Un Destino Diferente

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Acero_12
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Re: Un Destino Diferente

Mensaje por Acero_12 » Lun, 22 Sep 2014, 02:44

¡Hola!, ¿cómo andan? Yo bien. Originalmente éste capítulo iba a ser mucho más corto, pero digamos que afloró un poquito la inspiración y bueno, me salió largo (el más largo de todos, de hecho).
Bueno, lo tuve que dividir en dos partes porque no me entraban los carácteres en un mensaje; así que haré doble post.
Espero que lo disfruten:

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Capítulo 13: La Venganza no es buena... ¡Arbiter Vs. Baraka!.

Reptile, Chameleon y Khameleon — contra su voluntad —, estaban luchando para ver quien seguía en el torneo.
Los gemelos decidieron pelear a la vez, cosa que complicó al tercer sauriano — quien se volvió invisible y le escupió acido en la cara a Chameleon —. Reptile atacó a Chameleon dándole cuatro golpes seguidos y deslizándose por el suelo; luego, corrió a toda velocidad y lo desestabilizó de un codazo en la cara.
El ninja verde buscó seguir atacando al hombre, así que corrió sigilosamente detrás de la sauriana y trató de dejarla inconsciente, pero ella lo tomó de un brazo y le aplicó una llave de Aikido.

—Eres más atenta que tú hermano — comentó, mientras volvía a hacerse visible.
—Puedo ser más que eso.

Khameleon sé lanzó al ataque y decidió intentar con golpes de puño, pero el sauriano bloqueó todo y le dio una patada en la ingle, haciendo que ésta retroceda. La mujer no se rendía y fue enfurecida corriendo a intentar de nuevo, ésta vez intentó darle un codazo — que fue bloqueado —, y un rodillazo — también bloqueado —.

—Peleas bien. Sorpréndeme — comentó Reptile.
—¡Agh! — gritó ésta, saliéndose del bloqueo —, no me subestimes, sauriano.

Khameleon atacó con una bola de fuego, que Reptile deshizó con una bola de ácido creada al momento de la creación de la bola de fuego. La sauriana intentó tele transportarse y atacar al sauriano por el aire, pero éste se dio cuenta y esquivó el golpe, para darle un puñetazo con ácido en la cara.
En tanto, los Dioses estaban impresionados por la habilidad de Reptile. No solo era fuerte, sino que había mejorado mucho al entrenar intensivamente éste mes anterior al torneo. El sauriano no se fíaba de su ácido ni su invisibilidad; ahora era diferente: luchaba, defendía y usaba sus poderes en el momento necesario.

—Lo has entrenado bien, Raiden — comentó Shinnok.
—Él no lo hizo; fui yo — expresó Liu Kang, quien apareció junto a Kitana en la escena de la lucha.
—Oh, vamos, fue un trabajo conjunto, cariño — defendió al Dios la edeniana.
—¡HERMANA! — gritó Chameleon, levantándose del suelo y yendo a pelear.

El sauriano y tuvo suerte de esquivar el golpe, que fue recibido por Khameleon y le rompió la nariz. Chameleon se disculpó y fue a contra Reptile, quien se preocupó por el golpe de la chica.

—¡Concéntrate en la lucha! — exclamó el sauriano, creando una bola de hielo.
—¡Los saurianos no dominan hielo!.
—Yo si. Mi hermana y yo aprendimos técnicas que hemos visto a lo largo de nuestras vidas.
—¿Ah, sí? Pues yo aprendí esto — comentó, volviéndose invisible y corriendo hacia donde estaba Chameleon.

Reptile tomó el hombro derecho de Chameleon con su mano izquierda y con los dedos índice y mayor de la derecha, le clavó sus garras en los ojos, derramando un gran charco de sangre; luego le quebró el cuello y terminó dándole una patada en el pecho. El sauriano transparente quedó muy dolorido, cosa que su hermana vio y decidió atacar con todo a Reptile.

—¡Cuidado con lo que le haces a mi hermano, Reptile! — exclamó ésta, saltando y encajándole una patada en la cara, seguida de una patada triple y un giro de trescientos sesenta grados.
—¡Kitty, te copió el movimiento! — exclamó el shaolin.
—¡Es verdad! ¡Maldita copiona!.
—“Kitty”, a veces pienso que eres algo marica, Liu Kang — dijo Savage, quien apareció con Rita.
—¿Cómo llegaron aquí? — preguntó la mujer de cabello negro.
—Ah, escuchamos ruido y vinimos a ver — respondió Rita.
—¡Miren! — exclamó el Dios del Viento.

Era cierto, Khameleon utilizó una técnica muy conocida por Reptile: la Blazing Nitro Kick de Jade, que adivinó y pudo esquivarla para su fortuna. El sauriano decidió vencer de una vez por todas a la chica, así que sé volvió invisible y la atacó a sangre fría dándole una trompada, un rasguño con su garra, una patada con su pierna izquierda, para luego saltar y hacer una patada doble, dejando a la mujer fuera de combate.

—Sigues tú, Chameleon — expresó Reptile, sacando su espada y comenzando a atacarlo con ésta.
—¡Puedo verte con tú espada, idiota! — exclamó el sauriano, creando una bola de energía verde y lanzándola al sauriano, que la esquivó sin ninguna dificultad.
—Eres débil, Chameleon — dijo, cortándole dos veces el torso con su espada y dándole una patada en el estómago —, y la débilidad sé paga con la derrota — finalizó, clavándole su espada en el hígado.

Chameleon intentó atacar a Reptile con un chorro de agua, pero el sauriano escupió un chorro de ácido y neutralizó el agua. Chameleon cayó y también quedó fuera de combate. Reptile solo busco su espada y sé retiró del lugar en silencio.

—¡Reptile Wins! — exclamó Shinnok, quien desapareció del lugar rápidamente.
—Realmente lo lamento mucho — comentó, desapareciendo con su invisibilidad del lugar.

Los Dioses, los humanos y Kitana sé acercaron al dúo; Raiden curó la herida de Chameleon en el estómago, y se dio cuenta de algo: el sauriano tenía un hechizo en su mente, así que le pidió a Amaterasu que lo revierta y así lo hizo ella.

—¿Qué... qué pasó? — preguntó Chameleon, viendo a su hermana inconsciente —, ¡Hermana!.
—Cálmate — lo paró Liu Kang con una mano —, te hicieron un hechizo y obligaron a que ataques a Reptile — explicó —. Tú hermana peleó contigo y él los eliminó a ambos del torneo.
—Dijo que lo sentía — acotó Kitana.
—Gracias por el aporte comunitario, Kitana — ironizó el samurái, recibiendo una mala mirada del shaolin.
—Agh, no importa, que humillación; me iré a disculpar con él — sé levantó, yéndose.

Al irse, Khameleon decidió irse junto a Kitana y Liu Kang — que ignoró por completo a Raiden —, decidió seguirlas. Savage y Rita se iban a ir, cuando los Dioses los interceptaron a ambos.

—¿Dónde está Magnus? — preguntó el Dios del trueno.
—Lord Raiden, Magnus está... ocupado — respondió la rubia.
—Mmm... ¿segura? — preguntó.
—¡Si, si, claro que sí, Lord Raiden! — le dijo la chica, tocándolo y dándole otra visión.

La otra visión de Raiden que le llegó, le mostraba a Magnus luchando contra Kung Lao, Smoke y Cyrax a la vez. El Dios poco y nada entendió de la visión, y sé la explicó a los presentes sin entender mucho.

—No pregunten, porque no entiendo porque Cyrax, Kung Lao y Smoke pelearían contra Magnus — comentó el Protector de la Tierra, quien lucía confuso.
—¡Debemos irnos! — exclamó Rita, quién entendió la visión a la perfección.
—¡Es verdad, lo había olvidado! — dijo el samurái, que también entendió todo.
—¿Qué cosa? — preguntó el Dios del Viento, sin creerles mucho a ambos.
—Que tenemos que buscar a Magnus; quiero ver si puedo vencerlo con mi espada — improvisó el samurái.
—Tranquilos, ellos sé conocen: Savage es el mejor amigo de Magnus y Rita es la prima; no es que sean desconocidos a él... — Amaterasu hablaba con suma tranquilidad y ternura; ella presentía que debían hablar de algo íntimo con él y les daba vergüenza a los Dioses.
—Tienes razón, Amaterasu. Perdonen mi intolerancia, guerreros — sé disculpó Raiden, haciéndoles paso para que puedan irse.

El dúo decidió irse a toda velocidad, porque sabían que su amigo causaría un desmán terrible si pasa lo que ellos temían que pase.
Estaban ambos a mitad de camino, cuando vieron que Magnus venía junto a Jade caminando. Ambos se alegraron de verlos juntos y vestidos a la vez.

—Uff, de la que nos salvamos — susurró el samurái a la hechizera.
—Realmente nos salvamos de algo pesado... — respondió ésta.
—¿Qué hacen aquí? — atinó a preguntar él, quien los miraba cruzado de brazos.
—Vimos una visión de Raiden — comentó su amigo.
—Según ésta visión, pelearías contra Kung Lao, Cyrax y Smoke...
—Les puedo ganar — dijo, interrumpiendo a su prima.
—Si, pero pelearías a la vez contra estos — continuó.
—¿Será qué clasificarán a la ronda final? — sé preguntaba la morena.
—Realmente mucho no me importa en estos momentos — expresó el humano.
—Yo me voy, chicos, veo que ustedes tienen algo de que hablar — mencionó la ninja —, adiós Magnus — le dijo, dándole un beso en los labios y retirándose.
—Hablamos luego, señorita — contestó, saludándola mientras se iba.

Rita y Savage quedaron impresionados: ¿cuánto había durado la lucha de Reptile? Para ellos, habái durado solo cinco minutos y pensaron que podrían evitar que pase algo entre estos dos; pero viendo que era imposible, atinaron a preguntarle a Magnus que había ocurrido.

—Queremos una explicación — mencionaron ambos.
—Me acoste con ella, ¿contentos? — explicó, restándole importancia.
—¡¿Te acostaste con Jade?! — gritaron ambos, mientras él les tapó la boca a ambos.
—¡Está mal lo que hiciste! — gritó ella.
—Amigo, te puedes meter en problemas.
—¿Por qué? Jade está sola y yo también.
—¡¿Y Daisy?! — gritó ésta.
—Daisy es mi amiga, nada más. Ella solo tiene un deseo sexual por mí, no es que esté enamorada ni guste de mi o menos. Aclaramos eso hace un tiempo.
—Magnus, temo mucho que ellos tres quieran pelear contra ti por eso mismo.
—¿Por Jade? Ella no es de nadie y es libre de elegir su destino como tú o yo, Savage.

Magnus sé retiró del lugar, mientras que sus amigos quedaron confundidos por la situación: no todos los días Magnus actuaba así. Era cierto, hacía un tiempo que no hablaban mucho, pero no sabían que pudo cambiarlo tanto en un año.
Era extraño que el Netherrealm tenga un bosque, lo cual sorprendía a Magnus.
El bosque estaba lleno de árboles y tenía un puente para dividirlo de un río... de agua y un pequeño muro hecho a base de ladrillos del otro lado. Magnus siguió el sendero, hasta encontrar un lago y ver a alguien bañándose.

—¿Quién es esa mujer? — sé preguntó él.

Al ver con detenimiento, descubrió quien era en verdad... y decidió acercarse a ella.

—Reina Sindel, ¿tomando un baño? — preguntó, asustando a la dama, quién se cubrió con sus manos las partes íntimas.
—¡Magnus! , ¿qué haces aquí? — atinó a preguntar, avergonzada por la situación.
—Caminaba por el bosque; necesito un descanso en verdad — mencionó, quitándose su ropa y entrando junto a Sindel.
—¡¿Pero qué haces, Magnus?!.
—Calla, solo quiero bañarme — respondió éste —, necesitaba un buen baño para un descanso.
—¿De qué hablas?.
—Necesito descansar; ayer peleé contra Bo Rai Cho y Li Mei, dormí poco y vencí a Mileena hoy — explció, omitiendo el detalle con Jade.
—¿Bo Rai Cho? Que vergüenza me da ese gordo borracho.
—Ni que lo digas; un desastre cuando luché contra él. Se que no es lo mejor, pero bueno, nada de otro mundo — dijo, frotándose una herida del brazo —; auch, esa Li Mei pega fuerte.
—A ver, déjame ayudarte —

Sindel se acercó a Magnus y pasó suavemente su mano en la herida del brazo del humano para ver cuan grave era.

—Auch — comentó él, mirándola a los ojos.
—Lo lamento, Magnus — sé lamentó ésta, mientras el humano no entendió porque.
—¿Por qué? — preguntó, acercándose a ella.
—Veo que quieres lo mismo que yo.
—Parece que te has dado cuenta.
—Pero tú estabas con Jade.
—Si, ¿y?.
—La aprecio por ser la mejor amiga de mi hija, pero no me voy a sentir mal por esto — dijo.

La Reina había dejado de taparse con su cabello y dejó su cuerpo al descubierto. Grata fue su sorpresa al ver que Magnus miraba su cuerpo, ésta comenzó al ver el cuerop de éste, llevándose una grata sorpresa.

—Hazme sentir amada, Magnus de la Tierra — le pidió, besándolo.
—Lo haré, Sindel de Edenia — contestó, correspondiendo el beso.

Era extraño y ambos sabían que no hacían algo que pueda ser considerado como “correcto”; pero poco les importaba, porque nadie estaba siéndole infiel a nadie y no estaban cometiendo ningún acto “indigno”.

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P.O.V Scorpion:


Debía ver a los guerreros del equipo de Samael. El ninja negro me da mala espina, es como si me odiase y no entiendo porque. En fin, decidí ir a donde Magnus estaba, pero no lo encontré; así que seguí un rastro ene l bosque y cuando éste terminó, vi algo que me paralizó:

—¡Ay, Magnus! ¡no sabía que los guerreros de la Tierra eran tan buenos!.
—Bueno, reina, son los privilegios que tienes. No todas pueden divertirse un poco conmigo — contestó.

No lo puedo creer. ¡Magnus había tenido sexo con Sindel! ¡Sindel!. Guarro, depravado, maestro... ¿hm? ¿dije maestro? ¿Por qué yo dije eso? Hanzo Hasashi, espectro que busca venganza, felicita a un humano por un acto sexual con una edeniana que bueno... está de re chupete.
—¡Uff! ¿De esto me perdí por años? ¡Después de esto, que se joda Jerrod!.
—Sindel, aun no estoy satisfecho — le dijo, tomándola de la cintura con su brazo y chocando con sutilenza su cuerpo con el de ella.
—Esperaba a que digas esto — respondió, besándolo y...

Ok, ok; no quiero ver como sigue esto, así que mejor me voy. Magnus se ganará problemas con esto, pero la admiración de hacer lo que Shao Kahn no pudo de manera consentida y por eso, le daré mi respeto.
Luego me fui a caminar por otros lares, la verdad que lo que vi recién me dejó impresionado; tal vez el Dios del Trueno tenga una visión de Magnus peleando contra Ermac, pero no es mi problema. Así que mejor no digo nada de lo que vi y solo se lo comentaré a Magnus y a Sindel en cuanto los vea.

—Scorpion.

Escuché una voz. Saqué mis espadas y mi máscara, mostrando la calávera que siempre atemoriza a mis rivales. Al ver quien era, guardé mis armas y me puse mi máscara; era Hotaru quién me hablaba.

—Ah, eras tú; perdona por intentar atacarte.
—Está bien, son cosas que pasan cuando no tienes orden en tú vida y te guías por el caos.
—¿De qué hablas? — pregunté, sin entenderle mucho.
—Eres alguien que tiene mucho caos dentro suyo, Scorpion. Debes tener orden en tú vida, espectro. Así podrás honrar a tus caídos.
—¡Solo podré honrarlos matando a su asesino! — repusé, enojado por lo que Hotaru me decía.
—Busca la verdad, Scorpion; y allí encontrarás al asesino de tú familia.
—¿Tú la sabes? — pregunté; él asintió y comenzaba a enojarme con Hotaru por esto —; ¡entonces dímela! — exigí.
—Lo tienes que hacer tú mismo.

Hotaru comenzaba a irse, pero no lo dejaría irse fácilmente, así que tomé su mano, pero mala fue mi sorpresa cuando sentí una bola de lava en mi cara mandándome a volar.

—No se te ocurra volver a a tocarme, espectro — dijo, sacando su arma.
—Pagarás por ofender a mis caídos — dije, poniéndome en guardia y sacando mi arma también.

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P.O.V. Li Mei:

Estaba sola en el Netherrealm; le dije al maestro Bo Rai Cho que deseaba conocer el lugar a solas para saber como actuar. Me dijo que no habría problemas, a fin de cuentas, ambos estábamos eliminados del torneo.
No podía dejar de pensar en mi pelea: ¿cómo pude perder ante un humano? El maestro me dijo que su mejor discípulo era Liu Kang, el campeón del Mortal Kombat y un gran guerrero, pero no sé porque, pero sentía que Magnus era un guerrero magnífico. No se si porque me derrotó o porque lo vi pelear contra Mileena y aguantar el dolor de esa manera — yo hubiese quedado tendida en el suelo luego de esas puñaladas —, pero era extraño; Magnus no solo vivía, sino que venció a Mileena de una manera brutal. Quería ver si era suerte o no lo que tuvo, pero al verlo ganar, comprendí que es un gran guerrero y me ganó en buena ley.
Sin embargo, aun no me lo puedo sacar de la cabeza. ¿Qué me está pasando? ¿acaso me estoy enamorando de Magnus? Sería una locura, pues no lo conozco.

—¡Díme la verdad, Hotaru! — replicó una voz.

No conozco a Hotaru, pero sé que está de nuestro lado y fui al lugar; viendo que era Scorpion, me sorprendió. La lucha parecía recién iniciada, con Scorpion aacando con sus dos espadas a Hotaru, mientras éste se defendía y trataba de contraatacar con su Naginata.

—¡Cálmense!.

Fue involuntario, pero cree una ráfaga de energía lila en el medio de ambos, que paró automáticamente la pelea. Scorpion sé fue bufando de allí y Hotaru me miraba por mi intromisión.

—Se que...
—Tranquila, Li Mei; yo te lo agradezco — dijo, estrechando su mano.
—¡Muchas gracias, Hotaru!.
—Escúchame, Li Mei; Scorpion es un guerrero con un gran desorden mental, y es difícil hacerselo entender.
—Lo se, me lo dijo mi maestro Bo Rai Cho.
—Tiene una psiquis débil, como Liu Kang.

¿Liu Kang? Lo miré extrañado, porque el campeón lucía estupendo mentalmente. Me contaron que estuvo recluído y al volver Kung Lao y Kitana a la vida, su vida era muy calma y era feliz a todo momento. Cuando quise preguntar, él me respondió.

—Él es un guerrero, pero busca venganza contra Raiden. Él pensó que Kang dejaría esto de lado al ver a sus amigos de vuelta, pero no lo ha hecho. Sospechamos que entró al torneo para vengarse de Raiden más que para proteger a la Tierra.
—Pero...
—Liu Kang es un gran guerrero y puede resguardar la Tierra, pero temo que la vida de Raiden caiga en sus manos.
—Los Dioses son inmortales.
—Hasta cierto punto, lo son — me dijo —. Los Dioses pueden sobrevivir a suicidios o muertes de personas más débiles, pero creemos que Liu Kang ha superado a Raiden en poder y podría matarlo definitivamente.
—¿Y ustedes permitirán eso?.
—No, por eso no queremos que Liu Kang gane el torneo, pero Raiden ha estado actuando extraño. Es como sí ahora está preocupado por una visión que vio y sé niega a contarla.
—Que extraño... — mencioné, sin pensarlo mucho —, ¿Por qué no participas?.
—Participo, de hecho, en busca de alguien más y esperando a que él venga. Ha quebrantado el orden en mi mundo y debe pagar por ello.
—Díme algo — le dije —, ¿por qué eres tan obsesivo con el orden?.

Parecía que esa pregunta perturbó a Hotaru. Él me miró y me dijo que era una exagerada, porque él orden debía mantenerse.

—Debe haber caos, Hotaru. Es una cuestión de equilibrio.
—El caos trae problemas.
—El agua no es ordenada y sin embargo en tu reino la anhelan mucho.
—¡Eso no...!.
—Tiene que ver. El agua ordenada sería hielo, y ustedes para poder usarla, la necesitan en estado líquido, o sea, desordenada, ¿entiendes?.
—Si se desordena mucho, se hace vapor y...
—Hotaru, el punto es; que no tienes que ser tan obsesivo con el orden, pero tampoco te pido que seas un desquiciado del caos como esos sujetos del Reino del Caos.
—Mmm...
—¡LI MEI! — gritó una voz, sabía de quien era.
—Tengo que irme, el maestro Bo Rai Cho me está buscando. Hablamos luego..., amigo — comenté, colocando mi puño para que lo choqué.

Al principio, Hotaru no había entendido, pero luego, entendió y chocó mi puño con el suyo. Me había hecho de un gran amigo.

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P.O.V Narrador Externo:

Había pasado otro día en el Torneo; Shinnok estaba gustoso de ver más combates y que estos traigan mucha más sangre.
Los guerreros del Outworld estaban mirando
Por un lado, estaban los guerreros que luchaban en la Tierra, donde estaban muchos que no habían peleado; los derrotados Jade, Bo Rai Cho, Li Mei, Chameleon, Khameleon. Sonya y Jax; los victoriosos hermanos Sub-Zero, Liu Kang, Johnny Cage, Reptile y Magnus — quien estaba clasificado en la instancia final —.

—¡Combatientes! — gritó un Dios deseoso de sangre —, ¡les quiero recordar que nuevos guerreros se han añadido al Torneo! — exclamó —, y estos son: Havik del Reino del Caos — Hotaru miró con furia al guerrero del caos, quien se quebró su propio cuello cuando era presentado —, ¡Darrius del Reino del Orden! — Hotaru seguía enfurecido, al ver a otro de sus enemigos —, ¡Hotaru del Reino del Orden! — al escuchar esto, éste fue al escenario, mirando con recelo a ambos oponentes y sacó su Naginata, haciendo una maniobras y sorprendiendo a algunos.
—¿Por qué Hotaru entró al torneo? — preguntó el Dios de las Tormentas.
—Dijo que algo que pasó ayer lo convenció de ello — explicó Raiden, quien tampoco entendía; Li Mei solo sonreía.
—¡Nitara de Vaeternus! — al nombrar a la cuarta luchadora, Magnus, Daisy, Samael, Rita, Savage y Arbiter sintieron una sensación de luchar feroz contra ésta —, ¡Dairou del Reino del Orden! — el quinto trajó algunas dudas en Hotaru, quien lo vio y el otro lo reconoció, ignorándolo por completo —, ¡El Rey Gorbak! — exclamó, mostrando al padre de Goro, quien miraba a Magnus con sumo desprecio.
—Tuvo que traer a su papi porque da pena peleando — espetó Liu Kang, quien estaba cruzado de brazos.
—¡Hornbuckle! — exclamó, apareciendo un guerrero de cabello castaño con ropajes verdes.
—Hora de hacer un buen papel — comentó, respirando hondo.
—¡Blaze de Edenia! — al escuchar éste nombre, Argus quedó impresionado, al ver quien era en verdad.
—Estoy listo para lo que sea — comentó entrando a la arena calmado.
—¡Kobra del Earthrealm! — exclamó, mientras un hombre rubio entraba a la arena de combate.
—Saludos, futuras victimas.
—¡Nimbus Terrafaux! — al escuchar éste nombre, todos comenzaron a mirarse, porque nadie sabía nada de éste guerrero.
—¡A ver, nenes! ¿quién quiere perder primero? — preguntó, mirando a sus oponentes.
—Tenemos a Johnny Cage para hacer rídiculos — comentó por lo bajo Rain a Tanya, quien se río.
—¡Kotal Kahn del Outworld! — éste nombre causó algo de controversia, ya que tenía el mismo apellido de Shao Kahn, el difunto emperador.
—Me bañaré en la sangre de ustedes, combatientes — espetó.
—¡D'Vorah del Outworld! — gritó, entrando una mujer mitad insecto.
—¿Y esos? — preguntó Reptile.
—No tengo idea — respondió Baraka.
—¡Y a Krogat del Vaeternus!.

Un vámpiro gigante apareció: tenía pelaje marrón que cubría su cuerpo, pantalones azules desgarrados y su cara mostraba dos grandes colmillos deseosos de sangre.
Hotaru tenía su cabello blanco y largo atado con una cinta. Lucía una armadura negra y gris — con forma de escarabajo —, bordes dorados en cada parte de la misma; portaba un taparrabos rojo sujetado por una gema del mismo color —la cual, tenía bordes dorados —; un par de astas con una bandera roja cada una en su espalda. Las banderas tenían una inscripción en japonés, en las cuales estaban inscriptas su nombre y su reino en cada una de ellas.
Darrius era un hombre de tez negra, con su torso al descubierto, una barba candado y un extraño corte afro; tenía un pantalón naranja, unos anteojos de sol anaranjados, un cinto negro de karate en su cintura, guantes negros y unos zapatos negros para luchar.
Nimbus era un guerrero de tez negra, con corte afro y barba candado. Su traje era un traje de kickboxing color negro, con una cinta roja en la cintura y unos guantes de boxeo en sus manos.
Nitara tenía un brasier negro con pequeños puntos de metal; mangas rojas que cubrían sus brazos en la totalidad; unas bragas de cuero color marrón; una vincha roja que agarraba su cabello castaño —atado con dos palillos —; una gema negra en su cuello; un medallón dorado en su cintura; una pequeña daga en su cintura; unas cadenas que llevaba en las caderas. Sin embargo, destacaban sus dos alas grandes que salían de su espalda — con su nombre escrito en Kanji —, sus ojos color miel y sus garras — pintadas como uñas —, capaces de desgarrar cualquier cosa.
Havik tenía una apariencia demacrada: con un traje gris y rojo — en los costados — y una capucha puesta en su cabeza. Tenía una especie de taparrabo protegiendo su parte trasera color roja y un cinturón del mismo color y unos guantes grises que no cubrían sus dedos. Lo más destacado, era su rostro, donde la parte de la boca estaba tan demacrada que sé notaba su cráneo y sus ojos azules brillosos como una estrella.
Dairou era un hombre semi-calvo, con una larga cola negra en el fondo y un símbolo rojo parecido al símbolo del Red Dragon en la parte calva de su cabeza. Tenía un traje marrón y rojo con un toro en el pecho y bordes color dorado; un cinturón rojo en su cintura; muñequeras y hombreras doradas y ocre; además, Dairou poseía listones rojos en su parte superior agarrada con anillos dorados. Lo que dejaba a Dairou a la vista, era su espada y su estuche, con deseos de cortar miembros.
Kobra tenía cabello rubio, con un traje de karate blanco y unos pantalones negros — sostenidos por un cinturón negro y dorado —, con guantes de kickboxing en negros, grises y dorados en sus manos.
Hornbuckle poseía cabello castaño y vello del mismo color en su mentón. Su ropa era verde en la parte más externa, verde agua en el medio y verde oscura en el lado interno. En el borde de su chaqueta, tenía bodes dorados — el mismo color que sus muñequeras con el Dragón de Mortal Kombat, su cinturón y los bordes de su pantalón —, y tres broches que mantenían el traje unido.. Poseía una vincha verde agua; medias blancas, zapatos negros, guantes — que no protegían sus dedos —, color verde oscuroy un cinto verde agua en cada bícep.
Blaze era un ser de fuego con un calzón de hierro y dos muñequeras atadas con cadenas.
En tanto, Gorbak era un Shokan draconiano. Éste tenía una armadura que protegía sus piernas y parte del torso —dejando una parte descubierta, como en los cuadríceps —; sus brazos inferiores estaban protegidos solo por unas muñequeras y un anillo en su parte superior de cada brazo.; los brazos superiores tenían unas muñqueras más resistentes y grandes que las anteriores. Además, Gorbak tenía una tiara dorada con una gema roja — simbolizando su título de Rey —, una capa roja que era sostenida por un medallón y un cinturón de lucha libre con una piedra roja en el centro.

—¿Ustedes creen qué podrán contra mí? ¡YO SOY KROGAT Y GANARÉ ÉSTE TORNEO! — sin darse cuenta, Krogat recibió un puñetazo en la cara, el cual fue efectuado por Magnus.
—¡¿Pero qué demonios está haciendo?! — gritó Raiden, quien tuvo una visión.

Ésta visión mostraba el pasado, un pasado nunca revelado a Raiden por parte de Magnus.
Magnus era un niño críado en alguna región de Sudamérica. Cuando tenía seis años, un vámpiro gigante mató a sus padres a sangre fría y éste fue salvado por un rayo de trueno involuntario. Por años enteros, Magnus escapó de Krogat, pero a la vez, sé entrenó duramente para matar al asesino de su familia, dominando el trueno y comenzando a controlar el magnetismo hace algunos años. Ahora que Magnus era lo suficientemente letal para vámpiros, decidió ir a Vaeternus y eliminar su raza, pero sin encontrar a Krogat.
Un día, Magnus vio que Krogat estaba vivo y seguramente, si dejaba algo que lo identifique, Krogat entraría al torneo. La venganza es algo que no solo algunos desean.

