detuvieran:

—Ustedes salgan, quiero hablar con ella— ordeno donde asintieron retirándose, dejándolo solo con la mujer tarkatana.

Baraka la observo sentada en una silla y fuertemente amarrada de las muñecas, su rostro se encontraba bañado en sangre, le habían sacado 5 colmillos con unas pinzas y su espalda estaba lacerada por los latigazos:

—Amina, querida, lamento haber llegado a estos extremos— se disculpó.

—Hum, usted no lamenta nada ni se arrepiente señor— le respondió osada.

—Vaya, al parecer eres muy valiente, te hubiera aceptado pertenecer a mis tropas pero lo que hiciste es imperdonable—

—A pesar de que él fue el hijo de nuestro general, lo hizo de lado por ser débil, el pobre creció solo—

—Tú no sabes que es ser el segundo de la familia, no sabes lo humillante que es vivir en la sombra de tu hermano mayor—

—Lo sé pero Amirí no tenía la culpa de todo lo que le paso, no tenía por qué desquitarse con él, le robo el lugar que le correspondía—

—Lo siento pero nuestro clan no es liberado por debiluchos—

—Pero cobardes como usted, usted conspiro contra el general, envenenándolo…— soltó para después recibir una fuerte bofetada con el dorso de la mano del tarkatan.

—¡CÁLLATE, TÚ NO SABES NADA DE MÍ, NO SÉ QUIÉN TE HABÍA DICHO ESO PERO HARE QUE TE CORTEN LA LENGUA POR ELLO!— se marchó enfurecido de ahí y llamo a unos de los tarkatan para que le hiciera tal labor.

Amina tenía que idear de como escapar pero el tarkatan llego con unas pinzas en la mano, se dirigió hacia con ella donde comenzó un forcejeo pero a causa de eso una lámpara de aceite se rompió e inmediatamente se incendió el lugar, el tarkatan torturador se distrajo y Amina se cayó de la silla haciéndose pedazos donde rápidamente saco sus blades y le corto el cuello. Cansada y herida escapo pero los demás se dieron cuenta donde uno fue tras ella, esta se dio cuenta y fue corriendo rápidamente adentrándose al bosque viviente.

En la persecución la fémina tarkatana se tropieza, trata de levantarse pero el tarkatan ya había llegado, dispuesto a matarla pero de repente sintió que su cuello comenzó a sangrar rápidamente y le faltaba el aire llevándose ambas manos ahí, después su vientre donde se le abrió una herida e igual sangraba demasiado donde cayó un pedazo de intestino, después sintió que algo se introdujo en la herida de su estómago donde poco a poco comenzó hincharse hasta estallar vísceras y pedazos de músculos dondequier, quedando solamente las piernas donde se desplomaron.

Amina vio que el ser que había matado al tarkatan se materializaba a una criatura de piel verde pero vestido de ninja:

—Un zaterrano— dijo y cayó desmayada.

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