La Caza de Liu Kang (FIC INTERACTIVO)

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La Caza de Liu Kang (FIC INTERACTIVO)

Mensaje por Error Macross » Lun, 25 Abr 2016, 03:53

Cuando los Elder Gods crearon al universo, lo dividieron en numerosos reinos, separados por el mismísimo tejido de la realidad. Cada uno era muy diferente, expresando posibilidades distintas. Que los seres de un reino contactaran con otro era algo que los Elder Gods sabían que debía evitarse, o sino aquello que existía antes que el todo podría volver, significando el fin. Pero no sería fácil, el poder atrae al poder, y cuando uno llega al punto de saber que no tiene más que obtener, quiere encontrar la forma de conseguir más.

Shao Kanh ha llegado a ese punto, su origen ha sido siempre un misterio, son sus hazañas las que hacen que su nombre sea temido en todas partes. Kanh obtuvo el control del Outworld, uno de los reinos más importantes. Y de ahí comenzó su expansión.

Solo un torneo conocido como Mortal Kombat podía detenerlo, erigido por los Elder Gods desde el principio de los tiempos, permitía que dos reinos entraran en contacto, pero solo si uno de ellos vencía al otro en diez competencias seguidas, realizadas una en cada generación. Lo que quería ser un freno, no lo fue para Kanh, sus mejores hombres le dieron victoria tras victoria, y así fue consumiendo más y más reinos, fusionándolos con el Outworld. Con cada triunfo, obtenía más poder y guerreros diferentes bajo su mando, tierras, recursos y esclavos.

Muchos dijeron que el fin de los reinos como entidad separada, se había vuelto un hecho cuando Edenia cayó. Un reino de inconmensurable belleza, manchado para siempre luego de diez derrotas consecutivas. Pero un atisbo de esperanza llegó del lugar menos esperado. El Earthrealm.

El Earthrealm es un reino donde la gran mayoría de sus habitantes han perdido el conocimiento de la magia, y donde los usuarios de ella, han sido perseguidos durante años, viéndose obligados a esconderse. Un crisol de idiomas y culturas, donde la unidad de cada uno, es solo con unos pocos cercanos a él. Parecía una victoria fácil para el emperador Kanh, pero no lo fue.

La primera victoria del Earthrealm se dio en el segundo torneo organizado entre ambos reinos, sorprendió a muchos, la esperanza de que el Outworld pudiera ser derrotado había vuelto. Pero tal como llegó se extinguió. Goro, príncipe de los Shokan, una de las numerosas razas con las que el Outworld había formado alianza durante sus conquistas, asesinó al guerrero del Earthrealm en el siguiente torneo, y se alzó con nueve victorias consecutivas. La historia volvía a repetirse, el reino del que nadie esperaba nada, parecía estar dispuesto a cumplir su destino.

Pero no fue así, un nuevo guerrero se impuso. Liu Kang. Con habilidades superiores, fruto de años de entrenamiento, logro vencer a Goro y arrebatarle el título, salvando a su reino. Muchos vaticinaron que no serviría de nada esta victoria, el Outworld solo tendría que buscar un mejor campeón, como habían hecho una vez en el pasado, pero el Earthrealm quería seguir peleando. Circunstancias especiales causaron que el siguiente torneo se celebrara más pronto de lo previsto, y una vez más, lo menos esperado sucedió. Liu Kang volvió a conseguir la victoria. El reino que solo había perdido una vez en toda su historia antes de esto, llevaba dos derrotas consecutivas.

Entonces las reglas se rompieron. Una mujer que nunca fue amada realmente por Kanh, pese a ser coronada como su reina, fue resucitada en el Earthrealm. De que forma los Elder Gods fueron convencidos, nadie lo sabe, algunos dicen que el poder del Emperador ya está por encima del de ellos. El punto es que los portales se abrieron, y el Outworld invadió.

Es difícil saber cuántas entidades tomaron partido en este evento para uno u el otro lado. El Earthrealm podía ser la clave para derrotar al Outworld, o para marcar su triunfo definitivo.

Eventualmente, en un suceso que hasta la realidad misma parecía desear, Shao Kanh, el conquistador, y Liu Kang, el libertador, se enfrentaron, en una batalla épica que definiría no solo el destino del Earthrealm y el Outworld, sino de todo lo que pasaría en el futuro. Y Shao Kanh salió victorioso.

El Earthrealm no aguantó mucho mas sin su principal figura, héroes fueron asesinados, y olvidados, y finalmente, el reino que más le había costado dominar al Outworld, cayó bajo su dominio, y se volvió uno con este.

Y ese fue el final. O al menos algunos así lo creen.

En un año se cumplirán cincuenta años desde que el Outworld dominó al Earthrealm. Los grupos rebeldes siguen existiendo, pero su importancia es reducida, casi todos los reinos conquistados aun tienen algunos sin que su presencia haga mella en un imperio cada vez más grande y poderoso. Un nuevo Mortal Kombat va a empezar dentro de muy pronto, pero algunas personas sienten miedo de que el reino que se enfrente al Outworld, no sea el que estén esperando.

Muy pocas personas lo saben, pero el cuerpo de Liu Kang jamás fue encontrado. Aunque algunos grupos rebeldes claman tener contacto con el poderoso guerrero, pocos lo creen de verdad. Solo es una figura más, usada mas como una metáfora. Y de estar realmente vivo, es poco probable que nadie lo hubiera visto hasta ahora, o que se encuentre en el estado físico para poder seguir peleando, tanto por su edad como por las heridas que el Emperador le infringió en su combate.

Pero los susurros se escuchan. Esta fecha es muy importante, si Kang existiera, aun podría reclamar su derecho a un nuevo torneo, a un nuevo Mortal Kombat, del que el Earthrealm, aun se encuentra con dos victorias a su favor. El torneo ya carece de sentido en terminos reales, ambos reinos son uno, pero podría instar a la separación. Todos, incluso Kanh, saben que muchas fuerzas colisionan continuamente en un reino tan polifacético como es el Outworld actualmente. Muchos de ellos saldrían beneficiados de que Kang aun este con vida.

Por eso es que hemos sido reclutados, un grupo de guerreros que por diferentes razones, no nos quieren en el lugar que nos corresponde. Debemos seguir los rumores, rastrear las pistas que ya han sido rastreadas sin dar ningún resultado, y dar con un antiguo héroe del que nadie sabe nada. Nuestra misión, es encontrar a Liu Kang, y asegurarnos de que su vida llegue a su final.

Damos comienzo al fic interactivo “La Caza de Liu Kang”. Como el nombre lo indica, en este fic obra de su servidor y “Sub-Zero, el Lin Kuei” manejaremos a un grupo cuya misión es descubrir si Liu Kang aun sigue con vida y eliminarlo, para asegurar que el imperio de Shao Kanh no caiga. A diferencia de otros fics interactivos, los usuarios no tendrán un personaje, sino que se usara un Team ya previamente hecho, que El Lin Kuei presentara en un post próximamente. Aunque este equipo puede variar, la idea es que se lo mantenga, y que el agregado o perdida de miembros del mismo, no sea algo continuo o visto como poco importante. Estos personajes tendrán sus pasados definidos muy abiertamente, de forma que cualquier usuario pueda expandir su historia personal de la forma que desee.

Algunas reglas y consideraciones a tener en cuenta:

Los posteos serán mediante turnos, armándose una lista a medida que se sumen usuarios, el tiempo para postear es indeterminado, aunque si por un mes no hay señales de vida del usuario, se lo salteara. Cualquiera puede pedir que lo salteen pero si no postea en dos rondas seguidas salvo que sea justificado (la validez de la justificación caerá por cuenta mía y de El Lin Kuei), será eliminado del fic. Si los usuarios consideran que alguien se está tomando demasiado tiempo para postear, se puede solicitar el salteo, que será llevado a votación.

Se pide un mínimo grado de ortografía y gramática, si los usuarios consideran que un post no se entiende, el autor deberá editarlo, o no será contado como parte de la historia.

En caso de darse una contradicción en la historia, el autor del post tambien tendrá que editarlo, salvo que indique que esa supuesta contradicción va a ser explicada a futuro.

No está permitido escribir más de una escena por posteo en el que no participe ninguno de los personajes del fic que forman parte del grupo de búsqueda, de manera directa. En caso de hacerse, este debe medir menos renglones que el espacio dedicado a los personajes.

El fic no tiene reglas sobre cómo desarrollar el argumento, pero les recordamos que se produce en un Outworld que lleva fusionado con el Earthrealm desde hace casi cincuenta años, y que no se ha sabido nada de Liu Kang en todo este tiempo. Parte del eje del fic reside en encontrarlo, y es por ende algo que no puede suceder a la ligera (de hecho, nadie dice que esté vivo).

Aunque los usuarios pueden solicitar que ciertos argumentos o partes de la historia no sean tocados ya que desean continuarlo ellos en su próximo post, que esto se cumpla dependerá de los demás. Si otro usuario desea continuar esa trama de la forma que desee, no incumple ninguna regla.

Una vez dejado esto en claro, se abren las inscripciones, que permanecerán abiertas de manera indefinida en primera instancia. Ya que no se usaran personajes creados por cada usuario, solo debe postearse para indicar su ingreso. Los usuarios que ingresen irán siendo colocados al fondo de los turnos de posteo, por lo que tendrán que esperar a que la ronda actual llegue a su fin para postear.

Entre mañana y pasado, El Lin Kuei subirá un post inicial para presentar a los personajes. Luego se esperara una semana o dos y daremos inicio al fic, mas allá de la gente que tengamos.
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Re: La Caza de Liu Kang (FIC INTERACTIVO)

Mensaje por The Shaolin Nun » Lun, 25 Abr 2016, 21:50

Entontré realmente interesante la trama del fic. Por alguna razón, se me haría más fácil manejar a un equipo que a un sólo personaje. En los otros fics interactivos siempre existe el temor de no controlar bien a personajes ajenos.