—Déjame pelear contra éste, Shinnok — espetó Magnus.
—No puedes, estás clasificado — respondió, teniendo una idea —, pero si él clasifica, tal vez luches contra él — dijo, logrando que el humano vuelva a su lugar.
—Parece que Magnus nos ha mentido, Fujin — le susurró el Dios del Trueno.
—¿De qué hablas?.
—Al parecer, nunca deseó ser un guerrero, Krogat lo ligó a ello. Te lo explicaré luego — su amigo asintió, mientras Shinnok seguía luego del altercado.
—¡Combatientes ¡El primer combate será... Liu Kang!.
—Bueno, parece que hoy tendré algo de acción de nuevo — dijo, entrando, mientras los nuevos inscriptos se iban y tomaban lugar con los guerreros del Outworld o la Tierra.
—¡Contra Reiko!.
—El shaolin es mío — dijo el ninja, entrando a la arena —. Listo para morir, ¿Liu Kang?.
—Si peleas como tú Emperador muerto, me vas a dar lastima.
—¡PAGARÁS TÚ OFENSA AL SEÑOR SHAO KAHN!
—¡FIGHT!.

La lucha había comenzado.
Reiko lanzó unos shuriken al monje, quién los destruyó con sus bolas de fuego fácilmente y atacó con su patada voladora, haciendo volar un par de dientes a Reiko.
Reiko decidió embestir al monje — como su Emperador le enseñó —, quien usó su Butterfly Kick y ambos chocaron, mandándose a volar mutuamente.

El General de Shao Kahn uso un giro invertido con una patada —cargada de energía color celeste —, siendo detenida por una mano del monje.

—No puedes llamarle un ataque a esto, ¿no, Reiko? — preguntó con picardía, empujando la pierna y haciendo que éste caiga.
—¡CIERRA LA BOCA, KANG! — gritó, levantándose y atacando a Liu Kang con puños y patadas.

Cada puñetazo y cada patada de Reiko eran bloqueados por Liu Kang con facilidad. Reiko se estaba desesperando, porque no conseguía darle un golpe a Liu Kang que lo desconcierte.
Luego de reiterados intentos, Reiko pudo darle una patada en el abdomén al monje, logrando que pierda el equilibrio y sacando un martillo gigante con un hechizo.

—Hora de divertirme.
—¿Eso crees? — preguntó Liu, quien se levantó rápidamente y le dio una patada en el estómago, haciendo que suelte el martillo.

Liu Kang atacó a Reiko con una bola de fuego en la cara, otra en los tobillos y una tercer y gran bola de fuego directo a todo el cuerpo, que el general pudo esquivar a duras penas.
Reiko volvió a intentar con sus shuriken, pero el resultado fue el mismo: Liu Kang los destrozó con una leve flama.

—“Agh, éste tipo es muy fuerte” — comentó Reiko, buscando el martillo y tirandoselo a Liu Kang, que lo esquivó y éste cayó en la lava —, ¡maldición!.
—De verdad, Reiko, das pena — dijo el monje, dándole una nueva patada voladora, pero con su pie en llamas; quemando levemente la cara de su rival.

El general sé tele transportó y tomó a Kang por la espalda, para embestirlo contra el suelo; sin embargo, Liu Kang incendió su propio cuerpo y Reiko tuvo que soltarlo.

—¡¿Cuándo aprendió a hacer eso?! — exclamó un confundido Kung Lao, mientras veía que Kang caía al suelo y lanzó el fuego de su cuerpo al general, quemándolo.
—Mientras estabas muerto; aprendió solo, Kung Lao — comentó Kenshi.
—¡ME QUEMO! — gritó Reiko, cayendo al suelo y rodando para apaciguar las llamas.
—No solo te vas a quemar...

Liu Kang saltó a donde Reiko estaba y le aplicó su Bicycle Kick en la cara, sacándole chorros de sangre por cada patada recibida; luego encendió su puño derecho en llamas y pegó un salto, para darle un puñetazo feroz en la cara. Reiko estaba fuera de combate.

—¡Liu Kang Wins! — exclamó el Dios; el monje hizo una reverencia y luego miró a Reiko.
—Con ése pobre y pátetico nivel de pelea, no podrías hacerle ni cosquillas al Campeón del Mortal Kombat — espetó, yendo junto a su novia y amigos.
—Golpea y no solo a la cara — comentó Shinnok con agrado —, ¡el siguiente combate será el que muestre el ordenador!.

La computadora comenzó a mostrar las caras de los combatientes; extraña — y grata para uno de ellos —, fue la sorpresa al ver que combate era el siguiente.

—¡Cyrax de la Tierra! — gritó; Cyrax sé tele transportó y miró a Cage.
—Dispositivos de seguridad desactivados; hora de patear tú trasero.
—¡Y Johnny Cage de la Tierra! — vocifereó.
—¿Yo de nuevo? — sé preguntó, sacando sus anteojos —, muy bien, chicos, ganaré por ustedes... y luego te invitaré a cenar, bebe — le dijo a Sonya, señalándola y guiñándole un ojo.
—Ay, por favor... — bufó ésta, mientras él sé ponía sus anteojos.
—Sabemos que te gusta, Sonya — le dijo Jax, mientras miraba a Cage entrar.
—¿Listo para perder, Robocop? — preguntó éste, haciendo sus famosos gestos.
—Te vencí una vez, Cage; ¡puedo de nuevo!.
—¡Jaja! ¿Tú a mí? ¡Si ni siquiera pudiste con unos ninjas de clase baja para evitar ser un cyborg, amarillito! — respondió, mientras Cyrax lo miraba de mala gana.
—Cage se cavó su propia tumba — comentaron los ex-ninjas del Lin Kuei.
—¡FIGHT!.
—¡YO DIGO ESO, JOHNNY CAGE! — gritó Shinnok, enfurecido —, ¡FIGHT!.

La lucha había comenzado, y realmente no era amistosa en ningún sentido.
Cyrax lanzó tres bombas al suelo, mientras Cage comenzó a saltar por el aire para evitarlas, pero una de éstas le explotó en los pies y dañó levemente. El cyborg sacó una red verde y aprisionó al actor en ésta; luego, sé tele transportó detrás de éste y le dio dos patadas, seguidas de su Reverse Kick, para tomarlo en el aire mientras caía y tirarlo al suelo.

—¿Suficiente, perdedor? — preguntó Cyrax, con desagrado.
—Apenas empezamos, negrito — comentó el actor, yendo directo a éste.

Cyrax sacó una sierra de su pecho; Johnny Cage sé agachó y le dio un puñetazo en la entrepierna — cargado de su energía verde —, a lo que Cyrax guardó la sierra y sé tomó con sumo dolor la entrepierna.

—¡Dios! ¡olvidé cuanto dolía eso!.
—Y estoy calentando, Cyrax — le dijo ésta vez.

Johnny Cage le dio tres patadas con su pierna derecha a rápida velocidad, seguida de su famosa “FlipKick”, que levantó a Cyrax por los aires. Cage saltó al aire y comenzó a golpear ahí a Cyrax, para terminar mandándolo al suelo con un Uppercut.
Cyrax sé levantó, sorprendido del nivel de Johnny. Definitivamente, Johnny Cage era diferente a la vez que se enfrentaron; no solo peleaba mejor, sino que también había aprendido a usar sus poderes — cosa que antes no dominaba —; y esto complicó al cyborg, que se confió demasiado.

—“Me deje llevar por el orgullo de creer que era el mismo idiota que antes en todo sentido” — pensó el cyborg.

Cyrax sé tele transportó detrás de Cage, pero el actor golpeó con su Shadow Uppercut, seguido de una Shadow Kick color roja y más poderosa de lo usual.
El cyborg estaba desconcertado; Cage no solo estaba peleando bien, sino que le estaba ganando; así que Cyrax comenzó a lanzar sus bombas hacia Johnny Cage, pero éstas venían con un pequeño cohete; Cage usó sus bolas de poder para destruírlas a todas.

—¡Ahora! — gritó el cyborg.

Cyrax sé tele transportó cerca de Johnny Cage, sacando la sierra de su mano y atacando al actor con ésta, haciéndole un par de cortes y dañando al actor; luego lo tomó y sacó una bomba, para golpearlo dos veces en la cabeza y una tercera en la cara, explotándole la bomba en la misma.
Cage voló unos metros, pero logró recomponerse a toda velocidad y decidió atacar con todo al cyborg, así que concentró toda su fuerza en su rodilla izquierda y en su cabeza. Pensó en una manera de hacerlo caer al cyborg, así que decidió provocarlo un poco.

—A ver, Cyrax, golpéame aquí, en la cara — le dijo el actor, golpeándose el rostro con leves bofetadas.
—¿Qué está haciendo Cage? — sé preguntó el samurái.
—Ganando la lucha — contestó Jax, sabiendo la estrategia de su amigo.
—¡Come on, nene!, ¿tienes miedo del gran Cage?; ¿qué pasa? — le preguntó —, ¿ no te gustó Ninja Mime?, ¿por qué? Seguramente porque fui el mejor ninja de la historia.
—Juro que lo mató si Cyrax no le gana... — prometió Bi Han.
—Déjanos a nosotros primero — pidió Ermac.
—¿Tan mala es la película Ninja Mime, chicos? — preguntó el Dios del Trueno.
—Es terrible; se la mostramos a Reptile mientras se estaba curando y dijo que de lo mala que era, le dio diarrea — comentó Kenshi, respondiendo la duda.
—La tendré que ver por mi mismo — comentó impresionado el Dios ante la afirmación del espadachín.
—Mira, para ti — le dijo, sacando un papel y lapicera de su bolsillo, firmándolo y tirándoselo a Cyrax, que lo recibió y explotó de ira al ver “Para mi más grande fan, Johnny Cage”.
—¡Vas a ver, Cage! — gritó el cyborg, sacando la sierra de su mano y yendo a atacar al actor.

Johnny Cage tomó la sierra de Cyrax y la evadió, para darle un rodillazo en el pecho, rompiendo el compartimiento y unos huesos del cyborg; para rematarlo con un cabezazo, partiendo su armadura y parte del cráneo. Cyrax quedó fuera de combate.

—¡Mátalo!.
—Mmm... veamos; ¿qué quiere el público qué haga? — le preguntó a los onis que miraban el combate.
—¡Fatality! ¡Fatality!.
—Muy bien, yo...
—Yo lo haré.
Última edición por Acero_12 el Lun, 22 Sep 2014, 04:49, editado 1 vez en total.
Dos años con La Condicional y contando. Supongo que algún día me la van a sacar. Supongo.

Pasen y lean, si lo desean:

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Acero_12
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Re: Un Destino Diferente

Mensaje por Acero_12 » Lun, 22 Sep 2014, 03:12

Una voz habló, pero tres seres aparecieron. Tres cyborgs aparecieron: uno rojo, uno amarillo y uno gris; estos eran Sektor, Cyrax y Smoke. Todos reonocieron a Sektor, pero no así a Cyrax ni a Smoke.

—Nosotros hemos sido enviados de la Tierra 1 por el Emperador Shao Kahn — explicó Sektor —; no soy el Sektor que conocen. Yo soy la Unidad LK-9T9; y estas son las Unidades LK-4D4 Y LK-7T2, mejor conocidos como Cyrax y Smoke.

El verse como un cyborg, causó mucha impresión en Smoke, porque así se vería de no ser salvado por Raiden. El trío de cyborgs sé dirigió a Cyrax y los cyborgs amarillo y gris lo tomaron de los brazos.

—Nos llevaremos a la unidad LK-4D4 para interrogarlo; si me permiten...

Sektor no pudo terminar, ya que recibió una Shadow Kick en la cara, cayendo al suelo con mucho dolor.

—¡Llévenselo! — ordenó Sektor, intentando levantarse.
—Si, amo — dijeron ambos.

Sin embargo, Cyrax fue tomado por una energía azul y voló a otro lado. Al ver quien fue, intentó atacarlo, pero su atacante tomó su espada y sé la clavó en el vientre, para sacarla y golpearle la frente con el mango, seguida de un corte en el torso.

—¡Kenshi! — exclamó el robot bueno, alegrándose de ver allí a su amigo.
—Y no está solo.

Ésta vez, Kuai Liang apareció e hizo una barrida a Smoke, chocándolo, congelando su estómago y destruyéndolo; para darle un feroz cabezazo en la armadura cyborg.

—¡Kuai!.
—¡Alguien apagué a estos cyborgs! — gritó Kenshi, al ver que ambos estaban reaccionando al fuerte impacto recibido.
—Eliminar seres nocivos para el sistema — comentó el Cyrax del mundo alterno.
—Aquí te tengo tú nocivo.

Ésta vez, Magnus intefirió en favor de sus aliados y electrocutó a los cyborgs, apagándolos momentáneamente a ambos.

—Gracias por salvarnos, Magnus — agradeció el ciego.
—Somos amigos, ¿no? — contestó, tomando a Smoke cyborg y llevándolo afuera.
—Yo llevaré a Cyrax — comentó el ninja azul —, al malo, claro está.
—Me encargaré del Cyrax de nuestro mundo — dijo Kenshi, ayudando a levantarse a su amigo, que ya había perdido el combate.

Los tres humanos se llevaron a los tres cyborgs, mientras Johnny Cage esperaba a que Sektor terminé de recomponerse.
El cyborg rojo sabía que tenía que derrotar a Cage para salir vivo de ésta y matarlo, porque, de lo contrario, su Emperador lo mataría.

—¿Tenemos un combate? — sé preguntó el Dios caído —, ¡El combate pasado lo ha ganado Johnny Cage! — gritó, mientras el actor miraba al cyborg rojo.
—No sé de donde vienes; solo sé que eres un enemigo — comentó, colocándose en pose de lucha.
—¡El Tekunin renacerá!.
—¿El Teku qué? ¡Señoras y señores! — gritó Cage —, ¡Yo, el gran Johnny Cage, lucharé contra éste ser de otra dimensión y le enseñaré que tiene que ser respetuoso y esperar a los mayores a terminar una lucha!.
—Pedirle seriedad a Johnny Cage es como pedirle a Baraka que sea vegetariano... — Liu Kang no salía de la vergüenza ajena que le provocaba el actor con ello; por eso, debía mostrar una imagen seria ante el combate.
—¡Morirás Cage! — exclamó Sektor, sacando dos espadas láser rojas de su pecho.
—¡JAJA! ¡El gran Cage vivirá por mucho tiempo! Y saldrá con esa nena de ahí — ésta vez, señaló a Sonya.
—¡Johnny Cage de la Tierra contra Sektor de Tierra 1! ¡FIGHT!.

El combate había comenzado.
A pesar de la fátiga de la lucha contra Cyrax, Cage sabía que ése Sektor era un enemigo — como el de su mundo —, y no escatimaría tiempo hasta eliminarlo.
Sektor atacó con sus espadas, mientras Cage esquivaba, ya que la velocidad de éste Sektor era superior a la del Sektor de aquí; y no solo eso; éste Sektor sacó unos lanzallamas y apuntó al actor, quien usó su rápida velocidad y esquivó el ataque a duras penas.

—Eres mejor de lo que pensaba.
—Lo mismo digo, Cage.

La lucha siguió. Johnny Cage usó sus bolas de energía, golpeando al cyborg y desorientándolo; allí, Cage golpeó con su Red Shadow Kick a Sektor, para usar su Flipkick — con un aura roja —, seguida de su Shadow Uppercut— color rojo también —.
Cage tomó a Sektor y le propinó cuatro golpes, y antes de dar el quinto, dijo “Aquí vamos”, golpeando al cyborg con un puñetazo cargado de energía, levantándolo por los aires. Sektor intentó recomponerse, pero Johhny atacó con una bola verde, haciendo que caiga al suelo. Al levantarse, el cyborg intentó lanzar seis mísiles, pero el actor destruyó estos con una gran bola roja de poder. Johhny sé acercó a Sektor, dándole un puñetazo en la entrepierna cargado por energía roja.

—Auch — pronunció bajamente el cyborg, tomándose la entrepierna y cayendo al suelo por el dolor provocado.
—¿Es todo? — preguntó el actor.
—Maldito Cage... — Sektor apenas podía hablar después del último puñetazo.
—Ok, terminemos con esto — comentó el actor.

Johnny Cage tomó a Sektor y le dio una patada en la cara, rompiéndole el cráneo a Sektor; para luego tomarlo y hacerle una llave de lucha libre, que le rompió la columna vertebral. Sektor quedó fuera de combate.

—¡Mátalo!.
—Oh yeah.

Cage levantó a Sektor y le dio un golpe de karate en la cabeza, partiéndola en dos; el actor sacó un Oscar de su bolsillo trasero y dijo:

—¡Y el Premio es para...! — gritó, clavándole el Oscar en la cabeza; recibiendo los aplausos del público y empujando al cyborg al suelo.
—¡Johnny Cage Wins! ¡FATALITY! — exclamó Shinnok, eufórico al ver sangre.

Cage había derrotado a Sektor y a Cyrax. Ahora nadie pensaba que lo de Johnny contra Jax fue solo mera suerte; ahora sé ganó el respeto y admiración de muchos. Johnny sé sentía fuerte, tanto que al declararlo ganador, se bajó del escenario y fue a donde estaban algunos guerreros del Outworld y Earthrealm.

—¡Jaja!; ¡Ahora te venceré a ti!; ¡a ti!; ¡a ti!; ¡a ti!; ¡a ti!; mmm... contra ti veremos; contra ti también veremos y a ti... te voy a llevar a cenar a la Torre Eiffel — les dijo respectivamente a Ermac, Rain, Kotal Kahn, Goro, Liu Kang, Magnus y Sonya.
—Mejor vayamos al...
—Una vez más, los guerreros de la Tierra nos anteponemos ante estos idiotas — comentó Arbiter, siendo escuchado por Baraka.
—Nosotros somos buenos guerreros también...
—Pues no ha ganado nadie que represente al Outworld, Baraka.
—¡Ja! ¿Tú te crees fuerte ahora? Fuiste vencido por unos tarkatanos de menor nivel.
—¿Y tú? Perdiste contra un actor, un ninja que fue convertido en cyborg, una edeniana que murió de una manera rídicula y un mayor que murió de una peor manera que la otra — contraatacó el cyborg.
—¿Quieres pelear acaso, cyborg?.
—Deseoso de tú sangre, tarkatano.
—¡Damas y caballeros! ¡Un combate nuevo se ha revelado! ¡Baraka del Outworld! — al gritar esto, Baraka saltó a la arena y sacó sus blades.
—¡Veamos cuanto me duras ésta vez, cyborg!.
—¡Esperen!, ¿qué demonios dijo Baraka? — preguntó Daisy.
—Rita, ¿no era qué...?.
—Era mentira, Samael; él fue quién mutiló a Arbiter — respondió la rubia —; necesitábamos gente, de lo contrario, hubiese dejado que Arbiter lo mate.
—¡Contra Arbiter de la Tierra! — exclamó el Dios Caído; Arbiter solo se tele transportó de igual manera que Cyrax a la arena.
—Ésta vez procuraré matarte y no me parará nada ni nadie — espetó el cyborg, fríamente y mirando fijamente al tarkatano.
—¡FIGHT!.

A diferencia de las veces anteriores, Baraka no podía ni ver a Arbiter cuando comenzó el combate. La ira había consumido a Arbiter, al tener allí a la persona que le cortó brazos y piernas; quién lo mutiló y convirtió en un cyborg.

—Tú me quitaste la voluntad — comentó Arbiter, golpeando a Baraka en todo el cuerpo a toda tú voluntad —, yo te quitaré la vida que has comenzado a apreciar — expresó.

Baraka golpeó a Arbiter con sus blades, cortando algo de su armadura, seguido de una bola de energía, que impactó en la cara del cyborg y lo aturdió levemente, suficiente para darle tiempo al tarkatano.

—¡Eres mío, cyborg! ¡Jajajaja! — gritó, clavándole sus blades en el pecho.

Baraka clavó una blade en el cuello del cyborg, luego la sacó de allí y la clavó en la nariz, sacándole una hemorragia; y de una patada lo soltó, mientras seguía ríendo.

—“Bien, Baraka, he encontrado tú debilidad”. — pensó el cyborg multicolor, mientras Baraka iba a toda velocidad directo al cyborg.

Arbiter sacó una bomba y sé la reventó a Baraka en la cara, tirándole un par de dientes; luego le dio una trompada en un lado de la cara, dejándolo aturdido. El cyborg estaba enardecido, y sé lo demostró al tarkatano, que no podía esquivar ningún golpe de Arbiter.

—Dios, lo está masacrando — comentó un enardecido Reptile.
—Hasta para alguien como Baraka, me parece demasiado — expresó Rain, sorprendido por la paliza que su ex-compañero recibía.

Baraka usó sus blades e intentó cortar los brazos de Arbiter, pero las blades sé partieron al hacer contacto con las armas del cyborg.

—Las he reforzado para destruír tus espadas — mencionó el cyborg.
—¡Maldito! — exclamó el tarkatano.

Baraka intentó golpear Arbiter, pero Arbiter le sacó una bomba de su pecho y la explotó en su cara. Baraka voló en el aire y no sintió a Arbiter aparecer frente a él. Arbiter le dio una patada en la columna, partiéndola en añicos; acto seguido, logró clavarle una espada láser en el pecho; para sacarla y darle un golpe con ambas manos al suelo, destrozando la médula del tarkatano. Baraka estaba fuera de combate.

—¡Máta...! Seguro que no lo...
—¡VENGANZA!.

Arbiter sacó sus espadas láser azul y amarilla; cortó brazos y piernas de Baraka, le clavó ambas espadas en el pecho y le dijo:

—Esto te pasa por meterte con un protector de la Tierra.

Acto seguido, tomó la espada azul y la impulsó hacia arriba con su brazo izquierdo, mientras que tomó la amarilla con la izquierda y la impulsó hacia abajo; partiendo a Baraka en tres pedazos.

—¡ARBITER WINS! ¡FATALITY! — gritó Shinnok, quien no podía creer semejante demostración de brutalidad hacia un “aliado”; en tanto, Magnus y Savage tomaron las partes de Baraka y guardaron en una bolsa.
—Auch... — comentó Rain —...; tantos años de mutilar y terminó siendo mutilado. Una cucharada de su propio merecido.
—¡El próximo combate lo dirá el monitor!.

Shinnok habló y el computador comenzó a mostrar los rostros: el primero fue Kintaro, quién saltó al escenario y escupió una llamarada de fuego, aterrando a algunos.

—¡Sea quien sea, lo acabaré! — gritó el Shokan mitad tigre.

La segunda imagen que se mostró en el computador fue la de Kabal, que sacó sus Hookswords y corrió al escenario a toda velocidad, golpeando a Kintaro sin que se de cuenta, cayendo al suelo.

—Espere por mucho tiempo esto — dijo el policía, quitándose la máscara y su traje, quedando su torso al descubierto —; esto me lo hiciste tú... y planeo devolverte el favor, shokan.
—Kabal, yo...
—Shokans; mejor cuando están trozados — lo interrumpió, cruzando sus armas y colocándose su máscara y ropa.
—¡FIGHT!.

Tensa era la lucha. Kabal y Kintaro eran polos opuestos: mientras que Kintaro era demasiado fuerte, carecía de la velocidad y manejo de armas de Kabal — quien no era tan fuerte como Kintaro —.
Kintaro comenzó a lanzar bolas de fuego, que eran fácilmente esquivadas por Kabal — quien estaba concentrado en la pelea —; luego intentó utilizar su aliento de flama, pero el policía esquivaba sus ataques sin dificultades.

—¿Tienes miedo, Kabal?.
—No — comentó, apareciendo detrás de Kintaro —, solo estoy calentando.

El policía le hizo un profundo corte en el vientre al Shokan, que lo tomó y le quitó la máscara, destruyéndola y estampando a Kabal contra el suelo.

—Sin ella no podrás respirar, Kabal.
—Ahora entiendo porque los tigres son discriminados en los Shokan — comentó Stryker —, él estaba cuando Kabal nos dijo el detallito de la máscara.
—¡Eres mío, Kabal!.
—¿Ah, sí? ¡Pues trágate esto! — gritó Kabal.

Kabal corrió a toda velocidad y le quebró las pantorrillas a Kintaro de una barrida; luego le clavó sus armas en los hombros, haciendo un giro y mandándolo al suelo.

—Kabal sería excelente en mi equipo. ¿Juega de defensor? — le preguntó Samael a Stryker.
—¡¿De qué demonios hablas?! — le gritó el rubio.
—¡Hora de sufrir, nene! — exclamó Kabal.

El policía le dio tres golpes con sus garfios al shokan; el tercero lo mandó al aire y Kabal corrió antes que caiga, dejándolo girar en el mismo, seguido de un agarre con sus garfios y dándole tres vueltas al Shokan, antes de mandarlo al suelo.
Kintaro intentó levantarse, pero Kabal lo mandó al suelo de una patada en la cara a toda velocidad. El shokan no entendía nada, ¿qué le ocurría a Kabal? Cuando lo enfrentó, él ni siquiera vio cuando Kintaro lo quemó vivo.

—¡ESTO ES POR ARRUINAR MI VIDA! — gritó Kabal, dándole una trompada que le partió la nariz —, ¡INTENTASTE MATARME Y CASI LO LOGRAS! — exclamó, encajándole una patada en la ingle —... y casi lo logras... casi... — le decía, mientras le clavaba sus armas en los brazos del Shokan.
—Kabal... — atinó a decir Kira, impresionada por la actitud de su compañero.
—¡YO SOY KABAL DE LA TIERRA! ¡Y ESTO ES VENGANZA!.

Kintaro no podía entender nada: pasó de ser de los mejores Shokan a convertirse en el saco de boxeo de un humano que no pudó matar antaño. Lo peor es que Kabal estaba consumido por su deseo de venganza y había aprendido a utilizar sus poderes de una manera brutal. El Shokan quedó de rodillas y comenzó a vomitar comida y luego sangre.

—Ten piedad, Kabal.
—¡OLVÍDALO, SHOKAN! — gritó —, ¡USTEDES NO NOS TUVIERON PIEDAD HACE UN AÑO!, ¡HORA DE VENGAR A LOS MUERTOS!.
—¡Si fuese por eso, Sindel debería estar muerta!.

El grito fue de Magnus; a él no le interesaba la lucha, pero le pareció chocante esa declaración de Kabal; porque a fin de cuentas, Kabal también fue un criminal y fue perdonado.

—Eras un Black Dragon, ¿lo olvidaste?; amigo de Kano, KANO — comentó el humano —; no puedes objetar contra nada, porque eras amigo del humano más ruin y asqueroso que conocí en mi vida — siguió el humano —. Y sí lo matas, no dudes en que tú también morirás bajo mis manos o la de alguno de mis amigos — dijo.
—Tienes razón — comentó Kabal, dejando inconsciente a Kintaro.
—¡Kabal Wins! — exclamó Shinnok.
—¿Cómo sé la creyó, eh, Magnus? — le susurró el samurái.
—Sí, me salió bien — respondió, yendo a buscar al inconsciente Kintaro —, si no te llaman a pelear; podremos llevar a ambos — dijo, volviendo con el cuerpo del Shokan.
—¡Excelentes combates de hoy, mis guerreros! — gritó Shinnok —, ¡el siguiente combate será... Rita de la Tierra!.
—Hora de divertirse un poco — dijo, tele transportándose a la arena de lucha.
—¡Contra Shang Tsung de la Tierra! — exclamó, haciendo que el hechicero aparezca.
—Tú alma será mía, chiquilla.
—¡Si, porque te gusta Quan Chi! — le gritó Magnus, causando las risas generales de todos.
—¡Jaja...! — Shinnok sé río, pero al ver a Quan Chi enojado por ése chiste, paró de reírse —... Eh... ¡FIGHT!

Shang Tsung sé transformó en Kung Lao apenas comenzó la lucha.

—Hasta Shang Tsung se dio cuenta... — comentó su primo.
—No eres el único que sabe debilidades, Tsung — dijo la chica, convirtiéndose en Liu Kang.
—Eso fue un golpe bajo a Kung Lao y su moral, ¿no creen? — preguntó el ninja púrpura a sus compañeros.
—Si, es verdad; golpe bajísimo — respondió la mujer morena con su traje amarillo.
—¡O se ponen a pelear como ustedes o los beso a ambos con Goro!.
—¡NO, QUE ASCO! — gritaron ambos, volviendo a la normalidad.

Shang Tsung creó bolas de fuego y las lanzó a Rita, quien las evadió con un escudo verde de fuerza. El hechicero lanzó dos bolas de fuego al suelo — una de cada mano —, y salieron debajo de la mujer, quien las esquivó con mucha fortuna y contraatacó con una bola de energía verde; Tsung la pudo esquivar de milagro.

