La Alianza: Fic Interactivo

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Scorpion-Max
Shirai Ryu
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Re: La Alianza: Fic Interactivo

Mensaje por Scorpion-Max » Mar, 22 May 2018, 01:59

¿Listos para un post bieeeen largo? ¿No? Bueno, ¡Disfrútenlo!


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Un hombre de apariencia angelical entra a la escena, como si hubiera salido del lateral de un escenario, al mismo tiempo que un reflector seguía su andar por la tarima desde la lejanía, hasta finalmente llegar hasta el centro. Este, junto ambas manos de forma extendida frente a su pecho, y prosiguió a hablar:

-¡Hola! Soy Gok… Bueno, no realmente, soy Jofiel, el arcángel de este cielo. –hizo una cordial reverencia, y cambiaba su tono de hablar a uno más tranquilo- Como podrán haber visto, o mejor dicho leído, en el anterior capitulo, nuestros… ¿Héroes? Lograron escapar del Limbo del que venían atrapados hace bastante ya. Además, lograron alcanzar mi cielo, ¡El bello Sexto cielo! Lugar donde eres capaz de ver alucinaciones dignas del LSD. ¿Podrán escapar y llegar al próximo cielo? ¡Descubrámoslo!

El escenario se desvaneció en la nada misma, ¿Habrá existido realmente en primer lugar? Quién sabe. Las cosas están igual que en el anterior capitulo, literalmente. El tiempo se había detenido durante una semana, aunque claro, cuando el tiempo “volvió a correr” ninguno noto el cambio.

León esquivaba a duras penas otro de los ataques de la Cryomancer, pero no su compañera (y amada) Freeze, sino la joven anteriormente mencionada, Tabitha. La muchacha no solo usaba sus habilidades gélidas, sino que se acercaba al hechicero y lanzaba uno que otro golpe, aunque no atinaba ninguno. Por alguna razón, León parecía y se sentía más ligero. De hecho, era tal su ligereza que su cuerpo se había vuelto transparente. Su velocidad era abismal, aunque el solo veía el tiempo ralentizarse. El aprovecho su obvia ventaja para contraatacar, pero sus golpes, incluidos los potenciados por su magia, eran débiles brisas, que no causaban más que el impacto contra el cuerpo, y un leve rasguño al cuerpo de la kunoichi.

-¿Eso es todo lo que tienes, hechicero? –Dijo imponente la muchacha- No eres más que hazmerreir, pierdo mi valioso tiempo contigo.

El mago quiso hablar, pero una extraña fuerza se lo impedía. Abrió su boca, pero ningún sonido fue emitido por sus fauces, y de un segundo para otro, quedo petrificado, aun con su transparencia extraña.


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Maury, que se encontraba lejos y a la vez cerca de la escena, se tomaba la cabeza mientras la extraña risa de carácter femenino resonaba en su cráneo. Sin embargo, logro ver que estaba sucediendo con sus compañeros.

-¿Qué es lo que le pasa a ese idiota? ¿Por qué mierda no se mueve? –replico el guerrero de ojos rojos, aunque era difícil saber si eran verdes en ese momento.

-Una mente tan insignificante y limitada como la tuya no lograría entenderlo con simples palabras. Pero te lo explicare como si fueras un niño de preescolar –el arcángel, quien se encontraba a un lado, y sonriente ante lo que estaba ocurriendo en ese momento, contestaba a las vagas dudas de Maury- Básicamente, tu amigo no tiene un “imaginador”, alguien que continúe su travesía con el resto. Tú tampoco lo tienes, claro está. Lo único que te ata a este universo en estos momentos es tu presencia en la mente de otra persona, quien la continua. Sin embargo, sin tu creador original, no eres más que un personaje sin alma, un chiste sin gracia ¿Entiendes a lo que me refiero?

-¡¿Qué fumadas estas diciendo?!

Dándole una mirada extremadamente fría al guerrero, el arcángel se puso de frente a el, pero sin caminar, solo flotando.

-Lo que quiero decir es que tu NO existes. No eres más que un invento de un ser superior, al igual que yo, este cielo, y todo este universo –contundente, la respuesta del arcángel descolo a Maury, quien tembloroso dio unos pasos hacia atrás.

-Eso no puede ser verdad, t-tienes que estar mintiendo. Yo hago lo que quiero y n-nadie me ordena nada –Intento defenderse el contrario de los dichos del ángel, inútilmente

Jofiel solo chasqueo su lengua mientras movía su cabeza de izquierda a derecha- Aunque suene fuerte es la realidad. Sin embargo, realmente no sé si es completamente verdad. Como te dije antes, tal vez tú podrías ser ese imaginador, o yo, o una piedra convenientemente puesta en escena y un poco desapercibida, quien sabe.

Maury se había puesto pálido y empezaba a sudar, aun a pesar de que en aquel lugar, como atrás de un cristal, parecía incluso hacer frió. Las palabras del ángel habían caído sobre el como un yunque desde un piso 20 y se puso extremadamente nervioso. Empezó a verse las manos, tembloroso. Notó como el anular de su mano izquierdo empezaba a desaparecer lentamente, como si arena siendo soplada por un leve viento fuese.

-De todas formas, no tienes por qué preocuparte, Maury –dijo otra vez el arcángel, haciendo que el guerrero diese la vuelta a verlo- Esas son solo las reglas en este cielo, el cual es un universo en sí mismo. No sé lo que hay más allá de este, no se me está permitido salir del mismo ya que soy su guardián, aunque nadie haya llegado antes de ustedes. Aparentemente olvidaría todo lo que hay aquí –se cruzó de brazos- Es por eso que muero de curiosidad por ver qué pasa si alguna vez logran salir de aquí, aunque no creo que sea posible.

El guerrero volvió a su estado normal. La tranquilidad, aunque de alguna forma rara, se había vuelto a apoderar de él, podía sentirlo en su alma. Dio un largo suspiro, y volvió a mirar hacia el campo de batalla una vez más, lo cual también hizo Jofiel, quien se puso una vez más al lado del mismo para seguir observando.


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Tundra se estaba enfrentado a un ninja, bastante similar en aspecto (o algo así) a él, aunque más oscuro (edgy). Sus poderes eran similares de alguna forma. Ambos tenían un relativo control sobre el fuego, logrando que sus llamaradas o esferas se chocaran en varias situaciones, deshaciéndose en el acto. Sin embargo, el ninja oscuro tenía otras habilidades bajo la manga. Con rápidos movimientos de sus manos lograba crear copias exactas de él, aunque más oscuras, y de una forma que pareciesen tinta. Eran igual de ágiles que ambos, lo cual forzó a Tundra usar sus espadas, a las cuales no les daba demasiado uso hasta ese entonces.

Los clones se abalanzaron sobre el shinobi, pero con bastante habilidad para con sus katanas logro despejarse. Una de las copias se abalanzo por la derecha, pero logro atacarlos con gran velocidad antes que estos siquiera pudiesen reaccionar, haciendo que desaparezca en el acto. Dos más vinieron por el frente. Un enorme muro de piedra los lanzo por los aires, para luego estrellarse a algunos metros de su posición. Por sorpresa, un clon lo tomo por la espalda, pero, astuto, Tundra se cargó en llamas, haciendo que simplemente se evapore. Cinco salieron frente a él, y guardando sus espadas en las vainas que llevaba en su espalda, puso sus manos enfrente suya. Su derecha se colocaba más al frente, mientras que la izquierda se doblaba un poco encontrándose más por detrás, lo mismo hizo con sus pies. Sus manos, adoptaron las formas de una garra y si, era el estilo de pelea que el mismo creo; el Tiger Claw.

Se acercó a estos corriendo a gran velocidad y desapareciendo a su vista, para aparecer en medio de estos. Uno a uno lo empezaban a atacar, sin embargo, con fugaces ataques de sus palmas lograba golpearlos hasta que estos desapareciendo. Sin embargo, mientras adoptaba aquella pose, su velocidad de movimiento y reacción se reducía drásticamente, lo que lo hacía un poco más vulnerable y que hizo que se llevara uno que otro golpe durante el combate. Poco a poco derroto a los 5, y finalmente quedaron frente a frente el original y Tundra.

-Estoy empezando a perder la paciencia contigo ¿Quién eres y por qué me llamas “Juan Dick Davids”? –Lo interrogó- No tiene sentido que lleve ese nombre, ¿Qué no vez que soy asiático y no mexicano? Parece nombre de vendedor de tacos.

-Ese era tu nombre antes… -respondió sin más rodeos el oscuro- Pero el imaginador pensó exactamente lo mismo que tú y decidió reescribirlo. Tú no deberías haber salido jamás de este lugar, no eres más que una idea reemplazando a la anterior. ¿Cómo lo hiciste?

-¿Imaginador? ¿De qué carajos me estás hablando? Quiero respuestas cerradas, empiezo a impacientarme –volvió a responder Tundra, quien mostró sus katanas al rival- Yo nunca salí de este lugar, ni siquiera sé dónde estamos ni cómo llegamos, no sé de qué me hablas.

-Te diré que eres -el ninja oscuro tomo una pose más relajada, y miro directamente a los blancos ojos de Tundra- Mi nombre es Darken, y al igual que tú, fui creado por el todopoderoso imaginador. Tú no eres más que una corrección, ya que el imaginador te creo mal. Yo soy su magnum opus, su mejor creación y de la que jamás tuvo siquiera que hacer un minúsculo cambio alguna vez. Tú eres mi par, mi antecesor, y por años hemos batallado aquí para saber quién es el mejor de ambos. De un día para el otro, tú desapareciste de las ideas del creador. Cambiaste, y ahora estas aquí de vuelta sin ninguna explicación. No sé cómo lo hiciste, pero voy a obligarte a que hables y me saques de aquí.

-Te lo dije antes y volveré a decírtelo; No sé quién eres ni que es este lugar, y jamás estuve aquí –ahora era el ninja café quien respondía al otro, lo cual hizo enfurecer al contrario.

-Parece que es verdad, quien sale de este lugar no recuerda nada… Tendré que mostrártelo por mí mismo –al decir esto, el ninja oscuro puso su dedo índice y corazón rectos apuntando hacia arriba, en una especie de pose de manos. Al instante, un ninja exactamente igual a él, pero completamente blanco agarro a Tundra por ambos brazos, sin dejarlo escapar. Intento usar los poderes que lo salvaron de la misma situación anteriormente, pero estos parecían haberse esfumado. Lentamente, el shinobi rival se acercaba al indefenso ninja, y una vez frente a frente, poso su mano en la cabeza de Tundra, quien bajo su máscara tenía una mueca mezclada entre odio (como de costumbre) y nerviosismo.


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Todo se volvió negro. Tundra ya no estaba con ese ninja oscuro, estaba solo en ningún lugar. Esto hizo que se desesperase, y empezó a caminar por el infinito y vacío lugar.

<<Si no fuera por la ausencia de aurora boreal, podría jurar que esto es el limbo>> Pensó el shinobi, y continuo caminando, con ambos brazos cruzados.

Paso el rato, quien sabe cuánto exactamente, hasta que por fin logro divisar algo en la lejanía. ¡Era el! El ninja que lo había traído aquí, y a su lado, el que lo había aprisionado, claro está que Tundra no tenía ni la menor idea de quien era ese. Desbordado de furia, empezó a correr amenazadoramente ante estos, pero ninguno parecía siquiera inmutarse.

-Detente, Dick –dijo el de apariencia oscura, y casi que por arte de magia, Tundra lo hizo, aunque no por voluntad propia- No quiero combatir de nuevo. Este lugar es la dimensión del pensamiento. Al igual que yo, tu puedes acceder a ella, pero no creo que recuerdes como.

-¿Puedes callarte de una maldita vez? ¡¿Qué cosa que saliese de sus mugrosas y cloacales bocas podría interesarme a mí, el gran Tundra?! –Replico, aun inmóvil.

-No es sobre nosotros, ni siquiera sobre ti o tus compañeros, pero a la vez si –el que tomaba la palabra ahora el ninja de luz- Venimos a hablarte acerca de Él.

Su voz pareció resonar más de lo común al mencionar esa palabra, como si fuera demasiado importante. Ambos ninjas se derritieron, pero sin dolor alguno, casi como si hubieras aceptado de antemano esa condición, hasta el punto de desaparecer. Con el próximo pestañeo del shinobi, el lugar cambio completamente. El escenario se había transformado en aquel apartado montañoso que se le apareció anteriormente, y ahora que pudo verlo más a detalle, repleto de un verde bosque en sus faldas. Él estaba sobre una roca, increíblemente sin sentirlo, meditando como cuando era joven. Rápidamente se puso de pie, sin mucho entendimiento acerca del porque se encontraba ahí o quien eran las figuras que vio con anterioridad que parecían conocerlo. Algo místico en su cabeza parecía casi que ordenarle que caminase por esos paramos.

El aire parecía prácticamente inexistente. No podía sentir ni la más ínfima fuerza que este pueda ejercer, y si bien en ese momento no estaba seguro si también lo había hecho en el resto de los cielos (o incluso en el limbo), al menos podía saber que no lo estaba haciendo ahí. Se adentró en la arbolada, y mientras avanzaba por esta, sus ojos empezaban a adaptarse a la leve luz que había debido a que las copas de los arboles la tapaban.

Cuando finalmente su vista se adaptó del todo a la penumbra, se detuvo abruptamente, ya que notó como una roca parecía haber aparecido de la nada cuando alejo la vista por un segundo. Enorme e inmóvil, casi de unos 4 metros de altura y otros 6 de ancho, y de un color grisáceo casi que negro. De la nada, una imagen parecía dibujarse en la piedra, y al cabo de unos 20 segundos se había revelado completamente, casi como una foto instantáneamente. Logro identificar como eran sus compañeros de la Alianza. Esto provocó una sonrisa efímera en su rostro. Se quedó observando el retrato por algunos segundos.

Blestang y Cedric se abrazaban por el hombro fraternalmente, con el primero haciendo una V con sus dedos, y el segundo con su mano en forma de saludo militar en su frente, pero aun así abrazando con su mano libre al monje y una gran sonrisa en sus labios. Wolf y Jun se encontraban a su lado, ambos con un poco de rubor en sus rostros. Titán estaba en el medio de todos, con una sonrisa confiada en su semblante, casi como si fuera el padre de estos y estuviese orgulloso. Insigno flotaba por la parte de la izquierda, inexpresivo como de costumbre, y debajo de este, Kazuma, simplemente parado, casi siquiera viendo al frente. Maury estaba debajo de estos, aparentemente mostrándole el trasero al espectador, y haciendo un “Fuck you” con su mano libre. Shamsa, con ambos brazos cruzados, pero con sus características dagas en estos, con una cara segura y confiada se posaba al lado del Cyberninja. Y finalmente, Freeze, Leon, y obviamente el mismo, estos últimos a cada lado de la cryomancer, mirándose con un odio infinito, pero un respeto profundo a la vez, mientras que la joven solo los abrazaba y acercaba a ella amistosamente. Ese momento, aunque corto, fue uno bastante lindo. No había podido socializar con el resto más que con ellos 2, pero aun así sentía un afecto algo extraño, como si los conociese desde hace años.

Continúo avanzando, y casi como si estuviese saliendo de la nada, noto una figura femenina entre los árboles. Era su amada Freeze. A su lado, estaba el mismo, aunque de una forma distinta. Tanto el como ella no tenían su atuendo común, sino un clásico Yukata, un ropaje tradicional japonés, además de que ambos estaban a cara descubierta. Se encontraban agarrados de la mano, caminando entre los bosques. Verse a sí mismo sin su máscara, le trajo muchos recuerdos a la cabeza de su juventud y su niñez. Los arboles parecían abrir paso a su andar, formando un jardín enorme, siendo cruzado por un pequeño arroyo, con peces Koi dentro de él. Un pequeño puente se erguía por encima de este, para poder pasarlo, claro está. Del otro lado del jardín, se encontraba un nagaya, una casa tradicional japonesa, idéntica a aquella en la que vivía cuando su padre fue asesinado. Ambos caminaban felices a esta, aparentemente hablando en un idioma inentendible para él, ya que no era ni el español que estás leyendo ahora, ni su natal japonés. Al abrir la puerta corrediza de la casa, esta mostraba una pared del otro lado que les impedía avanzar, sin embargo, sin ningún problema, la pasaron como si tratase de puro aire.

Hindra decidió caminar hasta allí, estupefacto por lo ocurrido. A medida que este se acercaba, logro divisar como el muro que tapaba la entrada, simplemente se evaporaba, mostrando una oscuridad permanente en el interior de la vivienda. Cuando finalmente entró, la oscuridad lo superaba. Con uno de sus dedos, encendió una llama, que a pesar de su insignificancia era lo suficientemente potente como para iluminar gran parte de la habitación… Aunque se arrepentiría de hacerlo…

Delante de él se presentaba una escena por demás grotesca; ya no tenían puestos sus yukatas, sino su vestimenta de combate, y podía decir lo mismo de Freeze… o lo que quedaba de ella. Su cuerpo se encontraba tirado en frente de él, despedazado por decir poco. Su brazo derecho había sido cercenado, y no con una espada o con un filo, con su propia mano, podía notarse debido a lo brutalmente que fue arrancado, prácticamente olvidándose el hombro en el cuerpo, y con aun algunos músculos chorreando sangre en el suelo de la casa. Su cuello estaba tajeado de forma horizontal, y la máscara que llevaba puesta, destruida prácticamente, desvelaba una cara de horror sin igual. Su pierna izquierda se encontraba doblada en si misma por la parte de la rodilla, mostrando el hueso de la misma sobresalir por la piel, mientras que la otra no tenía pie, con otro rio de sangre justamente debajo de la misma.

El suelo había sido manchado completamente con la sangre de la joven, y con un poco más de esfuerzo, podía distinguirse la palabra “Amor” en la pared, claramente escrito con la sangre de la chica. La escena era demasiado fuerte para Tundra, no por la brutalidad del acto en sí, sino más por a quien había sido cometido. Lagrimas brotaban de sus ojos, lo cual era extraño, no sabía siquiera que en su forma de espectro podría llorar. Y bajo su máscara, no pudo evitar escupir un chorro de vómito, pero una vez expulsado, simplemente desapareció. Eso que aparentaba ser el, tenía dos ojos rojos de furia y a la vez emoción, con llamas desprendiéndose de estos. El brazo de Freeze colgaba de su propia mano, y del otro lado, un pequeño puñal, aparentemente con el que hizo los cortes que se esparcían por todo el cuerpo de la chica.