El caso es que soy escritora compulsiva (???), así que, si no es problema, me gustaría unirme al fic, por favor :mrgreen:
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Re: La Caza de Liu Kang (FIC INTERACTIVO)

Mensaje por repzero1 » Lun, 25 Abr 2016, 22:44

aca mi inscripcion :v ......
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Re: La Caza de Liu Kang (FIC INTERACTIVO)

Mensaje por Error Macross » Mar, 26 Abr 2016, 00:58

Obviamente que estan dentro los dos, falta el otro post inicial, y luego masomenos para la semana que viene comenzaremos, con cuatro ya va mas que bien.
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Re: La Caza de Liu Kang (FIC INTERACTIVO)

Mensaje por Sub-zero el lin-kuei » Mar, 26 Abr 2016, 02:17

Muy bien, entonces, si mal no veo, la lista viene

—Error Macross
—Sub-Zero el Lin-Kuei
—The Shaolin Nun
—repzero1
Character locked (?

Perfecto, voy a poner lo que sería la introducción al fic. Voy a presentar a los miembros y quienes los mandan a sus misiones. Como el fic aún no empieza, este post no contará como un capitulo del fic o como un turno, es solamente para que tengan una introducción narrativa al contexto que ya escribió Error y puedan conocer a nuestros personajes.

_______________________________________________________________________

La pesada puerta se abrió y el heraldo anunció la entrada del individuo, un hombre en sus viejos cuarenta, con el traje color bordó y el emblema imperial cocido a los hombros, símbolo de su posición, la cual pocos respetarían si este fuese un burócrata común. Mas Breda no era otro tipo que solo sellaba cosas detrás de un escritorio.

Se le dieron las gracias al heraldo y este se retiró, cerrando el umbral de madera tras de sí, ya que sabía que la privacidad era primordial en esa sala, donde el Emperador se reunía con sus allegados cuando quería tener conversaciones que guardar en secreto de la corte entera, políticas de estado. La única luz provenía de las antorchas de piedra que llameaban en el lugar, y en el centro, el Emperador del Outworld esperaba, sentado tras una elegante mesa, junto con el hechicero de la corte, su principal apóstol.

—Majestad, espero encontrarle en buena salud. — Murmuró ceremonialmente el hombre que acaba de entrar, haciendo una reverencia y una asquerosa sonrisa. Las facciones de Breda no eran para nada bonitas, no porque no fuese agraciado, sino porque la corrupción y maldad que ostentaba era magníficamente encantadora. Ante esta, el hechicero frunció el ceño en desconfianza y el emperador hizo un gesto para que se incorporase y se acercara, a lo que este obedeció, sacando una carpetita de debajo de su hombro, la cual apoyó sobre la mesa antes de abrirla.

—He encontrado a los candidatos perfectos para nuestra misión. — Anunció el burócrata. —Un equipo de cinco individuos leales al trono que se encargarán de darle caza a su objetivo. — Los otros dos hombres asintieron, concentrados en la carpeta marrón que se había abierto ante ellos, estaba llena de archivos con perfiles, fotos, y hojas. Breda eligió uno y lo sacó, mostrándolo, el mismo rezaba Corinna Graf Witgens, lo que de entrada sorprendió a ambos.

— ¿Una vampiresa? — Preguntó el hechicero, levantando las cejas. Frente a él había una foto tomada de un ángulo de una mujer que claramente no sabía que estaba siendo fotografiada. Usaba ropa cara, color escarlata y rosa. Lo que más resaltaba era su pelo gris. —Y noble. No es muy sutil. — Era simple, entre el pueblo nocturno la palabra Graf denotaba pertenencia a una casa real, en este caso los Witgens, representantes diplomáticos en la corte outworldoriana. A su lado, los rojos ojos, la única parte superior de la cabeza del emperador que no estaba oculta por su tradicional casco de calavera, se fruncieron, pidiéndole a Breda que explique esto, especialmente porque el nombre Corinna le era bien conocido.

Sin embargo, la sonrisa del subordinado no amenazó siquiera con desaparecer. —Como sabrán, la joven Graf Witgens es la hija actual del Botschaft, el actual embajador de Veaternus en la capital, uno de los principales pilares en reinstaurar el consejo de Grafs en su reino. — Desde hacía ya varios años, los vampiros querían volver a su forma de gobierno anterior, una monarquía parlamentaria, lo que dejaría a Shao Kahn, Emperador de Outworld y, por consiguiente, Rey de Veaternus, en un plano apenas superior a los condes de cada casa, por lo que la capital imponía su mandato. —Es bien sabido que los miembros de Witgens harían lo que sea para recuperar su estado, incluso prestar sus contactos y recursos para una misión de esta envergadura. — El burócrata tomó aliento. —Lamentablemente, por el bloqueo impuesto sobre el subreino, no podemos sacar un verdadero guerrero de Graf Witgens, pero es bien sabido que todos los vampiros nobles tienen al menos una instrucción básica para combate o sea… —

—O sea que tu primer candidato para una misión de asesinato es una chiquilla que cuenta con una pobre instrucción de la esgrima. — Resumió Shao Kahn, levantando la voz por primera vez desde que Breda entró a la sala, lo cual la sumió en silencio. — Contactos y recursos, ¿qué es eso? Eres el Director de la Oficina Central de Seguridad del Earthrealm y Comisario en Jefe de la Policía de Estado, ¿es que no cuentas con suficiente influencia ya de por sí como para ofrecer un trato a los Graf Witgens? —

—Bueno, sí, pero mi influencia se limita al Earthrealm, nada garantiza que la búsqueda no se extienda más allá de sus fronteras. — Se excuso rápidamente el hombre. En parte tenía razón, desde que el Outworld absorbió el reino de la Tierra el emperador se encargó de establecer una temida policía secreta que lidió junto con la Guardia Real para acabar con cualquier rebelión e insurgencia posible, pero atrapar a alguien que llevaba cincuenta años desaparecido podía llevar más lejos que la jurisdicción de la misma. Shao Kahn sopesó este argumento, y finalmente decidió que, si bien no le gustaba nada lo que planteaba el director de seguridad, le hizo seguir. —Deja a Corinna de lado, por ahora, dame algo mejor que eso. —

Breda recuperó su sonrisa y agarró otro de los expedientes, el cual se titulaba “Tombstone”. Al abrirlo, un par de fotos dejaron en claro que se trataba de un tarkatan. Los pequeños ojos amarillos y los gruesos dientes lo delataban. Los brazos se notaban gruesos también, aunque estaban escondidos tras lo que parecía una vestimenta reforzada, probablemente de kevlar con placas de cerámica cocidas, por lo abultada que parecía. La misma le cubría todo el cuerpo con excepción de la cabeza pelada. En otras imágenes aparecía también con diversos trajes parecidos, algunos con una colección de cuchillos, armas de fuego, cuerpo a cuerpo, e incluso una foto de identificación policiaca de alguna vez que lo había arrestado la Policía de Estado misma, lo cual era notablemente sorprendente, ya que Breda tenía la política de hacer desaparecer cualquier rastro de las personas que sus fuerzas de seguridad atrapaban para nunca volverlas a ver.

—Este es Tombstone, mercenario, caza recompensas, asesino. — Dijo el burócrata. —Me cayó del cielo, prácticamente, lo atrapamos en una redada hace una semana cuando todavía estaba buscando un experto en armas para ocupar su lugar en el grupo. Está acostumbrado a este tipo de trabajos, por lo que sus servicios por su libertad y una recompensa en efectivo serían justos, ¿no? —

— ¿Cuáles son sus antecedentes? — Preguntó el emperador, mientras tanto él como su apóstol agarraban una copia de alguna foto para verlo mejor.

—De todo tipo, lleva activo desde antes de la invasión al Earthrealm, en todos los reinos mayores. Rastreo, asesinato, sabotaje. Hace cualquier cosa que requiera disparar lo suficiente. Generalmente trabaja solo, desde que tuvo problemas con un compañero suyo, un tal Erron Black. Desde entonces las relaciones son tensas. —

—Le conozco, un gran peón. — Mencionó Shang Tsung al escuchar el nombre del otro mercenario. —Si está a la altura, entonces valdrá la pena. Aunque es raro que un tarkatan con tantas capacidades no haya sido reclutado en el Ejército Real. —

—Tiene un defecto de nacimiento. — Explicó Breda. —Nació sin cuchillas, lo que hizo que la tribu lo abandonara a él y a su madre. Sobrevivió a duras penas en el yermo del Outworld y se fortaleció. Es perfecto para la misión, a pesar de lo que su raza pueda decir de él. — Un tarkatan sin sus armas naturales era un individuo que no podía matar con honor, y que no podía medir su fuerza con los demás miembros de la tribu, peor incluso que un humano, ante los ojos de sus compatriotas, es natural que lo hayan abandonado a él y a su progenitora. Aún así, el emperador parecía mucho más complacido con este guerrero que con la anterior, lo que invitó a Breda a proseguir.

El siguiente expediente se titulaba “Kaf’ Zak — Burwich”, una vez más los otros dos hombres fueron tomados por sorpresa. —Creí que había dicho que sus contactos se limitaban al Earthrealm, ¿cómo es posible que tenga conocimientos del agente Burwich? — Preguntó Shang Tsung, frunciendo el ceño, lo que incrementó la sonrisa de Breda.

—Casualidad, simplemente. Pero estoy seguro que estarán de acuerdo en que Kaf’Zak, alias Burwich, sería excelente para esta empresa. — Dijo el Jefe de la Policía Estado.