—Atacas bien, niña.
—Gracias, aprendí del mejor.
—Oh, pero sí yo...
—De Shujinko.
—¡¿Ése anciano?!
—Es un gran maestro — le dijo, corriendo y dándole una patada en la cara, seguida de dos bofetadas y un rodillazo en el estómago.

Shang Tsung sé levantó y dio una barrida al suelo, haciendo que la chica caiga al suelo, para darle una patada en la cabeza y levantarla, intentando rematarla con un golpe de presión certero. Rita estaba fuera de combate.

—¡Mátala!.
—Con gusto será...
—¡Ja, caíste! — gritó ella, apareciendo detrás de él.
—¡¿Qué demonios?! — atinó a preguntarse.

Rita le dio una tremenda cachetada, que le descolocó la mandíbula, seguida de un puñetazo al mentón — que lo rompió en pedazos —; luego lo tomó y levantó por el aire. Mientras Shang Tsung caía, Rita levantó una piedra gigante del suelo y Tsung cayó en ésta, quebrándose la columna.

—No sabía que Rita aprendió a luchar tan bien — comentó el shaolin del sombrero.
—Aprendió a luchar muy bien — dijo Daisy, impresionada por el nivel de su amiga.
—¿Es todo lo qué puedes hacer, hechicero? — preguntó la chica.
—Vas a ver el poder del gran Shang Tsung — dijo éste, atacando con tres bolas de fuego dirigidas directo a la chica.

Rita no solo las esquivó sino que se dirigió a su némesis, pero Tsung lanzó tres bolas de fuego arriba, que comenzaron a caer y Rita pudo esquivar dos, pero la tercera le impactó en el cuerpo, quemándola un poco.

—Excelente — mencionó Tsung, quien atrajó a Rita y la tomó del pecho, provocando la ira de sus amigos.
—Si gana ésta lucha, le sacaré el alma de Rita de su culo con mi espada — vocifereó el samurái, mientras Tsung le dio un rodillazo en la cara.
—La chiquilla es mía — dijo el hechicero, quien vio como le clavaron dos púas en los ojos —, ¡AAAAHHHH! — gritó de dolor.
—No soy de usar armas, pero si las tengo que usar, que así sea — dijo la chica, quien le había clavado dos púas al hechicero —. Las traigo por las dudas, y veo que me han servido.
—¡ME HAS CEGADO, MALDITA!.
—Ya cállate — gritó ésta, sacándole las púas y dándole un poderoso Uppercut, que lo mandó a un lago de lava.

Mientras Shang Tsung caía, Rita limpiaba y guardaba su par de púas, mientras miró al samurái y le agradeció por el consejo. El hechicero cayó y comenzó a agonizar mientras sé destruía su cuerpo lenta y dolorosamente. Shang Tsung había muerto.

—¡Rita Wins! ¡Fatality! — exclamó Shinnok, mientras Kenshi esperaba que las almas de sus ancestros vuelvan a Sento.
—Que extraño, las almas aun no vuelven — comentó el espadachín.
—Seguro ya volverán. Ten paciencia — le aconsejó Savage.
—Si, seguro — le dijo Kenshi, quien aun estaba intranquilo por ello.
—Otro gran combate hemos visto, señores — comentó el Dios —, ¡el siguiente combate será entre Sindel de Edenia!.
—Me pregunto a quien le tengo que patear el trasero ahora — restó importancia al oponente, mientras levitaba hasta la arena.
—¡Contra Savage de la Tierra!.
—Por la Tierra — dijo, entrando a la arena tele transportándose —; ¿lista para perder, reina?.
—¿Tú? Apenas podrás contra mí, samurái.
—Tranquila, abuela, que no le quitaré la dentadura postiza — musitó, sacando su espada.
—¡FIGHT!.

El combate había comenzado y Sindel hizo el primer ataque: una bola de poder de su boca, mientras Savage la desvió con su espada. La mujer comenzó a levitar en el aire y mandaba bolas de poder de su boca, mientras el samurái las desviaba fuera del lugar y saltó, haciendo bajar a Sindel de un corte en el cuerpo de ésta.
El samurái atacó con su espada a la dama, haciéndole cortes en distintas partes del cuerpo, dañando severamente a la reina después de muchos y repetidos cortes.

—¿Qué ocurre con Savage? No está peleando muy en serio — comentó el ninja negro.
—Samael, Savage nunca pelea en serio con aliados — recordó Daisy.
—Muy cierto, niña — dijo, mirando la lucha de nuevo.

Sindel tomó del pelo al samurái y lo estampó contra el suelo tres veces, rompiéndole el casco en el tercer choque; luego dio un grito que lo dejó aturdido, lo suficiente para hacer una acrobacia gimnástica y golpear a Savage de una doble patada en la cara, seguido de una tercer patada, que mandó a volar al samurái.

—¡Ja!, ¿es todo lo qué tienes, samurái?
—Aun no.

Savage sé levantó y le propinó un golpe en la cara a Sindel, que le abrió una herida en una mejilla, siguió con otro golpe en la otra parte de la misma — abriéndole una herida en la otra —, y concluyendo con una patada en el estómago de ella, quedando en el suelo. Sindel sé levantó y contraatacó a Savage con dos bofetadas y un uppercut, mandando al samurái al aire y expulsando una bola de su boca, dejando al samurái en el suelo.
Sindel comenzó a levitar y de un grito, casi destroza la arena de combate; Savage clavó su espada al suelo, aferrándose a la arena y evitando que Sindel lo saque de la arena. Desgraciadamente, Sindel pusó muchas fuerzas en ése grito, cayendo al suelo por el cansancio provocado.

—¡Eres mía, reina! — exclamó Savage, desenterrando su espada y buscando a la mujer.
—Como que Savage acaba de caer en la trampa de Sindel — comentó por lo bajo Magnus, siendo escuchado por Kitana.
—¿Cómo sabes los movimientos de mi madre?.
—Ayer entrenaba con ella — afirmó seguro el humano, sin mirar a la edeniana.
—Mi madre no anda con humanos chiquillos.
—Es curioso, porque tengo casi la misma edad del “pebete” que te andas comiendo por ahí — le comentó refiriéndose a Liu Kang.
—¡Pero mi madre es mayor que yo, Magnus!.
—¿Y qué hace eso a mí persona? Mira la pelea y verás.

Kitana miró y vio que decía Magnus: Sindel tomó la pierna derecha de Savage con su cabello y la levantó, dándole una patada en la ingle; el samurái sé agarró, mientras la reina le doblaba la pierna de un golpe y lo mandaba a volar de un grito en el oído.

—Si no quedó sordo del oído derecho, estamos ante algo impresionante — dijo un sorprendido Samael, quien quedó impresionado por la habilidad de la dama a la hora de luchar.

Savage sé sentía un poco mal. El golpe y el grito le afectaron de sobre manera, así que decidió emplear sus fuerzas en un último ataque; si lo lograba, ganaría, de lo contrario, perdería.
El samurái creó un pequeño huracán debajo de Sindel, quien se dio cuenta y saltó, para evitarlo.

—¡Ja!, ¿creíste que podrías hacerme algo con esto? — preguntó ella.

Lo que Sindel no esperó, era que Savage corrierá a toda velocidad y le clavé su espada en el vientre. Savage le dio un puñetazo en la cara, rompiendo la nariz de la reina; luego sacó la espada y golpeó con el mango en la frente de la dama — rompiendo parte de su cráneo —; y terminó dando un severo golpe de presión en la zona lastimada de Sindel, destrozando las costillas de la mujer. Sindel quedó fuera de combate.

—¡Mátala!.
—No tengo intenciones de hacerlo — comentó el samurái, guardando su espada y cargando a Sindel, dejándola junto a Magnus —, hazte cargo de ella.
—¡Savage Wins! — exclamó el Dios, quien a pesar de no ver una muerte, vio una digna lucha.
—Quedate conmigo, también te ayudaré — le pidió su amigo.
—Gané de milagro. ¿Sabías que Sindel peleaba así de bien? Me lo hubieses dicho y usaba mi armadura.
—Si, la verdad es que pelea bien. Es más, pensaba que perderías cuando le dio esa patada en las bolas.
—No sabes como me duele eso... — el samurái sé sentó a duras penas, expresando un dolor fuerte por ése golpe.

Mientras tanto, pocos entendían porque Magnus y Savage sé hacían cargo de los heridos. Kitana miraba con recelo al castaño, porque creía que éste traería problemas con su padre y su madre, evitando una posible reconciliación.

—Buena pelea, Savage — apareció Raiden, para felicitarle.
—Gracias, Lord.

Repentinamente, Raiden tuvo una visión: ¡Ermac luchando contra Magnus!. Al ver esto, el Dios sé confundió más, porque había visto muchas visiones recientes de su pupilo — incluída aquella en la cual lo mataría a él y sus dos amigos —.

—¡Mis combatientes! — gritó Shinnok —, ¡hora de un último combate! ¡Johnny Cage de la Tierra!.
—¿Otra vez yo? Pufff..., como se nota que yo soy la atracción principal aquí — les dijo a Sonya y Jax y entró.
—Es un idiota... — murmuró la teniente, rodando sus ojos.
—Un idiota tal vez, pero un idiota del cual estás enamorada... — comentó el mayor.
—¡JAX, CIERRA ESA BOCA! — el grito de Sonya fue tan fuerte que hasta Shinnok sé la quedó mirando, sin entender nada.
—Omitiendo los gritos de la teniente Blade — le dijo el Dios al público —, diré su oponente... ¡Ermac del Outworld!.

Ermac entró levitando a la arena —la cual seguía algo rota por la lucha anterior —; al apoyarse, Ermac sé tambaleó y las almas entendieron algo: si Cage llegaba a descubrir la debilidad de las almas, éstas perderían la lucha irremediablemente.
Lo contrario sucedía con Johnny: al no saber volar, entrenó duramente para poder luchar en tierra a la perfección, cosa que hacía que la arena no perjudicase la acción para él.

—Nosotros somos muchos, tú solo eres uno, Johnny Cage — comentaron las almas, quedando en el aire.
—¡Jaja!, siempre tan cómicos ustedes. ¿Para qué sirven tantas almas si no podrán contra el tipo más lindo y guapo de toda la Tierra? — preguntó —, no van a poder contra mí; a fin de cuentas, soy Él ninja.
—¡¿El ninja?! ¡¿Tú?! ¡Eso es un insulto para todos los ninjas! ¡Y te vamos a patear tú creído trasero por eso, Cage!.
—¡FIGHT!.

Ermac tomó una determinación: volar por sobre la arena y esperar a que Cage pierda la guardia, así sería derrotado. Comenzó lanzando bolas al suelo, haciendo que Cage comience a esquivar sin dificultad alguna. El actor decidió lanzar una poderosa bola roja de poder, que casi le da a Ermac en las gemas que le permitían volar.

—¿Qué pasa, rojito? ¿miedo a enfrentarme? — preguntó el actor.
—Para nada, pero eres débil para nosotros y no perderemos mucho tiempo.
—¡Entonces baja, señorita!.
—¡¿SEÑORITA?! — gritaron las almas, tomando a Cage con su telequínesis, levantándolo y tirándolo al suelo, rompiendo los anteojos del actor.
—¡Estos me valieron quinientos dólares, nene! ¡QUINIENTOS DÓLARES!.
—Gana millones y llora por quinientos miseros dólares — negó el ninja negro.
—¡Cómete esto, Cage! — exclamaron las almas, volviendo a usar su poder y empujando al actor unos metros al suelo.

Ermac sabía que ganaría, así que bajó al suelo lo levantó de nuevo con sus poderes, para golpearlo duramente contra el suelo y quebrando su médula; luego el ninja rojo cayó y rompió la columna del actor tirándose a la espalda de éste desde el aire.

—Que fácil eres, Cage. Nos decepcionas.
—¿Seguro? — preguntó el actor, levantándose como nuevo y sorprendiendo a todos.
—¡¿Cómo has podido?!.
—¿A eso le llamas quebrar huesos? Esto es quebrar huesos.

Johnny Cage le dio una patada sombra roja a Ermac, rompiendo la gema de su cintura y evitando que pueda volar de ahora en más correctamente; luego le dio un cabezazo y rompió parte de su cráneo. Cage no paró, sino que sé agachó y le dio un tremendo golpe en la entrepierna, dañándola intensamente.

—Auch — musitó de dolor el hechicero blanco, al ver el tremendo golpe del actor.

Ermac sé tomó la entrepierna, y sintió Cage le dio una patada en la rodilla, rompiéndola en pedazos; para seguir, Cage le dio otra patada en la otra rodilla, haciendo lo mismo y terminó con una FlipKick roja, dejando a Ermac muy mal herido.

—Te subestimamos, actor — dijo, intentando levantarse para poder levitar.
—Oh, no, lucharemos en iguales condiciones.

Johnny Cage destruyó con dos bolas de poder verdes las gemas de los pies de Ermac y la de la frente, eliminando la posibilidad de que el ninja rojo pueda usar sus poderes.

—Lo cagó muy bien — felicitó Jax —; me gustaría ser yo el que le de la paliza, porque él me quitó los brazos, pero Johnny lo hace bien.
—¿Johnny? ¿desde cuándo le dices así? — preguntó su amiga.
—Desde que me di cuenta que te gusta.
—¡JAX!.

Ermac no tenía opción: luchar con sus artes marciales y ganar, pero por la dificultad de moverse en la arena, daba un paso y tambaleaba. Johnny vio eso y decidió usarlo a su favor, atacando con un Shadow Uppercut rojo a Ermac y mandándolo al aire; el actor atacó con tres bolas verdes de poder, “bajando” a Ermac al suelo y dejándolo fuera de combate. Ermac no podía luchar más.

—¡DAMAS Y CABALLEROS! — gritó un Shinnok que no salía del asombro —, ¡JOHNNY CAGE ES EL SEGUNDO CLASIFICADO A LAS FINALES! ¡JOHNNY CAGE WINS!.
—Gracias, gracias mi público; que los amo a todos por igual — le dijo el actor al público, tirando besos y haciéndole reverencias al público.
—No habrán más peleas por hoy, señores. Mañana reanudaremos con más combates para ustedes — dijo Shinnok.

Johnny Cage buscó al inconsciente Ermac, tomó las gemas y bajó al escenario, dándole las gemas a los Dioses y el cuerpo insconciente a Raiden, quien curó a todos los heridos de las luchas del equipo de la Tierra — excepto el muerto Baraka —. Todos se retiraron a distintas zonas, pero Magnus fue interceptado con Jade — quien le dio una bofetada —, e impresionó al humano.

—Suerte que estamos solos — comentó —, ¿por qué fue eso?.
—¡¿Sindel?! ¡¿Cómo pudiste estar con ella?! ¡Es la madre de mi mejor amiga!.
—Me llevan mucha edad ambas. No estuvo bien, pero bueno, no me arrepiento.
—¡¿Y tienes el descaro de decir qué no te arrepientes?!.
—Sindel es una amiga que me agrada y le hice un favor. Le importo más a ella que a ti.
—¿De qué...?
—Recuerda que puedo ver los sentimientos de las personas y se que me viste como una vía de escape a los babosos que gustan de ti. Si quieres que seamos algo, tendremos que conocernos mejor. No soy un edeniano, Jade; soy un humano.

Magnus sé fue y dejó pensando mucho a Jade. La edeniana no entendía mucho a los humanos y críticaba sus costumbres, pero ahora sé veía en una encrucijada: le interesaba un humano y tenía que acostumbrarse un poco a las costumbres de los humanos si eso significaba encontrar la felicidad que Kitana encontró en Liu Kang.

_________________________________________________

—¿Ya terminaste con la morenita? — preguntó Savage.
—Se llama Jade, amigo — respondió Magnus.
—Lo que sea. Oye, ven, que tenemos que curar a éste tipo.

Magnus y Savage fueron a la cabaña de Magnus, donde Kintaro, Reptile, Mileena y Skarlet estaban esperándolos a ambos.

—¿Por qué tardaron? — preguntó la pelirroja.
—A Magnus lo interceptó Jade.
—¿Jade? ¿qué quiso contigo, Magnus? — preguntó Mileena.
—Cosas de adultos — contestó, tajante.

Magnus entró con el resto y colocaron las partes de Baraka en una cama; el humano y el samurái sacaron unos pedazos de acero inoxidable de la armadura de Savage y formaron unas grapas con el magnetismo de Magnus. Lentamente, colocaron las grapas en el cuerpo de Baraka, quien comenzó a gemir de dolor por las heridas que sé iban curando.
Luego de unas horas, Baraka había despertado y sus amigos estaban junto a él. El tarkatano intentó moverse, pero Magnus y Savage lo detuvieron.

—Es mejor que descanses aquí por la noche, Baraka — dijo el samurái.
—¿Y tú armadura? — preguntó.
—Está en tú cuerpo.
—¡Pero...!.
—Una vida es más importante que una armadura; yo conseguiré otra, amigo. Lo importante es que estés bien.
—Ustedes dos me salvaron, ¿por qué?.
—Creemos que debíamos darte una oportunidad para mostrarnos tú valía, Baraka —dijo Magnus.
—Ustedes me han salvado y sé como agradecerles.
—¿Cómo? — preguntaron ambos humanos.
—Desde hoy, soy un guerrero de la Tierra; protegeré a la Tierra como su fuese mi mundo — comentó el tarkatano —. Es palabra de tar... no, de un hombre.
—Yo también protegeré a la Tierra; sé los debo por salvar a mi mejor amigo — comentó el sauriano.

Lentamente, los restante también juraron lealtad a la Tierra. Hasta ahora, no había confianza por parte de los terrestres, pero tuvieron una sensación de que estaban junto a amigos y no enemigos o espías.
Magnus y Reptile sé dieron un apretón de manos, simbolizando la nueva amistad creciente.
La Tierra tenía nuevos aliados.

_________________________________________________________

En otra región del Netherralm, los guerreros de la Tierra estaban descansando para el próximo día — excepto Jax, Sonya, Johnny Cage, Liu Kang y Kitana —.
Era un templo hecho a base de granito; donde había un patio internamente y adentro del mismo, habían dos pisos para que los luchadores puedan descansar tranquilamente.
Liu Kang sé encontraba pensando en el próximo día en el patio del mismo — total, nadie que no esté permitido, puede entrar en ése templo —. Esto le daba cierta tranquilidad al monje.
El monje shaolin estaba sorprendido porque dos combatientes que antes no peleaban tan bien, habían clasificado antes que él, cosa que le molestaba un poco. Sin embargo, el campeón tenía su mayor atención puesta en Kitana y Kung Lao, sus dos pilares.

—Deberías descansar un poco, cariño.

Kitana apareció y Liu Kang paró de entrenar, fue a buscar a su novia y la besó con suavidad en los labios.

—Eso fue muy suave, Liu.
—Me suavizas mucho, Kitty.
—Quería proponerte algo.
—No quiero formar parte del interrogatorio de Jax y Sonya a los cyborgs que Kuai Liang y Kenshi derrotaron.
—No tiene nada que ver con ello.
—¿Y qué es?
—Ven conmigo y te diré.

Liu Kang siguió a Kitana y tenía mucha intriga, porque no entendía la insistencia repetina de su amada. Los pensamientos malos de Liu Kang aparecieron, como algún reproche por su cambio brusco, pero pensó en volver a ser el de antes con tal de ser perdonado por su amigo y su novia.
Kitana y Liu Kang llegaron a una habitación, en donde había un traje negro con bordes rojos; pantalones negros; un cinturón rojo; una banda blanca con un gran punto rojo en el frente; unas medias celestes; unos zapatos negros y unas muñequeras negras con bordes rojos.

—¿Qué es esto?.
—Tú nuevo traje, Liu Kang. Tardé un tiempo, pero lo hice. Desde la vez que te en el Earthrealm con Surikizu, no pude dejar de pensar que ése que vi no eras tú... y creí que tal vez te gustaría algo nuevo.
—Bueno, no sé...
—Liu Kang...
—Está bien, lo usaré mañana. Espero que me vaya bien.
—Seguramente lo lograrás, cariño. Ojalá clasifiques.
—¿Y tú?.
—Yo no podría contra Shinnok; tú eres el campeón y podrás contra él — le alentó Kitana.

Liu Kang la abrazó y ella correspondió el abrazo. Tal vez no era el más apuesto, pero si algo tenía para considerarse feliz, era a alguien que realmente lo amase, y como le enseñaron sus monjes una vez: “Amar y ser amado, es lo más bello que le puede pasar a un humano”.

—“Tenían razón, monjes, tenían razón” — pensó.

________________________________________________________

En la misma zona, pero distinto lugar a Liu Kang y Kitana, Johnny Cage, Sonya Blade y Jackson Briggs estaban reprogramando a los cyborgs que habían venido de “Tierra 1”.
Después de arduas horas de trabajo, lograron qutiarles el control mental y estos despertaron, mirando al trío.

—Los brazos de éste Jax son puramente metálicos — comentó Cyrax.
—Éste Johnny Cage parece tener más ego que el otro — dijo Smoke.
—¿De dónde son exactamente?.
—Cyborgs de otro universo, Sonya Blade. Shao Kahn nos revivió del Armageddon y obligó a que le sirvamos; excepto Sektor, ése lo hizo a voluntad — explicó Cyrax.
—Que raro Sektor haciendo cosas malas a voluntad... — dijo el actor, con sumo sarcasmo.
—Lo sabemos, aquí parece que es malo. ¿Quién era el tipo de pelo gris? — preguntó el cyborg gris y negro.
—El Smoke de aquí — respondió el actor.
—Que extraño te verías con ése peinado, Smoke — dijo el cyborg amarillo.
—Me veo extraño — espetó el cyborg.
—Aun debemos de hacer muchas cosas. Nos van a tener que contar todo lo que sepan o sufrirán — expresó el mayor, chocando sus puños.
—No es necesaria la violencia, señor Briggs — dijo Cyrax —: en mi mundo, yo te sirvo a ti a fin de cuentas a ti y a Sonya Blade.
—Mmm... está bien, te escucharemos — comentó ella.
—Les diremos todo. Siéntense y pónganse cómodos, porque es una historia muy larga — aconsejó Cyrax.
—Voy por café — dijo Cage.
—Te ayudaré — dijo Sonya, yéndose con Cage.

Ambos cyborgs miraron a Jax, sorprendidos por lo que acabaron de ver — en especial Cyrax, quien estaba aterrado al ver que Sonya le hablaba a Cage aquí —.

—Miren, es obvio; él está enamorado de ella.
—Eso no me sorprende — Cyrax no mostró asombros, mientras Smoke escuchaba con atención.
—Y ella de él, solo no quiere asumirlo — explicó el amigo de ambos.

El comentario de Jax casi apaga a Cyrax por el asombro. El cyborg comenzó a funcionar y respirar agitadamente, como si hubiese recibido quince disparos.

—¡¿Qué demonios pasó aquí?! ¡¿Cómo ésta Sonya sé enamora de un mal actor?!.
—Ehm...
—Cyrax odia Ninja Mime — explicó el otro cyborg.
—El de aquí también lo odia — dijo el negro.
—Esperemos a que Johnny y Sonya vuelvan; ahí nos cuentan todo.

Ambos cyborgs asintieron y los tres deicidieron esperar a lo que sabían que sería una larga y sorprendente noche.

_____________________________________________________

Era otro odía en el torneo de Mortal Kombat de los Seis Reinos y los combatientes estaban preparándose.
Los guerreros de la Tierra fueron en su totalidad, junto a los cyborgs, que, a pesar de estar eliminados, querían ver de que estaban hechos los de Tierra 2.
Arbiter sé sorprendió al ver a Baraka y al darse cuenta de las grapas, sé enojó con Magnus y Savage, a los que estos le dijeron que deje de dramatizar un poco. Pero más sé sorprendió el cyborg al ver a su amigo y a Liu Kang vestido de apariencias distintas.
Liu Kang usaba el traje que Kitana le hizo, mientras que Savage tenía una armadura diferente.
Savage tenía una armadura negra con bordes rojos; con dos espadas y tres hombreras en cada hombro. Además, ahora portaba triple protección en sus cuadríceps y un casco con dos cuernos que le protegía toda la cabeza y no solo la parte de su cerebro — dejando poco para que la gente pueda ver debajo de éste —; unas muñequeras y unos guantes negros de metal. Lo destacado, eran sus cuatro cuernos del casco y que ahora portaba dos espadas hechas a base de titanio.

—Dios, Savage, ¿por qué ése traje?.
—Necesito estar mejor protegido; ayer casi pierdo con Sindel por ello — explicó —. Por cierto, ¿qué pasó con Jade ayer, Magnus?.
—Nada que importe.
—¿Eh, de qué hablan? — preguntó el cyborg —, ¿qué pasó ayer entre Jade y tú, Magnus? — volvió a preguntar, con suma curiosidad.
—Nada que les importe, chicos.
—A mi sé me hace que...
—¡Combatientes de la Tierra! — expresó Shinnok, en su trono junto a Quan Chi e interrumpiendo a Arbiter —, ¡el primer combate será... Scorpion del Netherrealm! — exclamó el Dios, mientras el espectro entraba.
—¡No habrá oportunidad para mi oponente y vengaré a mis caídos!.
—¡Ya cállate con tú familia, me tienes harto! — gritó Samael, logrando que el ninja amarillo lo miré de mala gana.
—Ojalá seas mi oponente y te de la paliza que te mereces.
—¡Contra Liu Kang de la Tierra!.

Al decir esto, Kitna y Kung Lao le desearon suerte al monje y éste entró tranquilamente a la arena. Sentía que podía ganar ésta pelea.

—Hora de enseñarte a pelear, espectro.
—¡Ésta vez te derrotaré, monje!.
—Ya veremos quien derrota a quien.
—¡FIGHT!.

Apenas comenzó la lucha, Raiden tuvo una visión: Liu Kang mataría a Scorpion y éste volvería de la muerte, matando a Kitana y provocando una guerra entre monjes y un clan de zombies como sería el Shirai Ryu.

—Debo evitar que lo mate — dijo el Dios, pensando en intervenir si Scorpion perdía.

Raiden tendría que luchar contra el monje, o tal vez traería una guerra que terminaría de destruír su mundo que está restaurándose aun de la invasión de Shao Kahn.

Fin del Capítulo 13.

__________________________________________________

Digamos que si no describí a Kotal Kahn y D'Vorah, es porque me olvidé, pero mejor me encargo de hacerlo el próximo capítulo.
No aseguro que todos los que puse en éste capítulo peleen al siguiente; pero si aseguro que pelearán (es más, de los nuevos que andan, les aseguro que dos pelean el cap que viene).
Por las dudas, dejo las imagenes de los mencionados en este orden: Blaze, Hornbuckle, Nimbus, Dairou, Hotaru, Havik, Darrius, Nitara, Kobra, Liu Kang y Savage.
A lo último están el bosque y el templo.
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De paso, dejó a Magnus y Daisy, que lo tenía pendiente:
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¡Hasta luego!.

Edit: Olvide a Krogat y Gorbak. Aquí está:
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► Show Spoiler
Última edición por Acero_12 el Lun, 22 Sep 2014, 05:01, editado 2 veces en total.
Dos años con La Condicional y contando. Supongo que algún día me la van a sacar. Supongo.

Pasen y lean, si lo desean:

https://www.fanfiction.net/s/8984717/1/ ... -Diferente

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Re: Un Destino Diferente

Mensaje por The Shaolin Nun » Lun, 22 Sep 2014, 04:01

Hubo tantos momentos memorables en este capítulo que no se ni por donde empezar XD. Me encanta como Magnus es todo un casanova, con ese asunto de lo de Sindel y lo que dijo de Jade, jaja. Muy buenas las peleas, y cabe mencionar que aún no me la creo que mis pronósticos que te comenté fueron acertados. ¡De plano le atiné a todos! :lol: Tengo buen ojo, me dedicaré a las apuestas de ahora en adelante (???). Por otra parte, espero que Li Mei logre hacer que Hotaru no sea tan obsesivo y estricto con el orden. Adoré la participación de Li en el episodio.

Geniales las adiciones de Hornbuckle y Nimbus. Valió la pena la espera, muy buen capítulo.
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Re: Un Destino Diferente

Mensaje por Error Macross » Vie, 26 Sep 2014, 18:50

Bastante bizarro que el capitulo se llame como se llama siendo un suceso menor a lo largo de todo, de hecho, a mi entender se podria haber dividido, de mi parte debo decir que me canso mucho tener que leer todo esto de golpe, cuando son varios capitulos porque me atrase no es lo mismo porque ahi es totalmente mi culpa, pero es un capitulo solo y la idea de que lo sea (al menos asi entiendo los capitulos yo) es que se lea todo junto necesariamente, y para cuando iba por el final aunque estaba interesado ya estaba algo cansado de seguir leyendo).