El fuego que desprendían los ojos del ser, que obviamente era Tunbra, empezaron a consumir no solo su cuerpo, sino que también el de la chica, y toda la casa. Otro pestañeo más del shinobi, y volvía a encontrarse fuera de la casa, la cual ya no existía más. Temeroso, dudo si continuar ese camino oscuro por entre los árboles. Las imágenes del cuerpo de Freeze lo atormentaba una y otra vez en su cabeza, aunque en el fondo sabía que nada de eso era real, debía ser brujería. El jamás haría algo así… Su cuerpo parecía estar en otro lado que su mente, ya que este empezó a avanzar a un a pesar de su tormento, pero más pronto que tarde el mismo empezó a hacerlo por voluntad, como si todo eso hubiese sido olvidado en un instante.

El sol estaba constantemente en posición de las 12 AM, en ningún momento de su caminata oscilo moverse, pero a la vez no producía calor, lo suficiente como para que el clima este templado, un poco frio incluso podía decirse. Llego hasta un punto rodeado de árboles, con una gran piedra delante. Unos grabados podían verse en ella, aunque en un idioma ilegible. Al tocarlo, y pasar su mano por estos de izquierda a derecha, vio cómo se transformaban en Kanjis; “Aquí yace ‘Juan Dick Davids’. Alguien que nunca debió existir".

<<Ese nombre… es el que el ninja oscuro mencionó>> Pensó Tundra, aunque ninguna respuesta había sido respondida.

Con sus habilidades de roca, logro remover el piso en donde suponía se encontraba el cuerpo. Grande fue su sorpresa al verse a sí mismo, pero de una forma extraña. Su ropa parecía haber cambiado a algo más básico, pero podía saber perfectamente que se trataba de él mismo. Al alzar de nuevo la mirada, vio a tres figuras, y las distinguió fácilmente. Una era León, riéndose a carcajadas y una lágrima (provocada por la risa) cayendo por su mejilla. Por el otro lado, Freeze, quien posaba su mano por encima de su máscara, en un inútil intento de sofocar su risa, aparentemente sonrojada (por la risa, claro está). Finalmente, y entre medio de estos dos, se encontraba el mismo, aunque con el cuerpo de un niño, insultando a los otros dos y golpeando a León para que dejase de reír. En ese momento, había sentido su orgullo por los suelos, pero ahora viéndolo desde otra perspectiva, no podía evitar sonreír <<Fue un buen momento>> reflexionó, y siguió marchando.

Poco a poco, el suelo empezó a volverse más rocoso, los arboles empezaron a dejar de ser tan abundantes, y cuando menos se dio cuenta, ya estaba caminando por el camino que conducía a la montaña que había visto desde la lejanía. No parecía tan alta a primera vista, incluso podría decirse que no era más que un leve cerro, pero a medida que subía su marcha, esta parecía alargarse monstruosamente, incluso llegando a superar las nubes. Su caminar también parecía afectado, era más rápido, pero no lo sentía así, era más como si el mismo terreno estuviera acercándolo al tope de esta.

Siguió avanzado, y unos minutos más tarde, había llegado al aparente tope tras las nubes. Un largo campo verde, completamente contrario a lo que esperaba, rodeado por otras montañas, que no había visto anteriormente. En el centro de este campo, lo que esperaba; un templo. Y no cualquier templo. Sabía perfectamente de quien era. La casa del viejo Sarutobi, podía distinguirla incluso entre 30 iguales, podía sentirlo en sus adentros. Marcho por ese largo páramo que lo conducía a la entrada, como cuando era joven. Abrió la puerta, pero su interior era completamente distinto al que recordaba y esperaba.

No era un templo sumamente oriental, con maniquíes de práctica, armas por todos lados, y aquel jarrón chino en la alta estantería al lado del retrato de su joven padre. Era una casa de lo más occidental, con paredes color naranja oscuro, larga hacia atrás, pero no tan ancha, aunque tampoco era un espagueti. Al lado de la entrada, una mesa con asientos en forma de sillón, y detrás de estos, un sofá largo y rojo bordo, apuntando a un aparato plano y rectangular del que no tenía idea que era. A su izquierda logro divisar un pequeño pasillo que suponía llevaba las habitaciones, y de frente a este, un baño.

Siguió caminando recto desde la entrada, y tras una pequeña cocina, se encontraba un fachada al estilo invernadero, con otra mesa más, y con un escritorio en donde se posaba otro aparato del que no tenía idea que era. Delante de él, un muchacho, con pelo enrulado en forma de afro, aunque no tan grande, cuello ancho y una espalda relativamente grande. Brazos delgados y largos, y aunque no estese parado, podía ver unas largas piernas, terminando en unos pies enormes. Este estaba tecleando algo en la pantalla al frente de él. Luego de apretar súbitamente una tecla, freno, y con una sonrisa culpable se dio vuelta. Debelo un rostro pequeño, ojos con grandes pupilas castañas, prácticamente negras, una nariz ancha, al igual que sus labios. Grandes orejas, lentes un poco anchos y que agrandaban el tamaño de sus ojos. Barba de algunos meses, pero no extremadamente larga, parecía tener controlada.

-¡Hola Hindra! –dijo agradablemente, con una voz juvenil, tirando a grave- Estaba esperando que vinieses.

-¿Quién eres y como sabes mi nombre? –respondió el espectro, logrando una pequeña carcajada en el adolescente

-Yo soy tu, bueno, no exactamente, más bien tu eres yo, o algo así –replico el muchacho mientras se rascaba el enrulado cabello- Digamos que soy tu creador, ¡Sí! Eso está mejor.

El espectro lo veía extrañado, no sabía a qué se refería.

-Déjame te explico –el alto joven se levantó de su asiento, revelando una remera oscura con la palabra “Gorillaz” y unos dibujos de personajes extraños debajo del mismo- Tu eres mi creación, te cree para usarte en el fic que existes. Se cada detalle de ti, incluso los que no existen, ya que todo lo que te sucede, sucederá, o incluso sucedió está aquí adentro –señala a su cabeza

-¿Qué demonios? ¡Cierra el pico y respeta al gran Tundra imbécil! –instantáneamente, el espectro saco sus dos espadas, con la intención de matarlo, sin embargo, casi sin inmutarse, el joven dice “No” con su cabeza, y al volver a verlas, no estaba sosteniendo otra cosa que dos bananas enormes, que al abrirse desprendieron mariposas.

-No te alteres, Tundra, no voy a hacerte daño. Solo hice que vengas aquí para decirte una cosa –El joven ahora adoptó una pose más relajado, metiendo sus manos en los bolsillos de su pantalón mientras miraba algo avergonzado al ninja- Discúlpame. Abandone todo durante tanto tiempo, y no pude continuar con tu historia ni la de los demás. Pero no te preocupes, con los muchachos estamos escribiendo una historia genial, ¡No sabes lo que tengo en mente para el sexto cielo! –Tundra seguía sin entender que rayos estaba pasando y quien era el- Aproveche esta fumada del cielo de la imaginación para que puedas conocerme, ¿Bastante loco no? En fin, creo que no te trastornare más

Aun estupefacto, aunque sin estar seguro por lo que el hombrecillo decía, o porque demonios había recorrido semejante camino para esta estupidez, Tundra intentaba pensar con claridad, pero en su cabeza simplemente no había nada, ni siquiera la incesante y molesta voz de Tunbra.

-No te preocupes Tundra, como estamos en la Alianza vas a ganarle a Darken, seguramente con un chiste muy malo. A ver si se ponen las pilas estos pibes y hacemos una especie de Universo Amalgama corte DC vs Marvel –dicho esto, el muchacho se sentó de luego en su asiento, y continuo tecleando- ¡Nos vemos luego! Supongo



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Como si se hubiera despertado de un sueño, Tundra vio como todo poco a poco desaparecía, para volver a aparecer en donde todo comenzó, el sexto cielo. Aún tenía la mano del ninja en su cabeza. Con un movimiento rápido, se sacó al ninja blanco que lo aprisionaba, para luego sacar algo que nunca había usado en lo que va del fic, su Kusarigama. Una larga cadena, terminando en una hoz rodeo al ninja, haciendo que sus rivales adopten una pose de pelea.

-No sé qué carajos acaba de pasar, pero los matare por eso –dijo Tundra, mientras hacía que su arma gire alrededor de su cuerpo, espectacularmente.

La pelea había comenzado, Tundra lanzo la hoz al ninja oscuro, pero logro evitarla con una punta de arpón que salió de su mano asombrosamente. Al mismo tiempo que esto ocurría, el ninja blanco se arrimaba peligrosamente, pero atrayendo la cadena y haciéndose a un lado, esta paso en dirección a este, aunque logro esquivarla en el último momento.

-Bah, si ese es Darken, ¿Tu cómo te llamas, Light? –aun en combate, Tundra tenía ese tono engreído, como si lo supiese todo.


-La respuesta te sorprendería –dijo justamente a quien iba dirigido el ataque, que sacó un cuchillo resplandeciente de su cintura, el cual nunca había usado ya que la trama no lo requería.

El combate estaba enfrascado. Sobretodo ya que el mismo terreno era cambiante. Por alguna razón, los puños que Tundra lanzaba parecían volverse gigantes a la vista de Darken, aunque este era capaz de detenerlos prácticamente con su mirada. Su contraparte de luz por otra parte, estaba intentando golpear al ninja café, pero cualquier ataque que hiciese parecía desaparecer al mismo contacto, siendo siempre respondido con una patada a las costillas por parte de Tundra. Volvió a sacar sus espadas, aun sin esconder su Kusarigama, y convirtiendo su derecha en llamas, empezó a atacar al ente luminoso. Era muy rápido, parecía siquiera moverse, pero no podía darle. Lanzo su Kusarigama hacia él, aunque lo esquivo agachándose. Sin esta arma, aprovecho el momento en que se agacho para clavarle su katana en la espalda del rival. Es súper efectivo. El ninja, con un increíble resplandor, desapareció, encegueciendo por unos segundos al shinobi. Al abrirlos de vuelta, vio al susodicho Darken enfrente suya, quien lo amenazaba con su puño, y lo sostenía por su ropa, sin forma de escapar.

-¿Últimas palabras, Tundra? –dijo Darken mientras encendía su puño en una ardiente llamarada, incluso haciendo que los demás kombatientes que se encontraban en la lejanía, sintieran, aunque ínfimamente, el calor de esta. Hindra solo extendió su mano derecha.

-Luces fuera –y haciendo un rápido movimiento con sus dedos, el Kusarigama volvió a él, siendo atraído por sus habilidades de viento de alguna forma conveniente. El rápido y trasero movimiento de este no le dio ni un segundo de reacción a Darken, haciendo que su cabeza volase por los aires, y al hacer contacto finalmente con el suelo, desapareciendo en una oscuridad infinita.

Había ganado, Tundra lo había hecho. Contemplo sus manos, estaba contento, alegre. Claro estaba, sus compañeros estaban luchando aun a su alrededor, pero en la brevedad los ayudaría. Es ahí, cuando aun recorría su brazo derecho, que lo vio; su brazalete. Lo había dejado de usar por tanto tiempo que ya ni siquiera recordaba tenerlo. Según le habían dicho, este no era más que uno falso. No era realmente un amuleto regalado por Fujin, ni siquiera sabía que estaba haciendo ahí en primer lugar. ¿Por qué lo habían llevado a los cielos? ¿Por qué le habían dado aquel brazalete inservible aparentemente? La curiosidad era más fuerte que el mismo. Extendió su mano izquierda, y lentamente la acerco a su brazalete, ese del que él sus compañeros no tenían idea, pero temían. De ese, del que otros seres le habían advertido no usar. Pero aun en el fondo de su alma, aun a pesar de su estado como espectro, Tundra seguía siendo humano, un humano curioso y al que la tentación lo consumía inevitablemente.

Lo tocó, fue solo un instante. Este, empezó a emanar unas luces oscuras, pero carmesís, casi como el color de la sangre misma, en su exterior. Resplandecía sin igual, no sentía más que el calor de esa luz oscura.

-Infierno –dijo Tundra, casi automáticamente

Sus ojos se llenaron de ese brillo tétrico, su rostro era de un horror infinito, era un terror que jamás, incluso en sus más mórbidas pesadillas había sentido. Y una vez más… Esa oscuridad lo abrazó completamente, envolviéndolo y en cuestión de segundos, haciéndolo desaparecer.


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-¿D-Dónde estoy? –dijo con voz temblorosa, como nunca nadie se lo hubiera imaginado. No estaba en el medio de la nada, sino en una enorme habitación. Parecía una sala de la tortura a escalas impresionantes. Cuerpos colgando por las paredes, grilletes en el suelo, un enorme pozo de lava en el centro de esta, la única fuente de luz de la habitación.

-Tundra… -Una siniestra voz retumbo en el salón, haciendo que el ninja se pusiera a la defensiva rápidamente- No te asustes, no voy a hacerte daño.

El conocía esa voz. La había oído varias veces con anterioridad, pero no la escuchaba hace tanto tiempo que simplemente olvido su existencia.

-¿Dark? ¿Eres tú? Llevaba tiempo sin escuchar tu voz –aunque aún no estaba del todo seguro, Tundra bajo la guardia. Seguía con sus sentidos bien alertas en caso de que el ente quisiese hacer algo repentino.

Una figura de apariencia demoniaca descendió en el suelo, justo al frente del pozo de lava en la posición de Tundra. Media algo así como unos 2 metros, no poseía una vestimenta para su torso superior, pero llevaba una especie de ropajes oscuros rasgados y rotos colgando por su cintura, y unos pantalones algo ligeros, que terminaban en unas botas bien anchas y grandes. Su rostro era ambiguo; inspiraba un terror profundo al verlo, pero no el suficiente como para no poder mirarlo de frente. Sorprendía como parecía que su cráneo fuera de una forma esquelética, a pesar de notarse una especia de “piel”. Al no ser más que otro brazalete, estaba rodeado del aura oscura anteriormente mencionada, dando esa apariencia espectral y mística.

-Cambiaste desde la última vez que te vi. Te recordaba con una armadura negra ¿Qué te paso? Y ya que estamos ¿Qué hago aquí? ¿Qué es este horrible lugar? –pregunto Tundra, un poco mas relajado.

-Esto es el brazalete. –Explicó ahora el ser- Represento el infierno, o bueno, eso es lo que me han dicho. Esto no es más que la dimensión infernal que se encuentra dentro de ese aparato. Supongo que es uno de los poderes que tiene. Y sobre mi… -Dark miro hacia el suelo- La dimensión del infierno es algo caótica, por así decirlo –como si esas palabras lo hubieras activado, Tundra vio a lo lejos cientos de cadáveres- Se desgastaron, esto es lo único que me queda.

-Ya veo… ¿Ósea que ni siquiera tu sabes cómo funciona esta cosa? –al decir esto último, el ninja levanto su brazo, mostrando el brazalete que se encontraba en su muñeca izquierda.

-Nosotros, los brazaletes, no fuimos creados como tal. Nuestra esencia y espíritu están encerrados en este recipiente. Mi vida anterior es borrosa, a duras penas puedo recordar una que otra cosa de ella, pero, por ejemplo, realmente no sé si realmente mi nombre es o fue Dark –a pesar de su imponente apariencia y siniestra voz, las intenciones del espíritu parecían no ser malévolas a primera vista.

-Si, el ente que salió del brazalete del fantasma nudista comento algo de eso antes de que fuésemos al Limbo –comentó, mientras se ponía de cuclillas- Se supone que ustedes fueron una especie de primer Alianza, ¿Recuerdas algo de eso?

Esto pareció haber hecho un click en el espíritu, que rápidamente miro al shinobi –Eso me recuerda a la última vez que nos vimos. A pesar de mi vaga memoria, estoy en un 90% seguro de que no había visto a ninguno de los otros espíritus alguna vez –esto no hizo más que mantener en su confusión a Tundra- Solo recuerdo a una tal… ¿Anah? Aunque puede también que fuese Ara o Arna, yo que se.

-¡Anah, conozco a esa tipa! –de un salto, el ninja se levantó del suelo y empezó a recordar- La combatimos en el cuarto cielo, aparentemente está muerta. ¿Tienes algún otro recuerdo de eso? –el vaivén de la cabeza del espectro respondió a su pregunta; un rotundo no.

-Por alguna razón la tengo pegada en la mente, no tengo ni idea quien es. Puede que fuese importante como también que no, yo que se –cruzándose de brazos, el fantasmagórico volvió a tomar la palabra.

-¿Y qué hay de Fujin? ¿Cómo es que él te encontró?

-¿Fujin? Que nombre más ridículo. Jamás oí de alguien llamado así –esto sorprendió otra vez al ninja.

-Pero él fue quien me dio tu brazalete, es imposible que no lo conozcas –otra vez, la negativa cabeza del alma era visible

-Solo sé que no se nada. Mi primer recuerdo es haber estado en tu posesión. Aunque tengo imágenes borrosas de algún pasado, pero nada concreto. A duras penas sé que represento el Infierno, no pidas mucho.

<<Entonces aquel demonio tenía la razón… Fujin no fue quien me entrego el brazalete. Pero entonces, ¿Quién? ¿Por qué me enviaría aquí sin ninguna razón?>> Pensó para sus adentros el asiático, volviendo a dirigir su mirada al siniestro ente- Creo que las cosas se me aclararon un poco más, gracias. Ah, otra pregunta, ¿Tienes idea de cómo salir de este lugar?

-No se siquiera como llegaste –dijo, achicándose de hombros- Intenta hacer lo que hiciste para entrar, tal vez eso funcione.

-Hmmm, déjame ver –el ninja empezó a inspeccionar su brazalete, y tras darle una mirada intensiva, vio que en la parte “superior” del brazalete, se hallaba un pequeño grabado con una especie de letra M, pero formando un reloj de arena con la parte superior. Al mirarla bien, noto como esta desprendió un brillo del color de la oscura luz que vio con anterioridad, y a su vez, de la piel del alma- Bien, creo que ya lo tengo. Por cierto, ¿No quieres llamarte de otra forma? Dark es un nombre muy… estúpido.