— ¿Por qué él y no otro? Hay una razón por las que es uno de nuestros más secretos agentes. Si se busca un sauriano, Reptile debería ser suficiente. — Opinó el hechicero, a lo que Shao Kahn asintió, dándole la razón a su subordinado.

—No tiene nada que ver con su raza. — Contrarrestó el otro. —De hecho, corríjanme si me equivoco, pero incluso para los pocos que saben de Kaf’Zak lo conocen con su alias, Burwich, y piensan que es un humano de la tierra, ¿no? Sus habilidades son lo que me interesa, además de su mentalidad. Reptile es un asesino. Tombstone ya ocupa ese puesto. Kaf’Zak es un comando de reconocimiento y tácticas especiales, con experiencia para sobrevivir en cualquier terreno, búsqueda de rastros y todo una rama de especializaciones en supervivencia. No solo eso, sino que confío en que este agente es uno de los más leales que tiene el emperador. Según tengo entendido, su… fanatismo solo es compartido por los miembros de más alto rango de mi propia policía, y eso que tengo un par de locos que matarían a quien sea por su majestad, si me permiten la falta de modestia. — La aspereza de la Policía de Estado era legendaria, eso seguro.

—Muy bien. — Accedió Shao Kahn. —A él le informaré personalmente de esta misión. Pero recuerda, se supone que es un earthliano más. Si alguien, incluso sus compañeros, se da cuenta de su verdadera identidad, debe desaparecer. Sé que eres bueno en eso, te lo encargo. — A lo que Breda asintió antes de seguir con el cuarto perfil.

—Gurmak. — Anunció Breda, una vez más hubo un gesto de sorpresa. —Supongo que no necesita mucha presentación. — Era cierto. Gurmak no era cualquier shokan, sino el hijo y heredero del príncipe Goro, muerto en batalla cuando las fuerzas del emperador conquistaron el Earthrealm hace 50 años, luego del torneo de Mortal Kombat en el Outworld, con el gambito de la reina Sindel. Sin embargo, el príncipe quedó en una situación muy precaria al morir su padre antes de que pueda ascender al trono, pues eso lo eliminó de la línea sucesoria. En lugar de él, el hijo de su tio Durak, Durubashi, le sucedería, quien odiaba con todo su ser a Goro por el asesinato de su padre, y por extensión, a Gurmak. Ahora mismo las cortes de los shokan estaban muy divididas por quién debería ser el sucesor al trono, y el país estaba al borde de la guerra civil, ya que, normalmente, en estos casos, quien se llene más de gloria en batalla sería nombrado como heredero del rey actual. Y esta misión era perfecta para ello.

—Por último, — comenzó Breda, sacando el último perfil, titulado “Nim Ithil”. —tenemos a la hechicera que… —

— ¡¿Ella?! ¡Es inaudito! — Exclamó Shang Tsung, interrumpiendo al Jefe de la Policía de Estado. Estaba visiblemente enojado por la decisión. Los otros dos hombres lo miraban, sorprendidos.

—Sí, bueno, sé que la sacerdotisa no se lleva bien con usted, Tsung, pero se necesita un hechicero cualificado para el equipo, o estarán totalmente en desventaja ante situaciones mágicas. — Razonó Breda, quien no se imaginaba una oposición tan pronta.

—Aún así, esta misión está muy por encima de la capacidad de esa mujer. — Se quejó el apóstol, mirando a su amo, quien parecía intrigado por su súbito comportamiento. —Y no solo eso, sino que además no podemos contar con que se alíe con nuestra causa. ¡Podría traicionarnos en cualquier momento! — La verdad era que las opiniones del hechicero estaban bastante infundadas. La líder del culto de los Elder Gods en el Chaosrealm, Nim Ithil, era una mujer totalmente extraña y, hasta cierto punto, impredecible, pero siempre había tenido buenas relaciones con el Outworld. La verdadera razón del enojo de Shang Tsung era una eterna rivalidad que ambos se tenían, y este no aceptaría a la sacerdotisa en una misión tan importante como esta, se veía en sus ojos. Breda, sin embargo, iba a protestar.

—Creo que mis habilidades para elegir personal son infalibles. — Dijo el burócrata seriamente, hablando en absolutos. —Si usted tiene un problema con… — Pero se quedó ahí cuando fue interrumpido, por nada menos que Shao Kahn.

—Hay una forma más fácil de arreglar esto. — Dijo el monarca, que no estaba de humor para tolerar discusiones de este estilo. —Tsung, hace poco me habías dicho que tu aprendiz estaba lista para una prueba final para dejar tu ala, ¿me equivoco? — Ahora le tocó a Breda sorprenderse, tanto como el apóstol.

—Sí, eso dije. — Contestó el hechicero de rojo, pasmado por la súbita propuesta.

—Está decidido, entonces, Eris será la hechicera del grupo. — Dijo el emperador, zanjando el tema.

— ¡Pero ni siquiera tuve tiempo de hacerle un perfil! — Protestó el Jefe de la Policía, que, como buen burócrata, no permitía un cambio de último momento como ese. —Además, la personalidad de Eris es altamente volátil, y me atrevería a decir que el trabajo en grupo no es para nada su fuerte. Creo que… — Siguió hablando hasta que Shao Kahn lo calló con la mirada, simplemente cortando su voluntad para hablar, lo que lo dejó balbuceando un poco.

— ¿Tienes algún otro candidato en tu dossier? — Preguntó el hombre tras el casco calavérico.

—No señor. — Tartamudeo el otro, mientras veía a Shang Tsung, que se llenaba de orgullo por la decisión.

—Está decidido. La última miembro del grupo será la aprendiza de Shang Tsung. — Luego Shao Kahn se volvió hacia su hechicero. —Al ser esta una prueba para ella, sabes que no puedes asistirla en sobre medida, ella tiene que encontrar el camino a su objetivo sola. — El hombre asintió rápidamente, con convicción. —Muy bien entonces. El grupo está decido. Breda, te encargo reunir a estos hombres y mandarlos en su objetivo. Quiero la cabeza de Liu Kang empalada en una pica a la brevedad, ya pasó demasiado tiempo. Si llegase a iniciar un Mortal Kombat o peor, si se quejase con los Elder Gods, todo estaría perdido. —

Breda asintió. Después de casi 50 años de la última vez que se lo vio, una nueva partida de caza iría tras Liu Kang. Honestamente, el hombre no creía que el monje shaolin siguiese vivo, casi nadie lo creía, pero el emperador le había encomendado esa tarea, y la estaba cumpliendo diligentemente.



__________________________________________________________________________

Bueno, perdonen la longitud del prólogo, pero tenía mucho que decir sobre los PJs, y a la vez mantenerlos como para que ustedes puedan poner parte de ustedes también en los personajes, fíjense que la personalidad de los mismos no está detallada para que no sea yo normás quien los diseñe, sinó que tiene que ser un trabajo en conjunto entre todos.

Finalmente, me pidieron que, si podía, les adjunte algunas imagenes de cómo me imagino a los PJs. No pude encontrar nada que me gustase para Kaf'Zak (o Burwich, su nombre falso), así que lo dejo para que ustedes completen ese hueco (otra vez, no quiero extenderme y hacer que los PJs sean totalmente mios)


Corinna Graf Witgens
► Show Spoiler
Tombstone
► Show Spoiler
Gurmak
► Show Spoiler
Elise
► Show Spoiler
Si tienen mejores imagenes en mente o quieren dibujar las propias para los PJs, por supuesto son bienvenidas.
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Podría ser peor... podría ser yo.

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Re: La Caza de Liu Kang (FIC INTERACTIVO)

Mensaje por Acid-Hydro » Jue, 28 Abr 2016, 15:14

Aki me iskrivo informalmente.

Okno, quiero participar, como lo dije antes.
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Re: La Caza de Liu Kang (FIC INTERACTIVO)

Mensaje por Error Macross » Lun, 09 May 2016, 02:33

Disculpen la longitud, pero quería armar un buen inicio de setting con algunos datos básicos de todos, igual es casi todo dialogo, así que creo que se lee rápido. A partir de ahora ya arranca el fic, así que el orden de posteo es el siguiente:

Error Macross.
Sub-Zero el Lin Kuei (que le toca ahora).
The Shaolin Nun
Repzero1
Acid-Hydro
Después habría que poner esta lista en un lugar mejor, pero bueno, es lo que hay.


La nieve caía desde el cielo, suave y delgada, su blancura ensuciándose al contacto con el suelo desgastado. Los restos de las casas se cubrían con una fina capa.

“¿Por qué estamos perdiendo el tiempo aquí?, me estoy congelando”, se quejo Corinna mientras un halito helado salía de su boca. No estaba acostumbrado a esto, Vaeternus rara vez había tenido temperaturas tan bajas, y la nieve le era algo extraño. En general para el Outworld estas eran condiciones atípicas, pero en muchas de las regiones que hubieran pertenecido al Earthrealm antiguamente, las estaciones seguían funcionando, aunque fuera de manera distorsionada.

Burwich rastreaba el suelo, aunque el agua cristalizada era un problema, sus sentidos podían pasar a través de esto. No hizo caso a la pregunta de la vampira, fue Gurmak quien contestó, el único de ellos que se encontraba completamente al desnudo a excepción de su taparrabos tradicional Shokan.

“Este es el mejor lugar para buscar rastros”.

“Nadie ha venido aquí en años, perdemos nuestro tiempo”.

Los restos de los templos Shaolin. Hace muchos años este lugar fue cuna de poderosos y grandes guerreros, hasta que una horda de Tarkatas lo bañó en sangre. El lugar quedó completamente abandonado, a excepción de dos personas, una de ellas fue Liu Kang, el guerrero que podría haber estado destinado a salvar al Earthrealm. Desde que este reino fue absorbido, este lugar, completamente registrado, quedó custodiado con la más elevada seguridad. En cierta forma, que el invierno aun siguiera funcionando se debía a las potentes barreras mágicas. Esto lo transformaba en uno de los pocos lugares que habían quedado completamente sin contacto real con el resto del Outworld, mas allá de que ya hubiera sido manchado por ese reino hace mucho.