En si no mucho para comentar, al final Magnus concreto con Sindel, whatever, XD, muchas peleas, estuvieron bien, aunque creo que a veces algo exageradas (¿Reptile le rompio el cuello a Chameleon y este andaba re bien?, demasiado), y con mucha desventaja para los malos, claramente este fic de momento se ve muy facil para los heroes. Un poco de vistazo para el pasado de algunos, y una incursion bastante curiosa de personajes de la otra realidad, me gustan estos choques, ademas se podrian hacer pavadas tipo Cyrax vs Cyrax. Y los personajes nuevos, no se, hasta que no hagan algo no dire nada, pero me parece que el cast ya esta bastante complicado de seguir con la cantidad que son (por cierto, ¿como te anotas a un torneo que ya empezó?).
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Re: Un Destino Diferente

Mensaje por Acero_12 » Mié, 01 Oct 2014, 04:00

¡Hola! ¿Cómo están? Vengo a dejar el capítulo 14. Lamento no haber colocado las luchas, así que ahora las dejaré en spoiler.

________________________________________________________________________________________

Capítulo 14: ¡El Campéon ha vuelto! ¡A ganar, combatientes de la Tierra!.

Liu Kang y Scorpion habían comenzado a luchar.
El ninja amarillo sacó su arpón e intentó atrapar al monje, quien la esquivó con un sútil movimiento y luego atacó al guerrero con una bola de fuego, que fue esquivada por el espectro.

—Para ser el campeón, dejas algo que desear.
—Es un poco tarde para insinuar un cambio de luchador, espectro.
—¿Por qué creo qué nuestro amigo tiene un poco de ego? — le preguntó Kung Lao a Kai, mientras veían que Scorpion le tiró una patada al monje, quien la esquivó sin mirarlo.
—¿Te parece? — preguntó sarcásticamente el otro monje, que vio cuando Scorpion tomó a Liu Kang con su harpón y lo atrajó.
—¡Get Over Here! — exclamó el ninja amarillo.

Scorpion empujó el harpón y atrajó a Liu Kang, le dio un puñetazo que lo mandó al suelo y luego sé quitó la máscara y escupió una llamarada de fuego, que fue esquivada por el monje. Liu Kang sé levantó y sé dirigió al ninja, dándole tres puñetazos en la cara con su puño izquierdo y haciéndole una pequeña rotura en la máscara.

—Oye, Scorpion — le dijo el monje —, ¿te dolió?.
—Un poco, monje — respondió con disgusto el ninja.
—Ah, bueno, espero que esto te duela más.

Liu Kang le dio una patada y dos puños, levantando a Scorpion en el aire, luego le dio dos puñetazos y una patada, dejándolo en el aire y rematándolo con una patada bicicleta.
Scorpion sé levantó del suelo y sé tele transportó detrás de Liu Kang, propinándole dos golpes y luego atrapándolo con su arpón, para darle una patada invertida con ambos pies en llamas y golpear a Kang, haciéndole un moretón en la boca.
El shaolin escupió algo de sangre y decidió lanzar una poderosa llamarada de fuego a su rival, que no espearba tal alcance y salió quemado del impacto. Scorpion rodó por el suelo y Liu Kang decidió esperar a que sé apaguen sus llamas.

—¿Por qué me dejaste apagar las llamas? — preguntó el ninja, luego de poder apagar las llamas.
—No me traería honor vencer a un aliado de esa forma.

La lucha reanudó con Liu Kang golpeando a Scorpion en una lluvia infernal de golpes. Scorpion apenas podía evitar algunos golpes, mientras otros los recibía de lleno y le daban un dolor abismal. Luego de un poderoso golpe al estómago, el ninja salió volando al suelo.

—¿Es todo lo qué puedes hacer? — preguntó Kang.
—Ya verás, monje.

Scorpion sacó sus espadas y comenzó a atacar a Liu Kang con éstas, pero no eran un desafío para Liu Kang, quien las esquivaba con pocas dificultades.
Hanzo comenzaba a desesperarse a cada golpe esquivado de Liu Kang, porque estaba comenzando a cansarse y solo conocía una forma de vencer a Liu Kang: la Animality.
Hanzo Hasashi en vida había aprendido a convertirse en un escorpión, y esto le valió su apodo de “Scorpion”. Obviamente, nadie sabía de ésta habilidad y creyó que era un buen momento para emplearla.

—¿Listo para perder, Liu Kang? — preguntó Hanzo.
—Apenas y has podido golpearme.
—Eso está por verse.

Scorpion no lo dudó y una gran llamarada de fuego comenzó a cubrirlo. Luego de unos momentos breves, Scorpion no estaba más allí, sino, un escorpión gigante color marrón, con dos grandes tenazas y un aguijón que podría matar a cualquier cosa con ser tocado por ésta.

—¿Listo para morir, monje? — preguntó el espectro.
—Eso lo veremos.

Scorpion atacó con su aguijón a Liu Kang, quien ahora era el que estaba limitado a esquivar ataques, porque sabía que Scorpion podía matarlo si lo deseaba ahora. El espectro creó una bola de fuego gigante de un aguijón y la lanzó al monje, que la esquivó de milagro.

—¡Maldición! — bramó el ninja, lanzando una gran bola de fuego, que Liu Kang esquivó.

Desgraciadamente, esa bola de fuego estaba destinada a querer impactar en alguien y ése alguien era Kitana. Liu Kang dio un poderoso salto y salvó a Kitana, pero recibió una llamarada de fuego y comenzó a quemarse vivo.
Liu Kang intentaba apagar las llamas, cuando Scorpion lo golpeó con su cola y mandó a volar al shaolin hacia el río de lava.

—¡LIU KANG, NO! — gritó una desesperada Kitana.

Scorpion lo había hecho: mató a Liu Kang y había pasado el combate. Inmediatamente, Kung Lao cambió su cara calma por una deseosa de venganza, lo mismo Kitana, Jax, Sonya, Raiden y Johnny Cage. La forma de ganar del ninja fue un acto de cobardía cuando el monje pudó ganar la pelea con anterioridad.

—¡Scorpion Wi...! ¡¿Qué demonios es eso?!.

El río de lava comenzó a moverse y un chorro de lava salió del mismo. ¿Qué había ocurrido? Liu Kang no había muerto, Liu Kang usó su Animality y el dragón verde estaba en la arena. De una llama azul, devolvió a Scorpion en un ninja moribundo.

—¿Listo para morir, espectro? — preguntó Kang, acercándose.
—¡LIU KANG, NO! — ésta vez, el grito fue de Raiden, quien sé tele transportó en la escena de lucha.
—¡Damas y Caballeros!, ¡un nuevo combate ha comenzado! ¡Liu Kang de la Tierra contra Raiden de la Tierra!.
—¡¿Qué?!, ¡no!.
—Tienes miedo, Dios; porque sabes que tienes los días contados — comentó el monje, volviendo a ser humano.
—No quiero pelear contigo, Liu Kang.
—Tendrás que pelear, Dios. Es hora de mi venganza por matarnos a todos.
—¡Fue un error y lo lamento!.
—¡Ofreciste nuestras almas a Quan Chi!.
—¡Estaba desesperado! — gritó el Dios, que aun sé sentía culpable por lo cometido antes —, ¡¿qué querías qué haga?! ¡TE NEGABAS A AYUDARME!.
—¡¿Y CÓMO QUERÍAS QUÉ TE AYUDE?! ¡CUANDO MURIÓ KUNG LAO, NO MOVISTE NI UNO DE TUS ASQUEROSOS DEDOS PARA VENGAR SU MUERTE!.
—¡LOS DIOSES NO PODEMOS INTERFERIR EN EL TORNEO Y LO SABES!.
—¡INTERFERISTE CUANDO SONYA QUISO LUCHAR CONTRA SHANG TSUNG!. ¡ALGUIEN QUE NO CONOCÍAS Y POR KUNG LAO NO HICISTE NADA!.
—¡¿QUÉ PODÍA HACER?! ¡TÚ NO QUERÍAS AYUDARME, LIU KANG! ¡ESTABA SOLO! — volvió a gritar, pero ésta vez sé formaron pequeñas descargas de trueno —, ¡SHAO KAHN MURIÓ Y TODO SALIÓ BIEN!.
—¡SHAO KAHN VIVE Y LO SABES! ¡ATACÓ A MAGNUS, ASHRAH, DAISY Y BI HAN EN EL NETHERREALM!.

La confesión de Liu Kang dejó helados a todos. Obviamente, los que sabían del ataque no quedaron muy impresionados, pero lo que no, sé aterraron ante la idea de que el Emperador había vuelto.

—Parece que tendrás competencia, Kotal — suspiró D'Vorah.
—Ja, no hay problema, tengo todo planeado a la perfección, amiga — respondió, mirando a los dos oponentes.
—¡ME TIENES HARTO, LIU KANG!, ¡ES HORA QUE RECIBAS UNA PALIZA!.
—¡BASTA! ¡ES HORA DE QUE LA TIERRA TENGA UN NUEVO PROTECTOR!.
—¡YO SOY SU PROTECTOR, NO TÚ!.
—No por mucho tiempo.
—¡TE HARÉ ENTENDER POR LAS BUENAS O POR LAS MALAS, MONJE SHAOLIN! — gritaba Raiden.
—¡TÚ NO PODRÁS CONTRA MÍ, DIOS DE PACOTILLA!.
—¡FIGHT!

Tenso.Solo así podría describir la pelea entre Liu Kang y Raiden.
Mientras algunos como Jax, Sonya, Kung Lao, Cage y Sonya Blade intentaban pararlo, otros como Smoke, Bi Han, Kabal y Sindel estaban a favor de que Liu Kang le de una lección al Dios del Trueno. Los guerreros del Outworld estaban desconcertados al ver a Liu Kang luchar contra Raiden.

—¡Parece que solo era un chiste para él! — exclamó Reiko, realmente enojado.
—No eres débil, solo que Kang está a otro nivel — le animó Kotal, quien miraba a Liu Kang —, “tal vez arruine mis planes” — pensó.

Liu Kang le dio una poderosa trompada a Raiden en la cara, quemándole el centro de la misma; luego, decidió atacarlo con una lluvia de golpes al Dios, que no podía esquivar los golpes del monje, quien usó su “Butterfly Kick” y la terminó con un Uppercut, seguido de su famosa “Flying Fick” en llamas, mandando a Raiden al suelo.
Raiden sé levantó y creó a su alrededor bolas de trueno, al momento, sé tele transportó detrás del monje y lo tomó con una mano en el cuello y otra en el pecho, electrocutándolo y empujándolo a una de las bolas. Al tocar la bola, todas hicieron contacto y Liu Kang sufrió una poderosa descarga eléctrica. Raiden intentó golpear al monje, pero éste bloqueó el ataque y le dio un golpe; al segundo golpe que iba a darle, Raiden lo aparto con una descarga de trueno de sus manos — en forma de campo de fuerza —. El shaolin rápidamente volvió al ruedo de la pelea y sé preparó para hacer una patada voladora en llamas.

—¡NO VOY A PERMITIR QUE LA TIERRA CAIGA EN TUS MANOS, LIU KANG!.
—Ya tuviste tú oportunidad y fallaste... ¡ES HORA DE DEJARLE LA TIERRA A GENTE CAPACITADA, ANCIANITO!.

Raiden con su Torpedo y Liu Kang con su Patada Voladora sé dirigieron el uno al otro y chocaron en un potente choque. Liu Kang ganó el choque y Raiden voló unos metros al suelo, quedando algo dolorido. El Dios sé recompusó para atacar a Liu Kang con dos bolas de trueno — una que dio un giro por debajo de la arena —. Kang esquivó la que vio, pero la otra le impactó por detrás y aturdió levemente; el Dios no escatimó tiempo y lanzó un poderoso rayo de sus manos, comenzando a electrocutar al Shaolin — quien cayó al suelo despavorido —.

—¡Hora que pagues tus crimenes, monje!.
—¿Los míos? — atinó a preguntar —, ¡PRIMERO LOS TUYOS!.

Liu Kang sé levantó del suelo y eliminó el rayo de Raiden. El monje creó una potente bola de fuego gigante, lanzándola al Dios, que la esquivó y sé burló del monje.

—¿Es todo lo qué tienes, monje? Me decepcionas.
—Si fuese tú, Dios, miraría mejor la bola.

En efecto, Liu Kang decía una gran verdad: la bola estaba estática en frente de Raiden. El Dios no perdió tiempo y creó otra bola, que cuando estaba por ser disparada, la bola de Kang le explotó en la cara, destrozando sus ropas viejas y provocando una bola de humo. Desgraciadamente, Liu Kang no podía ver nada... pero Raiden sí

—¡Maldición, no veo nada!.
—¡Mira esto, Liu Kang!.

Raiden lanzó un trueno a Liu Kang, desconcertándolo y apareciendo detrás de éste y dándole un codazo — quebrando un poco la columna del monje —, al instante, sé transportó frente al monje y le dio un golpe de karate en el cráneo, quebrándolo también; y lo remató en la cara con una bola de trueno que cargó con sus manos.

—Hora de terminar con esto — comentó Raiden.

El Dios del Trueno invocó una gran nube y de ésta, decenas de rayos electrocutaron a Liu Kang, provocando una explosión brutal. Raiden sentía que debía eliminar a su rival y viejo amigo para mantener la estabilidad de la Tierra. Esto causó indignación en muchos guerreros de la Tierra.

—¡LIU, NO! — gritó, desesperada —, ¡ERES UN DEMONIO, RAIDEN! — lo insultó, sacando sus abánicos.
—Kitana, si fuese tú, miraría a Liu Kang — la paró Magnus, quien tampoco estaba feliz con el accionar del Dios.

Magnus acertó: Liu Kang no había muerto; es más, al disiparse el humo, sé veía al shaolin en una pose meditativa, que luego sé rompió y miró al Dios del Trueno. Liu Kang usó su Butterfly Kick y le dio un Uppercut a Raiden — rompiendo parte del cráneo —, luego, Liu estiró su pierna derecha y de una patada, le partió el mentón. El Dios decidió reincorporarse, para ver al shaolin apuntándolo con sus dedos índice y mayor de ambas manos.

—Hora de jugar, Raiden.

El monje atacó con una infinidad de bolas de fuego dirigidas al Dios del Trueno, que no pudo esquivarlas ni bloquearlas; luego, creó una gran bola de fuego azul y la lanzó al Dios, que comenzó a quemarse vivo. Para rematarlo, usó su Bycicle Kick y cuando terminó, le dio una patada voladora en la cara. Raiden estaba fuera de lucha.

—Combatientes, tenemos al...
—Espera, Shinnok; aun no terminé con él.

Liu Kang hizo una reverencia y su puño derecho sé incendió en llamas; luego, traspasó el pecho de Raiden con éste — dejándole un gran agujero en el mismo —. Raiden escupió sangre y dio un grito corto, pero doloroso... y cayó muerto al suelo.
El shaolin alzó su mano en símbolo de victoria y luego la bajó. Había logrado su cometido. El campeón del Mortal Kombat había vuelto.

—¡Liu Kang Wins! ¡Fatality! — gritó el Dios Caído —; ¡el tercer clasificado... es Liu Kang de la Tierra! — al decir su nombre, recibió muchos aplausos de amigos, público, desconocidos y enemigos; ya que había sido el de los combates más difíciles.

El shaolin dejó el cuerpo inerte del Dios y fue a celebrar junto a sus amigos.

—Lamento lo de la bola de fuego, fue...
—Sin intenciones, lo sé; veo que no controlas la Animality, Hanzo — le dijo, con suma tranquilidad —; yo puedo enseñarte si lo deseas.
—¡¿En serio?! — preguntó, emocionado —, digo: que bueno, te lo agradezco — respondió, adoptando un tono más serio.
—Has peleado bien, Liu — comentó la princesa, dándole un beso, y luego una cachetada —, ¡y eso fue por asustarme dos veces hoy!.
—Prometo que trataré de no hacerlo de vuelta — río, junto al resto.

Los guerreros sé retiraron uno por uno y quedaron solamente dos guerreros del bien en las afueras de la arena misma: Magnus de la Tierra y Hotaru del Orderrealm.
El primero miraba el cuerpo de Raiden, que desapareció de un segundo a otro y no quedó muy impresionado: eso significaba que el Dios del Trueno volvería a vivir y Liu Kang no había matado definitivamente al Dios — algo que le alegraba —.
Por otra parte, estaba el guerrero del Seido, quien negaba con la cabeza y también miraba la arena de lucha.

—Raiden sé dejó guíar por el Caos y lo pagó caro.
—No creo que haya sido Caos, Hotaru — ambos hacían hincapié en la palabra caos, por distintos motivos —; no creo que Raiden haya muerto por eso, sino más bien, porque Liu Kang lo venció con su técnica.
—El Orden en una pelea es primordial, Magnus.
—No lo es tanto, Hotaru. Si eres puramente ordenado, saldrás perdiendo. No puedes ser ordenado a todo momento en la vida, tiene que tener algo de caos tú vida.
—Ayer me dijo eso Li Mei.
—¿En serio? — el guardián asintió —, ¿ves? Ambos tenemos razón.
—Tal vez, tú y ella tengan alguna atracción en común — afirmó el guerrero, serio.
—¿De qué hablas? Yo no he hablado con Li Mei, es más, es una locura que yo...
—El amor es algo caótico, Magnus de la Tierra; por eso está prohibido amar en el Seido.
—¿Por eso incriminaste a Dairou?.
—No, Dairou mató a alguien.
—¿Quién?.
—No lo diré.
—¿Por qué?.
—Porqué sé que lo defenderás.
—Dílo.
—Está bien — bufó —; al igual que tú, perdió a su familia y buscó venganza. Él la encontró y mató a alguien, algo prohibido en el Seido.
—Hotaru, ¿sabes lo qué es amar?.
—Me han entrenado para que no ame.
—Pero puedes sentir. Cuando aclares todo lo que sientes, háblame y tendremos una charla nuevamente, hotaru — respondió Magnus, comenzando a irse.
—Tú también aclara todo, Magnus de la Tierra. Debes aclarar tus sentimientos amorosos y verás que tengo razón — comentó, retirándose.

Magnus quedó algo confundido por las palabras del guardián, pero dejó ir al guerrero del Orden y decidió irse a caminar por el bosque del Netherrealm.
Luego de caminar por los bosques del Netherrealm, Magnus vio a Li Mei, quien estaba entrenando arduamente con Bo Rai Cho. Al percatarse de la presencia de éste, ambos pararon y Bo Rai Cho dejó a ambos a solas.

—¿Por qué te vas? — preguntó él.
—Debo atender asuntos junto a los Dioses. Ahí sé ven, chicos.

Ambos sé miraron extrañados por la actitud del humano y ella decidió hablar con él.

—Te vi con Hotaru, ¿de qué hablaban? — preguntó infantilmente.
—De Raiden y su lucha.
—Déjame adivinar: Hotaru dijo que el Caos hizo que pierda, ¿no? — él asintió —; ay, ése Hotaru, tiene una obsesión con el Caos.
—Viene de un mundo donde creen que el Caos es malo y el Orden es bueno.
—¿Tú qué crees?.
—Personalmente, soy más partidario del Orden, pero sin Caos, no hay equilibrio. Tenemos la suerte de venir de dos mundos donde hay cierto balance.
—Si, creo que es bueno lo que dices — comentó ella —. ¿Por qué eres así?.
—¿Así cómo?.
—Sé lo de Sindel y lo de Jade, y también lo de tú familia.
—No sé como...
—Me lo contaron los Dioses. Magnus, ¿por qué?.
—Mi familia murió y dediqué mi vida a una venganza contra Krogat; al verlo ayer, perdí los estribos. Y lo de Sindel y Jade fue puramente instintivo, la verdad es que ninguna me gusta en verdad.
—¿Lo hiciste para saciar una sed sexual?.
—No lo sé. Éstas cosas pasan, Li Mei; el problema es que luego no siento nada, es como sí la persona sé convierte en un “objetivo cumplido”.
—Lo que dices no suena muy bonito.
—Lo sé.

Magnus era tajante con las respuestas, y eso le complicaba la situación a Li Mei; porque la chica estaba impresionado con el humano — por sus habilidades a la hora de luchar y su deseo de ayudar a los aliados —. La mujer no encontraba preguntas, hasta que Magnus decidió hacerle una pequeña pregunta.

—¿Por qué elegiste proteger a la Tierra?.
—Bueno, no es que quiera proteger a la Tierra — contestó —; la verdad es que mi maestro me ha contado que su mundo es más bonito que el mío y tengo edseos de conocerlo.
—Fui al Outworld; son algo primitivos.
—Yo veo que ustedes están muy avanzados. Con solo ver a Cyrax, uno sé da cuenta — él asintió —. Hay algo más que quiero preguntarte: ¿es cierto qué la Tierra tiene artefactos qué logran que la comida sé cocine más rápido?.
—Si, claro, ¿ustedes no? — ella negó —, debe ser horrible — ella asintió ésta vez —; bueno, sé llaman electrodomésticos y...

Magnus paró y miró a Li Mei; luego pudo ver dos figuras y uan bola de fuego acercándose. Como no había tiempo para esquivarla, el humano tomó a la chica y la protegió con su espalda, recibiendo la bola de fuego, pero manteniendo a salvo a la dama.

—¡Me salvaste! — exclamó ésta.

Magnus la soltó y concentró sus energías para atraer a su oponente con su magnetismo. Él humano pudo lograrlo y atrajó a un hombre. Éste tenía una armadura dorada en su cuerpo, muñequeras de metal, pantalones color marrón —, dos botas de metal que conjugaban con la armadura, una barba y cabello castaño oscuro y un tatuaje de un dragón en el lado derecho de la cara.

—Tienes apróximadamente un minuto para decirme quien eres, o te mataré por atacar a Li Mei — comentó el humano, comenzando a crear una bola de trueno, mientras la chica lo miraba impresionada.
—Soy Taven, hijo de Argus y Delia.
—¡¿Taven?!.
—No soy el Taven que crees que soy — le dijo —, vengo de otro mundo, soy de...
—Ah, sí, ¿conoces a Cyrax y Smoke?.
—Conozco a Smoke, y es un villano.
—No exactamente.

Quien habló ésta vez, era la otra silueta. Al acercarse, pudieron ver un alma de un guerrero muy familiar. Sé podía ver el cabello largo con la vincha y los pantaones que parecían ser negros y rojos — además de tener el torso al descubierto —. Magnus y Li Mei sabían de esto, pero el verlo, los impresionó.

—¿Liu Kang? — preguntó el castaño, mientras el alma asintió.
—Soy un alma. Me supongo que no sabes mi...
—Lo sabemos; Cyrax y Smoke nos han dicho todo.
—¿Cómo qué les dijeron todo?.
—Sabemos lo necesario de ustedes — comentó él hombre de la Tierra —. Jax y Sonya ayudaron a Cyrax y a Smoke a recuperar sus almas.
—Eso explica un poco — expresó el monje, con cierta satisfacción —. ¿Tú quién eres? Conozco a Li Mei, pero no te he visto en mi mundo.
—Me llamo Magnus; Magnus de la Tierra.
—No sé quien eres, en verdad — respondió, apenado —. Necesito ver a Lord Raiden, espero que puedas ayudarnos con él.
—Eh, Raiden está...
—Está aquí.

Raiden apareció y dejó a los cuatro impresionados. Liu Kang y Taven no estaban muy impresionados por la apariencia de Raiden, mientras que Li Mei y Magnus no salieron de su asombro.
El Dios del Trueno ahora tenía un traje negro en su totalidad, con una capa negra rasgada y donde lo único que era de otro color, eran: un cinturón, su medallón, algunos bordes en la ropa y su sombrero — color beis —.

—¿Aquí también volvió Onaga? — preguntó Liu Kang, los tres asintieron.
—Lord Raiden, ¿qué te pasó? Luces... diferente.
—Mi muerte a manos de Liu Kang me ha hecho volver así; no puedo permitir que la Tierra sea tomada por alguien que no está en su nivel psicológico para ello.
—Lord, usted tampoco sé ve...
—¡NO ME CONTRADIGAS! — gritó, haciendo un extraño berrinche, mientras Magnus y Li Mei lo miraban sorprendido.
—Lo que diga — contestó, sin estar muy sorprendido —; ellos son Taven y Liu Kang. Son de otra Tierra.
—Oh, si; los que los Cyrax y Smoke del otro mundo nos relataron ayer — Magnus asintió —, bien, vengan conmigo; les daré asilo.

Los dos asintieron y decidieron ir con Raiden. Parece que tendrían que arreglar éste asunto antes que el Shao Kahn de allí sé presente.
Li Mei y Magnus volvieron a quedar a solas. Ésta vez, ella vio el cielo y la oscuridad comenzaba a tornarse en éste.

—Me voy, Magnus; nos vemos luego — dijo ella, él la saludó con la mano. Li Mei sé acercó y besó a Magnus en la mejilla —. Gracias por salvarme, Romeo.

La chica sé fue esbozando una sonrisa y saltando de puntillas, mientras él hombre estaba serio por todo, pero sé sonrojó un poco por la curiosa situación que acababa de vivir.

—Déjame a Sonya, por lo menos, Magnus, colega — le dijo alguien a Magnus, al darse vuelta éste, no vio a otro que a Johnny Cage.
—Ah, eras tú, Cage. ¿Qué haces aquí?.
—Caminaba un poco y los vi a ti, Li Mei. Raiden, el alma esa y el tipo del tatuaje.
—Son de otro mundo; bueno, no Raiden, ése es NUESTRO Raiden.
—¿Pero qué le pasó?.
—No lo sé y me asusta, Johnny.
—Hey, ¿y qué tal esa Li Mei? Es bonita, ¿eh? — preguntó pícaramente el actor, mientras el shaolin estaba sonrojado ante esto.
—Si, es bonita, ¿pero por qué las preguntas?.
—Mag-dude, ella está muerta contigo. Y si mal no recuerdo, tuviste un affaire con Jade.
—Si, vi que nos viste y te fuiste; admito que me dio risa ver que aparecías en el momento menos indicado. Por cierto, ¿para qué fuiste?.
—Felicitarte, amiguete; habías clasificado y quería felicitarte.
—Ah, gracias; yo también te felicito a ti, sorprendiste a muchos. A mi no, sabía de tus habilidades en verdad — le felicitó, aunque luego tomó un tono serio y preguntó —. Cage, ¿por qué sigues insistiendo con Sonya? Esa mujer no te da habla; y ya no sé que le ves además del físico.
—¿Alguna vez has amado? — él asintió —, bueno, yo amo a Sonya; me cuesta un poco, porque luego de mi ex-esposa, no había amado a nadie hasta Sonya. Es la tercera vez en mi vida que estoy enamorado, y quiero que sea la última también. Siento que ella es la indicada; y a veces actúo como un tarado para que no sé de cuenta de lo nervioso que estoy.
—¿Eh? Yo pensaba que actuabas así por ego.
—No, no, no — negó —, actúo así porque estoy nervioso cada vez que estoy cerca de ella. ¡Me pone los pelos de punta, colega!, y básicamente, cuando ganaba; en cierta forma, sentía que la impresionaba un poco. Sé que no soy el tipo serio del grupo, pero creo que el equipo necesita a alguien que descomprima las cosas y yo estoy para eso. Magnus, un placer hablar contigo.
—¿Te vas? — preguntó; el actor afirmó —, ¿a dónde?.
—Con Sonya, ¿dónde más? — preguntó.

Cage sé fue y dejó a Magnus solo. El humano hoy había conocido facetas de tres compañeros y vio que su maestro Raiden había cambiado drásticamente por su muerte. Sin embargo, poco le importaba eso, ya que las palabras de Johnny Cage le hicieron un eco fuerte en la cabeza.

—Será qué... ¿Li Mei gusta de mí.? — sé preguntó a sí mismo, mirando el ocaso del día y esperando sacarse sus dudas al día siguiente

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Era el Palacio de Shinnok, donde los residentes del Outworld, Orderrealm — a excepción de Hotaru —, Chaosrrealm, Blaze y los propios Shinnok y Quan Chi residían.
El Dios Caído y el nigromante estaban hablando a solas sobre los acontecimientos ocurridos: el plan podría salir mal, así que deberían jugar un poco “sucio” para que todo salga como lo planeado.

—Creo que es hora de sabotear a los guerreros del bien, mi señor.
—¿Cómo podrías hacerlo, Quan Chi?.
—Fácil, revitalizó a los malvados para que soporten la fiereza de los combatientes de la luz.
—Es una buena idea, Quan Chi.
—Para servirlo, Lord Shinnok.

En tanto, los combatientes estaban comiendo y debatiendo seriamente sobre aquellos guerreros que deleitaban a las masas: Magnus de la Tierra, Liu Kang y Johnny Cage.