-Buen punto, “Tundra” –esto hizo enfadar un poco al guerrero, pero decidió pasarlo por alto- Considerare esa propuesta, creo que tienes un poco de razón.

Sin decir una palabra más, el ninja coloco la su palma izquierda en ese grabado, y poco a poco, su cuerpo se vio envuelto en ese oscuro resplandor otra vez, hasta finalmente ser completamente “abrazado” por este. El ente solo atino a saludar, o eso indicaba el movimiento de sus labios, ya que Tundra no oyó palabra alguna.


--------------------------------------------------------------------------------------------


Finalmente, al pestañear, volvía a estar en el sexto cielo… ¿Crucificado? Así es; estaba crucificado, pero no con estacas, sino que simplemente atado. Haciendo un poco de esfuerzo mirando a sus lados, noto como se encontraba en el borde de un abismo gigante, al igual de poder llegar a ver el borde de otras dos cruces y una figura en ella, pero debido a su mal ángulo, no pudo notar identificar quienes eran.

-Odio el cielo… -dijo entre dientes, antes de darse por vencido y agachar la cabeza.
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Re: La Alianza: Fic Interactivo

Mensaje por jdmn » Mar, 22 May 2018, 14:43

Este capitulo, junto al de Error, no saben dejar limite, y se expanden con un gran desarrollo en pocas descripciones.

Me gusto que se le haya dado nuevas ideas ademas de las ya planteadas, como se utilizo esto para ir arreglando cosas como el brazal, que dara mucho mas sentido en el futuro, no solo de poder, si no del quien, o como se llego a dar una evolucion natural de los personajes, con una arma que da para mucho (porque me recuerda a combinar la hacha de kratos con su antigua cuchillas ahahaha)

Los imaginadores tambien se ve algo que es clave a este episodio, pero no por los que tengan, si no los que no tienen, sobretodo si son importantes..hmmm.

Se aprovecha muy bien el ambiente para dar cambios de escenas y hacer ya en un solo cap 4 o 5 escenarios diferentes que se sienten que conectan muy bien.
Veamos con que se llega jimmy.
Jamones de Mar Natural a mi!

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The ST. Jimmy
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Re: La Alianza: Fic Interactivo

Mensaje por The ST. Jimmy » Dom, 03 Jun 2018, 07:00

Honestamente no se porque me tomo tanto el capitulo. Si, es largo. Pero no es la gran cosa. Pero bueno, aca esta:



-¡¡Muere muere muere muere muere!!-
El Cielo de la Imaginacion es un lugar extraño
La muchacha de pelo azul comenzó a lanzarme golpes a velocidades increíbles. Todo a mí alrededor daba vueltas, o quizá era yo el que las daba. Todo parecía cambiar en cuestión de segundos, excepto la sensación de peligro y una simple y extraña premonición de que mis amigos estaban pasando por situaciones similares.
El Cielo de la Imaginacion es un lugar aterrador
-Mira, para estos momentos ya estoy acostumbrado a que prácticamente todo en los cielos intente matarme- Comencé a hablar mientras daba un salto y una mortal para adelante, esquivando una embestida de la misteriosa muchacha y cayendo a sus espaldas- Pero este es un nuevo record. No llevamos ni cinco minutos juntos, ¿podrías al menos explicarme por qué quieres hacerlo?-
Pensamientos felices pensamientos felices pensamientos felices pensamientos felices
-Tú eres el favorito, ¡siempre lo has sido! Te matare, y entonces no podrá usarte, ¡y entonces me usara a mí!- Los ojos y la voz de la chica desbordaban furia, pero por alguna razón sentí que no comprendía en verdad lo que decía. Rápidamente ella volvió a embestirme y un rápido intercambio de golpes se llevó a cabo.

-Wow, creo que nunca pensé que algo pudiese confundirme tanto tan rápidamente- Una patada paso muy cerca de mis costillas pero pude esquivar a tiempo. Sujetándola velozmente del tobillo, hice un ágil movimiento de cintura y la lance lejos, la chica rodando por el suelo.- ¿Y que hay con ese pelo azul? ¿Estás pasando por una fase?-
Funny fact: Tengo un personaje con pelo azul.
En cuanto dije eso, sus ojos se abrieron como platos, y dejó escapar un gruñido de dolor. Sin entender cómo, sin entender cuándo, pude comprender que las palabras "para empezar, no tiene pelo azul" habían salido disparadas de mi boca y la habían golpeado en la sien.
Tecnicamente tiene el pelo negro, pero con las puntas teñidas de azul...
-GAAAAH TOMA TOMA TOMA TOMA TOMA. SOLO ESTARE YO. SOLO YO. SOLO YO. SOLO YO.-
SOLOIRIS.SOLOIRIS.SOLOIRIS.SOLOIRIS.SOLOIRIS.SOLOIRIS.SOLOIRIS.SOLOIRIS.SOLOIRIS.SOLOIRIS
Los brazos de la joven comenzaron a brillar, y esta empezó a lanzar golpes al aire. Solo que por cada golpe, una ráfaga de energía era disparada contra mí.
Cntr + c = Jhon
-H... ¡Hey! ¡¿Eso de casualidad te lo estas copiando de algún ex-miembro de mi grupo?!- Me puse en guardia mientras los proyectiles impactaban. El parecido con los ataques de Jhon era increíble. La fuerza de su ataque era brutal, y me encontré forzado a mantener mi guardia alta sin la posibilidad de hacer nada más que resistir la andanada de luz. Una vez más, sin saber con exactitud cómo, puede comprender que las palabras "Que es espadachin, no guerrera laser" golpeaban con fuerza a la muchacha, solo que esta vez en vez de salir de mi boca parecían haber salido de la boca de Wolf, a pesar de que el no estuviese ahí para lanzarlas.

La chica se detuvo cuando las palabras la impactaron, y finalmente pude recobrar mi aliento, aunque en vez de contraatacar me quede en mi lugar. Por alguna razón, ella hizo lo mismo. Podía sentir…algo…

"no era pelo azul? es espadachin? me estas jodiendo?"

Mas palabras extrañas resonaron en…donde fuese que estuviésemos parados. ¿Era una montaña? ¿Un bosque? En un abrir y cerrar de ojos, el pelo de la chica se transformó. Sus brazaletes de energía se desvanecieron como polvo y fueron reemplazando por una katana. Yo seguía sin poder comprender como es que todo esto pasaba, pero de alguna forma simplemente lo sabía, como si siempre hubiese sido así.
No hay mensaje oculto aqui.
"bueno, listo, no es iris, es joshua manchula"
Tecnicamente si lo hubo.
En cuanto escuchamos estas palabras, y digo escuchamos porque resonaron en nuestra mente a pesar de que no había nadie para mencionarlas, ella se llevó sus manos a la cabeza y empezó a agitarla de un lado a otro. ¿Parecía estar sufriendo?

Y entonces exploto.

-WOWOWOW, ¡¿Que rayos está pasando aquí?!- Grite, llevando mi mano a mi frente en asombro.
La imaginacion se desborda y todo comienza a morir.
-¿Eso es todo? Vaya, que rápido- Una voz tranquila resonó a mis espaldas- Debo admitir que esperaba algo un poco más entretenido. De entre todos tus compañeros tú tienes la reputación de entregar mejores peleas a consta de un pobre desarrollo. Ver algo como esto...fue una decepción-

-¿Quién rayos eres tú? ¿Qué es este lugar? ¿Qué está ocurriendo? ¡¿Qué demonios le paso?!-

-Estas en el Sexto Cielo, mi cielo. El Cielo de la Imaginación. Soy su arcángel y protector, Jofiel. Y lo que acabas de ver es el resultado en bruto de lo que ocurre cuando dos imaginaciones chocan abruptamente-
45 6c 20 53 65 78 74 6f 20 43 69 65 6c 6f 20 65 73 20 75 6e 20 6c 75 67 61 72 20 66 65 6c 69 7a
El monje shaolin se quedó petrificado.

-¿Dos “imaginaciones”? ¿De qué hablas? Por un demonio, ¡esa muchacha acaba de explotar!-

-Sí, su situación nunca fue muy estable para empezar. El ser que la trajo aquí ni siquiera la trajo en su totalidad. Su identidad, su ser, estaba completamente equivocado. Y cuando el otro ser llego, todo esto se vio afectado. ¿Qué debía ocurrir? ¿Volverse algo diferente? ¿Regresar a su origen? Estas ideas chocaron entre sí a niveles más allá de nuestra comprensión, y el resultado fue este. Al parecer no fue nada más que una malformación.- El arcángel se llevó su mano a la sien, haciendo una mueca- Una pena, hubiese disfrutado verlos combatir un poco más.-

Una sensación de disgusto invadió al guerrero. La voz del ser celestial había sido serena y sin sentimientos. Eso es, hasta la última frase, la cual estaba cargada de una hostilidad la cual el muchacho pudo sentir tocar hasta su médula.

-¡Hablas de esto como si no te importara! ¡Esa chica claramente necesitaba ayuda!- Grite, levantando mi puño frente a mí y cerrándolo con fuerza, en un intento de contener mi ira.

-¡Este es el Cielo de la Imaginación!- Exclame, levantando mi voz sobre la de aquel sucio personaje, quien había tenido la osadía de faltarme el respeto- ¡Las ideas cambian! ¡Se adaptan! ¡Se degradan! ¡Se deforman! ¡Se perfeccionan! ¡Pero nunca son algo estático!- Jofiel levanta su mano, y apunta al monje con su dedo índice- …No como tú, claro está-
4c 61 20 41 6c 69 61 6e 7a 61 20 65 73 20 75 6e 20 66 69 63 20 66 65 6c 69 7a
-Si quieres decirme algo, al menos procura de que sepa de que estas hablando- Respondí. Este arcángel se está ganando el premio al arcángel más insoportable de todos.

-Hablo de tu naturaleza, de lo que ocurre detrás de tu “persona”. Todos en tu grupo tienen un abanico de virtudes que florecen en este cielo, una imaginación trabajando tras ellos. ¿Pero tú? No eres más que una broma.- Comente, haciendo un gesto con mi mano.

-¡H-Hey! ¿Qué se supone que significa eso? ¡Yo tengo imaginación!- Intente recordar algún ejemplo, pero nada me vino a la mente.

-Tu simple respuesta es una ofensa, pero una que debería esperar viniendo de un personaje como tú, alguien plano y sin desarrollo que no hace más que decir chistes y frases clichés-

-¿Tienes problemas de actitud o simplemente te despertaste de malas este día?-

Jofiel rio.

-¿Problemas de actitud? ¿Eso crees?-

-Lo único que creo es que me caes bastante mal-
MesientotristeMesientotristeMesientotristeMesientotristeMesientotristeMesientotriste
-¿Y si te dijera que eso es tu culpa?-

El monje no respondió, por lo que el arcángel continuó.

-Bueno, no tú culpa. Sino de lo que sea que esta “detrás” de ti. No, no literalmente, no te des vuelta-Comente con frustración- Este cielo está en constante cambio, al igual que la imaginación lo está. No será igual ahora de lo que fue antes, y no lo será de lo que está por venir. El cambio puede ser mínimo, o puede abismal. Las ideas de qué es el Cielo de la Imaginación pueden variar, incluso chocar entre sí. Todo varía dependiendo de la perspectiva y la imaginación del “imaginador” del momento. De la misma forma me afectan esas reglas a mí. ¿Tú crees que tu amigo Maury, que está allá, me percibirá de la misma manera que tú? ¡Y lo más divertido es que su “imaginador” ni siquiera estará a cargo de esa escena!- Comento Jofiel, mientras levantaba sus manos y su mirada hacia el cielo. Al ver que Blestang intentaba procesar toda la información con dificultad, prosiguió- No. Tú quieres que sea así. O mejor dicho, tu “imaginador” así lo desea. Su perspectiva de mí, de su situación actual, difiere de la de los demás, así como la de los demás difieren entre ellas. Puedo sentir tu desconfianza en nosotros, muchacho. ¿Acaso nos odias porque uno de mis hermanos intento destruirlos? Los Elder Gods lo quieren aquí, ellos saben que no hay futuro para los de su tipo. Quizá no haya futuro para nada. O quizá si lo haya si hay suficiente imaginación. Pero estoy divagando. El punto es que tu “imaginador” tiene una idea sobre nosotros, y esa idea se ve reflejada en ti, y tú me ves bajo esa luz, desde esa perspectiva. Así que creo que es injusto que una basura como tú acuse a alguien como yo. A fin de cuentas, yo sería la víctima.-

-¿Qué no te aburres de hablar tanto? Creo que deje de prestarte atención hace rato-

-Ah, quizá me deje dejar por el momento, aunque no me interesa en lo más mínimo si me escuchas o no, adoro el sonido de mi voz-

-Claro, esas son las palabras de un verdadero arcángel- Comente sarcásticamente.
¿Zamas y Goku Black? ¿Donde?
-Ah, ¿y cómo debería ser un arcángel? ¿Cómo esas figuras celestiales inventadas por los seres vivos para imponer una sistema de moralidad en la gente? El cual, conste, es una construcción tan humana como este mismo cielo. Dime, ¿Un arcángel debería proteger el status quo del universo que se le encomendó proteger, y seguir las reglas de aquellos superiores a él, o ayudar a los que lo necesitan? Como, veamos…- Jofiel se lleva su mano al mentón mientras examina el campo de batalla. Blestang intenta seguirlo con la mirada y se sorprende al ver que su mente no puede procesar gran parte de la imagen frente a él. El ser celestial, por su lado, no parece tener problemas, y se entretiene viendo varias situaciones que el monje no puede captar por alguna razón más allá de su comprensión.-Ah, sí, allí esta. El espectro guerrero con problemas de identidad. Sus acciones ya se han llevado a cabo, así que deberías poder verlo sin problemas.-

La mano de Jofiel, abierta y con la palma hacia arriba, apuntaba hacia un páramo desolado, en gesto de invitación. Al joven shaolin le tomo un momento poder ver la imagen nítidamente, como aquel quien se levanta rápidamente y por el mareo debe estabilizarse para poder retomar su equilibrio y su visión.
Scorpion-Max escribió:
Mar, 22 May 2018, 01:59
Tundra se estaba enfrentado a un ninja, bastante similar en aspecto (o algo así) a él, aunque más oscuro (edgy). Sus poderes eran similares de alguna forma. Ambos tenían un relativo control sobre el fuego, logrando que sus llamaradas o esferas se chocaran en varias situaciones, deshaciéndose en el acto. Sin embargo, el ninja oscuro tenía otras habilidades bajo la manga. Con rápidos movimientos de sus manos lograba crear copias exactas de él, aunque más oscuras, y de una forma que pareciesen tinta. Eran igual de ágiles que ambos, lo cual forzó a Tundra usar sus espadas, a las cuales no les daba demasiado uso hasta ese entonces.
¿Pero Darken no es Tunbra disfrazado?
Blestang no dudo. La desventaja numérica de Tundra era clara. Quizá no había convivido mucho con Tundra. Rayos, apenas y recordaba haber intercambiado palabras con el antes de la travesía en el Limbo. Pero todas las dificultades a las que La Alianza se había enfrentado habían creado una sensación de camadería entre sus miembros.

-“Fire-Forged Friends creo que se llamaba el trope”- Pensó Blestang, a pesar de no tener idea de que significaba, ni de porque lo había pensado en un idioma diferente.
tvtropes.org/pmwiki/pmwiki.php/Main/FireForgedFriends
Impulsándose para tomar carrera, concentro una cantidad notable de energía en su mano y la lanzo como un proyectil contra el clon más cercano al que podía apuntar.

Mi puntería había sido notable, mi velocidad de reacción sobresaliente. No había duda de que mi ataque impactaría contra su objetivo.

Y aun así…

El relieve entre los dos compañeros se deformo y mutó. Un enorme pilar de piedra se extendió ferozmente contra el cielo, interponiéndose en el recorrido del proyectil y explotando en mil pedazos cuando este impactó contra él.
El pilar era mas alto que Blestang. Eso no es decir mucho.
-¿¡Que hizo?!-

-Vaya vaya, ¿ese es tu mejor esfuerzo?- Jofiel miraba la escena a su lado, entretenido.
Scorpion-Max escribió:
Mar, 22 May 2018, 01:59
Se acercó a estos corriendo a gran velocidad y desapareciendo a su vista, para aparecer en medio de estos. Uno a uno lo empezaban a atacar, sin embargo, con fugaces ataques de sus palmas lograba golpearlos hasta que estos desapareciendo. Sin embargo, mientras adoptaba aquella pose, su velocidad de movimiento y reacción se reducía drásticamente, lo que lo hacía un poco más vulnerable y que hizo que se llevara uno que otro golpe durante el combate. Poco a poco derroto a los 5, y finalmente quedaron frente a frente el original y Tundra.
-Parece que el ninja lo hace bien sin tu ayuda-
Scorpion-Max escribió:
Mar, 22 May 2018, 01:59
-Parece que es verdad, quien sale de este lugar no recuerda nada… Tendré que mostrártelo por mí mismo –al decir esto, el ninja oscuro puso su dedo índice y corazón rectos apuntando hacia arriba, en una especie de pose de manos. Al instante, un ninja exactamente igual a él, pero completamente blanco agarro a Tundra por ambos brazos, sin dejarlo escapar.
-¿O tal vez no? Hmmm, dos contra uno no se ve muy justo, ¿verdad?-

-Maldición…- Blestang no sabía quiénes eran los otros dos ninjas, pero no iba a quedarse de brazos cruzados. Pasando por lo que parecieron cientos de escenarios, desde montañas, hasta paramos desolados, hasta cráteres, en un abrir y cerrar de ojos el monje corto la distancia que lo separaba de sus oponentes y se impulsó para darle una patada al ninja de blanco.