“Si tienes una mejor propuesta, estoy más que dispuesto a escucharla”.

Corinna resopló, no le gustaba la actitud del Shokan, pero era verdad que no tenía ninguna otra idea. Esta misión no servía para nada.


Corinna tomó la bebida con cierto desgano. Aunque los Vaeternianos de más elevado nivel tenían acceso a sangre humana para alimentarse, esta era regulada cada vez más por el Emperador. La sustancia que les daban en reemplazo cubría las necesidades más básicas, pero definitivamente no tenía el mismo sabor.

“¿Así que la idea sería alejarme de aquí por cuánto tiempo?”.

“Si no tienen pistas que seguir para el momento en que el próximo Mortal Kombat de comienzo, se dará por terminada la misión”, contestó Breda.

“Eso me dejara por fuera del camino al menos mas de un año, ¿verdad?”.

“No tiene porque verlo de esa forma, señorita Witgens. Piénselo como una forma de viajar y conocer el mundo”.

“Veo que tampoco crees en esta misión”.

“Yo creo en lo que el Emperador me dice que crea”.

“¿Y que gano participando en esta farsa?”.

“¿Qué Vaeternus conserve su libertad?”.

Corinna rompió a reír, “eres gracioso, Breda. Los Vaeternianos sabemos la verdad, Kanh no nos hubiera liberado sin ninguna razón real. Nos quiere para algo o no podía mantener nuestro encierro, da igual”.

“Señorita Witgens, piense un poco más las cosas. Le estoy dando la oportunidad de ubicarse como parte del grupo que podría capturar a la máxima figura de los rebeldes. O en su defecto aunque sea salir de los confines de su hogar. Imagínese las posibilidades para usted y para su gente. Ambos sabemos que su padre no seguirá en su cargo eternamente, conviene que esté preparada para todo”.

Corinna sonrió, “veo que sabes decir las palabras correctas, casi parecen que fueran de verdad. Formare parte de esta ridiculez”.

“Me parece perfecto, creo que estaría bueno que se lleve bien con este aditamento”, Breda le tendió un extraño objeto, como una caja con un pequeño sector de vidrio, y varios objetos sobresaliendo.

“¿Qué es esto?”.

“Es tecnología del Earthrealm, aunque modificada, claro está, y con algo de magia, le permitirá comunicarse conmigo en casi cualquier lugar en el que se encuentren, creo que es la persona perfecta para llevar eso e informarme de todo lo que suceda, señorita Witgens”.

“Oh, llámame Corinna, estamos en confianza”.



Corinna estaba cada vez más molesta, no solo el frio le molestaba, sino tener que mantener las alas ocultas detrás de su abrigada ropa, tanto para no levantar miradas imprevistas de quienes se pudieran encontrar, como para que no se le escarchen, poco acostumbradas al clima. Además, sus compañeros no solo se mantenían serios y callados, sino que además ninguno de ellos parecía de confianza.

Tombstone se acerco hacia una de las casas destruidas, y la palpó con sus manos. Reconocía esas marcas, cuchillas de Tarkata. El odio que sentía debido a esto era más que claro. El ataque a los templos Shaolin era recordado como una de las más grandes batallas de la historia de su raza, pero no había sido más que una matanza sin sentido. Como todas las de su especie, como las que el practicaba.


“¿Entonces podre matar a quien quiera?”.

Tombstone se encontraba colgando por los brazos de unas cadenas, solo vestía unos pequeños pantalones, odiaba tener los brazos descubiertos, para cualquiera con conocimiento sobre Tarkatas, esos brazos de aspecto tan humano resaltaban.

“Tendrán permisos entregados por el Emperador mismo, libertad para hacer prácticamente lo que quieran mientras no afecten las relaciones políticas o las redes comerciales”.

“Ya veo”.

“Y a cambio no solo recibirá una gran paga, sino que podemos ver de darle un lugar dentro del ejercito personal del Emperador”.

“No, no me interesa. Solo déjenme salir en libertad y estaré de acuerdo”.

“Si es lo que deseas. Un grupo de carceleros vendrán a sacarte las cadenas en unas horas”.

“¿Uno de ellos podría ser el flaco de pelo grasoso y una marca roja en el cuello?, Me gustaría discutir con el algunas cosas sobre el trato que dan aquí”.

“…, Si, perfectamente”.


Tombstone volvió con sus compañeros, justo cuando Burwich se levantaba.

“He detectado un rastro”.

“¿En serio?”, se sorprendió Corinna, “eso es imposible, nadie ha pisado este lugar en más de cuarenta años, hubiera sido detectado”.

“¿A dónde lleva?”, preguntó Gurmak.

“Es poco claro, la persona que lo utilizó sabia como no llamar la atención. Fue hace unos meses, puede que menos. La nieve no ayuda demasiado. Continua en esa dirección”.

“Ya veo”, Gurmak se restregó la barbilla, “si no me equivoco hay un poblado cerca hacia allí, ¿puedes seguir el rastro?”.

“Si”.


Kaf’Zak no había dicho nada desde que la puerta se abrió. Solo permaneció en posición de reverencia, y escuchaba.

“No confió en Breda”, terminaba el Emperador, “ni en ninguno de los demás que ha enviado, especialmente la alumna de Tsung. La conexión que tenemos te permitirá comunicarte. No será de manera concreta, pero podre tener una idea de que quieres decirme. Asegúrate de mantenerme informado de cualquier cosa que consideres útil”.

Kaf’Zak no dijo nada, su silencio era respuesta más que suficiente.

“Recuerda, nadie debe saber la verdad sobre ti, ni tu raza, ni lo otro. Haz lo necesario para que se mantenga oculto”.

El Emperador se marchó, y recién ahí Kaf’Zak se levantó. Tomó una máscara de hierro fina que colgaba de la pared y se la puso, nadie debía ver su rostro.



“Ya no puedo seguirlo”, comentó Burwich, “no tendría forma de saber si se dirigió al pueblo o hacia algún otro lado. No parece que llevara nada con él, como mucho algo muy liviano”.

“No había objetos en el lugar que tomar, fue completamente vaciado antes de sellarlo mágicamente”, dijo Gurmak mientras observaba las tenues luces del poblado, fuera de la barrera la temperatura y el clima eran inestables como normalmente lo eran en el Outworld.

“¿Tal vez algún rebelde buscando algo?, ¿A Liu Kang?”, preguntó Corinna.

“No sacaremos conclusiones con tan poco. Iremos al pueblo, es lo único que podemos hacer”.


El centauro rugió con fuerza, pero Gurmak lo hizo aun más. Empuñando una maza, el guerrero parte caballo corrió con velocidad hacia el Shokan, pero este esperó el momento justo para esquivarlo, y arrancarle el otro brazo con un rápido movimiento. El centauro gritó de dolor, pero antes de realizar cualquier movimiento, su mandíbula se desencajó de un golpe dado por su propio brazo, tras lo cual unas manos le quebraron el cuello.

Por arriba de esta arena improvisada, se escuchaban los gritos de furia de los centauros, y los de excitación de los Shokans, mientras Gurmak exhibía la cabeza arrancada de su enemigo. Entonces escuchó unos suaves aplausos, provenientes de un humano que había ingresado a la arena, Breda.


Gurmak se limpió la sangre con el agua que caía por un agujero realizado entre las rocas.

“Resulta extravagante que alguien de su importancia participe en esta clase de combates por dominio de territorios”, le comentó Breda de manera tranquila.

“No hay mejor manera de ganarse el respeto de tus hombres”.

“Creo que prefiero simplemente ganármelo con un buen sueldo”.

“¿Qué haces aquí?, ¿Te envía el emperador?”.

“En cierta forma sí, pero tambien fue mi decisión. Hay una misión importante que podría ponerte por encima de tu primo en la sucesión de manera definitiva, te quiero liderándola”.

“No me interesa. Mis hombres son los que gritaron con euforia mi triunfo allí afuera. No perderé mi tiempo con cosas que no intercedan a los Shokan”.

“Los Shokan son parte del Outworld, lo que afecte al Emperador, los afecta igualmente. Además, ya han pasado muchos años sin que tengan un liderazgo claro. Al Emperador le haría bastante bien olvidarlos y dejarlos tener la guerra civil que tanto quieren”.

“¿Quieren que tengamos un rey?, nombren a mi primo, no nací para la burocracia y la política. En una batalla, la sangre no es lo importante”.

“No es tan simple como poner al primero que se presente en el cargo. Es necesario que tenga la aceptación total de su gente, y hoy por hoy, ni tu primo ni tú la tienen”.

“Entonces dile a él, seguro aceptara gustoso lo que tengas que ofrecerle”.

“Tal vez, pero creo que cambiaras de opinión cuando te diga el nombre de a quien tienes que buscar”.




“Burwich, toma el mando mientras recorren el pueblo”, le indicó Gurmak, a lo cual el misterioso guerrero solo asintió, “con tan poca información no creo que puedan averiguar mucho, pero intenta ver si puedes retomar el rastro”.

“¿Por qué no vienes?”, preguntó Corinna.

“Los de este pueblo no deben estar acostumbrados a ver Shokans, será mejor no llamar la atención, e intenta que tus alas permanezcan guardadas, una vampira sería aun peor”.

Corinna resopló, ya estaba harta de tenerlas guardadas, luego señaló a Tombstone, “¿él por que viene entonces?”.