—El actor tuvo suerte — espetó Rain —, seguramente, yo le hubiese ganado y fácil.
—¿Cómo con Arbiter hace medio año, no? — preguntó Reiko con ironía —. Te terminó metiendo las espadas en el c...
—¡Bueno, bueno bueno!, ¡no es necesario decirlo! — interrumpió Tanya a ambos.
—Recuerden: si los guerreros de la Tierra ganan, todos nosotros seremos historia.
—¿De qué hablas, abue? Si yo solo quiero caos.
—Havik, la Tierra tiene mucho orden — dijo Shinnok, intentando surtir efecto.
—Me convenciste — dijo el oriundo del mundo caótico.
—A mi personalmente, me interesa matar a Hotaru; solo he venido aquí por eso — comentó Dairou, retirándose de la gran mesa.
—Tú no podrías ni con el más débil de los guerreros de la Tierra. Eres como Kano: débil e indisciplinado — espetó Goro.
—Oh, ¿quién me lo dice? Ah, sí: él que perdió contra los Shaolin y perdió a su amiga a manos de un humano.
—¡Me vengaré de Magnus, pero primero te acabaré a ti, calvito! — gritó Goro, poniéndose de pie.
—El muerto habla del degollado... — murmuró el mercenario —; pelear no me haría mal, necesito calentar. Shinnok, aquí tienes un combate.
—¡Tenemos un combate! — exclamó Shinnok.
—¿Sabes? No es necesario que lo grites, me vas a dejar sordo — bufó Kotal Kahn.
—Estoy obligado, es para que los Dioses aparezcan y presencien esto.

Al momento, Raiden apareció junto al resto de los Dioses: Amaterasu, Fujin, Argus, Susanoo y Tsukuyomi. Los seis Dioses miraron al Shokan y al humano preparándose para pelear.

—¿No había gente más relevante para luchar? — preguntó el Dios del Trueno.
—No, la verdad es que sé pusieron a discutir por niñerías — dijo Quan Chi.
—¡Dairou del Orderrealm contra Goro del Outworld!.
—¿Listo para perder, enano? — preguntó el Shokan, chocando un par de puños con el par de palmas restantes.
—Aquí el único que saldrá en camilla, serás tú, deforme.
—¡FIGHT!.

Dairou atacó a Goro con una bola de fuego, que fue contrarrestada por una bola de energía verde. Goro decidió saltar hacia donde estaba el mercenario, pero éste giró al costado y esquivó el ataque.
El Shokan gritó fuertemente y comenzó a girar sobre su eje, levantando sus puños y dirigiéndose a Dairou en forma de tornado. El hombre del Reino del Orden colocó sus manos sobre su pecho y golpeó al suelo, desestabilizando al Shokan y haciéndolo vlar por los aires; Dairou aprovechó y le atacó con su espada, haciéndole tres cortes en el pecho. Goro cayó al suelo y sé levantó furioso.

—¡Lo pagarás, mercenario!.
—Hablas mucho y peleas poco, Shokan.

Dairou estiró su pierna y lanzó una bola de fuego en forma de Shuriken, mientras Goro la esquivaba y tomaba al mercenario desprevenido. El Shokan agarró al mercenario de sus piernas y las apretó con fuerza, para luego tomarlo del torso con sus brazos inferiores; con los superiores, le aplastó la cabeza, rompiendo el cráneo de éste, para luego embestirlo duramente contra el suelo, destrozando la mandíbula. Goro dio un rugido y Dairou tendido.

—De acuerdo, hablas y peleas, Shokan.
—Es tú fin, mercenario — expresó éste, volviendo a querer atacar a Dairou con su ataque tornado.

Dairou estaba aprisionado. Sólo tenía una posibilidad de salir ileso y era usando una de sus mejores técnicas: el cambio de lugares. El mercenario hizo una posición una estela de humo lo cubrió a él y a Goro. El Shokan apareció donde estaba Dairou y sé golpeó con una pared, mientras el mercenario decidió lanzar — desde su pierna —, cinco bolas de fuego en forma de Shuriken, golpeando todas al Shokan, que seguía con mucho dolor. Goro lanzó otro rugido y fue por el mercenario, ésta vez saltando, pero Dairou volvió a utilizar su movimiento y cambió de lugares.

—¡Maldito mercenario! — exclamó Goro, que estaba perdido y Dairou cayó encima de éste con sus piernas.
—Está peleando bien Dairou, Darrius — susurró Havik —, estuvo bien tú estrategia de corromperlo.
—Gracias, ya sé que soy genial — espetó el negro.
—¿Listo para rendirte? — le preguntó Dairou a Goro, mientras sacaba su espada.
—¡MUERE, HUMANO! — gritó , levantándose y corriendo hacia Dairou.

Goro estaba furioso, porque no podía permitirse otra derrota de un humano. Liu Kang, Kung Lao y Sub-Zero lo habían vencido con anterioridad, trayendo deshonra a los Shokan. Ellos nunca habían perdido contra humanos y sentía que el principe no podía caer en una deshonra ante un humano
— y menos un mercenario —.
Dairou solo esperaba a Goro, ya que la locura lo había consumido al Shokan. Y supo aprovecharlo.
Dairou le clavó la espada a Goro, quien gritó de sumo dolor por esto; luego, le dio un cabezazo a Goro en la cara, rompiéndole el cráneo al Shokan. Y para terminar, le sacó la espada y golpeó su pecho con un puñetazo de fuego, destrozando algunas costillas. Goro quedó fuera de combate.

—¡Mátalo! — ordenó Shinnok.
—¿Me vas a pagar? — el Dios asintió —, muy bien, eso me gusta.

Dairou tomó a Goro de los brazos superiores y lo empujó al suelo. Luego, el mercenario tomó los brazos del Shokan y con su pierna, apretó su columna; Dairou comenzó a empujar violentamente a su lado mientras Goro gritaba de dolor, hasta que Goro paró, porque Dairou hizo explotar la mitad del cuerpo de Goro.

—¡Yeah! — gritó el mercenario.
—¡Dairou Wins! ¡Fatality!
—¡Mi hijo! ¡NO!.

Gorbak no había emitido palabras hasta ver las piernas de su hijo muerto y no podía pensar en otra cosa que vengarse de Dairou.

—¡EXIJO PELEAR CONTRA EL MERCENARIO! — le ordenó a Shinnok.
—¡NADIE ME ORDENA NADA! — gritó el Dios —, ¡BLAZE! — ordenó éste, mientras el ser elemental decidió ir a la arena —. Si ganas, pelearás contra Dairou, de lo contrario, morirás.
—¡Acabaré contigo, Blaze!.
—Si, si, lo que sea — comentó sin darle importancia el aludido —, ah, hola Argus, ¿cómo está Delia? — le preguntó.
—Ah, está bien; ¿tú cómo estás?.
—Pensando en como cumplir mi misión.
—El Armageddon fue evitado, Blaze.
—¡¿Y AHORA ME LO DICES, ARGUS?! ¡¿Y QUÉ VOY A HACER AHORA?!.
—Vence a Gorbak y hablaremos de eso.
—¡SUFICIENTE PARLOTEO! — Shinnok estaba fastidiado con la charla del ser y el Dios —; ¡BLAZE DE EDENIA CONTRA GORBAK DEL OUTWORLD! ¡FIGHT!.

La lucha había comenzado. Gorbak mostraba las habilidades de su hijo a la hora de luchar: bolas de energías verdes en forma de cráneo humano, escupía fuego a la hora de pelear y saltaba a donde Blaze sé dirigía. El ser sé mostraba sin reacción alguna a la lluvia de ataques de Gorbak.
En un momento, el Shokan tomó la mesa y sé la partió en la cabeza a Blaze, rompiendo la mesa en su cabeza y dejando a todos atónitos al ver que Blaze seguía sin hacer nada.

—¿Es todo lo qué tienes?, ¿en serio? — preguntó el ser, sin emitir algún sonido de dolor —, me aburro...
—¡A VER SI ESTO TE ABURRE!.

Gorbak intentó atacar a Blaze con un tornado de puñetazos, pero Blaze siguió estático. El Shokan estaba cayendo en una peor desesperación, porque el ser no mostraba dolor alguno al recibir la lluvia de ataques del Shokan.

—A ver... — dijo éste, tocando las dagas de Gorbak y derritiéndolas.
—¡Dios, ése tipo es de terror! — vocifereó un impresionado Reiko.
—Esto es un golpe de verdad, Gorbak — expresó Blaze, dándole un puñetazo en el estómago.

Los ojos de Gorbak perdieron su color y solo sé tomó donde Blaze lo había golpeado. El Shokan cayó en posición fetal. Blaze lo había derrotado y sin ningún esfuerzo.

—¡Mátalo!.

Blaze aplastó la cabeza de Gorbak y la destrozó de un simple pisotón. La fríaldad de Blaze para con su rival, era motivo de terror para algunos oponentes.

—¡Blaze Wins! ¡Fatality!.
—¿Podemos hablar ahora, Argus?.
—Si, Blaze, ahora podemos... hablar — comentó el Dios, impresionado por ver a Blaze venciendo así y a su hijo Rain; quien no sabía nada de su existencia.

Los Dioses y el ser sé retiraron; mientras Dairou sé fue a recostar y Quan Chi hacía desaparecer los restos de Gorbak y Goro.

—Los Shokan han sido una desgracia en el torneo — atinó a decir Kotal Kahn —, cuando vuelva al Outworld, seré duro con estos.

_________________________________________________________

El Torneo daba inicio de nuevo en otro día. Las Fuerzas de la Tierra sé sentían esperanzadas, ya que habían tres clasificados a las rondas finales. Ahora esperaban que hayan más guerreros de la Tierra o alguien que pelee por ésta en las finales, así habrían más posibilidades de ganar.

—¡Combatientes!, ¡hora de un nuevo combate que dirá el monitor!.

La voz de Shinnok había retumbado, y ésta vez, el ordenador mostró a dos combatientes que quedaron asombrados al ver a su oponente.

—¡Kotal Kahn del Outworld!.
—Muy bien, veamos que tal sabe tú sangre.
—¡Contra Stryker de la Tierra!.
—Daré mi mejor esfuerzo.
—¡FIGHT!.

El combate había iniciado. Kotal Kahn hizo aparecer un totém azteca y sé lo tiró a Stryker, pero éste lo destrozó con sus pistolas.
El policía golpeó en la cara al Dios, pero éste ni siquiera sé inmutó y le tomó el brazo, rompiéndolo con un certero golpe. Stryker gritó de dolor y Kotal Kahn sacó su cuchillo, clavándolo en el cuerpo del policía repetidas veces.

—¡Es una locura hacer pelear a un Dios contra un tipo que no tiene poderes! — exclamó Kabal, mientras veía que Kotal Kahn le lanzaba un rayo de luz a Stryker, cegándolo temporalmente.
—No tendría que haber entrado en el torneo — comentó Shinnok, quien seguía viendo la lucha.

Kurtis no sé rindió y atacó con cinco granadas a Kotal Kahn, haciéndole perder un poco de estabilidad y luego golpeándolo con sus tonfas en la cara y en distintas partes del cuerpo. El Dios miró al policía, cuando vio que con su brazo útil, le alumbró con una linterna.

—¡No veo nada!.
—Oh, pero vas a sentir esto.

Stryker le partió la linterna en la cabeza a Kotal Kahn, luego lo golpeó con una tonfa — destrozándola —, y terminó electrocutándolo con una picana.
Kotal sé levantó y atacó a Stryker con rayos de luz y el policía esquivaba algunos, pero estos le hicieron cortes cuando no podía esquivarlos y dejaba su ropa lastimada.

—“Es duro el miserable; y encima destrozó mi brazo” — pensaba el rubio.
—¡Hora de acabar con esto! — exclamó Kotal Kahn, creando una poderosa bola de energía solar en sus manos.

Sin embargo, Stryker no quería rendirse y le disparó a quemarropa a Kotal Kahn en la cara, descargando los cartuchos de sus dos pistolas. Kotal lanzó la bola, pero Curtis la esquivó y dejó a todos impresionados.

—Me has impresionado, Stryker.
—Je, gracias.
—Pero no por mucho — cuando dijo esto, Kotal recibió una bomba en la cara.

El Dios del Sol sintió levemente el ataque y atacó con una fiereza brutal al policía, volviéndole a clavar el cuchillo, pero ésta vez en el brazo que tenía móvil. Stryker no podía hacer mucho más. El policía le clavó la picana al Dios y lo electrocutó a máxima potencia; sin embargo, cayó al suelo derrotado.

—Has peleado bien, policía — comentó el azteca, tomando sangre de éste con su cuchillo —, y tienes suerte, porque tú sangre me da asco. Vivirás.
—¡Kotal Kahn Wins! — exclamó Shinnok, mientras Kabal sacaba a Stryker de la arena de batalla —; el próximo combate será... ¡D'Vorah! — dijo; la mujer insecto entró al escenario de batalla, mientras su amigo sé iba de allí.
—Gana, amiga.
—¡Será pan comido! — respondió la chica, chocando palmas con él.
—¡Contra Surikizu!.
—Ay, viejo; esto me dolerá solo verlo — comentó un apenado Johnny Cage; la chica solo entró en silencio al estadio.
—¿Sorprendida, chica?.
—He visto a tarkatanos y créeme, no me puedes sorprender.
—Ya lo veremos...
—¡FIGHT!.

D'Vorah atacó a Surikizu con una babosa, que la chica destrozó de una patada. La mujer insecto sé dio cuenta que la japonesa no tenía poderes y pensó en acabar rápido con ésta lucha.
La Outworlder atacó con una embestida a la chica, que salió volando a otro extremo y fue atacada por las patas de la espalda de D'Vorah, las cuales le daban golpes duros con las puntas de las mismas. Por suerte, la chica pudo aguantar ése dolor — gracias a que Liu Kang la pudo entrenar un poco —; de lo contrario, estaría muerta.
La chica sé levantó y atacó a puño limpio a D'Vorah, quien no esperó ésta reacción y recibió una lluvia de golpes que le dejaron toda la cara y torso lleno de moretones.

—¡Puaj, no tienes dientes!.
—¡Soy mitad insecto, niña estupida!.

La pelea siguió con Surikizu y D'Vorah intercambiándose golpes. Tal vez poderes no tenía, pero la chica peleaba muy bien y esto le estaba costando tiempo a D'Vorah, que intento tumbarla de un puñetazo.

—¿Es lo mejor qué tienes, chica? — preguntó la humana, atajando su golpe y estampándola contra el suelo.

La chica le dio una patada en la cabeza a la mujer, logrando que ésta grite de dolor; luego, sé tiró encima de ésta y le encajó un codazo en el hígado, provocando otro grito de dolor de la mujer.

—Te he subestimado, niña; peleas mejor de lo que pensaba.
—Gracias..., creo.
—Pero veamos si resistes esto.

D'Vorah le escupió una cantidad considerable de veneno a Surikizu, que comenzaba a perder el buen movimiento por la estrategia de la mujer del Outworld. La calva atacó a la chica sin piedad con un enjambre de avispas furiosas, que picaron el cuerpo de la chica sin piedad alguna, dejándola al borde de la muerte.
La mujer tomaría venganza y decidió atacar con dureza a la chica, haciendo que las avispas la levanten por el aire. D'Vorah saltó y le dio un rodillazo en el hígado a Surikizu, destrozándolo; luego le clavó un aguijón en la boca y otro en el intestino; y terminó mandándola al suelo de un golpe con ambas piernas a la columna. Surikizu estaba fuera de combate.

—Bah, pensé que harías más niña; mis lindos insectos no merecen comer tú sucia carne.
—¡D'Vorah Wins!.
—Bien hecho, amiga: ¡si! — felicitó Kotal Kahn cuando D'Vorah bajaba de la arena; ambos volvieron a chocar palmas.
—Espero que sean un reto los clasificados, porque seguro que si son como estos, ganaremos y fácil.
—¡El próximo combate será entre Rain de Edenia!.
—Enorgullecemos, purrete — le pidió el Dios, dándole una palmada amistosa.
—¡Contra Kitana de Edenia!.
—A veces pienso que Shinnok lo hace a propósito... — mencionó Kang, sospechando que el Dios estaba al tanto del pasado amoroso entre Rain y Kitana.
—No deseaba pelear contra ti, Rain; a diferencia de otros traidores, a ti prefiero no verte jamás.
—¡¿POR QUÉ LO ELEGISTE A ÉL Y NO A MÍ, KITANA?! ¡¿QUÉ TIENE LIU KANG QUÉ NO TENGA YO?!.
—¿Honor? — preguntó Bi Han.
—¿Dignidad? — cuestionó Kuai Liang.
—¿A Kitana? — mencionó Scorpion.
—Uy, eso fue duro, ¡choca! — Scorpion chocó palmas con Bi Han.
—¿El Título de ser Campeón de Mortal Kombat? — ésta vez preguntó Samael.
—¿Un traje qué no sé vea como si fuese de homosexual? — cuestionó Magnus.
—Eso fue más duro, ¡choca tú también!.
—¡YA CÁLLENSE! — gritó enfurecido Rain —, cuando le gane a Kitana, iré por todos ustedes.
—No puedes contra Magnus, él está...
—¡YA SÉ QUE ESTÁ CLASIFICADO!.
—¡A MI NO ME ALZAS LA VOZ! — gritó Shinnok, lanzándola una bola de aire a Rain.
—Solo acabemos con esto — comentó él, levantándose del suelo.
—¡FIGHT!.

Rain atacó a Kitana con una bola de agua, que ésta esquivó y contraatacó lanzando sus abánicos. El ninja sé tele transportó y evitó que las armas de su amada lo golpeen. El ninja atacó con un chorro de agua, mojando a Kitana y lastimándola un poco.

—¿Acaso Kitana tiene piel de niña? No puede ser que ése ataque de mariquita le haga daño.
—¿Qué es una mariquita, Magnus de la Tierra? — exigió saber Rain, mientras esquivaba el ataque de Kitana.
—Un hombre o una mujer enamorados... de una persona de su mismo género. Ah, y hay países en la Tierra donde pueden casarse y adoptar hijos; ¿hermoso, no?.

La estrategia de Magnus era simple: asquear a los guerreros del Outworld con costumbres que no estaban acostumbrados a escuchar o castigaban. Funcionó con Rita y Shang Tsung, pero aquí no iba a funcionar del todo bien.

—¡AY, PERO QUE ASCO! — gritó Kitana, distrayéndose.

Rain aprovechó el momento de distracción y le dio una patada que la hizo girar por toda la arena de combate, para hacerla caer detrás de éste. El ninja atacó con un rayo que hizo aparecer y desestabilizó a la mujer un poco, que vio que sus abánicos estaban volviendo a ella. Kitana tomó los abánicos y le dio dos golpes a Rain con su puño izquierdo, seguido de un ataque con el abánico agarrado en su mano derecha, haciéndole un leve corte.

—Vas a tener que hacer más que eso para distraerme, Magnus de la Tierra.
—¿De qué hablas, Rain?.
—Tú amigo intentó distraerme; por suerte, Kano nos contó todas esas locuras de la Tierra. Oh, si, también sé eso de hombres que sé visten como mujeres.
—Y claro, si tú lo aplicas... — objetó el humano.
—¡QUE NO SOY MARICA!.

Ésta vez, la distracción había funcionado: Kitana le dio tres patadas — dos en el torso y una en la cara —, seguido de dos patadas más. La mujer le dio una patada que desestabilizó al hombre y atacó con sus abánicos, provocándole cortes en todo el cuerpo.
Rain decidió contraatacar y le dio dos golpes a Kitana, seguido de una patada que la mandó a volar por los aires. Para seguir atacándola, el ninja lanzó una bola de agua que dejó atrapada a Kitana, y la situó cerca de la lava. Al abrise la bola, Kitana casi cae a la lava, pero sus abánicos permitieron salvarla, mientras caía con elegancia al campo de pelea.

—Bien jugado, Kitana.
—¡Si, pues mira esto, Rain!.

Kitana le lanzó los abánicos a Rain en la cara, dejándolos clavados en sus ojos, luego sé tele tranportó detrás del ninja y tomó sus armas, clavándolas en el cráneo del edeniano; para terminar, sé tele trasportó en frente de éste, le removió los abánicos y le clavó en los ojos estos.

—¿Es todo lo qué puedes hacer, Kitana? — preguntó Rain, reincorporándose, sin sentir dolor.
—¿Qué demo...?.
—Esto es poder de verdad, edeniana.

Rain levantó a Kitana con una búrbuja de agua debajo de ésta y la dejó en frente de él; el ninja le partió el brazo de un golpe con su palma izquierda y luego le dio una patada en la cara, rompiendo algunos huesos. La Princesa de Edenia dio una vuelta de trescientos sesenta grados por la patada de Rain, y el ninja atacó con tres rayos, venciéndola. Kitana quedó fuera de combate.

—Debiste haberme elegido a mi, Kitana — mencionó el ninja, mirando a la mujer, que estaba en el suelo tendida.
—¡Mátala! — gritó Shinnok.
—No lo haré, porque la verdad es que no tengo intenciones — mintió Rain, sabiendo que había recibido una ayuda extra para ganar la lucha.
—Al parecer, que le haya evitado los daños no sirvió de mucho, mi Lord — susurró Quan Chi a Shinnok.
—No importa, eliminó a alguien de temer; eso lo vale todo — dijo el Dios —, ¡combatientes, el próximo combate lo dirá el monitor!.

Liu Kang apareció en la arena y cargó a Kitana, mientras Rain volvía junto a sus colegas, pero con un sabor agridulce.

—¿Qué intentaste hacer Magnus? Casi pierdo a mi hija.
—Reina, quise distraer a Rain, pero veo que no funcionó porque Liu Kang no siguió mis indicaciones.
—¡Bueno, es que sé me olvidó con la pelea contra Scorpion y Raiden!.
—Bah, Kitana perdió... y eso que no dije lo de los travestis.
—¿Qué es un travesti, Magnus? — preguntó Sindel.
—No quieres saberlo.
—Oh, si; sí quiero.
—Sindel, te lo digo a solas si quieres — le dijo, causando cierta incertidumbre al decir esto entre los presentes.
—¡Magnus!.
—Ah, está bien — bufó el humano —, “veamos, una forma de decirlo y que no sé mueran del asco” — pensó —, “¡lo tengo!” — exclamó en su mente —: imaginen a Baraka vestido como Jade.

Desgraciadamente, éste comentario no solo les dio asco a todos los que oyeron eso, sino que también hizo vomitar a todos los que no eran de la Tierra.

—¡Ustedes en la Tierra están locos de remate! — gritó Reptile, quien volvió a vomitar.
—¡Oigan yo odio a esas cosas! — seé defendió Magnus —, las que aquí los quiere es Rita.
—¡Hay que respetar, Magnus!.
—¡¿Respetas a esas abominaciones?!.
—Oh, por favor, Reptile; ellos sé aman, ¿pueden ser felices, no?.
—¿Ven? Les dije que Rita estaba loca — le susurró su primo a Jade y Sindel.
—En eso, nosotras estamos de acuerdo — comentaron ambas.
—Magnus, ¿puedo hablar contigo a solas luego? — le preguntó Scorpion por lo bajo.
—Si, claro, por mi no hay problema.
—¡Magnus de la Tierra!, ¡deja de ser tan primitivo y muestra que estamos en el 2013! — le recriminó Rita.
—Aquí vamos de nuevo... — el castaño bufó de fastidio, mientras la rubia comenzaba a discutir con él severamente.

Mientras ambos primos discutían duramente, él monitor sé encendió de vuelta y rápidamente seleccionó dos combatientes al azar. Estos solo asintieron en silencio y entraron a la arena de combate.

—¡Dairou del Orderrealm!.
—Espero que me des mejor reto que Goro.
—¿Dónde está exactamente? Eso explica porque no estaba aquí — comentó el cyborg.
—¿Qué nadie les ha contado?, ¿de qué sirve Raiden?.
—Pues de nada... — le dijo Liu Kang afuera del escenario, mientras cargaba en sus brazos a Kitana.
—Sé nota... — respondió el mercenario —. Bueno, les diré: lo maté. Ah, y ése tal Blaze mató a Gorbak — restó importancia.
—Debes de ser fuerte si pudiste contra Goro — expresó el cyborg —, bien, que sea un reto interesante — dijo, sacando sus espadas.
—Está bien.
—¡FIGHT!.

El combate inició de una manera atípica: Dairou y Arbiter sé atacaron con sus armas directamente y omitieron el combate cuerpo a cuerpo. El cyborg atacó con su par de espadas, pero el merecenario sé defendía con su espada y tomó la delantera.
Arbiter y Dairou decidieron seguir atacando con sus armas; el cyborg atacó con su par, pero Dairou sé cubrió con su espada y volvió a tomar la delantera, atacando a Arbiter en sus piernas;, pero éste sé cubrió con el par y pudo evadirlo.

—Peleas bien, cyborg — le felicitó el mercenario, intentando hacerle un corte vertical.
—Gracias, tú también — respondió, cubriéndose con su par.

Arbiter decidió abrir el compartimiento de su pecho y lanzar seis mísiles a Dairou, quien usó su truco de cambio de posiciones e hizo que el cyborg reciba sus propios ataques.

—¡Arbiter! — gritó una preocupada Skarlet.
—¡¿Te preocupas por él?! ¡Casi me mata!.
—Es mi amigo, Baraka; y me salvó la vida anteriormente — respondió sin darle importancia Baraka.

Arbiter sé levantó y decidió usar bombas ésta vez del suelo, para atacar a Dairou. El mercenario intentó usar el cambio de posición, pero Arbiter salió volando al aire y eso le imposibilitó al mercenario hacerlo, ya que caería y podría ser peor aun que recibir alguna explosión. Dairou empezó a saltar y esquivar las múltiples explosiones, pero recibió tres de éstas y quedó dolorido en el suelo. Arbiter bajó de brazos cruzados a la arena y Dairou sé levantó y atacó con las bolas de fuego en forma de Shuriken que salían de su pierna; el cyborg pudo esquivar algunas, pero recibió otras de lleno; luego, usó ataque “Tumba”, tirándose al suelo con fuerza y levantando al cyborg por los aires. Dairou saltó y golpeó a Arbiter tres veces con sus piernas, para terminar dándole una patada y dejándolo tendido en el suelo.

—Vamos, cyborg, me aburro.
—Ya veremos...

El cyborg usó sus propulsores y salió disparado a toda velocidad, tomando al mercenario y lanzándolo al suelo con una fuerza brutal, para lanzarle una poderosa bola de fuego, que pudo haberlo matado, de no ser que usó el cambio de lugares de nuevo y Arbiter volvió a recibir su propio ataque de nuevo.

—A éste ritmo, Dairou vencerá a Arbiter — comentó el Dios del Trueno, apareciendo junto a los otros Dioses, Taven y el alma de Liu Kang.
—Lord Raiden — sé inclinaron los guerreros, excepto Liu Kang.
—Que raro que no estén sorprendidos de su look nuevo — opinó la Diosa del Sol.
—Ah, ya les habíamos contado con Li Mei — dijo Magnus.
—¡Miren, Arbiter ataca de nuevo! — interrumpió Reptile.

Arbiter le clavó las espadas a Dairou, luego las sacó y le dio una trompada en la cara, seguido de un ataque a quemarropa con seis mísiles, los cuales dañaron severamente al mercenario.

—¡Pagarás por eso! — bramó el enojado Dairou.
—¡Eso fue por esos ataque embusteros! — recriminó el cyborg, refiriéndose a los cambios de lugar.

Arbiter lanzó una llamarada de fuego hacia Dairou, quien intentó hacer el movimiento de cambio de lugares, pero al hacerlo, vio que las llamas seguían dirigidas a él y pudo cubrirse de estas — aunque parte de sus piernas y sus brazos quedaron quemados —.
Dairou no perdió su tiempo y le tiró la espada a Arbiter, que le quedó incrustada en el pecho y le inhabilitó poder abrir el compartimiento de su pecho — donde tenía el 90% de sus armas —. El mercenario corrió a toda velocidad y golpeó en la cara al cyborg — haciendo añicos parte de su armadura, dejando visible su rostro —; luego le sacó la espada y golpeó en la cara con el mango — logrando que el cyborg escupa sangre mezclada con aceite —, y terminó rompiendo el resto de la armadura con sendos cortes en la espada. Arbiter quedó fuera de combate.

—¡Mátalo! — ordenó Shinnok.
—¿Me vas a pagar?.
—Si.
—Bien, será un placer.

Pero cuando Dairou iba a matar a Arbiter; recibió un severo golpe con una nunchaku, que le quebró parte del cráneo y lo mandó a volar a unos metros.

—¡Samael! — exclamó Arbiter, antes de perder la conciencia y siendo atendido por Magnus.
—No voy a permitir que mates a mi amigo, alimaña.
—¡MORIRÁS TÚ EN SU LUGAR! — gritó Dairou, reincorporándose a la arena de batalla.
—¡Dairou del Orderrealm contra Samael de la Tierra! ¡FIGHT!.

Había ocurrido lo inesperado: Samael decidió intervenir en favor de Arbiter y ahora lucharía contra Dairou. Shinnok esbozaba una sonrisa y Raiden miraba serio: las cosas no estaban saliendo del todo bien para los guerreros de la Tierra en éste día.

Fin del Capítulo 14.