-Malditos, ¡si quieren atacarlo, que sea en una pelea justa!-

Un chorro de agua me interrumpió en pleno salto. ¡¿Era una técnica de alguno de los ninjas?! No, era más que un chorro, ¡era una corriente entera! Luche ferozmente contra el agua, la cual me revolvía de un lado a otro. Mis pulmones me pedían aire a gritos. Pude sentir una superficie rocosa y me aferre fuertemente a ella, logrando emerger. Me agarre con ambos brazos del suelo mientras respiraba agitado, la mayoría de mi cuerpo aún sumergido bajo el agua.

-Que… ¿Qué acaba de pasar?-

El monje miro a un lado y, para su sorpresa, pudo notar como un río había aparecido de la nada justo en el lugar donde él se encontraba.

-Esto…no es natural…-
NaturalNaturalNaturalNaturalNaturalNaturalNaturalNaturalNaturalNatural
-¿Recién logras darte cuenta?-

Jofiel estaba parado a su lado, pero no hizo ningún gesto de ayudarlo en absoluto.

-Si te hace sentir mejor…ninguno de los tres parece haber notado tu presencia-

Blestang levanto la mirada al escuchar esto. En efecto, los ninjas seguían igual que antes. Ninguno había siquiera respondido a su grito. Ni siquiera Tundra se preocupaba por él. ¿Acaso no le importaba? No, era algo más. El monje continuó viendo la escena de como Tundra luchaba para zafarse del agarre.
Intento usar los poderes que lo salvaron de la misma situación anteriormente, pero estos parecían haberse esfumado. Lentamente, el shinobi rival se acercaba al indefenso ninja, y una vez frente a frente, poso su mano en la cabeza de Tundra, quien bajo su máscara tenía una mueca mezclada entre odio (como de costumbre) y nerviosismo.
Blestang no pudo siquiera preparar un ataque decente. Podía entender que algo malo pasaba con su compañero, pero en cuanto quiso intentar algo el suelo bajo sus pies comenzó a temblar, desestabilizándolo.

-Maldición… ¡Maldición!- Grite, golpeando el suelo con mis manos.- ¿Por qué no puedo hacer nada?-

-Eso es porque no tienes nada que hacer.- El arcángel tranquilamente tomaba te de una taza que Blestang estaba seguro antes no estaba allí.

-…Explícate.-

-Los eventos que estas presenciando ya ocurrieron. Quizás no para ti, pero si para tu amigo espectro. Y lo que haya pasado, tú no puedes cambiarlo porque simplemente no fuiste parte. De la misma forma, si hubieses formado parte, hubieses tenido que hacer todo lo que su “imaginador” hubiese querido que hicieras, y de todas maneras no hubieses podido cambiar nada. Ah, ¿no es hermosa la posibilidad de ver la realidad desde una perspectiva diferente y mucho más realista?-

-Esto…tiene que ser una ilusión. Un truco…-

-No, esto es real. O imaginación. O quizá ambas, ¿Qué es lo real sino lo que la imaginación dicta? Para que algo sea rojo,
alguien tuvo que “imaginar” que eso era, efectivamente, rojo. Alguien tuvo que darle un significado a algo que no lo tenía para su realidad. Todo lo que se manifiesta ante ti, todo lo que experimentas, sientes, piensas. De una forma u otra, es real. Y a la vez no lo es. Eso es el Cielo de la Imaginación. Así terminas viendo que todo lo que le ocurrió a Tundra es real, pero a la vez fue imaginado por otro ser. Y tú sientes que es real, pero tampoco puedes afectarlo porque no es “real” en este momento.-

Jofiel se sentaba en el aire mientras bebía su te. En verdad parecía disfrutar dar largos monólogos.

-¿Empiezas a entender lo diminuto que eres? Por los Elder Gods, ¡Tú ni siquiera demuestras un alto grado de “imaginación”! No puedes ayudar en nada, y nunca nada ocurre a través de ti. Y cuando si lo hace, ni siquiera es en verdad merito tuyo, sino de algún otro “imaginador” que se apiado de ti.-

-¡Ya cállate! ¡Deja de decir estupideces! Agh, ¡Este cielo es estúpido!-

-Creo que alguien se ofenderá por ese comentario-

-No sé de qué hablas, no sé qué son estos “imaginadores”, ni que es esta “imaginación” de la que hablas, ¡pero si quieres que imagine algo, lo hare!- Blestang cerró los ojos y se concentró como si su vida dependiese de ello. Su cuerpo temblaba de la fuerza que empeñaba.

-Dime…que no estás haciendo lo que creo que estás haciendo…-

-¡Así es! Estoy imaginando que consigo un arma muy grande, muy afilada, y muy cool. ¡Y luego te partiré al medio a ti y nos iremos de una vez al siguiente cielo!-




-… ¿Por qué no pasa nada?-

Jofiel se echó a reír. Era una risa despectiva.

-Así no es como funciona. ¡No pienses que lo que pase por tu mente se hará realidad! Además, ¿un ser con tu mentalidad? No está ni cerca de poder comprender en lo más mínimo lo que está ocurriendo.- Jofiel lo miro divertido, como quien mira a un animal hacer algo estúpido, pero que a fin de cuentas es parte de su naturaleza. Se llevó su mano a la barbilla, pensativo.- Dime… ¿alguna vez te has puesto a pensar en tu amigo el cyberninja? Como era que se llamaba… ¿KÃ×ų¤Æ?-
KazumaKazumaKazumaKazumaKazumaKazumaKazumaKazumaKazumaKazumaKazumaKazuma
Esa última palabra, por alguna razón, sonó de manera extraña, pero Blestang aun así pude comprender su significado.
KazumaKazumaKazumaKazumaKazumaKazumaKazumaKazumaKazumaKazumaKazumaKazuma
-¿Qué con él?-
KazumaKazumaKazumaKazumaKazumaKazumaKazumaKazumaKazumaKazumaKazumaKazuma
-¿Nunca te ha llamado la atención lo poco que habla?-
KazumaKazumaKazumaKazumaKazumaKazumaKazumaKazumaKazumaKazumaKazumaKazuma
-Es una persona de pocas palabras-
KazumaKazumaKazumaKazumaKazumaKazumaKazumaKazumaKazumaKazumaKazumaKazuma
-¿Lo poco que contribuye? ¿Lo poco que afecta esta realidad?- Jofiel continuo sin detenerse antes las palabras del monje- ¿Por qué la mayoría del tiempo nunca está operativo? ¿Por qué nunca uso su brazalete, por más importante que este parezca? Eso es porque no tiene un “imaginador”. Así como no puedes ayudar a tu amigo Tundra porque su “imaginador” ya estableció que ocurrirá con él, tu amigo KÃ×ų¤Æ no tiene un “imaginador” que lo haga participe, y solo es una carga para los demás.-
Kazuma
Blestang abrió la boca para responder, pero algo en su mente, en lo más profundo, lo detuvo. Parte de él… ¿creía en lo que estaba escuchando? No, parte de él sabía que así era. No directamente, pero siempre lo supo.

No. NO. ¿Qué estupideces pensaba? KÃ×ų¤Æ era un miembro de la Alianza, no un trasto abandonado por un ser superior. ¿Cómo podía aceptar algo como eso?
Kazuma no existe.
-¿Y qué intentas decirme? ¿Qué sin estos “imaginadores” no somos nada?-

-Básicamente, sí. Lo único que puede salvarte es que otro “imaginador” se apiade de tu alma, ya sea por cariño, por necesidad, o por algún extraño código, y ayude a avanzar. Ese es el caso de su amiga ¶ŭn. ¿Nunca te cuestionaste porque Jun se relacionaba tanto con Wolf? ¿Por qué cuando estaba con los demás solo se limitaba a cumplir un rol preestablecido? Creo que ella era la joven inocente y pura, ¿verdad?-
Hi Jun! Hi Wade!
-¡¿Qué rayos tiene eso que ver con nada?! ¶ŭn y Wolf tienen un lazo más fuerte, ¿y que con eso? Esa es la relación humana, ¡en eso nos basamos los seres vivos! ¡Y cada uno es como es, por eso ¶ŭn siempre cumple su “rol”! ¡Ella es como es!-
By Jun! By Wade!
-Sí, así como tu cumples el rol del idiota. Cierta frase viene a mi mente. Hmmm “Ademas Blestang nunca caza una”. Extraña expresión, pero correcta-

Mi sangre hervía. Este arcángel comenzaba a colmarme la paciencia. Insultarme era otra cosa, ¿pero insultar a mis amigos? ¿Decir que no eran más que cascaras vacías esperando a ser usadas y desechadas?

-De hecho, más y más de tus amigos se quedan sin “imaginador”. Es gracioso, ¿sabes? Sobrevivieron a tantas peleas mortales, y lo más cercano que estuvieron en verdad de morir fue por el hecho de casi ser olvidados por sus “imaginadores”.-

Mi cabeza daba vueltas. Algo había en las palabras del arcángel. O en este lugar. Quería negar todo pero a la vez algo en mi decía que lo escuchara. ¿Acaso era el hecho de que efectivamente me sentía inútil? No podía ayudar a Tundra, apenas podía recordar cosas acerca de ¶ŭn o KÃ×ų¤Æ que me ayudaran. Y lo que más me frustraba es que por alguna razón seguía parado en el mismo lugar. Podría darme vuelta, correr en busca de los demás. Algo. Pero heme aquí…

-…”parado como un inútil escuchando las palabras del arcángel Jofiel”-
IIIIIIIIIIIIIIIINNNNNNNNNNNNNUUUUUUUUUUUUUUUTTTTTTTTTTTTIIIIIIIIIIILLLLLLLLLLLLLL
Una mano se posiciono sobre el hombro de Blestang. El joven sintió un escalofrío que lo obligo rápidamente a darse vuelta. Me encontré cara a cara con Jofiel, quien portaba una sonrisa burlona en su rostro. ¿O era una mueca de odio? Era difícil saberlo bien.

Antes de que alguien pudiera reaccionar, una violenta pantalla de fuego azul se alzó entre los dos, creando distancia entre nosotros.

-No te atrevas a acercártele más- Una voz serena pero firme se hizo escuchar. La figura de una chica con un poncho negro y ojos escupiendo fuego azul a máxima temperatura se materializo a mi lado.

-Ah, me preguntaba cuando iba a hacer acto de presencia el espíritu protector-

-¡Rock! ¡Estás bien!- Comentó el monje, permitiendo que un poco de positivismo asomara por su rostro.

-¡Blestang! ¡Cuidado! No conozco del todo a Jofiel, ¡pero lo que está haciendo no es normal! ¡Está usando su dominio en este cielo para alterar la realidad de alguna forma! No dejes que se meta en tu cabeza, ¡eso es lo que busca!-
¿En verdad estas leyendo estas cosas?
-Agh, no hables sin saber-

-Rock, que… ¿Qué te está ocurriendo?-

En efecto, la figura que se flotaba firmemente junto a mi comenzaba a borronearse, como si se desdibujase. El arcángel rio.

-¡¿Qué le hiciste?!- Mis palabras salieron disparadas con una cantidad de furia increíble.
No se si sentirme feliz porque te tomas el tiempo de buscar.
-Yo no le he hecho nada, no es mi culpa que ella no haya sido imaginada en su totalidad.- El ser celestial levantaba sus manos, en un gesto de burla como mostrando que no tenía nada que ocultar.

-¿Por qué nunca dices algo coherente?-

-Es la verdad. “Rock” no es más que una idea a medias. Sus memorias, sus momentos compartidos con ustedes la vuelven un ser único, sí. ¿Pero todo lo demás? No es más que una copia, y me molesta ver copias en lugar de seres realmente imaginados.-
Black☆Rock Shooter Black☆Rock Shooter Black☆Rock Shooter Black☆Rock Shooter
El monje cerró sus puños en un gesto de impotencia y furia.

-No te preocupes Rock, juro que te devolveré a la normalidad cueste lo que cueste-

-La “normalidad”. ¿Qué es “normal”?-
O sentirme mal porque en verdad podrias aprovechar mejor este tiempo.
-No te pongas filosófico conmigo- Respondí cortante, apuntando mi índice contra el arcángel antes de que comenzara otro de sus monólogos. Cada vez que comenzaba a hablar, sentía que mi mente se debilitaba. ¿O es que comenzaba a creerle todo lo que decía?

-Ah, lo veo en tus ojos. Tu determinación comienza a flaquear. Comienzas a entenderlo todo, ¿verdad?-

No hubo respuesta.

-Ya era hora, la verdad es que me tome más tiempo contigo del que debería. ¿O debería decir que nuestro encuentro duro más de lo necesario?-

-…Solo han sido unos minutos-

-Ah, para ti, quizás. Pero como viste con tu amigo espectro, el tiempo no siempre es lineal-

-Creí que el tiempo era relativo-

-Teorías dictadas por seres que, a fin de cuentas, son humanos. De hecho, estoy seguro de que no sabes en realidad que significa esa frase-

Jofiel se veía divertido.

-Veras, así como para ti todo esto ocurre en un instante, para otros esto aún no ocurre, para otros esto ocurrió hace tiempo. Tú eres el futuro para el espectro, cuya cadena de acciones ya está establecida y por ende no puedes afectarla, y quizá seas el pasado para el compañero que venga después de ti. Estoy bastante seguro de lo que para ti está ocurriendo en cuestión de minutos, para otros esto podría estar tardando más de una semana- El arcángel se lleva la mano a la sien y hace una mueca- Pobres, espero que no sean muy impacientes.-
Max casi se muere esperando este capitulo parecia. Que impaciente.
Blestang no pudo evitar instantáneamente sentirse culposo y frustrado al mismo tiempo.

-De hecho, ¿sabías que todo lo que ocurre entre nosotros podría ser el resultado final de un proceso mucho mas largo? Vaya, me pregunto cuántas versiones de nosotros habrán tenido esta charla antes de llegar a este resultado. ¿Quisieras ver?

Antes de que Blestang pudiese responder, Jofiel chasqueó sus dedos. Como si miles y miles de espejos se posicionaran a los costados del monje, miles y miles de “Blestangs” se encontraban parados a ambos lados.

Ya había visto algo de esto antes. Cierto, durante nuestra estadía en aquella versión destruida de Nueva York con Cedric. Había hoteles con ascensores que tenían efectos visuales de este tipo.

Cada uno de los “yo” a mis costados parecía estar enfrascado en su propia conversación con el arcángel. Algunos mencionaban cosas que ya habían ocurrido, aunque usando diferentes palabras o frases. Otros estaban teniendo diálogos completamente diferentes. Algunos callaban, otros lloraban, otros gritaban de dolor y de odio. Algunos tenían a Rock flotando a su lado. Otros intentaban ayudar a Tundra. Otros se cruzaban con L«Ø¥ o con Fê珟Żß¹.
LeonxFreezeLeonxFreezeLeonxFreezeLeonxFreezeLeonxFreezeLeonxFreezeLeonxFreeze
-Todos estos fueron los encuentros que tuvimos previamente a llegar al que estamos teniendo actualmente. ¿Recuerdas cuando te mencione que no todas las ideas se materializan satisfactoriamente? Hmmm, podrías imaginar como si este encuentro estuviese siendo guionado; cada vez que se modifica el guion, una de esas posibilidades se desvanece para dar lugar a una nueva que la reemplaza. ¿Lo ves? Hasta esta charla es una construcción ficticia. Mira cuantas versiones de ti hay, todas perdiendo el tiempo. Ninguna fue capaz de ayudar a nadie. Todas se quedaron sin nada que decir, como es de esperarse de un personaje como tú. Y esto es solo lo que ocurre en estos momentos, con tu “imaginador” a cargo. ¿Sabías que, hace mucho tiempo, había una versión tuya en la que te volvías el líder de la Alianza? Al parecer alguien sentía aprecio por ti, o veía potencial. Como sea, esa versión es pasado y ya fue sustituida por cientos de miles de otras posibilidades, nunca fuiste líder de nada porque eres un personaje desaprovechado, y todo eso te llevo al ahora. Qué pena-

Con un movimiento de manos, todas las visiones desaparecieron.

Blestang solo se quedó callado. Sus piernas perdían fuerza, y rápidamente se encontró de rodillas en el suelo.

-¿Oh? ¿Acaso ya te han abandonado tus fuerzas? ¿Qué paso con todo este bravado anterior?

-Yo…en verdad no logro comprender que ocurre…-

-Déjame preguntarte algo, ¿tú crees que eres libre?-

-¿Eh?-

-Que si sientes que eres libre-

-Pues…yo… ¡claro que lo soy!-
No lo soy.
-¿Y cómo explicas lo que acaba de ocurrir? El no poder ayudar a tu amigo. El no poder recordar del todo a tus amigos sin “imaginadores”. El haber visto cientos de versiones tuyas que no llegaron a ningún lado-

-Pues…yo…creo que…-

-¿Sabes? Existe un plan “divino”. Puede ser que existan seres más allá de nuestra comprensión que estipulan cada una de nuestras acciones.-

-¿Los Elder Gods?-

-Hmmmm, pues eso no lo sé. Ese tipo de información escapa aún a un arcángel como yo. Pero hay algo que si se, tu eres libre. Libre de seguir el plan divino, eso es.-

-¡Eso no tiene sentido!-
Si lo tiene.
-¡Yo he aceptado mi destino como arcángel de estos cielos y soy mucho más libre de lo que tú crees que eres! He logrado racionalmente y espiritualmente vincular mi propia actitud con esta…fuerza, con este orden divino. Yo soy el arcángel protector del cielo de la imaginación, y aun así no tengo ningún tipo de control real sobre la situación. Pero todo lo que hago, sé que es parte de algo mayor, y someto mi cuerpo, mente y ser a ello. Y así debes hacerlo tú. Enfrentarlo solo te llevara a la amargura de comprender tu diminuta existencia. Pero tienes libertad. La libertad de aceptar esto tal cual y como es. Ríndete y acepta tu papel como el personaje pobre e inútil que eres.-

-…-

-¿Quieres una última prueba? Si no me crees, tan solo déjame leerte algo más.- Jofiel abrió la boca y en vez de sonido salieron literales palabras de ella:
The ST. Jimmy escribió:
Sab, 18 Jun 2011, 05:52
Durante años, el y sus amigos combatieron contra poderosos enemigos, junto con Liu Kang, Kung Lao y los demas. Pero despues del Armageddon, la mayoria de ellos habian muerto. No paso mucho antes de que Raiden contactara con el, y le hablara del mal que surgia en el Netherrealm. "Suena como un nuevo desafio" le contesto el monje. Pero sus deseos eran los de traer paz al Earthrealm de una buena vez, y de esa forma evitar que la muerte de sus amigos sea en vano.
-Hmmmm… ¿Qué es este “Armageddon” que menciona tu bio? Cielos, ¿nadie noto eso? ¿Nadie lo resalto o algo? Como sea, ¿siquiera recuerdas a estos “amigos” que tenías? ¿Qué querías vengar y evitar que sus muertes hayan sido en vano? No lo creo, porque hace años que no se mencionan. Y no me refiero a los años de la manera en que tú percibes el tiempo, sino en la otra manera. ¿Y por qué? Porque simplemente ya no es parte del plan para ti. Eso ya es aburrido, o simplemente fue olvidado. Reemplazado con tu amistad con el semi-dios, por ejemplo-
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Tenía razón. De alguna demente, retorcida forma él tenía razón. Hacía tiempo que venía sintiéndome incapaz de lograr algo siquiera. ¿Cuándo fue la última vez que había logrado algo? Y ahora podía verlo literalmente frente a mí. No podía ayudar a Tundra. Simplemente no podía. No era capaz de creer en mis amigos “sin imaginadores” como lo venía haciendo hasta hace diez minutos. Ni siquiera era capaz de ayudar a Rock a dejar de verse como una versión censurada de ella misma. Y lo peor de todo, no tenía ningún argumento que dar a mí favor. Nada con lo que defenderme.
Inútil. Eso era lo que era.
SalDeMiCabezaSalDeMiCabezaSalDeMiCabezaSalDeMiCabezaSalDeMiCabezaSalDeMiCabeza
-“¿Eso piensas en verdad?”-

La voz que resonaba en mi mente no era la de Jofiel. No. Era conocida, familiar, irradiaba un agradable calor.