“Se nota que nunca sales de la capital, niña”, Tombstone parecía mas sonriente de lo normal, “los Tarkatas estamos en todos lados”.

“Y yo que pensaba que lo único que tenían en común con las ratas era el olor”.

Tombstone rompió a reír, “parece que tu lengua es tan afilada como tus colmillos, se verá bien con mis trofeos”, lentamente comenzó a sacar un cuchillo que tenía guardado a la altura de la rodilla, cuando Gurmak se puso en frente.

“Ya basta, dejen de perder el tiempo ustedes dos. Si quieren luchar contra un compañero, háganlo contra mí”.

Corinna simplemente dirigió la mirada hacia otro lado con cara de enfado. Tombstone siguió frente a Gurmak, pero eventualmente se encogió de hombros y guardó su arma.

“Tal vez otro día”.

“Lo estaré esperando, ahora cumplan su parte”.

Los cuatro comenzaron a avanzar hacia el pueblo siguiendo a Burwich.

Eris no pudo evitar sonreír.



“Y en resumidas cuentas eso sería todo”, cerró Shang Tsung, mientras tomaba una copa de vino. Hacía tiempo que no tomaba tanto, pero realmente tenia ganas.

“Ya veo, señor, es un honor participar en una misión tan importante”.

“Ambos sabemos que hay mas aquí de lo que todos dicen”, Tsung jugueteaba con la copa moviendo el liquido circularmente, “es poco probable que Liu Kang esté vivo, y si lo estuviera, ya lo habríamos sabido de alguna forma”.

“¿Entonces?”.

“Entonces vos y ese grupo darán unas cuantas vueltas, no encontraran nada, y un nuevo Mortal Kombat dará inicio contra algún otro patético reino que nuestro querido Emperador quiera sumar a este caótico lugar”, con un rápido movimiento, tomó lo que quedaba en la copa, “o, tal vez, y no creo que pase, se encuentre algo importante detrás de todo esto”.

“Interesante”.

“Como sea, lo importante es que tú te encargaras de manejar esto”, le entregó una extraña gema roja, “es algo nuevo, mezcla de tecnología y magia. Podrás conectar ciertos lugares para realizar viajes instantáneos, casi todas las ciudades importantes lo permitirán. Les ahorrara meses de viajes, puede que años, este maldito reino es enorme”, Tsung se paró, y comenzó a dar vueltas alrededor de la habitación, “si yo fuera Liu Kang, no me habría quedado en algún lugar demasiado obvio, hasta hubiera encontrado la forma de romper las barreras y abandonar el Outworld. Pero era un idiota melancólico y honorable, así que puede que esté pasando su vejez en algún lugar con el que tenga algo personal”, Tsung se restregó los ojos, “lo importante es que vigiles a los demás, más que nada al tal Burwich, Kanh debe tener algún control sobre él. Los demás no importan tanto, Breda debe tener algo armado, pero no creo que cambie las cosas. Y lo más importante, si cierto amigo nuestro aparece en escena, haz lo necesario para que nuestra participación no se sepa”.

“Lo hare con gusto, maestro”.

Tsung sonrió, “te sale bien el numerito del lamebotas, al menos sé que eso lo aprendiste bien”.



“¿Qué te pasa?”, le pregunta Tombstone, “¿Por qué tan sonriente?”.

“Oh, por nada”, contestó Eris, “el clima está realmente hermoso”, y comenzó a tararear una canción.
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Re: La Caza de Liu Kang (FIC INTERACTIVO)

Mensaje por Sub-zero el lin-kuei » Mar, 10 May 2016, 21:38

La lista:
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Este episodio lo hice con el objetivo de desarrollar un poco las tensiones que hay en el grupo. Describí más o menos cómo me imaginé que iban a ser las relaciones entre los personajes, a quién le caía bien quién y quién desconfiaba de quién, armando una red de relaciones sobre las cuales poder empezar a trabajar, para que no todos se traten de la misma manera.
______________________________________________________________________

El grupo avanzó lentamente en la nieve hasta donde tenían la camioneta Chevrolet que estaban usando para moverse por China, la cual supuestamente llevaba papas. Tombstone, el único del grupo que sabía cómo manejar ese vehículo además de Burwich, era el que conducía, con Eris como copilota, y los demás, quienes llamaban la atención en mayor medida, iban en la parte de carga, la cual estaba cubierta. Estaba incómodo y apretado ahí atrás. Gurmak tenía que ir con la cabeza agachada para no darse contra el techo y los demás se movían inquietos por salir, pero la discreción apremiaba.

Nadie hablaba demasiado y se evitaban mirar las caras. Todos habían sido elegidos de distintos lugares por distintas razones y no terminaban de confiar en ellos mismos. ¿Por qué la persona que tendré al lado habría aceptado terminar en esta misión sin rumbo? Era una pregunta que todos se hacían y nadie decía.

Gurmak observaba a todos. Breda le había encomendado a él guiar al equipo, pero había quienes se le resistían constantemente a su mano, especialmente la Graf Witgens. Por alguna razón le habían dado a ella el dispositivo para notificar a los superiores y esta había tomado el privilegio con gran orgullo, dando reportes detallados de qué era lo que sucedía prácticamente cada día, a veces a escondidas de los demás. Lo sabía, la había escuchado. El shokan, por supuesto, le había pedido que ceda el aparato en varias oportunidades, pero esta lo guardaba celosamente. Lo peor era que no podía sacárselo a la fuerza, porque eso lo dejaría como un mal líder frente al resto, por lo que esperaba por un momento en donde quedara en evidencia que ella no merecía llevarlo. Gurmak estaba, en estos momentos, ejercitando cómo dirigir, y sabía que había más que fuerza bruta en ello.

En esto iba pensando cuando sintió que la camioneta paró, lo que hizo que la mayoría mire para adelante, a donde estaría el asiento del conductor, desde donde se oyó la voz de Tombstone anunciando que estaban en el poblado, a lo cual Burwich y Corinna se levantaron para salir del vehículo, mientras el shokan se quedaba dentro.

En la parte de adelante, Eris cerraba su puerta luego de salir y se dirigía al pequeño motel del lugar. Era una construcción con muchos años, pero que aún se mantenía en pie. Se notaba que era un lugar para que camioneros y gente que trabajaba de transportistas se alojaran por la noche, por la cantidad de vehículos estacionados. Ahí pidió una habitación, antes de que el tarkatan llegase y pidiese otra, ese era el plan. La variedad de su grupo era su fuerte en el campo, pero cuando tenían que pasar desapercibidos era una debilidad. Un tarkatan, dos mujeres, y un tipo con una máscara de hierro, incluso sin Gurmak llamaban la atención, por lo que, si podían fingían viajar separados. De todas formas el imperio cubría los gastos.

Revisó el lugar que le dieron, una habitación con una cama de dos plazas, donde tendrían que dormir ella y Corinna, la cual seguía siendo mucho mejor que la camioneta a pesar de la humedad y el frio, y luego salió al pasillo, donde se encontró cara a cara con Burwich, quien se disponía a entrar en el cuarto de enfrente.

— ¿Y Tombstone? — Preguntó Eris.

—Lo mandé a él a preguntar por el pueblo, junto con Corinna. Un tarkatan es mucho más discreto que yo. — Contestó el enmascarado entrando a la habitación sin mucho más preámbulo.

—Ah… — La bruja empezó a volver a la camioneta mientras pensaba en el breve encuentro. —No entiendo por qué elegiste a Burwich como delegado. — Le dijo al shokan una vez que llegó, quien estaba solo en la Chevrolet.

—Es quien encontró el rastro, me pareció justo darle el honor de seguir con la caza. — Respondió este simplemente. A Eris le caía bien el príncipe shokan. Era el único que no las juzgaba silenciosamente por ser la aprendiz de Shang Tsung, probablemente porque Goro y este habían sido amigos.

—No confío en él. Me da muy mala espina. Nunca se muestra, hasta duerme con esa máscara. — Dijo la otra, poniéndose a la defensiva con brazos cruzados. El otro se encogió de hombros.

—Si Breda lo mandó, a mí me basta. No creo que tenga dobles intenciones, por lo que vi hasta ahora. —

— ¿Acaso confías en todos los que mandaron con nosotros? Me parece un error de tu parte. — Juzgó la mujer. A Gurmak no le gustó el tono que usaba, pero no contestó. Quizá había algo de verdad en ello. No conocía de nada a los demás miembros del grupo. Y mucho menos a Burwich.

Mientras tanto, en el poblado, Tombstone caminaba comiendo una manzana. Los pobladores lo veían extrañados, siendo la primera vez que veían a un tarkatan comiendo algo que no sea carne. Corinna se quejaba de que llamaba la atención, pero el mercenario no le hacía caso a la niña mimada. No es que le caiga mal la vampirita, pero cuando se ponía pesada era para meterse un tiro.

—Ya está, cálmate. — Dijo antes de echarse el resto de la manzana, corazón y todo, a la boca, ante la mirada de la mujer, la cual no dijo nada.

Andaban caminando por el mercado, antes de que cierren los locales. La noche ya estaba encima de ellos, gracias a que estaban en pleno invierno y el sol caía más temprano, lo cual animaba a Corinna, criatura nocturna como lo era. Buscaban el almacén principal, pues Tombstone insistía que había personas en los pueblos que se enteraban de todo, y uno de ellos era el que trabajaba en la tienda de víveres, a quien le contaban todo.
Una vez que la encontraron entraron y siguieron el modo de actuar sugerido por el mercenario. Recorrieron el lugar como buscando víveres como quien no quiere la cosa, agarraron un par de cosas, y fueron a pagarlos. Ninguno de los dos sabía chino, de hecho ninguno del grupo lo hablaba, pero entre el equipo que les habían dado para la misión les habían lanzado un conjuro encima para que la mayoría de idiomas earthlianos no fuesen un impedimento, por lo que avanzaron por el almacén general sin trabas lingüísticas.