_____________________________________________________________________________________

Bueno, dejaré a Taven y Dark Raiden (Bah, Taven tiene su traje alternativo de MKA y Raiden el alternativo de MK9, solo que con ojos azules).
► Show Spoiler
► Show Spoiler
Quería responder algo de Error Macross que es una realidad:
pero me parece que el cast ya esta bastante complicado de seguir con la cantidad que son (por cierto, ¿como te anotas a un torneo que ya empezó?).
No es que todos tengan un rolazo XD. Ya verás porque cada uno está allí. Pero bueno, lo del torneo pasó porque me acordé de Gran Hermano: si uno sé iba, metían a otro, más que nada, era una estrategia de Shinnok para sacar a los buenos y meter más malos.

PD: Avísenme si no sé ven las imagenes y les pongo el link solo sin el codigo de la imagen:
Dos años con La Condicional y contando. Supongo que algún día me la van a sacar. Supongo.

Pasen y lean, si lo desean:

https://www.fanfiction.net/s/8984717/1/ ... -Diferente

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Re: Un Destino Diferente

Mensaje por The Shaolin Nun » Mié, 01 Oct 2014, 04:57

Me ha fascinado este capítulo. Hubieron muchas cosas inesperadas. Para empezar me gustó lo de las Animalities de Scorpion y Liu Kang, esa pelea fue excelente, y luego cuando Liu le dijo sus verdades a Raiden, no me imaginaba que iba a matarlo. Eso le dio un giro buenísimo porque ahora Raiden ya es Dark Raiden, por lo visto. Me gustó la discusión que ellos dos tenían durante toda la pelea, Liu Kang argumentando el por qué su resentimiento hacia el pobre Dios del Trueno. También fue muy buena la pelea entre Dairou y Goro, y como Gorbak pidió vengarse de él por haberlo matado. Me la podría pasar citando los momentos geniales del capítulo XD.

¡Estuvo excelente!!
Future is coming from the past - Who is first and who is last?

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Re: Un Destino Diferente

Mensaje por Linkin-Ramón » Jue, 02 Oct 2014, 04:23

Me cage de risa con la estrategia de Magnus y como Rain se ponía loca ("es la guitarra de Lolo"), que para colmo termino perdiendo Kitana xD tambien cuando habla sobre los travestis y puso como ejemplo a Baraka... me encanto la pelea de D'Vorah y Surizuki y la del monje con Scorpion y Raiden; Stryker tiene los pantalones bien puesto para hacerle frente a un dios azteca y salir vivo O_O ... ¿soy el único que nota habra un KotalXVorah como futuro fandom? (asi tipo LiuTana o CageXSonya)
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Re: Un Destino Diferente

Mensaje por Error Macross » Lun, 06 Oct 2014, 04:07

Hiciste perder a Scorpion, todo mal, XD, igual bueh, Liu Kang esta a otro nivel, lo entiendo, ademas hiciste ganar a Rain una pelea interesante (una de cal y una de arena). Por cierto, entre los errores (o eso creo) que cometiste, uno me causo mucha gracia cuando Liu Kang hace la Flaming Fick (supongo que es Kick), y me hizo pensar en tirarle un fic prendido fuego al oponente. En si el capitulo me gusto, lo de la idea de desorientar a los enemigos me parecio un tanto ridiculo, pero bueh, vaya y pase (me hizo pensar en la pelea con el hombre invisible de Dragon Ball). Lo de Rayden fue como "oia, Rayden se murio, y miren, ahora se viste de negro, que copado" o sea, me parecio muy natural y le quito un poco de intensidad a la pelea con Liu Kang que tenia un final excelente y todo eso (bizarro que Scorpion este lo mas de tranquilo despues de eso teniendo en cuenta que sino fuera por Rayden, Liu Kang lo mataba), igual ya de por si me parecia que si Rayden se moria posta ya ya era muy a las apuradas, pero igual es como que con Rayden vivo esa pelea para mi perdio algo de interes. De yapa me parece muy colgado que los heroes sobrevivan porque al malo se le canto no matarlo porque simplemente no tenia ganas, nomas para el caso de Kitana y lo del final con Arbiter le encontre sentido a que el heroe no muera (¿y Rain puede ver o no?, exageras mucho con los Xrays para mi (:rolleyes) ). Blaze y Dairou muy interesantes, los Shokan muy al dope, y nada mas para comentar, parece que te estuviera re matando pero tampoco es tanto la idea.

Y magnus ya me cae mal, es muy retrograda (y encima se queja de lo primitivos que son en el Outworld), igual ya antes me venia cayendo mal pero creo que ya te lo habia comentado, no es mi tipo de personaje.
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Re: Un Destino Diferente

Mensaje por Acero_12 » Sab, 25 Oct 2014, 08:43

¡Hola! ¿cómo les va? Recién el sábado anterior pude conseguir computadora, así que tardé una semanita para terminarlo. Espero que disfruten éste capítulo y compense el tiempo un poco. Y si, hay una especie de "trolleada" mía al final, pero bueno, lo explico al final:

_________________________________________________________________


Capítulo 15: Aún falta un viejo enemigo…


Dairou y Samael habían comenzado a luchar por sus propias vidas.
El ninja atacó con sus nunchakus al mercenario en el rostro, haciéndolo retroceder un poco y logrando que éste se distraiga, provocando que el ninja comience a golpearlo en el rostro repetidas veces en distintas partes del cuerpo, dejando a Dairou al borde de la derrota.

— ¿Te rindes, mercenario?
— Apenas estoy comenzando, ninja.

Dairou se levantó y contraatacó lanzando bolas de fuego en forma de shuriken hacia el ninja, quien pudo esquivar algunas, pero recibió otras y rasgaron algunas de sus ropas. Samael corrió y embistió al mercenario con su cuerpo, logrando que éste pierda estabilidad y caiga al suelo.

— Mi señor, creo que debemos ayudar a Dairou — murmuró Quan Chi.
— Dices la verdad, hechicero. Yo te diré cuándo, de todas maneras.

Quan Chi asintió y ambos siguieron mirando la pelea: Dairou recibió una trompada de Samael — que le tiró unos dientes al suelo —, luego Samael lo tomó de la cara con sus manos y lo embistió contra el suelo, para terminar pisándole la cara con uno de sus pies.
Dairou apenas podía reaccionar, ya que vio que Samael no tenía ataques para usar su cambio de lugares. El mercenario del Reino del Orden colocó sus manos en su pecho y sé lanzó al suelo, haciendo que el ninja salga volando por los aires y decidió atacar con diez estrellas de fuego — acertándole a todas éstas —. Samael cayó al suelo, y cuando se levantó, decidió lanzarle sus shuriken y sus nunchakus a Dairou.

— ¡Caíste!

Dairou decidió atacar a Samael con su “Cambio de lugar” y el ninja cayó en la trampa. Mientras Dairou salía ileso, Samael recibía su propio ataque en contra, escuchándose como se rompían algunos huesos del ninja. Y el mercenario no se quedó atrás: Dairou embistió a Samael con su cuerpo y luego le clavó su espada en el vientre, para sacársela y hacerle cortes en distintas partes del cuerpo; luego, Dairou utilizó unas bolas de fuego para concluir el trabajo.
Samael estaba vencido, y Dairou se acercaba para liquidarlo, pero sintió como una nunchaku le reventaba un hueso de un golpe.

— ¡¿Cómo has podido levantarte?!
— Puedo regenerar mis heridas, Dairou. No podrás contra mí.
— Ahora, Quan Chi.

La orden de Shinnok fue letal: Quan Chi pronunció un hechizo por lo bajo y Samael comenzó a sentirse mal, cayendo de rodillas a la arena y quitándose la máscara, porque sentía muchas ganas de vomitar.
Dairou entendía que era su oportunidad, así que usó su movimiento de “Tumba” y se tiró al suelo, levantando al ninja y lanzándole diez shuriken de fuego, acertando todos y terminó dándole un puñetazo en el estómago con mucha fuerza. Samael había caído.

— ¡Mátalo!
— ¿Me pagarás? — el Dios asintió —, oh, sí, nene; listo para la diversión.

Dairou iba a matar a Samael, pero alguien lo detuvo cuando iba a golpearlo. Una lava ardiente apareció en el estadio y Dairou entendió quien lo había retado.
Los amigos de Samael quedaron impresionados, porque vieron dos cosas: la primera era que Sindel tomó con su cabello a Magnus y entre ella y Jade, lo pararon de intervenir mediante una charla inaudible; y la segunda, era que Hotaru había intervenido en pos de salvar a Samael.

— Es todo tuyo, Savage — comentó Hotaru, lanzándole al inerte ninja y la máscara y armas de éste.
— Sabía que intervendrías, Hotaru.
— Samael y Arbiter no tienen nada que ver en esto.
— No, pero me van a pagar.
— ¡Dairou! ¿desde cuándo…?
— ¡Ahora soy un mercenario y lo sabes, Hotaru! ¡Tú me convertiste en esto! — lo interrumpió éste.
— No creo que a tú familia le guste ver que te transformaste en lo mismo que su asesino.
— ¡No metas a mi familia en esto!
— Dairou, aun puedes volver.
— ¿Para qué? ¿para encarcelarme? Olvídalo, Hotaru.
— Dairou, no me obligues a hacer esto… — le pidió el guardián, colocándose en pose de lucha.

Mientras tanto, Havik se regocijaba al ver tanto caos en un mismo día. Y decidió agradecerle al artífice de éste mismo.

— Eres un genio, Darrius.
— ¿Ves? Te dije que los tendrías peleando a ese par de idiotas.
— Bien, esperemos y gocemos — dijo el clérigo, sintiendo placer.
— Si, disfrutemos…

Darrius tuvo un recuerdo. Un recuerdo de cómo comenzó ésta enemistad…

________________________________________

Flashback:

Hace unos diez años, en el Reino del Orden, el Guardián del Seido decidió dejar su puesto para dárselo a alguien más joven y con nuevas ideas; alguien con la suficiente temple del Orden y la honestidad digna del Guardián del Seido.
Un día, éste anciano guerrero entendió que debía anunciarlo, así que le ordenó a sus súbditos a llamar a todos los habitantes del Reino.
Al juntarse estos, el Guardián apareció frente a todos y sé quitó su casco, mostrándole el rostro a todos:

— ¡Guerreros del Orden! — exclamó el Guardián — ¡yo: Hikaru, el Guardián del Seido, le daré mí puesto a un guerrero digno de devoción y honestidad! Así que estén listos, porque en una semana comenzará la travesía para decidir a mi sucesor.

El anuncio fue directo y dejó a todos los guerreros del Seido con intenciones de entrar en el momento y saber que desafío haría el gran Hikaru para elegir a un sucesor.
Había pasado una semana y cientos de guerreros — incluidos los guardias del Seido —, estaban allí y Hikaru apareció en el balcón de una de las pirámides del Reino, expectante y sorprendido por la situación ocurrida.

— Bien, son muchos y me encargaré de elegir a solo tres guerreros — le comentó a su esposa, quien también estaba allí.
— Querido, creo que no es prudente hacerlos pelear todos contra todos.
— Yemen, deja que me encargue de esto.

Yemen era la esposa de Hikaru y ambos dieron la señal positiva para que comiencen los múltiples combates. Todos los que estaban allí sabían las reglas: vencer al oponente, pero no matarlo.
Al cabo de unas horas, solo quedaban tres combatientes conscientes y con energías para pelear: Hotaru, Dairou y Darrius.

— Veo que habían tres guerreros con sed de gloria, jeje — comentó el anciano con felicidad —, ustedes tres han sobrepasado al resto, mis guerreros; y ahora, deben pasar éste reto que les haré.
— ¡Solo háganos pelear, anciano! — gritó el negro.
— Sé más respetuoso con el señor Hikaru, Darrius — pidió Dairou.
— ¡Ya cierra la boca, Dairou o te mataré!

Ése comentario hizo que el chino le dé un puñetazo en la cara al negro y comiencen a pelear entre sí. Sin embargo, Hotaru no se había inmutado y estaba mirando al anciano.

— ¿Y por qué no peleas por mí, Hotaru?
— Gran Maestro Hikaru; sí Darrius lo insulta y usted no devuelve el insulto, ése insulto le pertenece al mismo Darrius. Dairou ha hecho mal en defenderlo, ya que usted ni sé ha inmutado por el insulto de Darrius — respondió, con suma sabiduría.
— Me impresionas, Hotaru; y con esto, me has demostrado ser un digno sucesor mío.
— ¡¿Qué?! ¡¿él?! ¡Pero si no ha hecho nada! ¡yo soy mejor qué él! — exclamó Darrius, dejando a Dairou y yendo a atacar a Hikaru.

Hotaru se interpuso entre Hikaru y Darrius y le dio un tremendo puñetazo en la cara a Darrius, para aplicarle un golpe al cuello y haciéndole perder la consciencia.

— No iba a permitir que lo dañasen, señor Hikaru.
— Gracias, Hotaru, eres muy amable; pero hubiese podido dormirlo yo también, — río el anciano.
— ¿Están bien ambos? — preguntó Dairou, mientras los restantes lo miraban —, venía a felicitarte, Hotaru: eres el más digno de nosotros para ser el Guardián del Seido.
— Tú también tienes lo suyo, Dairou — mencionó el de cabello blanco —, y podrías ser un gran aliado del Seido.

Dairou estiró su mano y Hotaru la estrechó. Era el comienzo de una amistad que parecía eterna… o tal vez no…

____________________________

Habían pasado nueve años y Hikaru había muerto por su vejez. Yemen aún vivía y Hotaru la invitó a vivir junto a él y hermana menor — cuyo nombre era Misa —, en el palacio del Guardián del Seido, ésta aceptó y decidieron vivir en el Seido.
Dairou en tanto, decidió unirse al Seido como un guardia y ascendió hasta convertirse en la mano derecha de Hotaru. Además, se casó con una mujer llamada Natalia y tuvieron un niño llamado Vladimir.

— ¿Por qué Vladimir?
— Natalia nació en la región con etnia eslava del Orderrealm, amigo.
— Ya lo sé, pero ése nombre es algo…, raro.
— Vamos, amigo, que no es malo.
— Es verdad, no es malo. Y si no tengo hijos en el futuro, te prometo que él será mi sucesor.
— Quiero que sé lo gane, amigo.
— Será así — respondió, dándole unas palmadas en la espalda.

Pero no todo era felicidad en el Reino del Orden, ya que Darrius estaba planeando algo macabro que arruinaría las vidas de estos guerreros.
Era el Chaosrealm, lo contrario al Orden: un mundo donde abundaba agua y la veían como “un Dios” — por su forma “caótica” —. Un reino donde residía Havik el clérigo del Caos y quien influenció a Darrius, un guerrero del Reino del Orden y lo convirtió en su mano derecha del Caos, en el mismo tiempo que Hotaru y Dairou se transformaron en los mejores guerreros de la Orden y protectores del mismo reino.

— ¿Todo listo, Darrius? — preguntó Havik, ansioso.
— Hoy a la noche, se acabará la amistad de Dairou y Hotaru — respondió con suma felicidad el negro.

Darrius y Havik brindaron con unos vasos hechos con cráneos de guerreros muertos de la Tierra y esperaban que su plan funcionase a la perfección.
Esa misma noche, en el Orderrealm, Dairou llegaba a su casa luego de un arduo día de trabajo, para encontrar una escena aterradora: un hombre estaba tomando alcohol con la cabeza de su esposa muerta y usaba los huesos de su hijo para ordenar unas monedas que le quitó a la familia.

— ¡¿Quién eres?! ¡¿QUÉ LE HICISTE A MI FAMILIA?! — gritó el guerrero del Seido, altamente enojado.
— Ah, hola, ¿cómo te va? — preguntó éste —, veo que hice bien mi trabajo… y como me dijeron… sin testigos.

El mercenario intentó atacar a Dairou, pero éste atacó rápidamente y le arrancó el corazón de un solo movimiento. El mercenario solo cayó muerto y lamentó no haber terminado su trabajo en la agonía.
Apenas Dairou mató al mercenario, una decena de guardianes del Seido aparecieron y vieron la horrible escena y comprendieron todo: su mejor guerrero se dejó llevar por el Caos y no pudo controlar sus instintos. Entre todos, pudieron detenerlo y llevarlo ante el juzgado del Orden. Al saber de su amistad con Hotaru, estos le impidieron participar al Guardián del Seido en el juicio y lo declararon culpable por asesinar a alguien — sin importar el pasado de éste ni lo que haya servido —.
El resto es historia conocida: Dairou escapó gracias a Darrius y se transformó en lo mismo que su asesino: un mercenario sin corazón… pero éste mercenario sentía dolor por su familia y en el fondo de sí mismo, aun quería a Hotaru.

____________________________________________

— Un nuevo combate ha comenzado — exclamó Shinnok, sacando a Darrius de sus pensamientos — ¡Dairou del Orderrealm contra Hotaru del Orderrealm! ¡FIGHT!

El combate había arrancado y se veía a dos personas que peleaban a pesar de no quererlo en el fondo de ellos mismos.
Dairou sacó su espada y Hotaru su Naginata, comenzando a luchar con sus armas uno en contra del otro. La Naginata de Hotaru era un arma que le permitía atacar a la distancia y esto complicaba a Dairou — quien se limitaba a esquivar o bloquear los ataques de la Naginata de Hotaru —. Dairou dejó su espada y atacó a Hotaru con sus shuriken de fuego — logrando que el guerrero suelte su arma —.
Hotaru en tanto, intentó contrarrestar el ataque de Dairou con una bola de lava que lanzó al suelo — haciendo volar a Dairou en el proceso —, y lo atacó en el aire, propinándole tres puñetazos y lanzándolo al suelo de una patada en el pecho.

— Parece que ambos quieren pelear en serio — opinó el Dios del Trueno, viendo que ambos sé lanzaban golpes y eran bloqueados o esquivados por el otro —, pero de todas maneras, ninguno de ellos es de importancia — expresó éste.
— Tienes razón — dijo Fujin —, nuestros ojos deben estar depositados en el shaolin de fuego y el renegado del trueno. Nadie más — espetó el Dios del Viento.
— Sus amigos deberían ser un problema para nosotros — comentó el otro Dios —, tal vez los pongan en contra a estos.
— Tienes razón, Argus: ellos dos pueden poner a sus amigos en contra nuestra. Pero nosotros tenemos a nuestro favor a algunos guerreros.
— Raiden, si me preguntas, prefiero a Liu Kang antes que a Johnny Cage de mi lado — le dijo el Dios del Viento, mientras veía que Dairou tenía la ventaja de la lucha.

En tanto, Hotaru saltó en el aire y le dio una lluvia de patadas a Dairou, dejándolo en el suelo aturdido. El mercenario sé levantó e intentó atacar al guardián, pero éste apareció detrás de él en un segundo y cargó energía en su puño derecho, propinándole un puñetazo brutal a Dairou — quien voló unos metros y cayó cerca de los límites de la arena —.

— Ríndete, Dairou, estás lejos de derrotarme.
— Olvídalo, Hotaru, te venceré aunque me cueste la vida.
— A Iliana y Vladimir no les gustaría ello.
— ¡NO LOS MENCIONES! — gritó el mercenario, utilizando unas bolas de fuego y lanzándolas a donde Hotaru estaba.

Hotaru intentó usar su técnica para aparecer detrás de Dairou, pero éste usó su técnica de cambio de movimientos y Hotaru apareció detrás de Dairou.

— Ya has caído, Hotaru.

Dairou tomó a Hotaru de un brazo y lo lanzó a donde estaban las bolas de fuego, para luego lanzarle cinco shuriken de fuego y atacarlo con su espada en el aire — cortando su armadura en pedazos —, y clavándole la espada en el pecho.
Hotaru dio un grito de dolor intenso y vio que Dairou sacaba la espada, mientras él estaba de rodillas. Hotaru comenzó a sentirse desangrado y perdió la consciencia. La estrategia que Havik y Darrius le dijeron, había funcionado a la perfección.

— ¡MÁTALO! — ordenó Shinnok.
— Lo haré sin cobra…

Dairou había caído inconsciente. Y cuando vieron que Savage había intervenido para salvar la vida de Hotaru, todos quedaron impresionados.

— Sé que nos vienes haciendo trampa, Shinnok; así que hagamos un reto: si yo gano éste combate, dejas las trampas; y si pierdo, los guerreros de la Tierra nos retiramos todos y solo quedan Magnus, Cage y Kang para la Fase Final.
— Hecho — mencionó el Dios, fríamente —. Por tu osadía, pelearás… ¡contra Darrius!

El mercenario sonrío y entró a la arena, colocándose sus guantes con púas y mirando al samurái con cierta risa, de quien no sé sabía cómo miraba a Darrius, ya que su casco cubría toda su cara.

— Dame un segundo — pidió el samurái, quien levantó a Hotaru y lo dejó junto a Arbiter y Samael; Darrius hizo lo mismo con Dairou y lo dejó junto a Havik —. Ya está — espetó.
— ¿Listo para morir, jovencito? — preguntó el mercenario, con suma risa en sus labios.
— Un tipo que aún cree que estamos en los años setenta, no va a matarme.
— ¡Darrius del Orderrealm contra Savage de la Tierra! ¡FIGHT!

Darrius atacó a Savage con una bola de energía, mientras el samurái sacaba sus armas. Increíblemente, la bola de poder paró y fue destruida, dejando a todos impresionados, ya que, para la simple vista, nadie vio que Savage había sacado aún sus espadas.

— Esperaba más nivel de tú parte, Darrius — comentó el samurái, sin inmutarse.
— ¡¿Quién demonios te salvó, samurái?!
— Nadie; solo ha sido un buen movimiento — expresó, mostrando una de sus espadas —; hora de terminar con esto rápido.

Savage sacó sus espadas y atacó a Darrius con éstas — quien no podía ver los golpes del samurái y solo los recibía —. El samurái le rompió las armas con severos cortes de sus espadas y utilizó sus poderes de viento para crear un pequeño tornado bajo Darrius, que lo elevó en los aires y permitió al samurái atacar con cortes de aire efectivos — uno de estos cortes le cortó las entrañas a Darrius y se pudo ver como comenzaba a caerse su intestino delgado lentamente —.
El samurái atacó con dos golpes de puño, seguido de un leve corte con ambas espadas y finalizó con una patada en el pecho del mercenario.
Darrius intentó levantarse y atacó con un tornado de tres patadas — cargadas de una energía celeste —, golpeando a Savage y liquidándolo con un puñetazo cargado de energía.

— Auch — mencionó Johnny Cage —, oigan, pero Boba Feet se está levantando.
— Savage puede soportar más que eso — espetó Magnus —, confío en que mi amigo le dará una paliza a ese negro de mierda.
— Eso sonó racista — opinó Jade, visiblemente molesta.
— Si supieran quien es Darrius en verdad, dirían que estoy siendo cariñoso con él.

Savage no solo sé levantó, sino que golpeó el suelo con una espada y la hizo temblar, haciendo que Darrius salga volando por los aires y Savage lanzó un bumerang con filo al mercenario, que cortó la parte saliente del intestino y provocó un grito brutal de Darrius — que cayó al suelo y se tomó la hemorragia naciente —.

— Realmente no puedo creer que hayas arruinado las vidas de Dairou y Hotaru siendo un guerrero tan patético — espetó, chocando sus espadas y emitiendo chispas.
— ¡No me has vencido aun, Savage! — exclamó Darrius, atacando con cinco bolas de energía a Savage, quien las destruyó con sus espadas.
— Patético, lo repito.
— ¿¡QUÉ ERES?!
— ¿Qué soy? Yo soy Savage de la Tierra, un protector de la Tierra y lo que me parece honorable. Hotaru y Dairou tienen honor, pero tú no: tú solo eres una escoria sin honor, Darrius del Orderrealm. Es hora de sacar la basura, porque a ti no te queda mucho tiempo de vida — le apuntó con la espada en su mano izquierda —, porque hice trizas tú intestino y no tienes mucho más de resistencia, Darrius.

Darrius intentó atacar a Savage con lo que tenía de energía, pero el samurái tomó sus espadas y golpeó la cabeza del mercenario con el mango de ambas — dejando machacado el cráneo de Darrius —, luego, le hizo un corte con cada espada, partiendo las costillas en cuatro pedazos; y terminó dándole un puñetazo con viento, mandándolo a volar por los aires. Darrius estaba vencido.

— ¡JAMÁS VENCERÁN A LA RESISTENCIA! — le gritó, escupiéndole en la cara.
— Tú patética resistencia no vivirá mucho, Darrius. Hydro, Rain: despierten a Dairou y Hotaru.
— ¿Y por qué tendría qué o…? — Rain iba a objetar, pero el samurái le apuntó sus espadas y entendió la amenaza. Ambos fueron despertados con un chorro de agua.
— ¡Morirás, Hota…! ¿Qué hago afuera de la arena?
— El samurái apareció y te noqueó para salvar a Hotaru — explicó Rain —, ahora venció a Darrius o casi lo venció y nos pidió que te despertemos a ti y a él.
— ¡Espera, Dai…! ¿Acaso estoy en el Cielo? — sé preguntó Hotaru, quien vio a Johnny Cage y gritó —: ¡AH, ES JOHNNY CAGE! ¡ESTOY EN EL INFIERNO!
— Sí, estamos en el Infierno, pero no estás muerto, Hotaru — comentó Magnus —. Savage les contará la verdad.
— Dime, Darrius, ¿qué tienes qué ver con la familia de Dairou?
— Nada.
— ¿Quieres qué te creamos esa mentira? Di la verdad y te dejaré vivir; lo prometo — comentó el humano; Darrius solo creyó por la agonía que recibía.
— Está bien, lo diré: yo le pagué al mercenario para que mate a la familia de Dairou y funcionó. Sí lograba corromper a uno y ponerlos en contra, el Seido sería débil y la resistencia los destruiría para tomar el Reino del Orden.
— Lo único que provocaste, fue convertir a Hotaru en un tirano y arruinar dos vidas. Ahora, terminemos con esto.
— ¡Espera! ¡ibas a dejarme vivo!
— Crucé los dedos.
— Los samuráis no tienen honor — espetó Krogat.
— Y esto lo dice un vampiro. Ironía en su máxima expresión — contestó el samurái —. Yo no tengo honor con aquellos seres inmundos como éste tipo — dijo, levantando sus armas —; y esto si lo disfrutaré…

Savage usó sus espadas y comenzó a hacerle infinidad de cortes a Darrius. El samurái hizo aparecer una leve ventisca dirigida a Darrius, quien se desintegró en cientos de pedazos al hacer contacto la ventisca con él.

— ¡EL CUARTO CLASIFICADO ES DAIROU DEL ORDERREALM! — gritó Shinnok, eufórico — ¡Y Savage Wins! ¡Fatality!
— Por hoy, hemos concluido — siguió Quan Chi; los combatientes sé retiraron de la arena de lucha.

Todos los combatientes sé retiraron, dando pie a la entrada de una guerrera de cabello celeste y un traje azul y negro de ninja, con dos dagas de hielo y una máscara que cubría boca y nariz color azul y unos guantes negros que llegaban hasta sus codos.

— Encárgate del samurái — ordenó el Dios —-; es mejor de lo que creíamos.
— Si, maestro.

La misteriosa guerrera desapareció y dejó a ambos organizadores a solas:

— Comienzo a creer que estos nuevos guerreros son mayor problema que los antiguos.
— Yo también lo considero de esa forma, amo.

_____________________________________

Unas horas después, en el mismo bosque donde entrenaban los guerreros del bien, Magnus estaba junto a Savage, hablando sobre los sucesos ocurridos anteriormente.

— Y así fue: me acosté con Sindel y Jade. Por eso me pudieron parar.
— Y esto me lo cuentas porque soy tú mejor amigo, ¿no? — el castaño asintió —, me imaginé — sonrío.
— Y tú no tienes tu máscara porque estás solo conmigo, ¿no? — Savage asintió —, ventajas de mejores amigos — sonrío Magnus ésta vez.

Al momento de decir esto, Raiden había aparecido junto a Liu Kang, Johnny Cage y Bo Rai Cho. Esto impresionó al humano, ya que entre Liu Kang y Raiden había una terrible relación de por medio.

— Magnus, debes entrenar con nosotros, los otros clasificados — explicó el shaolin.
— ¡Mag-dude, vamos! — le animó Cage.
— ¿Savage?
— Ve, no hay problema; yo debo practicar a solas un poco — dijo éste.

Magnus sé despidió de Savage y partió junto a los guerreros restantes, dejando solo al samurái, pero no por mucho…
Savage sintió unos pasos y vio a una mujer acercarse; al ver sus ojos, el samurái sonrío y supo que tenía una pelea asegurada.
La dama intentó atacar con una daga al samurái, pero éste la bloqueó y ella intentó golpearlo, dando media vuelta y recibiendo una sutil patada en el trasero, empujándola un poco atrás; luego, intentó darle tres golpes al samurái, pero él los bloqueó a todos ellos.