-…Rock…-

-“¿Es eso lo que en verdad piensas?”-

-…Si. O no. De hecho, no sé si lo pienso yo en verdad o si simplemente debería pensarlo. Ya no lo sé. Pero, ¿Qué se supone que haga? No soy capaz de ayudar, no soy capaz de comprender. En verdad intente pensar en esa espada, ¡en serio! ¡Y era muy grande y se veía genial! Y ni eso soy capaz de lograr en el Cielo de la Imaginación.-

-“Hmmm…”-

-Quiza debería dejarme llevar. No sé, ¿morir a manos de Jofiel? ¿Dejar que todos los demás vivan historias y limitarme a decir chistes tontos y a golpear cosas?-

-“Si…creo que deberías hacer eso.”-

-Ah…-

Sentí un dolor en el pecho. Creo que, a pesar de haber perdido mi voluntad, parte de mi aun esperaba que alguien tuviese fe en mí.

-“…Creo que deberías ir y golpear cosas y hacer chistes malos, como siempre has hecho”- Rock depositó una mano en mi hombro- “Porque ese eres tú.”-

“El Blestang que conozco no deja que otros le digan a quienes puede o no ayudar, ni cuándo debe o no rendirse. El Blestang que conozco puede ser plano, puede ser tonto a veces. Quizás no es misterioso como Insigno, o inteligente como Wolf, o lo que sea que puedas pensar de los demás. Porque tú eres tú, y tu actúas a tu manera. Tú vas y haces tu mejor esfuerzo por ayudar a la gente, y lo haces manteniendo tu espíritu siempre en alto. Has superado cientos de retos siendo quien tú eres. Y quien opine que eso está mal, que se vaya al Infierno”-

-Pero…-

-“Y no remarques que el Infierno exploto, ¡déjame terminar!”- Deje escapar una risa, pero hice lo que me pedían- “Has llegado hasta aquí, al igual que todos los demás. ¿Eso no prueba algo? Sé que no eres lo suficientemente tonto como para venirte abajo solo porque un arcángel presumido te bombardeó a palabras. Así que deja de tener una crisis existencial innecesaria, levanta ese espíritu y has lo que tú sabes hacer”.
Gracias Rock
Tenía razón. De alguna demente, retorcida forma ella tenía razón. ¡¿Desde cuándo me importaba todo esto?! ¡Lo importante era otra cosa!
Gracias.
-Puede ser…- Empecé a decir, levantándome con fuerzas renovadas.- Puede ser que no sea capaz de ayudar a los demás porque “los imaginadores asi lo dicen”. Puede ser que haya dejado ir mi pasado y mis motivaciones fácilmente. Rayos, ¿sabes? En el hipotético caso de que fuese en verdad un personaje ficticio, ¡quizá ni siquiera sería divertido! ¿Pero sabes? No podría importarme menos.-

Jofiel dejo de sonreir.

-Tú mismo me explicaste como cientas de versiones mías se materializaron y desmaterializaron a través de la semana y todas esas locuras que dijiste. ¿Y sabes qué? Puede ser real, pero en ese caso, por alguna razón YO soy el que está aquí. Eso debe significar que algo bien estoy haciendo, o que algo bien voy a hacer. ¿Qué podría haber sido el líder de la Alianza y en cambio soy lo que soy ahora? ¡¿Eso debería ser malo?! ¿Querías desmoralizarme mostrándome lo que alguna versión mía podría haber logrado? ¿Es en serio? ¡Lo único que hiciste fue demostrarme que aun y todo soy capaz de hacer grandes cosas!

“No dejas de llamarme “plano” e “inútil”, ¿Y que con eso? Solo me importa la seguridad de mis amigos, la seguridad de nuestra realidad, ¿Desarrollo? ¿Profundidad? ¡Eso no podría importarme menos! Y si hay algo que SI se de mí, es que no pienso dejar que tu discursito existencial ridículo me haga abandonar a mis amigos y a los reinos, no ahora cuando nos necesitan más que nunca.”

-Me das lastima, con tus falsas esperanzas y sueños. Estas a punto de chocarte contra la triste realidad-

-¡Pues hare lo que mejor se hacer y romperé ese muro! ¡Aunque deba chocarme contra el cientos de veces!-

-Ah, pobre iluso. ¿Qué harás? ¿Golpearme? Soy un arcángel. El arcángel del sexto cielo, ¿crees que alguien como tu podría siquiera tocarme?-

-No lo sé, sinceramente nunca intente golpear a un arcángel. ¡Pero no veo razones para no intentarlo contigo!-

Podía sentir algo ardiendo dentro de mí. Podían ser mis grandes deseos de terminar con esta escena infinita y poder ir a buscar la manera de ayudar a los demás, o en parte podía ser mi desprecio hacia el ser celestial. De todas formas, mi mente corría a miles de kilómetros por hora. Iba a hacer una estupidez, la única estupidez que sentía podía hacer.

-¡Esto es el fin, arcángel Jofiel!-
Blestang Blanco rises
El tiempo pareció detenerse. Fue una milésima de segundo. Los ojos del monje brillaron con determinación. Se impulsó con toda la fuerza que pudo reunir, con su puño derecho hacia adelante, su fuerza reunida en ese único ataque.

¿Era una buena idea? No.

¿Tenía chances de éxito? Cero.

¿Podría haber actuado de alguna otra manera? Seguramente existían cientos de escenarios distintos, como Jofiel ya le había mostrado

Pero aun así algo lo impulso a seguir hasta el final.


Hubo un pequeño destello de luz blanca.


Y entonces Blestang aterrizo de espaldas a Jofiel. Inspiro agitado, aun procesado lo que acababa de hacer. El tiempo parecía volver a correr normal. Y entonces Jofiel se dio vuelta.

No tenía ni un rasguño.

-Sabias que eso no funcionaría, ¿verdad?- Comento Rock, materializándose a su lado luego de algunos segundos.

-Sí, creo que si…pero valía la pena intentar…-

Pero Jofiel, más que divertido o enojado, mostraba preocupación en su rostro.

-¿Que…que acabas de hacer, monje?-

-Este… ¿Qué?- Respondió el otro, sorprendido.- Intente golpearte. Creí que había sido claro, ¿fue una pregunta capciosa?-

-¡¿Sabes lo que acaba de ocurrir?! ¡Un ser como tú, aun en este cielo…!-

-Te… ¿refieres a esa luz blanca? Pensé que era el poder de la amistad y la determinación y eso…-

-No le hiciste ningún daño, ¿Por qué reacciono así?- Preguntó Rock, dubitativa.
Como si esas palabras lo hubiesen sacado de un trance, Jofiel agito su cabeza de lado a lado y volvió a tener su expresión serena de siempre.

-Ah, debo admitir que del que menos esperaba sorprenderme era de ti. Pero veo que no fue más que algo fugaz. Me temo que mi tiempo jugando contigo se termina. Esto ya se ha extendido demasiado, tus compañeros esperan-

-¡No te creas que esto se quedara así! ¡No pudiste quebrarme, y tampoco podrás hacerlo con los demás! ¡Ni tú ni este cielo! ¡Saldremos de esta caricatura ridícula en la que vives, ya verás!- Grite amenazante pero en cierta forma triunfal, levantando mi puño frente a mí.

-¿Qué no aprendiste nada? Tu experiencia conmigo es tuya y tuya nada más, ¿Quién dice que seré el mismo la siguiente vez? ¿Quién dice que mi objetivo es el que crees que tengo? ¿Quién dice que interactuare con otros? Quizá ni siquiera aparezca la próxima vez. Es el hermoso caos del Cielo de la Imaginación, cada capítulo es un mundo.- El arcángel levanta las manos a los cielos y ríe- Ah, pero quizá deba cumplir del todo con mi función de “villano” en esta escena. ¿Cómo llamaste a este lugar? ¿Una “caricatura”? Palabras fuertes viniendo de un personaje como tú. ¿Eso es lo que quieres? ¡Pues puedo hacerlo realidad!-

-Espera… ¿Qué?- Blestang retrocedió un paso. Por alguna razón, esa frase sonaba mucho más amenazadora en un cielo como lo era el Cielo de la Imaginación.

-Aprovechare la influencia que viene contigo para abrir tu mente, ¡cambiare tu perspectiva de ver las cosas! ¿No suena encantador? De todas formas, con ese pequeño acto que acabas de hacer, sería irresponsable de mi parte dejarte dar vueltas libremente por mí Cielo. Creo que como un niño que ha roto las reglas, debes ser castigado y puesto en penitencia. ¡Tendrás mucho tiempo para pensar en lo que hemos hablado este capítulo!-

Jofiel une sus palmas frente a su pecho y luego las apunta contra el monje mientras deja escapar una risa maniática. Éste se pone en guardia, esperando un ataque, pero nada ocurre.

-Huh… crei que algo malo iba a pasAAAAAAAAAAAAAAHHHHHH….-

El suelo mismo se abrió, o desapareció, ¿o quizá nunca estuvo? Era lo mismo, ¡Estaba siendo tragado por la oscuridad! Pero a la vez, miles de destellos de colores bailaban alrededor suyo. Blestang sentía una gran paz, y a la vez un tremendo dolor. Como si sus órganos y su cuerpo mismo intentasen salirse por su boca y revertirse, volviéndose su exterior su interior y viceversa.

La realidad comenzaba a cambiar. La mente de Blestang se había derretido, por más físicamente imposible que sonara, y ya no sentía ningún control. Su cuerpo había dejado de responderle, su mente también. Solo podía apenas procesar y de ahí a llegar a razonar o formar un pensamiento coherente ya había un largo trecho. Poco a poco todo comenzó a estirarse, como quien estira un pedazo de masa cuando hace una pizza, que por más fuera de lugar que suene esa comparación, es la única con la que pude llegar y por ende la única que pudo a duras penas procesar el monje. Todo comenzó a oscurecerse y a iluminarse, eeeellll mmmuuunnnddddoooo aaaannnnttteeee eeeelll eeemmmppeeezzzooo aaa caaammmbbiiiaaarrr...
...

Y̷ ̴e̷n̶t̴o̷n̶c̵e̷s̷ ̵B̵l̴e̵s̴t̷a̵n̸g̵ ̵p̵e̴r̶d̸i̴o̶ ̵l̶a̸ ̴n̸o̸c̸i̷o̴ ̷d̶e̵ ̷l̸a̴ ̵r̷e̸a̶l̴i̷d̸a̴d̷ ̸p̴o̸r̸ ̷c̶o̸m̷p̴l̸e̷t̶o̴.̵ ̴
H̴͓̿ȧ̸͕b̶͚̆ḯ̶̻ȁ̴̳ ̶̲̅t̷̫̾r̷͖̈́á̶͜s̶̝̈́p̵̦̐a̵̤̋s̶̞̓a̴̧͗d̸̙̚o̷͖̐ ̶̪̚e̴͖͋l̴̹͐ ̴̳͆l̶̰͊į̷̚m̴̙͛i̸̫͊t̴̞́e̸͚̿ ̴̛̲d̵̡́e̵̓͜ ̴̣̈l̴͕̾o̸̩̾ ̶̣̿q̷̠͒ų̷͊ë̶͖́ ̸̻̍s̷͖̾u̵̳̕ ̵͎͂m̵̡̈é̶̡n̸̘̏ṯ̶̛ě̶̲ ̷̨͘p̶̞͋o̷͍̔d̴̥̽i̸͔̕a̷͠ͅ ̵̝͗p̴̧̋r̴̖͝o̸͓͊c̸̙̎ę̶̓s̸͍̀ä̷͎́r̸̘̃.̷͙̓ ̴̢̾E̷͈͑s̸̮̚ṯ̵̇a̶̙͒b̴͓͌à̸̜ ̶̥̆f̵̹͊l̶͚̏ő̶͚t̴̙͂ã̶͖n̵͖͆d̴͉̊o̶̹̍ ̷̣͐ē̸̩n̶̹̄ ̸͎̀u̶̞̎n̷͇͒ ̸̳̑m̸̱͒a̴̡̕r̵͌ͅ ̴̗͂s̵̠̉i̷̝̚n̷̙̐ ̸͙̌ä̸̪́g̶̭͛ǘ̶͎a̶̡͗,̴̈́ͅ ̵͋͜v̸̜͗o̷͈͝l̸͑ͅa̷̛̦n̷̤͠d̴̡͌o̴̤̕ ̶͎͘e̷̛̙n̴̘̄ ̶͍̈ü̸͈n̸̿͜ ̷̰͛c̷̥̚i̷̪͌e̷̬̊l̴̝͠o̵̱̎ ̸͉̎s̸̞͌i̵͇͊n̴͔͝ ̷̘̈́a̸̠̓i̶̛͙r̸̩̀ȩ̶̚.̷̧͗
Ṋ̸̊̇ô̶̺͑ ̸͔́̾s̷͉̑̍e̸̠͘ ̴̢̫̒͐e̵̺̽̓s̸̬͛̏t̶̪̣͐ă̵̰͒b̴̨̲͂̔a̴̟̻̾̕ ̶̙͍̔̅ș̶̮̀̀i̵͓̐n̸̙̊͊t̶̠͌̐i̵̩͆e̸̟͎͆͝n̸͈̪̓d̵̨͉̾ò̸̳ ̷̢̫͋̋b̵̻͉̏ĩ̸͖̝͠e̴̺͕̓n̸̺̎̽.̶̞̗̀ ̷̝̖̏N̴̰̖̑ō̴̱̪̅ ̵̡̋͘q̷͔̱͆u̴̢̐ẻ̷̼͉̈́r̵̦͒̕i̸̪̭͋ȧ̵̡̪̏ ̸̲̏í̸͎͑r̶̨̹̿s̷̖̐̎ḛ̶̌̿͜.̴̲̄ ̶̩͙͌S̷͈̯̈́u̸̢͒ ̷͙̻͛͋ç̶̝̽̕ų̶̅ͅḙ̶̟̔͆ṛ̷̙͌͝p̶̧͋̈́ͅȯ̶͙̗̀ ̸̮̿̂c̸̝̿͘õ̷̩͙m̴̬̍e̵̥̅͠n̵̝̪̈́z̴̺̺̔o̶̹̿ ̷̗̀̊a̷̝̞̔ ̷̻̠̎d̷̼̃͆ͅe̶͈̿͗ş̷̦́̓i̸̳̮͌̃ǹ̵̘̳ẗ̶̩̪́̆e̷̼̎g̴̗̓r̶̹̱͋̚a̸͍͛́ȓ̷̰͂s̶̲͂ḙ̷̎͘,̷̖̽̄ ̷̥͈̉͊c̶͖̈o̶̼̬͠m̶̤̑̔ö̷̗̓ ̵̟̣̑͑ẹ̵̽̕ṅ̸̘̫ ̸͚͉̐e̴͖͙̍s̵͚̊a̷̗̝̍ ̷̜͚̒e̴̻̳͛s̴̫͓̀c̴̰̞̏e̴̝̿ͅǹ̷͇a̴̡͙̓ ̵̬̄d̷͚̎̂e̷͙̿̄ ̴̳̬͊l̷͙͋a̵̟̜̋ ̸̱̣̇͝p̴̩̋̍ẹ̶̪̈̆l̶͓̏į̶̀̔c̵͖̉̂ủ̷͙͍̀l̵̩̩̈́͛a̸̻͆ ̵̲̈́͑f̸̙͌̅ǎ̷̭̬͠m̴̝͔͠ợ̶̙̒ṣ̸̪̿̾ä̸̡̮.̴͕̏͝.