Llegaron a la caja donde pagaron por dinero local, la cual todavía era usada aunque, realmente, había sido prohibida por el Outworld. En realidad todos sabían que en cualquier banco podías llevar la moneda vieja y, por una módica suma, te la cambiaban por monedas con los símbolos del Imperio Outworldoriano. Detrás de la misma había un chino con cara de aburrido que pasaba los productos y los calculaba en una lista.

Al tipo le bastó un billete de mediana denominación para hablar y, si no mentía, de olvidarse que los había visto. —Sí, lo recuerdo. — Dijo en voz baja. —Vino un monje hace un mes y algo. Nadie le preguntó nada, desde la Noche de los Fuegos que nadie se acerca a esa clase de gente, solo sirven para que se lo lleven a uno. — El hombre se refería a una operación de la Policía de Estado en la cual mataron como perros en las calles a miles de monjes y sacerdotes de diferentes religiones a lo largo de Asia Oriental. Se llamó así porque fueron quemadas varias iglesias, monasterios, y lugares santos. Fue una de las movilizaciones más importantes de la policía secreta en este lado del Earthrealm.

—Llegó una mañana, recuerdo, y empezó a hacer preguntas sobre un tal Chang Gao, que era un mafioso importante que se ocultaba en este pueblo. Decía estar aquí para ajusticiarlo. El tal Gao era un hombre muy peligroso, ya habían intentado venir en ocasiones a buscarlo, en total vinieron veinte hombres, y veinte murieron. Pero el monje estaba decidido que venía a buscarlo y terminar con su maldad. Así que el mafioso lo fue a buscar personalmente a la calle principal, porque tenía gente que le avisase de estas cosas. — Hizo una pausa. —Todos estábamos esperando la muerte del monje. —

—Sin embargo, en cuanto el mafioso comenzó a disparar, el monje empezó a correr hacia él, de un lado al otro, como un tigre, esquivando todas las balas. En tres segundos se corrió los veinte metros que los separaban, así en zigzag y todo, y le dio un solo puñetazo en el pecho. Chang Gao empezó a boquear como un pez fuera del agua y cayó de espaldas. Cuando nos acercamos, vimos que le había hundido el pecho, ahí en el corazón, y el monje estaba arrodillado deseándole al hombre felicidad en su próxima vida, para que no vuelva a tener que hacer el mal. Después nos preguntó el camino al templo Wu Shi, para honrar a sus ancestros. Se fue, y pensamos que no lo íbamos a volver a ver, pero volvió a los dos días para comprar víveres para el viaje de regreso, y después sí, se fue al norte, y no volvió a aparecer desde entonces. — Terminó el hombre. Tombstone miró a Corinna, quien le devolvió la vista. Si eso no era una pista, no sabían qué era.

— ¿Será él? — Preguntó la vampira mientras salían del local.

—No sé, espero. — Contestó el mercenario. Se estaban dirigiendo al hotel donde los demás se habían apostado, listos para dar la noticia. La verdad era que tampoco era una pista concluyente. Si bien era un monje que mostraba capacidades increíbles, no podían decir a ciencia cierta que sea Liu Kang. Ambos habían escuchado historias sobre los monjes de la academia Wu Shi, y bien podría haber sido un miembro del Loto Blanco, lo cual ya era un gran avance en la búsqueda de todas formas.

Llegaron al lugar y se encontraron con Eris saliendo de la parte de atrás de la camioneta. Esta los vio y les dirigió una sonrisa antes de entrar al edificio. Tombstone frunció el ceño. No le caía muy bien la bruja. Shang Tsung era bien conocido por sus conspiraciones y sus maquinaciones ocultas. Estaba seguro que la mujer le estaba pasando a su maestro todos los movimientos que hacía el equipo, seguramente en pos de un plan del hechicero, lo cual hacía que se sienta aún más utilizado de lo que ya estaba.

—Dales vos la noticia, yo ya vuelvo, tengo que informar de esto. — Anunció Corinna, la cual se dio media vuelta y se internó en el estacionamiento desierto de gente salvo por los varios camiones del lugar, perdiéndose en la noche. El mercenario estaba seguro que el informar a Breda era una excusa para pulular por la noche, cosa que a la vampiresa le gustaba hacer. Mejor, así se entretenía con algo y dejaba de lanzarle miradas acusadoras.

Tocó la puerta de atrás de la camioneta y Gurmak le abrió. Dentro le contó lo que habían descubierto.

Un rato después, por el estacionamiento, caminaba Kaf’Zak. Al sauriano no le gustaba para nada estar encerrado, por lo que aprovechaba el momento para darse una vuelta y estirar las piernas, oliendo el aire fresco de la noche.
Mientras andaba tranquilo escuchó un portazo de uno de los incontables camiones, los cuales estaban estacionados a su derecha, perpendiculares a él. No le extrañaba, siendo este un hotel para viajeros era natural que alguien vaya a buscar cosas a los autos y cosas así. Además, escuchaba muy bien, y sabía exactamente a dónde iban los pasos de la persona que había salido del vehículo, por lo que, incluso si era una amenaza, era imposible que lo tomase por sorpresa, o eso creía él, pues lo último que planeaba encontrar en el estacionamiento era a Corinna.

Él la vio primero, asomarse por entre los camiones, y mirar primero para su derecha por el largo pasillo y luego para su izquierda, hacia la criatura de la máscara de hierro, quien lo veía a través de los circulares velos negros que cubrían los orificios para sus ojos. —Burwich, ¿también estás dando un paseo? — Preguntó esta después del susto inicial.

—Sí, es relajante, después de estar por horas sentado en una camioneta viajando, ¿no? —

—Al menos vos podés extender todas tus extremidades. — Contestó la vampira estirándose como un gato. — ¿Vamos? —

Kaf’Zak no respondió. Acababa de atrapar a la muchacha en algo, lo sabía. Sin decir nada más se internó entre los dos camiones de los cuales había salido Corinna. Sus protestas fueron ignoradas, mientras el sauriano intentaba abrir la puerta del conductor del camión a su izquierda. Cerrada. Se dio vuelta y probó con la otra, la cual abrió.

Un hombre se encontraba desmayado sobre el volante. Respiraba con dificultad, pero eran los únicos movimientos que hacía. El zaterrano miró a su compañera, la cual estaba pálida. Una sonora exhalación se escuchó de detrás de la máscara. —Sabes que está prohibido. — Corinna no respondió. La habían atrapado con las manos en la masa, luego de asaltar a un ciudadano del Outworld para beber su sangre. Burwich volvió a cerrar la puerta y se llevó una de sus enguantadas manos a la cara, en un gesto de irritación.

Le caía bien la Graf Witgens, más que cualquier otro miembro del grupo, principalmente porque era la menos experimentada de todos, en el fondo seguía siendo una niña inocente que no sabía bien cómo funcionaba el mundo, lo cual le hacía acordar mucho a él en su infancia. Por esta razón, a menudo hablaban largo y tendido, de manera amistosa, mientras Burwich manejaba la camioneta por la ruta, y la vampira le hacía de copiloto. Pero a veces esa misma ingenuidad la impulsaba a hacer cosas como esa. — ¿Había necesidad? —

—No, pero… bueno, sí. Para mí sí. — Dijo la vampira. —El sustento que nos dan es horrendo, lo único que hace es alimentar, pero no es lo mismo. No da ese… — Hizo un gesto en el aire. —Ese no-se-qué que tiene la verdadera sangre. Y cuanto más estoy sin tomarla, más llama… es… —

Kaf’Zak alzó una mano para pararla. —Hablas como una sanguijuela. — Dijo asqueado, lo cual ofendió visiblemente a la otra, aunque en el fondo tenía algo de razón. Algunos vampiros no podían resistir la llamada, e iban degenerando en monstruos que necesitaban sangre para funcionar, por eso el Outworld controlaba el tráfico ilegal tan fuertemente. A aquellos que caían en la adicción y empezaban en el espiral descendente que traía se les llamaba así, “sanguijuelas”. Era un término fuerte. —Ten cuidado. No voy a salvarte si te agarran. — Dijo finalmente el sauriano.

—Gracias. — Se sintió obligada a contestar Corinna. Luego de eso, volvieron hacia el hotel, mientras la muchacha le contaba qué habían averiguado. —Tombstone no hizo nada raro. — Finalizó.

—Dale tiempo. — Contestó el otro. Ambos miraban con desconfianza al mercenario. Sabían que, si alguno era capaz de traicionar sin remordimientos al grupo, era aquel que solo trabajaba por el dinero. Desde entonces no le sacan el ojo de encima si no está con el grupo. A menudo Burwich lo sigue invisible, y hasta ahora no parecía sospechar mucho. También era cierto que no había tenido oportunidad de venderlos a nadie, pero solo era cuestión de esperar, de que venga un buen postor con recursos suficientes para comprar la lealtad del tarkatan. No lo permitirían, le matarían antes.

Antes de llegar al hotel cambiaron de tema, discutiendo cómo seguir la pista del monje anónimo.
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Podría ser peor... podría ser yo.

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Re: La Caza de Liu Kang (FIC INTERACTIVO)

Mensaje por The Shaolin Nun » Lun, 23 May 2016, 20:36

Tras comentar el indicio que Corinna y Tombstone lograron obtener acerca del misterioso monje del que el comerciante les habló, se acordó una reunión para discutir lo que debía proceder.

—No podemos confiar en las palabras de un mercader —intervino Eris, después de escuchar la pista, de boca de Gurmak—. Si tan sólo dijo esa patraña con tal de obtener dinero, ¿a dónde iremos a parar? ¿No se han puesto a pensar que tal vez el sujeto que buscamos terminó hecho cadáver en la dichosa Noche de los Fuegos?