— ¿Cómo te llamas? ¡Me impresionas! — exclamó éste. La chica gritó e intentó dar otro golpe, pero no pudo conectarlo y volvió a ser bloqueada por el samurái —, muéstrame más — le dijo, acercando su rostro a ella.
— Me llamo Frost — le dijo ella, empujándolo y mirándolo con ira.
— Hermoso nombre.
— No me subestimes, samurái.

Frost atacó a Savage deslizándose hacia él, pero éste la evadió con facilidad y le dio un leve golpe en su pecho.

— Tienes un pecho suave, Frost.
— ¡CIERRA LA BOCA, SAMURÁI!

La ninja creó una bola de hielo y la lanzó al samurái, quien la destruyó con su espada y creó un pequeño tornado debajo de la chica, levantándola por los aires y dejándola suspendida en el aire.
Savage saltó y le dio tres golpes a Frost en el cuerpo, lastimándola un poco. Éste sacó su bumerang y sé lo tiró a la dama, que pudo cubrirse con sus dagas — terminando rotas éstas y clavando el bumerang en el suelo —. El samurái tomó su bumerang y atrapó a Frost, quien estaba cayendo al suelo.

— ¿Por qué me salvas?
— Porque tienes algo que me cautiva.
— ¡Pues no te cautives tanto, samurái!

La mujer se zafó del agarre del samurái y le dio un puñetazo en la armadura, seguido de otro puñetazo en la misma y terminando con una patada en el pecho del humano. La dama creó dos dagas de hielo rápidamente y atacó al samurái con éstas — quien solo usó una de sus espadas para neutralizar el ataque —.
Ambos comenzaron a atacarse con sus armas, pero volvió a pasar lo mismo: Savage rompió las dagas de Frost de nuevo y la golpeó con el mango de su espada. Y Frost volvió a crear unas dagas de hielo y, ésta vez, lanzó unos shuriken de hielo hacia él — quien los destruyó con una ráfaga de viento —.

— ¡Maldición, samurái!
— No tengo intenciones de pelear, Frost.
— ¡Pero yo sí!

La mujer intentó golpear al hombre, sin embargo, él esquivaba o bloqueaba todos los golpes de ésta a la perfección. Ella lanzó una hielo al suelo, logrando dejar aprisionado al samurái en éste.

— Eres mío — dijo ella, usando sus dagas para clavárselas en el cuerpo, pero el samurái la hizo volar hacia atrás con una ventisca. Luego, Savage tomó una de sus espadas y rompió el hielo del suelo y liberó sus piernas —. ¡¿Cómo has podido?!
— Simplemente rompí el hielo.
— ¡Veamos sí puedes con esto! — exclamó la chica, deslizándose para el lado contrario a donde estaba Savage.

El samurái tomó sus armas y esperó pacientemente. Frost apareció detrás de él e intentó darle un uppercut, pero Savage lo esquivó y Frost, con su otra mano, congeló el suelo e hizo resbalar al samurái con ése ataque.

— ¡Al fin te tengo a mi merced!
— No lo crea, señorita.

Frost atacó con sus dagas, pero Savage le dio una patada y provocó que ésta suelte éstas. Savage atacó con tres patadas y una ventisca a Frost, mandándola al suelo; para aparecer detrás de ella y dándole tres puñetazos en el cuerpo.
El samurái atacó con algo de fiereza, ya que debía evitar morir, pero procuraba no lastimar a la dama. Savage giró sobre sí mismo y atrajo a Frost hacia él, propinándole un golpe de viento en el vientre, dejándola fuera de combate.

— Estoy impresionado por tus habilidades — dijo Savage, estando cerca de Frost, quien se colocó de rodillas mirando al suelo.
— Hazlo.
— ¿Qué cosa?
— Mátame.
— ¿Por qué haría ello? — preguntó él, poniéndose a la altura de ella.
— Porque yo vine a matarte. Yo le traje desgracia a mi padre. A mi Dios.
— ¡¿Shinnok es tú padre?!
— Sí… ¡y debes matarme! ¡yo he llevado desgracia a mi familia!
— No, no te voy a matar. Tú no has traído desgracia a nadie, Frost — le dijo, dándose la vuelta y yéndose —. Y ojalá podamos volver a encontrarnos… en otras circunstancias, claro está.

El samurái sé fue y dejó sola a la ninja, quien quedó pensando acerca del samurái y la pelea que tuvieron.

— Él no quiso lastimarme, ¿pero por qué? — sé preguntó, mientras se levantaba del suelo y caminaba lentamente hacia donde Shinnok y Quan Chi estaban.

______________________________________________

Liu Kang estaba entrenando junto a Magnus y Johnny Cage en un nivel donde no sé permitía lastimarse, porque esto podría dañarlos con respecto a las futuras luchas en el torneo.

— Por hoy es suficiente golpe y poder loco, chicos — expresó Bo Rai Cho, con una cantimplora que contenía cerveza —, y ahora hablen de secretos íntimos de ustedes, para que entren en confianza — les dijo, yéndose caminando en un pésimo estado.
— Realmente Liu Kang, ¿qué ves en éste borracho? — preguntó el otro shaolin.
— Es un guerrero honorable, Magnus.
— ¿Honorable? Ése gordo peleó borracho contra mí. No le veo honor a eso.
— ¡Ey, amiguetes! — los interrumpió Cage, sabiendo que podría terminar mal —, guarden esas energías para los chicos malos — pidió —. Vamos, cuenten algún secreto.
— Yo originalmente dejé a Kitana viva porque me atraía sexualmente. Digo, no todos los días ves a una chica con ropa sugerente y tan linda.
— Buen punto — mencionó el actor —, yo personalmente planeaba tener un trío con Sonya y Jade, porque Kitana estaba ocupada por Liu y el resto de esas nenas eran malas en ése entonces.
— Planeas bien, Johnny — le felicitó Magnus.
— ¿Y tú? ¡Cuenta algo, Mag-dude!
— Si, Magnus, cuenta algo.
— Bueno, seré breve, aunque ustedes esto ya lo sabían: me acosté con Jade y con Sindel luego. Aún sigo siendo amante de ambas y ellas entienden que solo es sexo puro y placentero. No más.

Sin embargo, la expresión de Liu Kang y Johnny Cage era nula. A Cage se le cayeron los anteojos y Kang no salía del asombro provocado.

— Podía esperar que Jade sea algo liberal; digo, con esas curvas, yo también lo sería… ¿pero Sindel? ¡Kitty está planeando hacerla volver con su padre!
— Créeme, Liu; será imposible.
— Mag-dude, eres un casanova. Me pregunto quién será la próxima víctima de éste “Casanova en Apuros”.
— ¡Yo te tengo que matar, Magnus! — gritó Liu Kang, creando fuego en sus manos y mirando al shaolin.
— No es para tanto, Liu. Dudo mucho que Sindel vuelva con Jerrod, ¿entiendes? Pero yo no tengo nada que ver. Es más, siempre hablaba con ella de que se tome un tiempo y bueno, ella tomó su decisión.
— ¿Me estás diciendo qué la honorable madre de mi novia sé acostó contigo a voluntad propia?
— Creer o reventar, Liu Kang. Creer o reventar. Si quieres, puedes preguntarle — le invitó el castaño, a lo que el de cabello oscuro asintió y sé retiró, buscando a la madre de su pareja.

Al quedar solos, Johnny Cage miró a Magnus y sé quitó los anteojos. El más joven de los humanos miró al actor extrañado, porque no entendía la mirada de éste en sí.

— ¿Por qué la mirada?
— Realmente, puedo hacer una película contigo — le dijo —: ¿qué crees?
— Bueno, no me parece mala idea…
— Y luego hacemos Ninja Mime 2: El Retorno del Maestro
— Dije que no me parece una mala idea, no dije que sí.
— ¡Vamos, Mag-dude!
— Lo pensaré — finalizó.
— De paso, necesito un argumento para mi película “Casanova en Apuros”; ¿puedes contarme algo de tus amoríos con Jade y Sindel? Y claro, no nos olvidemos de la protagonista de ésta historia: Li Mei.
— Aquí vamos de nuevo…

Sin embargo, ambos fueron interrumpidos por la presencia de Bi Han, el ninja de hielo que fue conocido por muchos años como “Sub-Zero”, pero ahora compartía dicho nombre con su hermano menor — por decisión mutua —. A pesar de ello, sus amigos y aliados lo llaman por su nombre: Bi-Han.

— Bi-Han…
— Sí, soy yo, Magnus.
— ¿Qué te ha ocurrido?
— Hace días que mi hermano y yo cumplimos nuestro trato y ni Shinnok, ni Quan Chi nos dieron a las chicas.
— ¿Qué trato? — preguntó el actor.
— Si ellos ganaban sus combates, las chicas serían libres — explicó Magnus.
— Tal vez tengas que buscarla — propuso el actor —, digo, ¿no?
— Es un buen punto. Te ayudaremos, Bi-Han.
— No — su respuesta fue tajante —. Ustedes dos y Liu Kang son el futuro de nuestro reino.
— ¿Desde cuándo te importa la Tierra? — cuestionó el monje renegado.
— La salvé una vez, Magnus. Yo ya he salvado la Tierra y es lo que más me interesa… luego de Sareena y mi hermano.
— Ve con Ashrah y algún guerrero eliminado, Bi-Han.
— Mientras no sean Sonya ni Jax, por mí bien — opinó el actor.
— Puedes ir con Arbiter y Samael. Ellos han mejorado.
— Iré solo con Ashrah, pero te agradezco la oferta, compañero.

El ninja de hielo sé retiró y volvió a dejar solos a ambos humanos.
Para la impresión de Johnny Cage, Magnus habló y sorprendió con la propuesta que le hizo:

— ¿Qué tal una telenovela llamada “Flor del Infierno”? Podríamos poner a Bi-Han y Kuai Liang de protagonistas con Sareena.
— ¿Y el villano?
— ¿Te parecería bien qué el “Casanova” haga de villano? — le preguntó, esbozándole una sonrisa.
— Magnus, me agradas — le dijo el actor, mientras le felicitaba por su idea.

_____________________________________________

Bi-Han y Ashrah decidieron que saldrían a buscar a Sareena, Kia y Jataaka — ya que Ashrah no participaba y Bi Han no pelearía al otro día, por lo indicado por Shinnok y Quan Chi en una visita —.

— ¿Estás seguro que encontraremos a Sareena aquí?
— No lo sé, Ashrah, pero mejor buscarla a nada.
— Está bien — respondió, quedando en silencio por un rato, hasta que decidió hacer una pregunta algo incómoda para el ninja: —. Bi Han, ¿tú hablas con Magnus?
— Sí, es un buen hombre; casi amigos, podría decirse. ¿Por qué?
— Bueno, es que… él me parece un buen partido.

Bi-Han solo la miró asombrado por esa declaración. ¿Una mujer vestida de esa manera hablando de un hombre cómo si fuese lo más normal del mundo? Eso le sorprendía y mucho.

— Pero Ashrah, ¿Magnus? ¿no te gustaba Shujinko?
— Shuji es un amigo, Bi-Han — le dijo, mientras él no salía del asombro —; oh, vamos, ¿te sorprende qué te hable de esto? Amigo, soy una demonio del Netherrealm, que me vista como una monja no es algo que diga que soy una monja, ¿entiendes?
— Sí, pero…
— Además, Magnus me parece bonito y según sé, él no tendría problemas conmigo.
— No lo creo en verdad.
— ¿Y cuál es el problema? Vamos, ayúdame con él y tendrás puntos extra con Kia y Jataaka.
— ¿Por qué ellas?
— Te odian porque las mataste y porque creen que le hiciste algo malo a Sareena.
— Taradas.

Mientras éste dúo discutía, tres mujeres estaban atrapadas en una celda debajo de la Tierra. Las primeras dos estaban enojadas y no entendían por qué estaban allí, mientras la tercera tenía un rosario de hielo en sus manos consigo.

— ¿Aún tienes esa cosa, Sareena? — preguntó una de ellas.
— Es de Bi-Han, Jataaka. Siempre me recuerda a él — comentó, mientras su amiga sé acercó a ella.
— Bi-Han murió y lo sabes. Debes superar su muerte.
— ¡¿Cómo superar su muerte si Quan Chi lo convirtió en Noob Saibot?!
— ¿Dijiste “Noob Saibot”? — preguntó Kia, entrando en la conversación —, que yo sepa, escapó del Netherrealm porque no era precisamente Noob Saibot.
— No, yo peleé cuando escapó… y decía que era Bi-Han.
— Entonces lo era, Sareena — expresó Kia —; trabajamos con Noob Saibot y sabemos lo que odiaba a Bi-Han como hasta hacerse pasar por él.
— ¡Dios! ¡Quan Chi me hizo pelear contra él!
— Tranquila, amiga — le animó la mujer de pelo blanco.
— ¡Sí! Sí él te ama como tú lo amas a él, yo creo que vendrá a salvarte — mencionó la chica de pelo negro.
— Ojalá nos salves, Bi-Han…

Una lágrima de Sareena cayó en el rosario, el cual creó una imagen y mostró a un ninja de traje parecido a Bi-Han, pero con algunas diferencias.

— ¿Bi-Han? — preguntó, al ver al ninja.
— No, soy Kuai Liang, su hermano menor. ¿Quién eres tú?
— Soy Sareena. No sé si sepas de mí, pero yo…
— ¿No saber de ti? ¡Bi-Han te ha estado buscando todo éste tiempo! ¡Hasta entró en el Torneo de Mortal Kombat para salvarte!
— ¿En serio? — preguntó impresionada, mientras sus amigas no salían del asombro.
— Oh, sí; mi hermano nos tiene locos contigo: “deberías conocer a Sareena, es hermosa”, “Kuai Liang, levántate, que debemos buscar a Sareena, vago”. Y un sin fin de cosas más.
— De verdad te quiere, amiga — comentó una impresionada Kia.
— ¿Alguien dudaba de ello? — preguntó el único hombre.
— ¡Sí, mis amigas Kia y Jataaka!
— Un placer, señoritas — las saludó con cortesía —. Cuida ése rosario, Sareena; mi hermano te localizará con él.
— Entendido.
— Antes de irme… ¿cómo conseguiste ése rosario? El Lin Kuei le dio ello a mi hermano como un regalo de nuestros padres muertos.
— ¿Sus padres?
— El Lin Kuei nos crío a ambos, Sareena. Nosotros nunca conocimos a nuestros padres — expresó el ninja, con cierto dolor —, pero no podemos culpar a nuestro clan, ellos nos han criado — comentó.
— Respondiendo a tú pregunta: éste rosario me lo trajo Quan Chi cuando murió Bi-Han. Me lo dio diciéndome que sí lo tendría conmigo, él volvería a mí.
— Sin querer hacerlo, Quan Chi mismo sé saboteó.
— ¿De qué hablas?
— Ése rosario tiene esencia de mi hermano; yo puedo rastrearlo y salvarlas, pero aún no puedo hacerlo. Por lo menos, no hoy.
— ¿Vendrás mañana?
— Trataré de ir… y con ayuda. Aunque no sé porque están encarceladas.
— Quan Chi mandó Belokk a encarcelarnos — explicó la mujer de pelo blanco —. Soy Jataaka, por cierto.
— Bonito nombre — dijo el ninja —; escuchen, creo que las encarcelaron porque mi hermano y yo hicimos un reto contra Shinnok y Quan Chi.
— Perdieron, ¿no? — preguntó Kia.
— No, Kia, ganamos.
— No puedo creer que le serví a un tramposo — mencionó la chica de cabello negro y largo.
— Prométeme que vendrás con Bi-Han, Kuai Liang.
— Sí, lo haré. Conserva el rosario. Kuai Liang, fuera.

Kuai Liang cortó la conexión, dando esperanzas al trío de que serían rescatadas. Kia y Jataaka se sintieron mal, ya que, después de todo, Sareena tenía razón.

— Lo lamento — dijeron ambas.
— Pensaba que él no volvería — expresó la morena.
— Que te había dejado para siempre cuando Scorpion lo mató.
— Él venció a la muerte, ¿pero por qué? — sé preguntó la chica del mechón blanco.
— Tal vez, y solo tal vez — se acercó Kia, colocándose junto a ella y poniéndole la mano en el hombro —, él haya vuelto para cumplir esa promesa de sacarte de aquí.
— Es que él…
— Amiga, Bi-Han no podía dejar el Lin Kuei. Ahora que ellos lo dieron por muerto, Bi-Han podrá hacer lo que pediste.
— ¿Tú crees?
— Tengo fe en que él volverá.

Ambas amigas se dieron un abrazo. Hacía mucho tiempo que Kia y Sareena no sé abrazaban. Jataaka se unió al abrazo y quedaron un rato largo abrazándose, esperando a que Bi-Han aparezca para salvarlas.
En tanto, Kuai Liang cortó la comunicación y decidió a ir a buscar a su hermano, pero chocó con alguien allegado.

— Kenshi, perdóname por haberte chocado — se disculpó el ninja, ayudando al espadachín a levantarse.
— Tranquilo, amigo, no hay dramas. ¿Por qué tan apurado?
— Creo que puedo encontrar a Sareena.
— Ahora es muy oscuro para que vayamos, Kuai Liang. Espera a mañana y te acompañaré.
— Dile a Bi-Han que mañana o en dos días, podremos encontrar a Sareena. Busquemos a Hydro, Cyrax y Smoke para avisarles.

Kenshi asintió y ambos decidieron buscar al trío. Ya no faltaba mucho tiempo para salvar a Sareena y las otras.

_______________________________________

Otro día en el Torneo de los Reinos del Mortal Kombat había iniciado. Como siempre, todos los sobrevivientes y ganadores se encontraban allí. Misteriosamente, Dairou decidió ir al lado de Savage, el samurái — a lo qué éste pidió una explicación —.

— Quiero pedirte que me digas como supiste lo de mi familia.
— Raiden nos contó hace un tiempo toda la verdad. Nos contó a mi equipo la verdad y todos lo sabíamos, pero no encontrábamos un momento para que sepas la verdad, Dairou.
— Pues… gracias, Savage.
— No hay problema.

La charla terminó, pero él mercenario decidió quedar al lado del samurái, quien le preguntó porque no sé iba y la respuesta fue simple:

— Estoy de tú lado.
— ¡Combatientes! — gritó Shinnok — ¡prepárense para el próximo combate de hoy! — avisó — ¡Krogat de Vaeternus!
— ¡Bien! ¡al fin puedo pelear! — exclamó el vampiro, saltando a la arena de lucha.
— ¡Contra Nimbus Terrafaux!
— ¡Oh, sí, nene! ¡hora de rockear!
— Será tú último rock, negrito.
— Ya veremos mutante.
— ¡Soy un vampiro, idiota! ¡no todos somos como Drácula!
— ¡Krogat de Vaeternus contra Nimbus Terrafaux de la Tierra! ¡FIGHT!

La lucha había iniciado, con Krogat dominándola. El vampiro lanzaba bolas de sangre de sus alas, las cuales eran esquivadas por el karateca con mucha dificultad.

— Vamos, Nimbus, puedes hacer algo más que eso.
— ¡Veamos como resistes ante esto! — gritó, lanzándole un golpe en el pecho a Krogat.

El humano intentó darle un golpe, pero sé rompió la mano en el intento y Krogat lo tomó del cuello, estrujándolo y rompiendo algunas vertebras; luego, el vampiro le dio un rodillazo en el pecho, destrozando sus costillas.
El karateca le dio una patada en la cara al vampiro, pero éste tomó su pie y lo estampó contra el suelo con suma brutalidad. Nimbus intentó levantarse, pero Krogat tomó al humano y le dio un cabezazo, seguido de una patada en los genitales.

— Los humanos no sé comparan en nada con nosotros, los vampiros. Por algo son nuestras presas naturales — expresó el vampiro.
— La región Vuktra de Vaeternus no dice eso, Krogat — le interrumpió Shinnok.
— El día que encuentre a los causantes de la destrucción de esa región, los mataré.
— Créeme, Krogat, están más cerca de lo que crees.
— ¡¿Qué sabes de ello, Shinnok?!
— Clasifica a las finales y te contaré todo, Krogat.
— Así será.

Por esa distracción, Nimbus intentó clavar un cuchillo que tenía en uno de sus bolsillos, pero el vampiro lo destrozó con su aliento. Krogat le dio un golpe con ambas alas y lo dejó en el suelo. Terrafaux estaba derrotado.

— ¡Mátalo!

Krogat tomó al humano y clavó sus colmillos en él, comenzando a absorber su sangre hasta convertirlo en un cascarón marchito. Lo único que quedaba de Terrafaux, era un cuerpo demacrado que distaba mucho de ser lo que era antes.

— ¡Krogat Wins! ¡Fatality!
— Auch — comentó el actor —, eso sí que me dolió.
— ¡El próximo combate será entre Tanya de Edenia!
— Buena suerte, Tan.
— Gracias Reiko.
— ¡Contra Krogat de Vaeternus!
— Otra más que caerá.
— Shinnok, ¿no era qué solo sé peleaba una vez y luego se esperaba? — preguntó Johnny Cage —, porque siempre veo que peleamos dos veces seguidas y hasta tres en algunos casos.
— La verdad es que Magnus rompió las reglas y mandé la regla al carajo — contestó el Dios sin mucha importancia —, ¡Krogat de Vaeternus contra Tanya de Edenia! ¡FIGHT!

Tanya atacó a Krogat con sus piernas en forma de un taladro de fuego, pero el vampiro salió volando y esquivó su ataque. El vampiro lanzó unas bolas de sangre a la edeniana, que destruyó con unas bolas de fuego. La morena hizo un movimiento y sé volvió invisible.

— ¡Tonta! ¡soy mitad murciélago, puedo saber dónde estás! — exclamó el vampiro, usando un grito supersónico, el cual reveló la ubicación de Tanya para éste —, ¡te encontré, edeniana!
— ¡Maldición! — exclamó ella, quien intentó atacarlo con una bola de fuego, destruida por las alas del vampiro.

Tanya fue tomada de los hombros por Krogat, quien la mandó al suelo con sus patas y creó una bola de sangre, dirigida al torso de la chica.
Krogat bajó a la arena y atacó con tres puñetazos a Tanya, seguido de una patada en la ingle, logrando que la chica se retuerza del dolor. La edeniana intentó atacar con un bumerang al vampiro, quien destruyó el arma con un corte de una de sus garras en el ala de éste.
La dama sacó dos bastones e intentó lastimar al vampiro con estos, pero Krogat los rompió de un cabezazo.

— Esperaba más de la hija del embajador de Edenia… ah, espera, cierto que el embajador ha muerto.
— ¡¿Cómo te atreves a hablar de mi padre?! — gritó, dándole tres patadas en la cara al vampiro, quien cayó por primera vez al suelo.
— Tú padre era débil, Tanya. Admito que fue sabrosa su sangre — espetó el vampiro.
— ¡MALDITO!

Tanya tomó a Krogat y le dio un rodillazo al vampiro en el rostro, seguida de una patada en la cara, y terminando con un puñetazo en la mandíbula — el cual le arrancó unos dientes —. El vampiro tomó los dientes y los guardó en su pantalón.

— Estás muerta, niñita tonta.

La edeniana sé tele transportó y apareció arriba del vampiro, golpeándolo duramente en la cara de una patada. Tanya utilizó dos armas con guadañas para atacar a Krogat — quien aún se reponía del golpe en la cara —, cortándole algunas partes de su cuerpo. El guerrero de Vaeternus lanzó un rugido de dolor, que hizo qué Tanya perdiese el equilibrio.

— ¡Lo pagarás, maldita!

El vampiro agarró a la mujer y le escupió una poderosa bola de sangre en la cara, privándola de su vista por momentos; al momento, atacó con una patada — rompiendo una costilla —; seguida de un golpe con ambas alas — destrozando el cráneo de ésta —, y terminando con una embestida que creó una hemorragia interna poderosa. Tanya quedó fuera de combate.

— ¡Mátala!
— No creo que la mate — dijo Reiko.
— Pienso igual, Krogat es de los nuestros.
— Yo no pertenezco a su grupito de aliados, idiotas — les interrumpió Krogat —, aquí solo me interesa Nitara; los demás me dan igual — espetó.
— ¡Entonces mátala! — pidió un impaciente Shinnok.

Krogat tomó a Tanya y clavó sus colmillos en el cuello de Tanya, dejándola sin sangre; luego, tomó el corazón de ella y sé lo tragó masticándolo como si fuera un caramelo.

— ¡Krogat Wins! ¡Fatality!
— Ah, un buen aperitivo nunca me viene mal — comentó éste, bajando junto a su aliada.
— Peleaste bien, Krogat.
— Gracias Nitara; vámonos, porque no habrá nada muy interesante que ver — le pidió éste.

Ambos se retiraron del lugar y dejaron indignados a los guerreros del Outworld, mientras retiraban el cuerpo de Tanya, jurando que Krogat pagaría por ello.

— ¡El próximo combate será el que diga el monitor! — exclamó, mientras el monitor mostró los próximos dos combates —. Pelearán primero: ¡Kobra de la Tierra contra Kira de la Tierra!
— ¿Kira y Kobra? — sé preguntó Taven —, ¿no son amantes aquí también?
— Oh, no; aquí ni se conocen. Y sospecho que a Kira le gusta Kabal — contestó con suma tranquilidad Cyrax, dejando impresionados a los residentes del universo alterno.
— ¡¿KABAL?!
— Suena raro, pero el amor es así: impredecible — le restó dramatismo el cyborg.
— Veamos cómo me va — comentó Kira, en la arena.
— Tú, yo; piénsalo, bebe — dijo el rubio, guiñándole un ojo.
— ¡Ay, por favor!
— ¿Qué? ¿no te gusto?
— ¡No! ¡me pareces un homosexual!
— La chica pega duro, ¿eh? — preguntó Shinnok, hablándole a los demás; al no recibir respuesta, decidió iniciar la lucha —: agh, está bien… ¡FIGHT!

Kira sacó sus cuchillos y Kobra sacó un machete. Ambos comenzaron a atacarse mutuamente con estos.
El machete de Kobra era peligroso, pero Kira se defendía bien con sus cuchillos y contraatacaba al rubio con sus armas, pero éste le dio un fuerte puñetazo en el estómago, mandándola a volar al suelo.

— ¿Ves, nena? Tú y yo podríamos jugar un poco, ¿no te parece?
— Olvídalo, tonto — le dijo la colorada, lanzando una bola rosa de energía al pandillero.
— ¡Esto es poder, nena! — Kobra creó una bola de fuego y ésta chocó con la bola de Kira, destruyéndose ambas.

El pandillero se tele transportó detrás de la chica, encajándole un puñetazo con llamas en la columna a la pelirroja, que cayó al suelo. Kobra intentó darle una patada de fuego, pero Kira sé transformó en una bola y lo mandó a volar.

— ¡¿Kira usa la Cannonball de Kano?! — sé preguntaron todos.
— Aprendió conmigo — dijo Kabal —, y también le enseñé otra cosa.

La chica dio un beso a su mano y sopló a donde Kobra estaba, haciendo que éste comience a toser y la chica le dio le hizo cuatro cortes con su cuchillo, para clavarlos en el abdomen del rubio.
Kobra contraatacó con dos bolas de fuego: una bola alta y otra baja. La alta pudo esquivarla, pero recibió la baja de lleno y atacó con su machete, cortándola severamente en distintas partes del cuerpo; seguido de un puñetazo de fuego en el abdomen — donde había sido cortada —.

— ¿Te rindes, Kira?
— ¡Ya verás, Kobra!

Kira usó su Cannonball y atacó a Kobra con ésta, haciendo que pierda el equilibrio y caiga al suelo. La dama tomó sus armas y las guardó en su par de estuches en las piernas. Sin embargo, Kobra se levantó y le clavó el machete en el torso a Kira, provocándole un dolor intensó y dando un grito atroz.

— Aún no acabe contigo, belleza.

El pandillero sacó el machete y le dio un golpe en la cabeza con el mango de éste — rompiendo el cráneo de ella —, y terminó dándole un puñetazo de fuego con mucha potencia — rompiendo algunas costillas —. Kobra había acabado con Kira.

— ¡Mátala!
— ¡No la mataré! Sin embargo, me divertiré con ésta nena: la reclamo para mí… claro, a menos que alguien quiera luchar por ella contra mí.
— Ya tienes un oponente, Kobra — le dijo Shinnok.
— ¿Quién?
— Detrás de ti.

Kobra se dio media vuelta y recibió un puñetazo que lo mandó a volar afuera de la arena. Era Kabal quien había aparecido.

— ¿Frankenstein apareció para perder contra mí? — preguntó, levantándose.
— Si fuera tú, niño bonito, sabría apreciar los últimos momentos de mi vida — le dijo Stryker.
— ¡JA! Poli, tú amigo no podrá contra mí.
— Acabaré contigo en cinco segundos — pronunció Kabal, dejando a Kira junto a Stryker —, cuídala, Curtis.
— Está bien.
— ¡Kabal de la Tierra contra Kobra de la Tierra! ¡FIGHT!