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Bienvenido a "La Alianza"! El fic interactivo donde todos pueden ser parte y colaborar en esta historia de ya 7 (siete) años! Ahora que sos un miembro, podes ayudarnos a mejorar y expandir el fic! Nuestra mision es recorrer los siete cielos para detener el fin de todas las cosas! Y Kung Lao el Grande esta metido en todo eso, de alguna forma! Ademas de tu personaje cuidadosamente pensado segun nuestras reglas, que pasara a ser parte de esta comunidad, podras encontrar a: Leon, un misterioso hechicero con actitud; Jhon, un joven con poderosos guanteletes que lanzan energia; Titan, el militar y lider del grupo; Insigno, un ser del cual nadie sabe nada, nisiquiera el mismo; Shamsa, una mujer con el poder de controlar la arena gracias a su daga; Wolf, un joven chaman con un hacha; >Monje_Shaolin.char file not found, un monje shaolin con la capacidad de controlar su energia espiritual; Jun, una joven del Orderrealm con una poderosa espada sagrada; Cyber Kazuma, un cyborg de la iniciativa del Lin Kuei; Freeze, una cyromancer aprendiz de Sub-Zero; Cedric, un semi-dios hijo de Raiden y Tundra, un espectro guerrero del Netherrealm. ¿Tienes lo necesario para unirte al grupo y salvar toda la realidad? Estoy seguro de que lo haras bien! Bienvenido a "La Alianza"! El fic interactivo donde todos pueden crear su propio cielo y extender esta historia por 7 (siete) años! Ahora que te dejaron entrar, podes ayudarnos a seguir infinitamente el fic! Nuestra mision la verdad que nadie tiene idcual es! Y Kung Lao el Grande esta metido en todo eso porque Error lo viene metiendo hace como cuatro años! Ademas de tu personaje super mega original con profunda e interesante background story y poderes que obviamente no van a estar rotos porque quien haria eso, existen tres o cuatro personajes interesantes y el resto que no aportan nada: Leon, un hechicero que le re da a Freeze y tiene una relacion de amor-odio con Tundra; Jhon, que a nadie le importa salvo Error, porque dejo el fic al toque; Titan, a quien Marcial metio como lider y lo mato a los tres meses porque hasta el se aburrio de él; Insigno, ni Error sabe bien que quiere hacer con el, y como que ahora se cambia de sexo y en un momento era malo pero nunca lo fue, que pasara despues?; Shamsa, que esta medio loca y habla con sus dagas que son sus amigas imaginarias; Wolf, en quien Jamon descarga toda su ira sacandole brazos y dandole traumas. Encima aspira hierbas raras; >Monje_Shaolin.char does not exist, el que se intenta hacer el copado haciendo chistes malos, mide poco mas que Tyrion Lannister y no tiene desarrollo hace cuatro años; Jun, que se estaba manteniendo pura para su boda con Wolf pero ahora anda a saber que pasa, nadie recordaba bien su nombre de todas maneras; Cyber Kazuma, a nadie le importa; Freeze, el epicentro del triangulo amoroso y trofeo de Tundra y Leon, posiblemente lesbiana para escapar su destino; Cedric, que tiene Daddy Issues, le gusta las alitas y se fue a un spa por años con el pretexto de "salvar a Arwy" y Tundra, un espectro guerrero con crisis de identidad porque antes se llamaba Juan Dick Davids y le hacian bullying con que vendia tacos. ¿Ama a Freeze? Despues de su reboot todavia no esta muy claro; Ah, y antes me olvide de Maury, que basicamente le gusta que espiritus de secretarias rusas muertas hace 200 años le hagan blowjobs y putea mucho y a nadie le cae muy bien porque lleva el mismo nombre y actitud que el usuario que creo a dicho espiritu y nos mantuvo por banda de tiempo en el Cielo del Infierno.
Si, esto es una referencia. Si la encontraste super cool, la verdad no me imagino como fue que lo hiciste (¿trataste de copiar mi capitulo o algo? No me lo robes, pillin. Eso o me salio para el orto la tactica y se ve el texto. Ni idea. Hey Max, me tome el tiempo de agregar esto. Es super al pedo, pero solo retraso la salida del capitulo unos diez minutos. No me mates.



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Sus ojos se abrieron como platos y su espaldas se arqueo, tomando grandes bocanadas de aire, sus pulmones necesitando la preciada sustancia gaseosa. Rápidamente se incorporó y, para su sorpresa, entendió que se encontraba tendido en el suelo.

Levanto ambas manos, apenas y logrando comprender que eran, y las puso frente a sus ojos, examinando si eran reales o no. Su mente daba vueltas, muchas vueltas.

Intento ponerse de pie, pero sus piernas no le respondieron con exactitud, haciendo que volviese a caer al suelo. Un hormigueo recorrió instantáneamente todo su cuerpo, seguido de una sensación de fuertes punzadas que lo obligaron a apretar sus dientes por el dolor. Todo su cuerpo había estado entumecido y volvía a funcionar, pero claro, el no comprendía eso.

Cuando finalmente este proceso cesó, con algo de dificultad pudo ponerse de pie.

Frente a él, se hallaba un páramo desolado y frio. No que le importara, la temperatura no era algo que lo afectara generalmente. Lo que le importaba, o mejor dicho, le preocupaba, era su dificultad para recolectar sus memorias. Sabía que algo había ocurrido, algo grande, pero no lograba saber qué era. El paisaje frente a él quería gritarle algo, pero no había nada ni nadie a quien preguntarle.

Dio unos pasos al frente, dudoso al comienzo y más decididos mientras más distancia avanzaba. ¿Qué era este lugar? ¿Qué era lo que al parecer había ocurrido? ¿Cómo se había visto afectado él? Y más importante, ¿Quién era y que podía hacer ahora?

En cuanto formulo esa pregunta, se detuvo en seco. Algo se había disparado en su mente. Algo que nunca antes había sentido. Bajo la mirada para ver las palmas de sus manos abiertas, en incertidumbre.

-… ¿Qué significa esto? ¿Es esta la sensación de…poder elegir?-

Y cerrando sus puños con fuerza, volvió a andar. Ser libre de forjar su destino era una idea que comenzaba a agradarle.






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Nomino a Jofiel como el arcangel de la exposición narrativa.
Última edición por The ST. Jimmy el Lun, 04 Jun 2018, 02:22, editado 2 veces en total.

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Re: La Alianza: Fic Interactivo

Mensaje por jdmn » Dom, 03 Jun 2018, 19:52

Todo se caía a pedazos, Titan me había dejado en un cráter para defenderme de los ataques de los enemigos que encerraban el Limbo -veía borroso todo el alrededor, mi cuerpo ya daba las últimas y solo quería un descanso...-

El árbol se desprendía, todo se mueve, enemigos, aliados, almas, todo excepto yo, veía una persona acercándose rápidamente hacia mí, sin distinguir entre la sangre en mis ojos y lo borroso.

Todo se desvaneció en una luz enceguecedora, levante mi brazo izquierdo para taparme la cara…

“Yo no tengo brazo izquierdo.”- Pensaba aun cegado del destello” ¿Estaré muerto...? ¿Ya cedí mi cuerpo?” – Todo se aclaró lentamente hasta notar a 3 personas reunidas.

Jun, ¿Qué es esto?” La persona que más me alegraba ver ¿ella me salvo?, se ve tan poderosa, como si una diosa fuera, desprendiendo toda energía en su kimono.
¿Insigno...?” Lo reconocía de su alma, aunque… - ¿era ciertamente así? ...-”
¿JONH?”. “El joven corrompido de malicia y energía del mediterráneo, aunque de intenciones nobles - ¿Qué hace con el brazalete Blanco? ¿Qué HACE ACÁ? ¡¿PIENSA ATACAR A JUN?!” -Me movía lentamente presionando mi mano haciendo un puño, pero al segundo. Desaparecieron.

- “Hola...mi guardián protector”-Decía Jun mirándome con la cara abajo, con una sonrisa de melancolía. “Insignio y John ya se fueron, no son amenaza, más bien, somos esperanza.”
- “Mi joven guerrera...lo lograste, nos sacaste de aquí… ya estamos cerca del final…ya podremos terminar en nuestros reinos juntos, compartiré contigo en el Seido, como te prometí”-Me acercaba con sentimientos fuertes y la abracé con toda la fuerza que mi alma dejaba.

“Lo logramos Wolf, si lo hicimos, salvamos el grupo”—Jun cerraba sus ojos y ponía la vista al suelo “Pero yo soy quien le da fuerza a este lugar ahora…yo juzgo, cuido y aprecio a cada una de estas almas perdidas ahora, al igual que fue las tuya.” -Mi cuerpo quedó paralizado…mi boca intentaba hablar, pero solo se sentía él sin cesar de abrir y cerrar los labios, la respiración se hacía pesada, lágrimas salían sin yo llorar, me daba dolor llorar.

“Siento que es lo correcto que debía hacer, tu... ¡tú siempre lo haces!, con una cara de que tienes todo en tu mente calculado”—Se soltaba Jun de mi cuerpo, sentándome en las raíces del árbol, y ella se acercaba al lado mío -“Sabes, cuando empezamos esta aventura, Raiden me contó todo lo que lograron ustedes, El monje que no perdía ninguna batalla, un chico con poderes que se asemejan a guerreros perdidos del mediterráneo, un guerrero tan fuerte como un Titan, una maestra asesina y cuidadora de la tierra, el guerrero de almas, y un chamán, en la misión que sería un suicidio...aquellas personas del templo del Seido pidieron mi ayuda, Lord Raiden pidió mi ayuda, aun con miedo, dudando de mi experiencia, fui en su apoyo…”

“¡Incluso, si debes dar tu propia vida, nada más importa, ¡Desde ahora en más, tu vida es el orden” –Le prometí eso a mi padre, ¡el guardián del Seido! –Jun Lloraba abrazándome, nostálgica recordando todas sus acciones pasadas como guerrera y guardiana…yo aun no reaccionaba.

“Nadie jamás, en la historia de Seido, se ha atrevido o se atreverá a romper una palabra dada en el amanecer de su encomienda hacia la justicia. Es una de las leyes más sagradas por las que aquellos se rigen, y todo aquel que se burla de ellas, lo paga con el descanso eterno.”—Sollozaba ella, ahora en voz baja, acostada recostándose de sus rodillas, ocultando la cara.

Me levanté lentamente…el tiempo se sentía paralizado…pero luchaba contra esa fuerza, recordando cosas que pensé olvidar.

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*Netherealm*
¡Kreptudus tiene un punto ciego, todos ataquen a sus costados!”-Gritaba a mis compañeros a la lejanía, mientras mi plan de 1 contra 1 fallaba.

-Hiiiaaaaaa!-Resonaba el cielo, con un grito empuñado de una espada tan brillante que reflejaba el brillo de la lava del infierno, manejada por una guerrera vestida de blanco.-Cortando la cola del demonio que separo el grupo, dándole su retirada.

- ¡Uff! ¡Hey, tú debes ser del grupo! ¡Lord Raiden me dejo aquí...los he visto y no me he presentado! ¡Yo soy! - Agarré su muñeca con mi brazo izquierdo y empecé a moverla hacia Quan Chi corriendo.

- ¡No tenemos tiempo chica nueva! ¡Quan Chi se escapa, vamos! - Corría con la guerrera atacando conjunto a ella a los onis que se atravesaban en el pasillo, hasta reunirnos con una cara familiar.
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Completamente levantado, y con energías, agarré su muñeca como aquella vez, y la levante sutilmente.
- “Aun me acuerdo de aquella vez que llegaste…tu cara mostraba optimismo, llegaste cuando Titan murió, Quan Chi y Shinnok estaba atrincherándonos, ¡y tu llegaste tan fuerte como la luz…y dimos un revés a la situación! ¡Venías ya peleando en nuestra ayuda, diciéndome que no te has presentado, y aun así no te di tiempo para hablar interrumpiéndote, corrimos juntos esos pasillos aun llamándote Chica Nueva, ocultando mi preocupación y miedos para mostrar un liderazgo y fuerza de que tu misión no fue en vano! ¡Le dabas temor a Quan Chi no solo por tu espada, si no tu poder y tu gran alma! ¿Cuántas veces luchamos juntos, espaldas a espalda? Cuantas de algunas veces, te podía preparar hierbas y me quedaba contigo, cuando el grupo estaba en su pequeño momento de descanso, porque era la que daba más esperanza con tu sangre joven e ideal de grandeza, demonios…casi me cazas como caperucita roja vengando y lamentando mi supuesta muerte, o lograste salvar al grupo con el kirin, y las perlas, peleando sola mano a mano con esa protectora del reino, o creo recordar!

- “Mi alma fuerte…es lo que me trajo a esta posición Wolf, yo ahora soy el limbo y la protectora de esta sarasa”—Decía Jun extrañamente sin su Kimono, solo vestida con una camisa larga en forma de malla y ropa personal de encaje “Yo fui elegida desde que nací, a controlar estos poderes, espada y ser la luz en la oscuridad del reino, en ser la guía y la puerta a salvar la gente”

Jun se acercó secándose las lágrimas, y secando las mías, y con una cara de determinación y esperanza. Levantando sus brazos el árbol se conectaba a ella, luces desprendían de los tallos de esta, y con viento formaba un humo que parecía un alma líquida, mostrando como si fuera mensaje de humo con control total de forma.

“Aquí están todos los reinos que quedan aun existiendo, nota que el último es el Earthrealm, no sé si aquellos que están detrás, ya sucumbieron, pero esa es la esperanza que seguimos en pie, y sabiendo que estoy aquí en conjunto a almas y conexiones del reino que me unen al Limbo, y no he sucumbido o sentido esa perdida, aún hay reinos que no se destruyen, te pido, Wolf, mi amor , ¡Guía al grupo, traspasa mi optimismo y esperanza, superen los reinos y salven a todos, te concedo, ser el guardián del Seido, Alma llena de luz, que pelea hasta su último aliento, pero que nunca se apaga! -Se acercaba ella, entregándome su espada con una funda hecha con el acero más liviano pero brillante, capaz de soportar su fuerza.

“Esta espada es llamada Feng Zu, la cual solo se le dan a aquellos considerados como "el guerrero elegido que traería el balance una vez más a los reinos" Aunque no confié en los guardianes del Seido y sus acciones, ellos me dieron los ideales que comparto, y que espero que puedas avivar y re-hacer no solo en ti, si no en demás personas” -Decía Jun dando su espada y energía que desprendía de ella, lo tome con reverencia occidental hacía ella.

- “Mi alma se hacía más fuerte, como si tuviera la fuerza de Jun.… no, de todos los guerreros que juraron proteger el Seido con esta espada.”—Un resplandor que me cegó como un rayo, me trajo a mi cuerpo físico devuelta- Sentía como Jun desvestía mi camisa y capucha protectora, dejándome solo en mis pantalones.

“Je ¿te acuerda de aquella vez? Quedamos solo tu yo y el Kirin, en el infierno congelado, buscando al grupo y a mi espada Feng Zu. Me acuerdo como en un momento de descanso, me lograste calmar con esos masajes tan…personales…te mostraste tan protector y cuidador por mi…curabas lentamente todo mi cuerpo…calmabas mi labios y cuello, y aun así, yo era quien sentía que eras mío, como si fuera todo para ti”—Decía Jun, con un sonrojo y una gran sonrisa en su cara, quitándose su camisa-malla quedando completamente suelta de cualquier prenda mostrando su piel clara y suave, y poniendo esa camisa-malla en mi cuerpo lleno de cortadas y cicatrices. -Yo miraba lo que podía ser de ella los últimos recuerdos de esos momentos.

“Esta malla es especial, es tan fuerte como el acero, tan ligero como una pluma”-Jun pronto me volvió a colocar mi chaqueta de cuero, y mi capucha protectora, ella con raíces y hojas que brillaban de vida, tela que se juntaba a mi túnica de capucha, alargándola, cubriendo casi todos mis brazos… o donde deberían estar ambos, esta se volvía con un brillo blanco que se alargaba hasta el cuello de lobo que cargaba desde el inicio de esta aventura”

-“Te bendigo con esta tela, tan fuerte como mi camisa, para que no pierdas otro brazo cuando vuelvas a por mí, cuando la alianza pueda re-abrir todos los reinos, y darle orden a la Perdición que se acerca”- Reía Jun, desnuda, colocándose mi camisa de cuero, que cubría como si un camisón de pijama fuera, con muchas hojas y ramas acercándose a ella.

- “Me acuerdo de todas esas noches Jun, te juro, con mi alma, que volveremos a estar juntos…por todo lo que representas” -Decía con una sonrisa de esperanza en mi cara, con lágrimas saliendo- ¡Y también por Sonata! - Mi cara pronto bajo a morderse los labios, mientras besaba a Jun una última vez antes de que rápidamente me desvaneciera alejándome de ella.

“Jun sin decir nada, me veía con ojos brillantes, a punto de sollozar, pero manteniendo lo que parecía una sonrisa, y una mano en su vientre”
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Recobraba poco a poco la consciencia, no sabía cómo había llegado a esta situación, solo me movía sin pensar, aun con mi nueva fuerza y ropaje, no me ha dado oportunidad para decirle a mi grupo sobre la estadía de Jun en el Limbo, o la esperanza de él Earthrealm.

Titan bloqueaba los espadazos con el brazal y armadura de su exo-esqueleto, recibiendo algunos cortes y golpes, este devolvía con golpes fuertes, y aprovechando el momento justo, una suplex agarro de espalda al Samurái que me buscaba entre el campo, tumbándole y aturdiéndole en el suelo, mientras Titan se preparaba otra vez para pelear.

“Aun no recuerdo cuando fue la última vez que hice una doble Suplex en un enemigo, me recuerda a las fuerzas especiales en el ataque a la tierra, pero eso no es lo único que tengo Samurái… ¡Wolf, estas despierto, ¿algo más blanco con tu ropa? Rápido, hay que reunirse con los demás.!”- Decía Titan, dándome la mano.

De repente cae morteros y explosiones demoniacas a la zona, separando a los 3 de la zona.

Titan reaccionó zumbándose al suelo, tenía mucha sangre en la cara, pero a cabo de 5 segundos, se la limpió y volvió a estar como nuevo, yo me quede quieto observando como la zona de guerra pasaba de ser suelo azul a suelo rojo enemigo. “¡Ja…lo único que me puede matar es solo un puente de metal gigante con un pozo de lava debajo! ¡Deja tus juegos y armas y enfréntame Samurái!” -Decía Titan con pose de luchador americano.

Del cielo cayó un puente que suspendía lava-aplastando a Titan otra vez-este ni se hacía gigante, la caída ha creado un cráter donde reposaba el puente y el, por suerte, la lava corría a lado contrario de él.

- “¡¿Titan, no caigas otra vez, seguro es un truco! Intentaba responderle, algo lento reaccionando a los cambios tan repentinos de este lugar.” -Esto parece una locura – “¿Akua…estás allí? - Necesito una ayuda tuya…para no dejarte morir aquí.”