—Tienes razón en desacreditar este indicio —comentó Gurmak, de pie, mientras los presentes lo veían atentos—; pero si esto es una falsedad, lo único que perderemos es tiempo; en cambio, si sus palabras son ciertas...

—Podríamos estar casi confirmando que Liu Kang sigue vivo —interrumpió Corinna, desde su sitio, molesta por el pesimismo de Eris.

—Eso ya es demasiado —se levantó irritada—. Suponiendo que el sujeto que entrevistaron dice la verdad, ¿no creen que pudiera estar hablando de otro monje con características similares?

—No exageremos, Corinna —dijo Burwich, quien estaba de pie, junto al shokan—. Eris tiene razón, quizá el hombre habló de otro monje; pero debemos admitir que, de acuerdo a su descripción, es alguien que vale la pena buscar.

Eris no se veía muy convencida de dejarse llevar por la pista que consiguieron Corinna y Tombstone; sin embargo optó por no replicar nada, pues al parecer Gurmak y Burwich estaban dispuestos a arriesgarse a confiar en el comerciante.

—Por otra parte, no veo viable que Liu Kang pudiera haber muerto en la Noche de los Fuegos. Un hombre con tanto poder no puede tener ese fin —añadió Gurmak.

—Olviden lo que dije —contestó y se sentó nuevamente, sin más remedio—. En todo caso, el tal Chang Gao suena a un hombre poderoso en sus barrios. Seguro tenía hombres a su servicio. ¿Por qué no buscarlos y preguntarles si saben algo sobre el asesino de su "jefe"?

Gurmak y Burwich se quedaron pensativos por unos instantes, analizando la sugerencia de Eris.


—Podría ser una opción —dijo Buwich—, pero algo que nos llama la atención es que el hombre finalizó diciendo que el monje se fue al norte. Suponemos que algo interesante podríamos encontrarnos en el camino si vamos allá. No nos queda de otra. Debemos arriesgarnos. Es más lo que podemos ganar que lo que podemos perder —aseguró Burwich—. Tomen un buen descanso porque, quizá mañana, muy temprano, emprendamos el viaje a nuestro siguiente destino. Gracias por su atención —anadió con un tono un tanto sarcástico, como una indicación de que podían retirarse.

Los presentes se levantaron para irse a sus habitaciones.

Corinna se estiró, harta de estar sentada y bostezó ruidosamente, no por sueño, pues ya era noche y esos eran sus horarios habituales, sino por tedio. Se dispuso a irse a su habitación; sin embargo fue detenida por un aviso.

—Graf Witgens, Gurmak quiere discutir unos asuntos contigo —le dijo Burwich en voz muy alta a la vampira y se retiró, dejándolos sólos para que hablen en privado.

Gurmak parecía estar molesto y Corinna creía saber por qué. Caminó lentamente hasta él.

—Tu conducta deja mucho que desear —dijo el Shokan con un tono serio—. Queremos que seas de ayuda, no un obstáculo.

—Ya te fue a "lloriquear" Burwich sobre lo que hice con el tipo del vehículo, ¿verdad? —sonrió, pero con molestia—. Fue un impulso, no una decisión. Deben entender que estar en mundo que no me pertenece tiene consecuencias.

—Todos tenemos que adaptarnos a las circunstancias. Por tu bien, controla tus "impulsos", porque no sabemos lo que nos puedes ocasionar con ellos. Estás adevertida.

Sin permitirle una réplica, Gurmak salió del lugar, esperando haber dejado en claro que no permitirían que la imprudencia de Corinna estropeara su misión.

Ella lo sisguió con la mirada, con una expresión de molestia, a causa de la reprimenda. La verdad era que ni siquiera ella estaba segura de poder controlar sus impulsos. Aunque no todos los integrantes del equipo eran de confiar en su totlidad, Corinna despertaba más desconfianza gracias a su conducta. Debían tener especial cuidado con ella.




___________________________________________________________________________


Y este sería mi capítulo. Lamento la tardanza y lo breve que es, pero quiero que avance más la historia para atreverme a explayarme más, jejeje. (:lol)

Culquier cosilla, notifíquenmelo y lo arreglo de inmediato. Sayonara! :mrgreen:
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Re: La Caza de Liu Kang (FIC INTERACTIVO)

Mensaje por repzero1 » Lun, 06 Jun 2016, 04:09

Error Macross
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lamento la tardanza, algunos dilemas se me cruzaron en estas semanas :'v .... pero aqui esta mi parte.

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La luz roja habia cesado en cuanto Corinna entro a la habitación que compartía con Eris. La vampiresa no sospechaba que en solo segundos la aprendiz habia puesto al tanto a su maestro, y sobre todo, ignoraba porque Eris se guardaba reservas respecto a cierto lugar ubicado tambien al norte. No es que su "maestro" escondiera algun artefacto, experimento, o algún clon que bajo otras condiciones, hubiera sido conveniente . No, no había tenido siquiera tiempo de rapiñar entre los restos que tras de si dejo la Noche de los Fuegos, ni siquiera pudo mandar a Eris o algun otro de sus servidores a tomar algo que pudiera servirle. Nada de eso causaba preocupación al hechicero, pero preferiria que Eris desviara la atención del grupo, en especial con Burwhich con ellos, pues el facilmente podría ver el secreto al que aquel lugar apunta, aunque esperaba se desviaran lo suficiente del camino.

Tombstone podría ver huellas de aquello que ocurrió, pero estara tan ocupado con las huellas tarkatas como para preocuparse en investigar. Corinna no vería las pistas ni aunque las tuviera enfrente, y para Gurmak aun si descubre que ocultan los hechiceros no le dara la menor importancia. Pero no podrían arriesgarse con un allegado cercano de Shao Kahn, y en especial uno experto en rastreo capaz de ver los rastros de calor con sus cualidades saurianas.

La puerta cerró con un fuerte golpe detrás de Corinna a pesar de que no uso demasiada fuerza y la vampiresa estiro con delicadeza sus alas, ocultas por aquel vestido que todo el dia habia usado. El aleteo tenia tal gracia que Eris no pudo evitar mirar con curiosidad a la heredera vaeterniana mientras se deslizaba por su cuerpo, solo detenida en sus cadera por un cinto rojo como la sangre. Corinna ni siquiera se molesto en voltear a Eris, sentia enojo contra Gurmak, molestia contra Burwich, y desprecio por aquel infeliz conductor, ya que su sangre denotaba un pesimo estilo de vida basado en la bebida y el tabaco barato.

El cinto cedio con un ligero movimiento entre sus dedos, y el resto del vestido cayo al piso formando arrugas que ni en los movimientos mas bruscos Corinna podría ocacionar. Eris desvio su vista en cuanto se dio cuenta que Corinna no lo hacia con intencion, nunca habia visto una vampira tan cerca... no al menos con sus manos libres y sus alas completas, pero se dio cuenta que ella no era consciente de lo que en la hechicera habia provocado. Sin embargo, ella no podía evitar comparar su silueta con la de un ser divino, que esconde a un demonio en la sombra de la pared.

Corinna por su parte, arreglo su vestido mientras se acomodaba entre las sabanas de su cama, hubiera preferido salir a volar con la luna llena en lo alto y encontrar sangre fresca, pero un sentimiento vacio en el fondo de su estomago le recordaba que era una mala idea, poco le interesaba seguir esa orden fuera de parte de Gurmak o Burwich, pero pensar en los beneficios que el éxito de esta mision traería a su familia y al reconocimiento de los Graf Witgens. Quizpas ese vacío era tambien por la falta de sirvientes que la hubieran atendido, pero no quiso pensarlo mas, plego sus alas a su cuerpo, dormir haría que su sed de sangre se calmara un poco. Siempre podría beber en la mañana antes de partir algo de la sangre que del conductor guardo, si bien tenía sed, no quería dejar lo vivo como ghoul, asi que vacio el vital liquido de su sistema y guardo una parte que le deberia durar una semana.

Eris contuvo una ligera risa, jamas creyo que volveria a usar la palabra "angelical" para describir a algo o alguien. Realmente el poder de los vampiros superaba todo lo que ella sabia por parte de Tsung, pero no le preocupaba, de momento seguiria con este papel de cooperacion y busqueda, aunque tenia sus dudas sobre como desviar la atencion de Burwich si pasaban cerca del "escondite" de Tsung, solo ella podría interpretar la señal en caso de que Burwich la examinara.

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La camioneta habia soportado el peso del shokan en las horas del dia, pero Gurmak agradecia ser capaz de dar una caminata, si bien aun era su silueta visible a la luz de la luna, aun habia callejones obscuros donde ni el alma mas perturbada se atreveria a visitar. Las huellas de tarkatas, las zonas quemadas por el ataque, y sombras por siempre impresas en el cemento y la tierra de esos callejones le recordaban a sus habitantes que jamas serían libre del yugo de Outworld, pero a Gurmak nada de eso le interesaba. No comprendia porque Kahn ordenaria la muerte de todos los monjes, cuando solo bastaba traer a Liu Kang y enfrentarlo en kombate uno contra uno. Y que ese honor le hubiera sido negado por tanto tiempo era lo que realmente le molestaba del imperio del Kahn.

Ser tratado como aliado o subordinado no era de su interes, si algo heredo es el orgullo impasible de su padre, y Gurmak seria capaz de traer a todos los enemigos del Kahn si este se lo ordenara, con la frente en alto y una cabeza en cada mano. Para Gurmak ahi era donde residia el verdadero honor, aunque en ocaciones se preguntaba si no era solo un deseo de batalla y de ver su vida en posible riesgo mortal. Quizas era algun tipo de admiración hacia su ascendencia real y la valia que mediante el combate demostraba eran dignos de gobernar a la raza shokan. Quizas era solo un anhelo para superar sus limites, pues descendiendo de Goro pocos habia que lo enfrentaban voluntariamente. Incluso ese centauro, recordo que antes de comenzar la pelea el centauro mostro incertidumbre, y como castigo decidio que acabaria con el con su propio brazo.

Gurmak regreso a la camioneta. Si en algo el anexo del Earthrealm habia mostrado ser util fue en la compatibilidad de su tecnología con la magia del Outworld. El shokan se preguntaba si quizas Liu Kang no intentaba en esos momentos liberar una de las plataformas del Kahn, aunque de poco serviria, sus trabajadores jamas habrían visto el mundo externo, jamas habian conocido el pasto, solo nacian y servian para que el Kahn pudiera explotar los recursos del Earthrealm, la aparicion de un sujeto como Liu Kang ante ellos seria como una sombra mas con palabras vacias.

Por fortuna el Outworld no necesitaba de semejante recurso, aunque seguramente fuera mas facil de extraer, pero en el Earthrealm, aquél vehiculo era su mejor medio de transporte. Y gracias a los hechizos de Eris, podría soportar su peso sin reventar los neumaticos ni forzar un consumo excesivo del liquido flamable.

Cruzando sus piernas, Gurmak comenzo a meditar hasta lentamente caer en un sueño profundo. Sus recuerdos se entremezclaban, nuevas ideas nacian y morian en un parpadeo, y pronto Gurmak soñaria con Corinna y Eris bailando sobre el cuerpo despedazado de Kang mientras el sujetaba su cabeza en una mano, y la cabeza del hechicero en la otra. Ciertamente la magia era util en su travesia, pero Gurmak agradecia que no pudiera recordar por mas de unos minutos tras despertar los sueños que le provocaba. La sola idea de que habia sido algo extravagante era suficiente para incomodarlo, como para esorzarse en recordar los detalles.

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Tombstone saco un par de huesos de la bolsa de su pantalon. Siempre habría preferido limpiarse los restos de carne y frutas con husos de aves nativas al Outworld, sus huesos eran mas resistentes que los de las aves del Earthrealm y eran menos huecos, lo que facilitaba la extraccion de sobras y coagulos. Los huesos de pequeños mamiferos eran mejor, pero seguian dejando mucho que desear. Si algo detestaba era cuando un trozo de manzana le impedia respirar en silencio antes de atacar a su objetivo. Recordo cuando alguna vez Erron le presento un invento del Earthrealm que podría ayudarle... pero para los dientes de un tarkata, jamas fue suficiente. Quizas alguien mas de su especie usaria sus navajas, pero Tombstone descarto de inmediato el pensamiento. El crujir de huesos ceso y consumio las astillas junto con aquello que habian despegado de su dentadura.

El tarkata estaba acostumbrado a condiciones peores para dormir, de repente tener que pasar la noche en semejante lugar... al menos en esta ocacion, aun con Burwich, podria descansar con ambos ojos cerrados. No confiaba en el, y Tombstone sabia era facilmente reemplazable... porque deberia entonces temer a Burwich? Tombstone no representa peligro alguno, aun si aquel rumor que una vez escucho era real, el no era mas que un peon en el juego de Breda al igual que todos los demas. Su vida hubiera acabado de rechazar el trato de Breda, pero al menos con esta mision tenia una oportunidad de demostrar sus capacidades. El puesto en el ejercito de Shao Kahn no le importaba, su historia entre los tarkata sería una recompensa mayor que cualquier puesto de lamebotas hacia el "Kahn"....

Sus sueños carecian de imagenes, pero los gritos y el calido fluir de la sangre de sus victimas eran mas que suficientes de lo que podría pedir.

Por su lado, Burwich no apartaba la vista de la pared, el tarkata en ningun momento se intereso por averiguar que hacia, pero si importar cuanto hubiera preguntado, jamas habria descubierto su compañero estaba en comunicacion con Shao Kahn contandole todas las novedades del dia. Por alguna razon, Burwich no considero importante mencionar lo que Corinna hizo, quizas Shao Kahn ya habria oido de lo ocurrido si encontraron el cadaver, pero Burwich no quería poner a su compañera en una posicion sensible en vista de su linaje y del aprecio que por ella sentía. Las palabras de Shao Kahn hicieron eco en cuanto la comunicación terminó, si encuentran a Liu Kang deberan llevar su cabeza de inmediato ante el, sin excusas ni retrasos.

Burwich se recosto y comenzo a cerrar los ojos, aunque la mascara le incomodaba, era mayor lo que tenia que soportar hablando con sus compañeros. No soportava la actitud altiva de Gurmak, Tombstone estaba de sobra si fue incapaz de ver el mismo rastro que el encontro, Eris claramente estaba solo para espiar, y Corinna.... pobre Corinna, habia algo en ella que le recordaba las cosas no eran como debieran ser al mismo tiempo que le prohibia olvidar que ella no era tan inocente como parecia. Quizas era eso lo que le agradaba de ella, era la reprecentacion misma de este mundo cruel e ironico, su ascendencia vaeterniana le conferia poderes de los que quizas aun no era consciente, y otros que intentaba controlar. Que cediera a la sed de sangre arruinaba esa imagen dual de inocencia y crueldad.

Quizas tambien era por eso que a quien mas detestaba era a Tombstone, al menos Gurmak se justificaba con algo tan ridiculo y banal como el "honor" y Eris no sabia nada mejor que su propio bienestar como para fingir absoluta obediencia a Tsung, pero Tombstone era el mas inestable, trabajaba solo por dinero, pero esa era la excusa, Burwich sabia que Tombstone en verdad trabajaba por coraje hacia su raza, no era mas que un niño pataleando. Si, tombstone era lo opuesto a Corinna, y ambos le recordaban las partes que de su infancia añoraba y detesta.

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Antes que el sol apareciera por el horizonte, Burwich comenzo a preparar todo para su partida, Gurmak y Corinna estaban ayudandolo, en completo silencio. Ninguno de los tres querian mencionar el evento del dia anterior, asique Corinna comenzo a debatir con ellos que razones tendria Liu Kang para ir a un escondite tan obvio.

- Es posible que los rebeldes usaran antiguas catacumbas y cuevas para esconderse, y la policia de Kahn jamas se dio cuenta - el shokan bajo una caja de viveres vacia para reemplazarla con nuevos alimentos para el viaje. Intentaba esconder cierto deseo de venganza que Corinna desconocia pero Burwich observaba con atencion - Sigue siendo un escondite muy obvio estando cerca del pueblo y del templo Wu Shi, pero no veo otra forma posible para que todo este tiempo permanecieran ocultos - La vampireza levanto la parte trasera del vehiculo para revisar los neumaticos, y lo bajo con cuidado para evitar daños a los ejes.

Tombstone termino de asegurar sus propios recursos, poseia aun suficiente municion y armas en caso de que sean emboscados, además, habia conseguido sin que Corinna se diera cuenta un rifle de alto calibre de uno de los policias de Kahn, si su pequeña expedicion era auspiciada por el emperador, no le importaria compartir algunas de sus armas.

Eris por su parte reportaba que continuarian el viaje, aunque le preocupaba no habia acceso cercano hacia el norte para su gema, y la camioneta sera abandonada a mitad del camino. Comenzo a recordar algunos reportes sobre agentes del Outworld, algunos desaparecian sin explicación pero siempre se excuso su desaparicion como asalto por parte de bandas criminales, jamas se les relaciono con el templo o cualquier otro edificio shaolin. Habia formulado un plan para esconder de Burwich lo que no necesitaba saber, y tan pronto como preparo algunos hechizos complejos pero potencialmente utiles con lo poco que sabian de su destino, abordo la camioneta con el resto de sus compañeros.

Eris observo Corinna poseia un vestido diferente al de el dia anterior, aunque no podia recordar en que momento ella eligio ese vestido o de donde lo obtuvo, por un momento dudo si acaso ella habria atacado a alguien mas. Esta vez el viaje fue mas corto, pues luego de preguntar instrucciones a algunos pobladores por el camino mas directo, se encontraron que poco mas de unos 40 del pueblo, el camino por el cual los vehiculos podian pasar se hacia demasiado angosto como para intentar la travesia.

La cadena montañosa se alzaba ante su vista y a pesar que alrededor del camino todavia habia algunos arboles y arbustos, a partir de ese punto la montaña parecia haber sufrido erosion y deslaves que no permitian el paso siquiera de una carreta, mucho menos de un vehiculo motorizado como aquel que usaban. La brisa llevaba el gelido aire de los picos mas altos junto con el aroma de arboles frescos y cenizas recientes, como si la muerte y la vida convivieran al mismo tiempo escondidas una de la otra entre las paredes rocosas.

- Sera mejor seguir a pie, dejen aqui todo lo que no necesitemos y cada quien lleve suficiente agua y comida para una semana en caso que debamos pasar la noche en la naturaleza - Gurmak solo tuvo que dar una mirada al camino para decidir aquel curso de accion - Eris, crees poder esconder el vehiculo ? si alguien apareciera por aqui....

- Descuida - Eris tenia listo el hechizo, un gesto de sus dedos que en cuanto fue "liberado" una vez todos bajaron oculto la camioneta entre los arbustos cercanos, invisible al ojo desnudo. Corinna quedo impresionada, su vision podia ver un rango ligeramente mayor al humano y al shokan de luces infrarojas y ultravioletas, y aun asi, si intentaba tocar el vehiculo su mano lo atravesaba como si en verdad no estuviera ahi. Recobro su compostura como si aquello no fuera tan impresionante, causando una mirada curiosa por parte del Shokan.


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Ando algo rigido, pero espero les guste este cap :B
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