-El brazal no respondía…no me hablaba…como si no tuviera mente.

-Mis heridas y sangre se volvieron coágulo de agua, como si estuviera en un flujo constante de energía, se sentía raro, casi inhumano, pero me servía para moverme con mucha más energía y fuerza que antes. Akua no me respondía, pero aun así entendía la situación y el peligro inminente.

¿Qué te trae aquí, Samurái? –Respondí dando duda al guerrero del suelo herido de perdigones de explosiones, con Hacha en mano para cualquier ataque.

¡Mi honor! -Este respondió atacando con un espadazo clavando en mi brazo, lo levante y saque la espada de allí, volviéndose la herida un rastro más de coágulo de agua y sangre que se formaba como piel.
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- “No me acostumbro a eso”- Pensaba en voz alta, el samurái hablo ahora en voz baja –“tampoco yo”.

- “Este lugar, te vuelve mal sabes, no sé cuánto tiempo llevo encerrado aquí, pudo ser hace unas horas, unos días, cuantos años, ¡y aun así siento que todo son el mismo tiempo!” -Decía el Samurái limpiando su arma con su kimono.

“¿Porque entonces no me dejas ganar en batalla, y mueres con honor?” - No trucos, no habilidades. - Comentaba bajando mi arma, algo herido de ese espadazo.

No dejaré que un indio con hacha me gane, ¿lo sabes? -El samurái volvía a sacar su espada.

“Chaman indio, protector del Seido, tampoco yo dejaré que un viejo en kimono me quite mi vida.”- Decía sacando mi hacha, cuando de pronto, todo se calmó, como si el tiempo se ralentizaba

-Ja…sigue diciéndote eso, mira tu cuerpo, cuántas cicatrices te dejaste hacer, hay gente de tu grupo con capacidades de resistir, o de protegerse, pero tú, te sigues dejando lastimar, que le paso a tu brazo, para ser un chamán, ¿eres irracional?

“¿Mira, lleno de heridas y cortadas, pero al igual que tú, me hago más fuertes de ellas, en vez de usted, samurái, que oculta sus heridas en cadenas y kimono, tus heridas de perdigones en tu pecho no deben ser lo único y, aun así, no te haces el fuerte por ocultar heridas? ¿No te estarás proyectando en mi de casualidad?”

- “Tengo la habilidad para ganar cualquier batalla, pero aun así no me dejo herir, estos grilletes me seguirán dando energía hasta que muera con honor. Quizás matando a alguien como tú no me dé, pero, liderando este grupo que me acompaña quizás…solo quizás, salvemos este Reino, y pueda…descansar en paz.”

https://www.youtube.com/watch?v=CpgmkVGjGfQ

El ambiente se volvía nublado, negro y pesado… solo estábamos nosotros rodeado en un aura que se puede describir como dolor. El ruido y eco sin cesar de violines y pianos rodeaba el alrededor.

“Tu solo quieres…morir, ¿no te importa de qué forma no es así?”- Le hablaba con la cabeza abajo, levantándome alejando su katana con la espada que me dio Jun, la Feng Zu.

- “¿No es así como es con los guerreros que pierden todo, chaman? Perdí mi tiempo, mi grupo, mis soldados, mi familia, soy un nadie en esta sociedad o reino, y seguir acá, solo atrapa más esta sensación de histeria, de impotencia, ¡de odio hacia mí mismo!” -

El ambiente se hacía cada vez más pesado, resonando más y más fuerte como si una obra fuera esto.

“Yo no soy quién para decirte que no es así, creo que tenemos el mismo enemigo común, por diferentes razones…dejar morir a tu familia, no poder ser de ayuda a tus compañeros, abandonar gente que quieres, aun no entiendo porque soy tan necesitado aquí.

“-Ssh!” -Decía el Samurái empujando mi espada con la suya. -Aún no te quita lo joven, desgracias y malicias a veces caen a quienes no deben, pero el peor sufrimiento es seguir con esa carga ya no sé cuánto tiempo, como si ya se adaptara a mi forma de ser en vez de ser un problema a resolver- Decía el Samurái levantándose y preparando su Katana.

“Pero, si me dejo caer por un sentimiento oscuro en mí, será tan patético como aquellos que caen por cosas menores, si no aprendo de ello, ¡como podre ser como las personas que todo el mundo espera de mí! Incluyendo el tiempo que tengo para resolverlo”

-Pronto todo se dispersó, el ambiente se calló, como si alguien hubiera detenido la orquesta de fondo. Con brazo en movimiento, golpee el costado del pecho que el Samurái dejo levantado, con una gran patada, lo tumbe al suelo.

“Tanta oscuridad nublo tus pensamientos…quizás se aprende de eso de tantas heridas y golpes, no solo de enemigos, si no de la vida.”- Le comente preparando mi espada

https://www.youtube.com/watch?v=60LLKmpgzRM

“¿Te odias, porque te dejaste caer tan bajo, Samurái?” -Le hablaba antes de atacar, no sé si era porque me recordaba a él, o sentía su mismo dolor, o si solo era una trampa del samurái, ya que sentía el cambio de ambiente en el aire de forma muy dinámica.

- “No, solo odio la sensación de estar aquí, en vez de poder seguir mi vida de otra forma, o ver a otros sufrir, porque no somos capaces, ¡de hacer un cambio!”-

“Odio la sensación de herir a los demás, tantos amigos, desconocidos, y a mí mismo, pero aquí estamos…peleando en lo que parece ser un ambiente sin fin lleno de odio y autodesprecio para ambos. Ven…sin golpes bajos…sin emboscadas o explosiones…tu y yo…100m al frente de cada uno, quien pierda…entrega su alma y fuerzas.”

-En mi cultura, eso se aprecia… ¿unos momentos de paz antes de pelear?

“Siéntate y medita en paz, pues es lo único que nos queda, Samurái” -Le decía a mi enemigo, mientras nos calmábamos y note como todo cambiaba otra vez, separado de todos, ¿esto es un sueño acaso?

-El ambiente se forjó rústicamente, cambiando estar dentro de una choza, un plato de cochino frito, arroz japonés y salsa fuerte de carne estaba en mi plato.

“Je, justamente lo que le iba a cocinar a mi querida cuando volviéramos de esto…-” Tumbe el plato a un costado, solo tomando el agua servida en mesa.”- Odio y rabia me sucumbía, dejar a Jun allí, aunque decisión de ella, me dolía, y saber que podía perderlo por esto, me hacía llenarme de adrenalina, y pensar de todo, mi mente ideaba tantas cosas que no podía mantenerlas.

- “Tu eres como él o ella, capaz de proyectar todo tu sentimientos y emociones, en un lugar o persona especifico, yo… creo que este lugar está maldito y congelado, o se sobrepone como si un ángel conectara todo como si obra fuera.”

“Él o ella que mencionas es tu líder, ¿o fue a quién encontraste?”-Le hable al samurái, que sus palabras me sacaron de trance.

-Solo la recuerdo como una voz que guiaba, y materializaba cualquier descripción y lo hacía cobrar vida. - Decía el Samurái comiendo un plato de igual lo que me serví para mí. - En todo caso, por tu expresión, y Katana en mano, no quieres hablar de tu querida…lo entiendo, yo me equivoque y deje morir a quien mejor amaba.

Mire mis manos, allí yacía la Katana de Jun, con mi hacha tirada a los lejos del lugar. - Mis ojos y mi cuerpo se sentían como si no entendiera nada, desincronizados de la realidad, como si hubiera un lapso de tiempo que está mal


“De acuerdo, terminemos con los regaños, hagamos esto como iguales y familiares.” -Le comenté saliendo del lugar de la choza.

https://www.youtube.com/watch?v=bQhDXsboqNg

-El lugar cambió precipitadamente hacia un bosque de nieve, solo lleno de árboles con hojas caídas y ramas muertas.


Nos fuimos a cada extremo del lugar, dando 100m de distancia entre ambos, preparando Katana en mano, ambos corrimos al re-sonar de nuestras mentes… al de la pelea.

Con las enseñanzas de memorias de Jun, sabía cómo ejercer la espada, y con un tajo al aire, ambos fuimos a un ataque fugaz.

Saltamos al mismo tiempo y la espada chocaba contra cada una, rajando con la bajada del salto, y ambos cayendo a lado opuestos.

“Frrgh..frgg…frggg”—Gemía de Dolor, arrodillado mirando hacia la luna.
--Grr,grr,,grrr…grr---Gemía de Dolor el Samurái, igual arrodillado, con vistas hacía las estrellas.
“Frrrrghh---Frrrrhh”
--Grrghh…Grrghh…Grhjgh.--
--Grrr..grrrgh...grrrghh..grrr!--
“frggfg…”.
“Frrhrhhg…fRrhhghg-..frg.. frg.. frg.. frg.. frg.”
--Grr..grr.grr…frighh…frigth…-- Cayó el samurái a la nieve lleno de sangre.

“Con honor…caerás, Hoja negra te llamaras…”-Dije levantándome de mi herida…pero no podía levantarme…más bien estaba acostado caído, ¿cuándo deje de arrodillarme?, atajado en el pecho y el brazo, veía el cielo azul y negro como la noche, con sangre tocando mi frente.

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--¡PAPAAAAA! –Me gritaba una chica adolescente, pelo castaño con ropa trivial como la mía, con un gran chaleco de cuero cubriéndose de la nieve, compartiendo un gorro de lobo algo roto, con una Katana ensangrentada en mano, lagrimas que desbrozaban tristeza.

“¿Sonata? ¿Qué hago acá? -Me decía mi padre, como si no supiera nada de la pelea que se metió.

-Porque tenías que aceptar ese desafío! -

-Porque me ignoraste cuando rompí la cena para que no fueras! -Le indicaba mostrando el hacha suya y los platos rotos de la cena.

¡¿Por dios, porque te dejaste pelar solo por honor!? ¡Mírate…esto no lo hiciste por Mama! ¡Lo hiciste por ti! - Decía intentando curar la herida profunda con hierbas y alcohol sin abrir mucho sus cortadas.

“Estaba donde deje a Hoja Negral morir, donde debería estar yo, residía un guardián del Seido, muerto por un tajo de espada.” -Pensaba mi padre, mal herido.

-No.…no entiendo nada que pasa en este cielo…tu…yo…no deberíamos estar aquí, pero... es como si todo lo mínimo que pienso…AAAAAAAAAARGH!-Mi padre pensaba hablando en voz baja, decía algo, pero no le entendía, hasta que grito de dolor como si su carne se carcomiera.

”¡LEVANTANTE!”-Frrghh!-Intente levantar a mi padre de allí, pero el tajo mucho el pecho de forma horizontal, cada movimiento desprendía su carne y sangre…no lo podía mover.- Solo lo podía observar mientras buscaba como cargarlo en forma de camilla.

-En el bosque, por los alrededores…hay más personas…la alianza…solo ve con mi gorro…ellos sabrán que vienes por mi...tu eres la luz de esperanza de tu madre, fuerza y seguridad de tu padre, se el puente de luz que ellos necesitan…para evitar la perdición…¡¡¡AAAAARGHHH!!! -Me abrazaba con fuerza, era tan cálido que sentía todo el frio desaparecer, al mismo tiempo que notaba como caía lagrimas en mi pecho, yo intente aguantar la ganas de llorar, pero cayeron simultáneamente en su hombro.

“veo a una cara conocida donde voy… ¿y al propio diablo en persona? -Decía mi padre antes de acostarse en la nieve desangrado con ¿una...sonrisa en su cara?...

“¡¿Que rayos hablas!? ¡¿Que es este brazal en mi brazo!? ¿¿Que gente!?? ¡!Háblame!!” ¡PAPAAAA! ---Frrrrghh! -Decía con rabia golpeando unas ramas del bosque, rompiéndose en el acto, lágrimas de dolor salían lamentando la caída de quien me salvo varias veces.

Pasaron los minutos y decidí arropar a Wolf en el suave manto de nieve que arropaba la zona que vivíamos, extrañamente su cuerpo se hacia lentamente cenizas, y se fue soplado por la suave brisa de la noche, no comprendía que pasaba, pero solo lo acepte con cabeza abajo, de que los espíritus se lo llevaron, Los lobos de la cercanía se acercaban a mí, todos agachando cabeza y aullando a la luna al unísono, yo compartía y gritaba aullido como muestra de respeto a mi acompañantes y familiar.

-Llevándome su gorro que seguía en la nieve, y dejando el mío en la tumba de nieve, marcada por el árbol más grande del lugar, decidí, buscar la gente que él decía conocer…

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- ¿Dónde estás chaman? ¡Ese tajo aun no te debe matar…quiero tu brazo...muestra tu honor! ¡Y no más trucos para sepáranos!

Pronta fue mi respuesta cuando note un samurái con katana en mano, y manos amarradas con cadenas, buscando entre escombros a alguien, como si una explosión lo hubiera separado, cuando de pronto el suelo empieza a temblar, y sale de un cráter un militar golpeando una puerta de metal gigante de un puente, como si su vida dependiera de ello, con lava salpicando al alrededor. El militar salió poniéndose en posición de batalla contra el Samurái, mientras el puente salió a estrellarse en el fondo del lugar, esparciendo lava cerca del campo, lado contrario donde estaban ellos, me quede rezagada esperando a ayudar, por lo dicho del samurái anteriormente, ¿estaría buscando a Wolf?

- ¡Vaya, te quitaste un ataque más pesado y potente de lo que puedo dar...pero quizás más rápido no! -- Grito Hoja Negra tirando su Katana al pecho del militar -- Reaccionando más rápido que él, desenfunde mi espada de mi espalda, y bloquee la katana lanzada como cuchilla, haciendo que esta quede clavada en un árbol de la cercanía, el impacto fue tan rápido, que sentí como si un destello hubiera capturado toda la escena.
► Show Spoiler
¿Quién eres tú? ¿Qué haces con la ropa de Wolf!? ¡¡OH MY GOD EL CIELO DE SEXOS INVERTIDOS!!- Decía el militar preocupado por la situación, manteniendo su compostura y preparando para pelear.

“¿¡QUE?!” -Mostraba con cara de sorprendida y ruborizada de algo pervertido como sexos invertidos-...- “No viejo, yo vengo por Wolf para ayudarlo, y pareces que tú lo conoces, así que venga, destruimos a este espadachín y dejamos el fastidio.” -Decía poniéndose en posición de combate del Seido, con la espada siendo una extensión de mi brazo izquierdo, mi brazo natural de combate, balanceándome con mi mano derecha, sería capaz de girar y cortar en cualquier dirección de forma natural.

-Que descortés, donde está el chamán original que al menos me decía Samurái. - Decía Hoja Negra agarrando su katana del árbol, poniéndose en una postura más natural de combate defensivo.

- ¡Aquí está el verdadero nuevo chamán! - Decía corriendo hacía su dirección cargando al ataque.

- ¡Y ante ti un verdadero líder! -Gritó el militar saliendo de su posición, situándose detrás de mí, con velocidad y sincronización me agache y clave mi hacha pequeña de combate en su pierna, inmovilizándolo, el militar salto debajo mío al frente del combate, y preparando una tanda de golpes saliendo de sus puños izquierdos y derechos sin cesar, tomando fuera de posición al Espadachín.

--¡TOMA! ¡TOMA! ¡TOMA! ¡TOMA! ¡TOMA! ¡TOMA! ¡TOMA! --Gritaba mientras terminaba preparando su brazo derecho para un gancho final.

- ¡TOMAAAA! -Un golpe a la cara mandó volando lejos al espadachín, tanto que parecía que se levantó de todos los golpes a algunos metros de distancia y se retiraba de nosotros, jadeando y moviéndose de lado a lado.

-” ¿Se está escapando, lo sabes?”

-Si, pero mejor ver hacía donde va, quizás nos lleve hacía lo demás de nuestro grupo, o con otros de estos que nos han atacado, la interrogación no funcionaría en un lugar donde parece que cada descripción o acción que hacemos cambia cada 5 segundos.

Una sensación de paz nos cubría, mientras nos movíamos a encontrar los demás.

“- ¿Entonces, tu eres el líder del grupo no…la alianza? Mi nombre es Sonata.”

--Si, Titán es mi nombre, aunque no haya líder proclamado, me siento el líder de la alianza que juró salvar a la tierra de su destrucción. ¡Quizás algo viejo y no tan poderoso, pero con la misma intensidad de pelear y ganar!

¿Cuál es tu conexión con Wolf, y porque estás aquí para ayudarme?

“¡Soy hija de Wolf Kisaragi, y los ayudo para revivirlo, o eso espero de los espíritus!”-Decía con entusiasmo a líder de este grupo, que tendrá lo medios para nuestro objetivo

--¡¿¿QUUUUUUUUUUUUE!!??--Las palabras salieron de su boca y salieron volando hacia arriba con toda la presión y sorpresa tenían en su momento.

Un portal se abría de la nada, salía un personaje casi angelical, olía a plumas y colonia fina.

-Creo que he cometido un error, yo necesito al líder, según entendí de lo que leí de ustedes siempre fue el hechicero, pero... aham, aqui esta - Decia el angel poniendo su mano en su frente.
► Show Spoiler
Con un chasquido de dedos, Titan desapareció al igual que el ángel, no entendí nada, como si me hubiera ignorado completamente.

“Titan” ...” ¿Alguien?” ...” ¿¡Samurái!? -- Demonios...como esto continuará.
► Show Spoiler
Jamones de Mar Natural a mi!

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Re: La Alianza: Fic Interactivo

Mensaje por repzero1 » Lun, 11 Jun 2018, 02:01

Tarde poco mas de lo que esperaba, pero algunas cosillas se me cruzaron, algo corto para cambiar un poco, espero disfruten o/



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El ataque fue rápido y preciso, sus pies se congelaron de inmediato y al último instante pudo desviar los puños del saurio, solo para perder el equilibrio y caer sobre su espalda. Era obvio cual sería el siguiente movimiento de su oponente, esta era una batalla fatal donde uno de los dos habría de morir y aquél ataque fue solo para colocarla en posición de recibir el golpe final.

- Y morir es algo malo – decía una figura femenina, vistiendo una especie de armadura romana sobre una túnica roja corta, falda del mismo material que la armadura, botas y una espada colgando de su cintura – aunque no es tan malo como que los imaginadores decidan jugar contigo y tu apariencia al azar.

Shamsa vio la figura salir de entre la neblina del bosque, flotando con 3 pares de alas etéreas, mientras detenía las manos de su oponente acercándose a su garganta. Dejando una de sus manos libres, hizo que la tierra del bosque se atacara contra el saurio lanzándolo lejos, mientras se liberaba del hielo y retomaba posición, con el ángel y la criatura ambos en su campo de visión. Aquella sin embargo no se movió, no tomo su arma, ni tomo ninguna pose de defensa o ataque, simplemente flotaba contemplando la batalla reanudarse con más ataques gélidos. Shamsa ahora tenía más distancia para evadir, pero algo le parecía extraño…
En su última evasión sintió una punzada en su hombro izquierdo, uno de aquellos ataques de hielo habría creado puntas afiladas en varios árboles y solo hasta ahora podía ver que estaba encerrada, rodeada de púas heladas de cada árbol próximo a ella. Viendo a la criatura acercarse rápidamente, ella quería lanzarse hacia adelante, contratacar sería la mejor defensa.

O eso creía, hasta que vio a aquel ángel sonreír levemente.

El golpe fue fuerte, pero uso suficiente tierra y la endureció a tiempo para atravesar los arboles sin resultar herida por las púas, mientras que con su pie lanzaba otro ataque para alejar a su oponente. Si, era eso, este estilo de pelea resonaba en su mente por alguna razón, pero no era capaz de recordar el porqué. Un clon de hielo cayó frente a ella, y por instinto, se alejó lo suficiente para ver un escupitajo acido derretir la figura y cubrir el área con una densa y espesa neblina.

- Oh vaya, alguien tiene una ventaja injusta – La voz del ángel volvía a llenar todo el bosque, mientras Shamsa a ciegas lanzaba ataques hacia la neblina. Por detrás de ella, sin embargo, su oponente invisible se acercaba, pero fue detenido por un muro alto usando varios árboles como pilares. Del propio muro pilares horizontales golpeaban a su oponente sin levantarlo del suelo, y Shamsa podía sentir perfectamente sus movimientos a través de sus pies. El ángel veía entretenido aquella táctica, si bien era algo cobarde y otro fútil intento de huir.

Los golpes se detuvieron y el muro cayó sobre su oponente, sin embargo, Shamsa se aseuguro que este no resultara herido. Ella lo veía más con curiosidad e intriga que con deseos de terminar la batalla. El zaterrano volvió a su pose de batalla mientras veía rápidamente el ambiente que lo rodeaba, buscando una nueva táctica a usar. Sabía que en agilidad estarían en condiciones similares, si congelaba el suelo no podría conseguir suficiente tiempo, y no podría obligarla a tomar la ofensiva para dar un golpe letal…

Justo lo que esperaba… Levantó su mano en una señal de saludo amigable, Shamsa lo vio con mas intriga, no esperaba de su oponente un saludo amigable, y tampoco entendia porqué se sintió inclinada a aceptarlo y devolverle el saludo, mucho menos entendió cuando su oponente se desvaneció en el aire, no como si se volviera invisible, pero literalmente como si se reintegrara a la niebla. Ella solo podía ver su mano vacía, y el escenario cubierto de hielo y muros de tierra y arena sobre un campo de árboles derribados.

- Que decepcionante - las palabras del ángel sonaban más cerca de ella, pero no podía verla – la creación favorita perdió hoy, pero no hay problema, no pueden escapar del cielo de la imaginación como ya se los he dicho. Sin puerta, ni forma alguna de “imaginarla” como otros intentaron, no podrán librarse de mi adorable presencia.
- ¿Dónde están mis compañeros? ¿Qué buscas tratando de detenernos? – Una sensación de dejavu permanecía en la mente de Shamsa, pero no por respecto al ángel, sino a aquel oponente misterioso. ¿Qué era esto del cielo de la imaginación? Sus últimos recuerdos eran algo confusos sobre como lograron escapar del limbo y como poco a poco cada uno de sus compañeros fueron separados por sus oponentes.
- Cierto, es la primera vez hablo contigo, o la segunda o quizás la tercera si el imaginador a cargo no quiso revisar. Querida estas en un lugar donde las ideas son realidad, y la realidad son ideas, menuda ironía, ¿No lo crees?
Su voz monótona no concordaba con el tono jocoso de sus palabras, pero eso no era lo que molestaba a Shamsa, había algo en la forma en que lo dijo que le hacía presentir era real lo que decía. Quizás más real de lo que quisiera.

- ¿De qué hablas? Realidad, imaginación, este debe ser uno de los cielos para las almas… Deja de quitarme tiempo, dime a que monstruo debo enfrentar o que prueba debo cumplir ahora, y llévame con mis compañeros – Su voz cargaba enojo e impaciencia, mientras el ángel solo se reía de ella y de sus deseos de batalla, sujetando su daga con una mano y alzando arena con la otra.
- Alguien se siente algo cascarrabias, deberías sonreír mas, aun si eres solo un montón de ideas esparcidas en varios cuadernos y conjuntos de unos y ceros – Con esas palabras, una sensación similar a la del limbo llenaba a Shamsa y la envolvía como la niebla. Aquel ángel con solo hablar recreaba la sensación aplastante y agobiante que el limbo le provoco por primera vez y algo le evitaba comenzar a huir, o a atacar, solo podía seguir escuchándole.

- ¿Tal como el limbo, cierto? No, no leo tu mente, o no de la forma que tú puedes entender. Estamos en condiciones diferentes, imagina que tú eres una lagartija y yo una chica morena meneando mis caderas de forma segura detrás de un cuarto muro….

La neblina del bosque comenzó a intensificarse, y una ráfaga de viento hacia que esta rodeara a Shamsa. Ella, cubriéndose con sus brazos, no podía ver lo que ocurría hasta que el viento se detuvo en un instante, y ella se encontró en la mitad de un claro, rodeada de troncos de árboles cortados. No había mucho que podía ver, a partir de los límites del claro había suficientes arboles a la distancia como para cubrir todo lo que su vista le permitía. Hacia el cielo, las copas de los arboles solo dejaban que viera el cielo nublado encima del claro, era como estar encerrada sin precisamente estarlo.

Y entonces las vio, reflejadas en la superficie plana de los troncos podía ver imágenes de ella misma, pero siempre había algo diferente. Peinados distintos, ojos más abiertos o cerrados, diferentes prendas, diferentes accesorios en su cabeza, rasgos faciales varios e incluso cicatrices diferentes a las suyas. Entre más se acercaba al límite del claro el corte de los troncos se veía más tosco, como si de diferentes herramientas se hubiera necesitado para cortarlos, las imágenes que mostraban a su vez parecían menos detalladas, en algunas, la persona claramente no era ella, a pesar de que tenía rasgos demasiado similares. Una mujer con armadura que parecía sufrir de un trauma, una mujer con gabardina blanca y mirada determinada, casi en llamas, otra con una coleta y largos mechones de cabello de ojos y ropas azules.

Al acercarse al centro los retratos eran cada vez más parecidos a ella, solo con variaciones extremas de un peinado corto y desaliñado, mechones en diferentes direcciones, cantidad o densidad, a veces largo sin llegar a tocar sus hombros, a veces corto sin llegar a dejar ver el cuero cabelludo. Pero ya no cabía duda que se trataba de ella “reflejada” en cada tronco.

Hacia el centro exacto del claro, sin embargo, estaba el único tronco que carecía de un retrato suyo. El corte era más refinado y carecía de astillas como el resto. Solo tocarlo sin embargo, le revelaba el corte no era tan limpio, aun había trabajo por hacer y podía sentir como si la herramienta usada hubiera sido afilada con el corte de los otros troncos.

Pero no pudo reflexionar que significaba todo aquello, poco después de tocarla el suelo comenzó a temblar, los árboles que impedían su visión hacia el horizonte parecían caer a un abismo sin fondo, y pronto el suelo del claro fue siguiendo. Los troncos, sin embargo, se elevaban de a poco y ella debía usarlos como plataformas para no caer. Aquel tronco de en medio había crecido más rápido que el resto, y ahora podía ver que se perdía entre las alturas, pero con el resto de troncos quizás podría alcanzarlo… mientras Jofiel no lograra impedírselo….

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Jofiel entretenido por esto, sabía que parte era la que le tocaba jugar ahora. Ciertamente le habría tomado más tiempo de lo que Shamsa y los demás podían percibir, sin embargo, sabía que como ellos, sus deseos no seguían ninguna voluntad “propia”… solo debía esperar que alguien estuviera dispuesto a darle algún papel a cumplir.

Y ahora que fue así ahí estaba, volando con sus alas etéreas, usando su control sobre este cielo para destruir cada tronco. Shamsa saltaba al siguiente solo para tener que buscar un nuevo soporte donde pararse, el ángel no le daba descanso alguno. Intentando usar los demás como pilares y su daga para sujetarse tampoco sirvió, desaparecían en un estallido de cenizas tan pronto como los dejaba para ir al siguiente.

Jofiel se acercaba con una mano sobre la empuñadura de su espada, y Shamsa aprovecho para lanzar un golpe de arena justo a los ojos de su oponente. Cegado, Jofiel no pudo ver hacia qué dirección habría ella desaparecido, por lo que comenzó a elevarse a esperarla en el último tronco. La consideraba suertuda, hace tiempo que un ataque similar no lo usaba… convertir su propio cuerpo en arena, revisar rápidamente por más de 80 páginas solo podía encontrar usos defensivos, y siempre debía descansar despues de cada uso, seguramente estaría cansada…

Adolorida, Shamsa sujetaba su mano izquierda, solo había podido usar ese ataque por como Jofiel se acercó demasiado, de otro modo, quizás hubiera perdido la mano sin ningún otro medio de ganar tiempo, pero al fin, al mismo tiempo que el ángel, se encontraba en el último y más alto de los troncos. Ahora podía ver más allá de la oscuridad que le rodeaba. Infinidad de árboles se abrían más allá de lo que la vista alcanzaba a ver, pero también diversos pozos vacíos parecían haberse comido secciones enteras de árboles.

- Al fin, sin escape – Jofiel habló con esa voz que resonaba aún más por el vacío debajo de ambos – ¿esto que ves? Solo un bosque de ideas, como una lluvia, pero cada idea ha germinado y está creciendo… no me veas con esa carita, ¿Por qué quieres seguir fingiendo confusión? Ya a este punto debes saber perfectamente lo que esto significa… ¿debo deletrearlo? – Ira… ese tono de reproche estaba decorado con un rostro que expresaba un profundo enojo hacia Shamsa… no…. hacia todo aquél bosque y lo que representaba.

- ¡Debes estar mintiendo! ¡Cállate de una vez! – No es ninguna mentira… tu existencia es tan banal como estos árboles bajo nosotros… dependes de que el imaginador pueda seguir creando historias de ti, y tarde o temprano, la historia de todos ustedes acabará, la cortina se cerrará y serán nada mas que un vació que será olvidado… una idea rechazada más, con un margen de vida ligeramente más largo al mío…

El ángel uso los troncos restantes para atacar a Shamsa, quien solo podía evadir con mucho esfuerzo. Las palabras del ángel resonaban en su cabeza, aun quería creer era una mentira…. Debía de serlo de alguna manera…. Y sin embargo, podía ver en su rostro lo decía con total honestidad y franqueza… realidad, ficción, ¿Realmente le dolía cuando recibía el impacto de los troncos? ¿Era solo una ilusión, una fabricación de alguien más cuando sentía su piel y huesos cambiar su consistencia para evitar ser aplastada? Si todo esto era cierto…. ¿Por qué había algo dentro de su cabeza esforzándose por decirle que era todo una mentira?

No era una voz, era algo más parecido a un sentimiento… y un dejavu al mismo tiempo. Quería poner a prueba lo que el ángel le decía, pero sentía miedo de que fuera verdad y su fin llegara al caer a aquél vacío. Quería rendirse, pero su cuerpo por instinto le advertía del próximo peligro. Cada salto, cada movimiento, era implorarle a su cuerpo que también se rindiera, pero era también un reproche por no haberse movido más rápido y evitar por completo los golpes.

Hasta que en su último movimiento lo vio. Jofiel comenzaba a atacar más rápido, estaba desesperándose pero conteniéndose, seguramente para divertirse… pero a las orillas del vacío los árboles que no habían caído parecían comenzar a enredarse entre sí, y crecer alrededor de los troncos restantes. Lentamente, se envolvían entre sí, y las bases mismas de sus troncos parecían tomar el lugar de raíces para sustentar un nuevo árbol de mayor tamaño. Jofiel no lo había visto aun, y mayor fue su sorpresa cuando vio que Shamsa usaba el último ataque para impulsarse hacia el vacío, dejando el reducido campo de batalla como obstáculo entre ella y el arcángel.

Tan veloz como las alas de esa forma le permitían, Jofiel comenzó a descender pero era inútil usar los troncos, si golpeaban de lado, Shamsa se dejaba llevar para impulsarse, si salían para detenerla debajo de ella con un movimiento de su cadera y de sus brazos podía continuar descendiendo sin interrupción. Lanzar a los troncos para alcanzarla y golpearla a la vez solo la forzaban a convertir su cuerpo en arena. Su vista que hasta ahora le permitía reconocer emociones con los más mínimos rasgos faciales le permitía ver por donde sería más fácil evadir cada obstáculo de su oponente, hasta que alcanzó la parte inferior del tronco central, a la altura en la que esperaba los otros árboles comenzaran a enredarse a su alrededor, y uso su daga para aferrarse al tronco principal.

- Ya que estamos aquí, facilítame el asunto y déjate caer al olvido, tengo que ir todavía con tus amigos – el arcángel ya no hacia esfuerzos algunos por esconder su ira, tenía la espada en alto listo para poner fin con un único ataque… y Shamsa solo siguió su orden, y se dejó caer… sin dejar que Jofiel viera los cortes que al tronco central había hecho.

La neblina surgió con fuerza del aparente pozo sin fondo, cubriendo toda la vista del arcángel y la peculiar estructura formada durante su pelea. Cuando se hubo despejado la vista Jofiel estaba rodeado del mismo bosque, sin embargo, ahora al lado de él se alzaba un único árbol, no más grande que el resto del bosque, pero definitivamente mucho más grueso que cualquier otro árbol. Aunque podía ver en donde la copa terminaba, no podía ver a Shamsa en ningún lado. No estaba sobre este, o escondida entre las ramas, y de algún modo, su habilidad sobre este cielo no afectaba aquél árbol. Empuñando su espada, se decidió a cortarlo de un solo movimiento, sin embargo el movimiento de la hoja solamente atravesó el árbol sin cortarlo, a pesar que la fuerza que uso fue suficiente para cortar los árboles en la dirección en que su espada se movió y dejar un campo destrozado de troncos y ramas separados.

Ahora era el quien estaba confundido por lo que ocurría, y no disminuyo su confusión cuando vio a Shamsa surgir de entre la madera misma del tronco, con ramas de este surgiendo para que ella pudiera pararse sobre ellas.

Su vestimenta había además cambiado. Debajo del ojo izquierdo una cicatriz ligeramente más grande, en forma de “f” invertida horizontalmente, ya no poseía su tiara, y las ropas que vestía aunque similares, eran ahora de color blanco y naranja suave, casi crema. Seguía descalza y aun tenía una prenda de cuello ancha cubriéndole parte de este y de su pecho, con el guantelete cubriéndole hasta el codo y sujetando la daga con la otra mano con el filo hacia abajo.

Jofiel solo la veía a su oponente intrigado. No reconocía ese aspecto de su oponente, no era algo que entraba dentro de lo que comprendía sobre ella y su presencia en esta “realidad”. No hacía falta que Shamsa se explicase, ambos sabían perfectamente lo que había ocurrido…

El imaginador tenía planes para ella que iban más allá de esta realidad. Hace tiempo que habría dejado de ser él quien directamente dictaminara las acciones que habría de tomar ante cada nuevo obstáculo, durante los años, o meses según ella, habría comprendido mejor su creación, y habría usado diferentes ideas para separarla y permitirle lo que a Jofiel se le negaba…

Él lo llamaba libertad. Pero para ella, era identidad, quien era, y como debía reaccionar solo por tratarse de sí misma. Como la reacción natural ante el dolor es alejarse de la fuente, así ella debía de tener una reacción natural ante cada obstáculo, cada situación, cada oponente, una forma de respuesta que solamente ella haría, si bien parecida a la de sus compañeros, diferente en esencia por los rasgos únicos que a cada uno le fueron dotados… y eso era lo único que Jofiel no podía controlar…

Aunque seguía siendo el arcángel de aquél cielo. Seguía teniendo control sobre aquello que los imaginadores en colectivo habrían decidido otorgarle, y si bien aquel árbol caía fuera de sus límites aun podía controlar la idea en su centro… la Shamsa que había huido para prepararse en una batalla frontal…

Y que ahora Jofiel arrancaba de la idea refinada de Shamsa fuera de esta realidad de reinos ella podía ver inútilmente como lo que algún día será se despide de ella, con un gesto de apoyo y ánimo para seguir venciendo los obstáculos por venir…

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► Show Spoiler
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Con esto concluyo mi parte, habre apresurado hacia el final pero ya que la mayoria ha escrito sobre personajes, realidad y encuentros consigo mismos y sus creaciones, me quede con poco material para que Jofiel hablara sin repetir de nuevo lo que todos dijeron.... asi que mejor usar metaforas :v !

Y seh, desde que la Alianza existe he aprendido a como escribir mejores escenas y desarrollo de personaje, y siempre estuvo entre mis ideas para algun proyecto externo usar a Shamsa, asi que ahi esta, espero les haya gustado.
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jdmn
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Re: La Alianza: Fic Interactivo

Mensaje por jdmn » Dom, 24 Jun 2018, 22:17

Solo vengo a avisar que ando haciendo un resumen de toda la alianza en mi galeria en forma de comics viñetas, de los ensencial y puntos claves a suceder, quien no lo haya visto, los invito a ver, opinar y dar consejos de como hacerlos mejor.

Y a activar al bad boi
Jamones de Mar Natural a mi!

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