La lucha no iba a durar mucho: Kobra ni siquiera podía ver a Kabal golpearlo, sumado a las heridas contra Kira, no podría hacer mucho ante el ataque de ira de Kabal.
El policía atacó con sus Hookswords a Kobra en todas partes del cuerpo a súper velocidad, destrozando todos sus huesos y músculos a una velocidad la cual Kobra no podía sentir nada.

— Kabal le está dando una tunda a Kobra muy fea — expresó Kotal Kahn —, no creo que soy de decir esto, pero jamás vi algo tan áspero en mi vida.

Kobra no podía sentir sus golpes y sintió que se rompían sus pantorrillas de una patada doble; luego, sintió que dos armas filosas sé clavaban en sus hombros, para ser lanzado al suelo con fiereza.

— ¿Listo para perder, marica? — le preguntó Kabal, atacando con un par de sierras a Kobra, que le provocaron serios cortes.

El policía atacó con una bola energía púrpura gigante al pandillero, dejándolo gravemente aturdido y automáticamente, provocándole vómitos de sangre y hemorragias severas.
Kobra intentó darle un puñetazo de fuego, pero Kabal le agarró el brazo con suma facilidad y lo dejó agarrado, comenzándolo a apretar.

— Dime algo, Kobra, ¿estás listo?
— ¿Para qué?
— Para esto.

Kabal le cortó el brazo derecho a Kobra con una de sus Hooksword y lo soltó, cayendo al suelo y dejando a todos impresionados.

— Aún no he terminado — mencionó, cortándole las piernas y dirigiéndolo de una patada al suelo.
— No, por favor, tenme piedad — pedía el rubio mientras intentaba huir arrastrándose con su brazo izquierdo —, ¡TENME PIEDAD!
— Adiós, Kobra — mencionó Kabal, pisando su cuello y haciendo volar la cabeza a las manos de Shinnok.
— Bueno, esto me pareció extraño — dijo el Dios —, ¡Kabal Wins! ¡Fatality!

El policía dejó la arena en silencio y sé juntó con su amigo Stryker, quienes solo callaron y decidieron cuidar a Kira — la cual tenía un estado grave —.
Shinnok decidió ir directo al último combate del día… por ahora.

— ¡Kotal Kahn del Outworld contra Blaze de Edenia!
— Ganaré en la memoria de mi emperador — expresó el guerrero del Outworld.
— Debo evitar el Armageddon a toda costa.
— ¡FIGHT!

La lucha había comenzado.
Kotal Kahn creó un tótem en el suelo y sé lo aventó a Blaze, quien llegó a destruirlo con una bola de fuego. El Dios del Sol luego hizo aparecer un rayo de sol y el ser elemental perdió la vista por unos pequeños momentos, suficientes para que el Dios le clave un cuchillo en el pecho, creándole una gran herida de la cual emanó sangre color naranja. Éste la probó y se quemó la lengua:

— ¡Caliente! ¡esta sangre está caliente! — gritó, mientras pasaba sus dedos sobre su lengua, para apaciguar el calor.

Blaze tomó a Kotal y le dio un golpe con ambas manos, seguida de unas bolas de fuego que aturdieron al Dios del Sol. El ser elemental le dio dos puñetazos y tres patadas a Kotal, dejándolo suspendido en el aire, para darle un poderoso golpe con su mano izquierda — curiosamente, fue un golpe con palma abierta —, y luego le dio un uppercut, que dejó tendido en el suelo al Dios.
Sin embargo, aunque para Blaze la pelea era demasiado fácil por el nivel demostrado por Kotal Kahn, recibió un mensaje de su creador, Argus.

— Ríndete, Blaze — le ordenó Argus, telepáticamente.
— ¿Por qué? — se preguntó mentalmente.
— No es conveniente que pierdas contra Shinnok, le darías mucho poder y sería casi imposible detenerlo — expresó el Dios de Edenia.

Blaze asintió y colocó una mano en el pecho y la otra la levantó.

— Me rindo.
— ¿¡QUÉ TÚ QUÉ?! — gritó un furioso Shinnok —, ¡¿CÓMO QUÉ TE RINDES?! ¡PELEA, COBARDE!
— No hay oponentes dignos para mí aquí. Me largo — espetó, saliendo de la arena de lucha, dejando a todos boquiabiertos.
— Kotal Kahn Wins…
— Tenía ganas de luchar.
— Lucharás luego, Kotal. Primero nos tomamos un receso de una hora y luego todos vuelven aquí. Recuerden, pueden comer si lo desean.

Al decir esto, todos se fueron y dejaron solos a Shinnok y Quan Chi, quienes no digerían la situación reciente.

— ¿Crees qué…?
— Si, Quan Chi; se rindió por orden de Argus.
— ¿Y qué haremos?
— Nada, es mejor, de hecho. Debemos procurar que avancen nuestros guerreros malignos.
— Si, amo Shinnok.

Ambos decidieron ir cada uno por su lado, ya que querían pensar un poco sobre quienes deberían pelear luego. Luego, se reunirían en la sala con los otros guerreros que seguramente, estaban llegando allí.

— “D’Vorah” — pensó el calvo.
— “Daisy” — se decía Shinnok a sí mismo.

_________________________________________________

En una zona alejada al Netherrealm, dos guerreros estaban mirando el paisaje del Outworld, el cual seguía luciendo igual a antes.

— Estuviste bien al fingir tú muerte y sacar toda la data posible, Shang Tsung.
— Todo para servirle, Emperador.
— Lo sé: es bueno ver como ellos sé matan y nosotros solo debemos observar. ¿Le has propuesto esa alianza a Quan Chi?
— Lo hice, amo, y déjeme decirle que dijo que sí.
— Excelente.

La felicidad de estos fue interrumpida por la inoportuna aparición de dos seres: un cyborg rojo y un ninja vestido de negro.

— ¡Sektor! ¡Noob Saibot! ¿qué hacen aquí?
— Emperador — dijo el ninja —, venimos aquí para decirle que tenemos al hermano menor de Cyrax en nuestras manos.
— Excelente, señores. Llévenlo a automatización — ordenó —. ¡Tsung!
— Si, amo — respondió, con temor.
— Ve con ellos.

Shang Tsung asintió y los tres decidieron irse, dejando a solas al Emperador. Éste se sentía victorioso, porque las cosas funcionaban y la profecía que vaticinaba su muerte era real, pero fue evitada por él hace mucho tiempo

— Estos idiotas no saben que yo siempre volveré de la muerte, porque el alma del Sauriano Maldito yace en mí y no ha podido reencarnar jamás — sé decía, mientras tomaba una copa con vodka —, bebida fuerte para los débiles humanos — comentó —. Disfruten de lo que les queda de vida, humanos, porque yo, Shao Kahn… ¡LOS DESTRUIRÉ! — gritó, mientras miraba el ocaso del Outworld —; pero primero, debo encargarme de Raiden… y sé cómo hacerlo a la perfección.

Shao Kahn río, porque sabía cómo encargarse de Raiden. El Emperador llamó a Shang Tsung y le dijo que busque a Raiden en el Netherrealm y lo traiga ante él, porque tenía una gran oferta que hacerle.

Fin del Capítulo 15.

_____________________________________________________________

Me quedó me separado el guión del dialogo por el Word. Y no sabía bien que hacer con Blaze de MKDA, porque sus ataques son medio simplones y usar al de MKA aún me parece mega precipitado.
También un par de peleas cortas, pero bueno, personalmente, es porque estoy haciendo muchas peleas por cap y me exprime un poco la violencia eso (el objetivo aquí es lograr un desarrollo principalmente, y aún debo tocar a personajes de los buenos como Nightwolf, Jinko, Hydro, etc).
Ah, casi lo olvido, Frost tiene su traje principal de todas las sagas y Noob Saibot su traje principal de MK9.
Dos años con La Condicional y contando. Supongo que algún día me la van a sacar. Supongo.

Pasen y lean, si lo desean:

https://www.fanfiction.net/s/8984717/1/ ... -Diferente

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The Shaolin Nun
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Re: Un Destino Diferente

Mensaje por The Shaolin Nun » Dom, 26 Oct 2014, 04:11

¡Estuvo de maravilla este episodio! Toda la historia de Dairou y Hotaru me atrapó. Lo de la esposa de Dairou y su hijo me pareció una adición muy linda, y a la vez dolorosa, fue triste cuando llegó y encontró lo que les había pasado :( Otra de las cosas que me fascinaron fue que las peleas se iban dando conforme a los sucesos que pasaban, buen desarrollo de la historia :)

Nuevamente adoré a Johnny Cage (esa parte donde cuentan sus secretos a petición de Bo' Rai Cho como me hizo reír XD) sus películas y todo lo que ofrecía estuvo buenísimo. También me gustó la pelea entre Kira y Kobra, lo bueno que Kabal entró al quite para que el rubio tonto no se aprovechara, jaja.

¡Muy bien hecho el capítulo! Superó mis expectativas.
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Re: Un Destino Diferente

Mensaje por Linkin-Ramón » Mié, 29 Oct 2014, 23:54

Tengo mas hueva que Vagashi al escribir Hiatus X Hiatus (?)

Épico el conflicto de Hotaru-Dairou-Darrius y el pasado de estos, aunque este Darrius me recuerda a Jagi de Hokuto no Ken (envidioso, manipulador, mal peleador y causo la rivalidad de dos amigos: Hotaru y Dairou como Kenshiro y Shin) .... Savage es un chulo, hasta le ordeno a Rain que levante a Hotaru y mata a Darrius fácilmente.
Los hermanos Sub-Zero ya son Mario & Luigi para salvar a Sareena y Ashrah se unio al harem de Magnus y la próxima va a ser Li Mei, eso lo tengo seguro :u .
La escena de Savage y Frost es muy clonada del LiuTana (?) en el Story Mode y creo que me quede con cara de WTF cuando Frost dice que Shinnok es su padre/padrastro. La pregunta del milenio es como Frost, una cryomancer pudo vivir tanto tiempo en el Netherrealm, ahí debe hacer calor si mayormente esta entre lavas y rocas (excepto por el bosque claro ¿a poco puede haber un lago en el infierno?).
También fue bueno el combate de Kira y Kabal vs. Kobra... Kobra siempre fue la mezcla entre Ken de SF (Sus ataques son muy de Shotoclone) y Johnny Lawrence de Karate Kid (irónicamente, su dojo se llama Cobra Kai). Mientras que Krogat hizo bosta a Nimbus y Tanya, sin olvidar que Kotal se salvo de ser violado por Blaze XD.
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Re: Un Destino Diferente

Mensaje por Error Macross » Sab, 01 Nov 2014, 04:21

La historia de Dairou estuvo interesante, nomas que fue raro todo el tema de Darrius, o sea, "fundo los rebeldes porque viejo eligio al otro tipo que tenia nombre con H como su sucesor y no a mi que solo lo insulte y me tire de las mechas con otro", es como que senti muy vacio al personaje (o sea, a Darrius) en general este fic muestra a muchos malos como malos malosos malosientos, no es tanto mi estilo de villano favorito.

Como hoy me levante con ganas de criticar (?) se me hace muy bizarro que los personajes antes de caer a la pelea tiren frases onda videojuego, a veces quedan cosas muy descolgadas, la participacion de Blaze, meh, ya de por si yo ya habia dicho que muchos personajes estaban solo para que hubiera mas personajes, aunque le pongo fichas a Krogat, ademas me gustaron sus fatalitys, teniendo en cuenta que las hiciste de 0 (no son tan exageradas como las del ultimo juego). Y por cierto, eso de Frost hija de Shinnok, ¿ya se habia tocado o algo? me dejo re descolocado.
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Re: Un Destino Diferente

Mensaje por Acero_12 » Jue, 04 Dic 2014, 17:50

¡Hola! ¿cómo andan? Les dejo el capítulo y espero que guste.

____________________________________________________________________________________________________________

Capítulo 16: Sed de sangre y venganza.​


Los guerreros de los Reinos estaban almorzando en el receso dado en diferentes mesas por reinos: Vaeternus, Earthrealm, Outworld, Orderrealm, Chaosrealm, Edenia y Netherrealm — excepto los cuatro clasificados, que estaban en una mesa aparte a las demás —.
Magnus fue a donde Ashrah estaba comiendo — extrañamente, ella estaba sola —.

— ¿Dónde está Shujinko? — preguntó él
—Me dijo que buscaría a donde podría estar Sareena.
—Bueno, no voy a dejarte sola — comentó el humano, sentándose a su lado —, ¿quieres qué te acompañe? — preguntó, amablemente.
—¡Claro que sí! — Exclamó ella; dándose cuenta de su respuesta al ver la cara de Magnus, cambió a un tono más relajado —, digo, claro, ¿por qué no?

Ambos decidieron hablar un poco sobre sus respectivas vidas, porque nunca habían entablado conversación alguna hasta ése entonces. Ashrah le contó a Magnus acerca de su pasado como sirvienta de Quan Chi y luego un posterior encuentro con su espada Datusha — la cual sigue usando —; en tanto, Magnus decidió contarle algo sobre su vida: la muerte de sus padres a manos de Krogat, su conflictiva relación amorosa con una ex novia y su aprendizaje a manos de Raiden.

—Es interesante que hayas cambiado de lado, Ashrah. Sabía que eras de aquí, pero no que eras aliada de Quan Chi.
—Era una de sus sirvientes. Allí conocí a Sareena y las otras. A mí me sorprende tú historia con esa perra llamada Luana.
—Luana… sí, no me gusta hablar de ella mucho; es una parte de mi vida pero realmente no me gusta tocar el tema mucho.
—¿Qué ocurrió entre tú y ella, Magnus?
—Me rompió el corazón, Ashrah. Luana me rompió el corazón — expresó un Magnus adolorido en su alma —; yo la amaba mucho…, pero ahora ya no queda más que un mal recuerdo.
—Lo lamento mucho, Magnus — dijo ella, tocándole una mejilla con su mano —, tienes una piel muy suave.
—Gracias — le dijo, sacándole la mano de su rostro —, tus dedos son suaves, Ashrah.

En tanto, Krogat y Nitara se encontraban cerca de estos, observando los movimientos de Magnus y Ashrah. El vampiro sé levantó de la mesa y se dirigió a la mesa del humano y la demonio.

—Deja de ser tan cursi, Magnus; me asqueas — espetó Krogat, golpeando la mesa.
—No estoy siendo cursi, Krogat; solo recuerdo algunos sucesos de mi vida.
—Que quieras usar la espada de la portadora de Datusha, no significa que puedas derrotarme, humano.
—No necesito de una espada para vencerte, Krogat.
—¡JA! ¡¿Tú a mí?! ¡No pudiste vencerme antes y menos ahora!
—Tenía seis años cuando eso ocurrió — dijo Magnus, levantándose de su chica —; te puedo vencer de un golpe.
—¡Ah, pero estás muy soberbio, Magnus! — Exclamó con risa Krogat —, bien, te dejaré darme un golpe — le dijo, poniéndole la mejilla —. Dame tú mejor gol…

Krogat cayó seco al suelo y perdió la consciencia. Todos los presentes quedaron impresionados viendo la escena, al ver que Magnus había noqueado a Krogat de un simple puñetazo.

—Es solo un pedazo de mierda — expresó el humano, tomando al vampiro del pie y lanzándolo a la mesa donde estaba Nitara —; disfruta de tú amigo, Nitara, porque no durará mucho vivo. Cuando ganemos éste torneo los Guerreros de la Tierra, iré por él y lo mataré. Lo mataré a él y terminaré tú maldita raza.
—Ya veremos, Magnus de la Tierra. Ya veremos.

Nitara tomó a su amigo y sé fue cargándolo. Magnus sé retiró del lugar, mientras Ashrah decidió ir a buscarlo.

—Voy por él — dijo Li Mei a Bo Rai Cho, levantándose, pero siendo detenida por Savage.
—Deja que Ashrah arregle esto, Li Mei. Magnus tiene algunos asuntos que aún no ha cerrado y heridas abiertas a pesar del tiempo.
—¡Pero no sé qué problemas tiene!
—Te explicaré todo — le dijo el samurái. Viendo que la puerta sé abría y aparecía Shinnok junto a Quan Chi y Frost, Savage miró a Li Mei y le dijo —: pero lo haré luego. Ahora no es el momento.

Li Mei asintió y volvió con Bo Rai Cho, quien le preguntó qué había ocurrido; ella no le dijo nada y miró a los recién ingresados.

—Bien, es hora del próximo combate — comentó Shinnok con frialdad — ¡Peleará D'Vorah del Outworld!
—Bien, veamos a quien le ganaré ésta vez — dijo la mujer calva, entrando sin mucha motivación al escenario de lucha.
—¡Contra Daisy de la Tierra! — completó Quan Chi.
—Aquí voy — dijo la chica, cargando su arma —, no sé mucho como peleas, pero que sea una lucha limpia, D'Vorah.
—¿Lucha limpia? ¡Te haré puré como a la alumna del shaolin! — recordó la calva, hablando sobre el grave estado en el que Surikizu aún se encontraba.
—¡FIGHT!

El combate comenzó de una manera peculiar, con Daisy disparándole a quemarropa a D'Vorah, quien esquivó las balas con cierta dificultad.
La mujer insecto lanzó unas bolas de veneno, las cuales fueron esquivadas por la velocidad de la militar.
Daisy atacó a D'Vorah con tres puñetazos en la cara y una patada en el pecho; luego, le disparó con su AK-47 en la panza. Sin embargo, las balas no le hicieron daño a D'Vorah y ésta contraatacó asestándole con una babosa; mientras Daisy intentó sacarse la babosa de la cara, D'Vorah atacó a Daisy golpeándola con sus aguijones, provocando algunas heridas en la rubia — quien no podía ver nada por culpa de la babosa —. Cuando D'Vorah quiso volver a usar sus aguijones, la rubia creó un campo de fuerza con la lava del Netherrealm.

—¡Ay, mis aguijones! ¡Me quemaste, tonta! — exclamó la calva, tomándose los aguijones con sus manos y quejándose por las quemaduras provocadas.
—Ahora verás.

Daisy tomó la babosa y la tiró al suelo, destruyéndole de un pisotón. La insectoide se levantó por los aires y creó una corriente de viento, haciendo que la chica pierda algo de estabilidad.
D'Vorah atacó a Daisy con sus bolas de veneno, que eran repelidas por un campo de energía creado por la rubia. Furiosa, la mujer decidió emplear una de sus mejores técnicas: la aparición de insectos.

—¡Mis preciosuras! — les dijo ella a la bola de mosquitos.
—Parecen los de Drahmin — le comentó Quan Chi a Shinnok, quien asintió.
—¡Ataquen a esa chica! — señaló a Daisy.

El enjambre de insectos atacó a Daisy, que apenas pudo defenderse de la bola de bichos que aparecieron — cucarachas, moscas, avispas, arañas, tarántulas, abejas, babosas, caracoles y más insectos y moluscos encima de Daisy —.
La chica rubia apenas podía moverse y evitar el impacto de tantos insectos. Pero, en un momento, Daisy paró de moverse y quedó estática, tomándose de las manos mientras estaba rodeada de insectos.

—¿Qué le pasa a Daisy? — preguntó Skarlet.
—Es fóbica a los insectos y moluscos — respondió Arbiter.
—Es una broma.
—No, es verdad. No sabíamos de la existencia de D'Vorah, sino la hubiésemos intentado ayudar con éste trauma.
—Hora de terminar con esto.

D'Vorah hizo un ademán con una mano y los insectos y moluscos golpearon a Daisy hacia arriba, mientras D'Vorah saltaba volando a ella y le clavaba tres de sus aguijones en la espalda; automáticamente, D'Vorah atacó con su aguijón restante en la boca, dejándola maltrecha a la mujer.

—Aún queda más.

Sin embargo, Daisy usó sus energías restantes para darle un terrible golpe con energía de lava en la cara a D'Vorah, quedando ambas tendidas en el suelo.
Luego de un rato, D'Vorah se levantó primero y fue declarada ganadora de la lucha.

—La mataría, pero la verdad es que estoy muy cansa… da…

La dama insecto cayó al suelo inconsciente, por el cansancio de la pelea. Kotal Kahn fue por ella y la dejó sentada en una silla. Daisy fue levantada por Samael y dejada en otra silla.

—Bien, el próximo combate será entre Kotal Kahn del Outworld.
—Veamos qué puedo hacer — espetó el Dios.
—¡Contra Hydro de la Tierra!
—Deséenme suerte, porque la voy a necesitar — rogó el ninja celeste.
—¡FIGHT!

El ninja atacó con una ráfaga de agua, destrozada por un escudo de sangre del Dios del Sol. Entre ambos guerreros había una diferencia abismal. Kotal Kahn creó un haz de luz y lo dirigió hacia Hydro, dejándolo ciego por unos momentos, suficientes para comenzar a atacarlo con una lanza y un cuchillo en el cuerpo.
Kotal creó cinco tótems en el suelo y le lanzó uno por uno a Hydro — quien no pudo esquivar ni bloquearse, al estar ciego —. A pesar de los golpes recibidos, Hydro no se mostraba muy lastmado. El ninja celeste formó unas dagas de hielo y éstas salieron disparadas hacia el Dios, que apenas pudo esquivarlas.

—Peleas bien, niño.
—Apenas estoy calentando, Dios del Sol.
—También soy el Dios de la Guerra y la Sangre.
—Ya está Skarlet para fanáticos de la sangre — comentó el cyborg amarillo.

Hydro le disparó un chorro de agua en la boca a Kotal Kahn, que la escupió y recibió un potente puñetazo en la cara. El ninja celeste formó una cuchilla de hielo y comenzó a cortar al Dios, que no podía reaccionar frente al shock que le provocó la valentía del ninja.

—¿Qué le pasa a Kotal, D'Vorah? — cuestionó Rain, al ver al Emperador sin reacción.
—Kotal no está acostumbrado a que alguien se atreva a luchar contra él, Rain.
—¿Es en serio? Pero que…
—Recuerda que es tú Emperador.
—Lo que sea…

En tanto, Hydro tomó a Kotal y le dio una patada en la ingle, para asestarle un golpe con la palma de su mano en la frente de éste. El ninja tomó una daga en el suelo y comenzó a apuñalarlo en distintas partes del cuerpo, dejándolo un poco débil por la pérdida de sangre y la cantidad de golpes recibidos.

—Oh, vamos, ¿este tipo le ganó a Stryker tan fácilmente? ¿Pero qué le dieron, una droga potente? — cuestionó Jade, viendo como Hydro ganaba la lucha con una dificultad pobre.
—Lastima, chico; diste una buena pelea, pero se tiene que acabar.
—Apenas has podido golpearme desde que me puse a pelear en serio.
—Chico, solo veía tus límites… — comentó el Dios, levantándose y sacando su cuchillo y disparándole a Hydro un haz de luz, cegándolo momentáneamente —… y ahora terminaré con esto.

Kotal cortó el brazo de Hydro y creó una herida lo suficientemente fuerte como para crear una hemorragia. El Dios tomó al ninja y comenzó a "bañarse" con esa sangre. El Dios tiró al ninja al suelo y creó dos tótems gigantes, los agarró y se los partió a Hydro en la cabeza — provocándole una hemorragia interna —; al momento, le dio un puñetazo en el estómago, destrozando sus costillas; y finalizó con un golpe con el mango de su cuchillo a la cara de Hydro. Kotal Kahn había derrotado al ninja.

—¡Mátalo!
—Será un placer, Shinnok — expresó, sacando su cuchillo.

Kotal iba a asesinar a Hydro, pero sintió que algo agarraba su mano y le hacía una llave de Judo, dejándolo tirado en el suelo y su cuchillo cerca de él. Al develarse que ocurrió, pudieron ver que Reptile había aparecido y salvado al ninja celeste.

—¿Reptile? — Preguntó Hydro, con pocas fuerzas — ¿por… qué…? — preguntó de vuelta, perdiendo la consciencia.
—Porque somos compañeros, Hydro — respondió, mirando a Kahn —, no sé si eres pariente de Kahn o no, pero te preguntaré algo, Kotal Kahn.
—Te escucho, Último Sauriano.
—¿Quién destruyó mi raza? Tú debes saberlo, si eres el Emperador del Outworld.
—Está bien, te lo diré: fue el Emperador quien la destruyó.

Aquella declaración desinteresada de Kotal Kahn volvió desquiciado a Reptile, quien vio a D'Vorah y le atacó con una bola de ácido gigante, que fue detenida por Kotal Kahn.

—¡¿Qué haces, sauriano?!
—¡Acabar con los que destruyeron a mi gente! ¡PELEA!
—Calmado, Reptile; vas a pelear, pero no ahora, sino en una hora — espetó Shinnok —, ahora, vayan y en una hora estén en la arena de lucha.

El Dios Caído desapareció, mientras que Kotal Kahn miró con desprecio a Reptile y tomó a su amiga inconsciente, llevándola consigo.
Todos los presentes comenzaron a irse, dejando solo a Baraka y a Reptile juntos. El tarkatano colocó una mano sobre el hombro del sauriano, quien sentía un gran dolor en su alma.

—Le serví al asesino de mi raza todos estos años. ¿Cómo pude ser tonto? ¡Demonios! ¡Chameleon y Khameleon me decían la verdad!
—Lo lamento de verdad, amigo. Lamentándolo, no podemos vengarlos.
—¿Por qué Shao Kahn destruyó mi raza sin motivo aparente?
—Eres el guerrero que más tiempo le ha servido, Rep; deberías saber que Kahn es de destruir razas. ¿No recuerdas lo qué le hizo a los edenianos?
—No, Baraka, lo sabes a la perfección como yo: los edenianos que mató, fue porque eran rebeldes… pero mi raza era muy primitiva en ese entonces. ¿Qué pudo ocasionar su destrucción?
—Lo desconozco. Ahora, debemos ir a la arena, Rep.
—Aún tenemos tiempo, quiero ir a visitar a alguien primero.

Reptile salió en silencio de la habitación y Baraka sabía a donde iba a ir exactamente, así que lo acompañó en silencio y ambos fueron a un lugar cercano: las lápidas de sus antiguos compañeros.

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—Debí visitarla antes — mencionó en silencio el sauriano, dejando unos jazmines en una tumba.

El sauriano se encontraba en la tumba de Sheeva, la guerrera Shokan asesinada por Magnus de la Tierra en el combate hace unos días.
Baraka apareció en silencio y también visitó a Sheeva, dejándole unos claveles de su parte, sumadas a las flores que Reptile le dejó.

—Es una lástima que haya terminado así — mencionó el tarkatano.
—Lo sé; es algo que aún le recrimino a Magnus: el haberla matado. Si Magnus la hubiese dejado vivir, seguramente ella estaría de nuestro bando.
—Tú no sabes si Sheeva hubiese aceptado. Recuerda que ni el mismo Kintaro está del todo convencido en estar aquí y lo sabes.
—¿Tú lo estás?
—Claro que sí. Le debo una deuda a Magnus… además, Mileena quiere tener una relación con Kitana. Lo complicado es que me lleve bien con Liu Kang.
—El chinito es conflictivo…
—Tan conflictivo como el Rey Gorbak.

Ese Rey le dio un recuerdo a Reptile. Un recuerdo efímero, pero letal.

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Flashback:

En la Tierra de Kuatan, Reptile estaba de reconocimiento por órdenes expresas del Emperador Shao Kahn. Al llegar, vio a una joven Shokan que estaba siendo acosada por el Rey Gorbak. El sauriano decidió ayudar a la chica contra el rey.

—¿No estás grandecito para andar por niñas, Gorbak?
—¡Miren nomas que trajo Shao Kahn aquí! A Reptile, uno de sus esbirros.
—Vine de reconocimiento y veo que quieres propasarte con una chica.
—No intervengas, Último Sauriano, porque te mataré si es necesario.
—¿Tú? ¡Ni siquiera pudiste contra Alubak, el centauro!

Reptile recordaba que esa pelea no duraba mucho, ya que se volvió invisible y noqueó a Gorbak por detrás.

—Shokan o no, no podrás contra mí, el…
—El Último Sauriano — Sheeva habló y miraba a Reptile —. Gracias por salvarme con Gorbak.
—Tranquila, era lo menos que podía haber hecho — le restó importancia Reptile, caminando hacia otro lugar de Kuatan.
—¡Espera! — pidió ella, mientras iba detrás de él y lo alcanzó —, quiero agradecerte por lo que hiciste por mí — ella le dio un beso en la mejilla y se fue —; me llamo Sheeva.
—Soy Reptile.

Y allí comenzó. Una historia de amistad y respeto que se convertiría en una historia de amor que duraría por diez mil años. Sin embargo, Sheeva rompió poco antes del Torneo de Mortal Kombat, porque estaba insegura de formar una familia con el sauriano.
A pesar de ello, Sheeva nunca dejó de amar a Reptile… y Reptile nunca pudo olvidar a Sheeva.

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—Voy a ganar por ella, Baraka.
—Es extraño que…
—Olvida esos nombres: somos Reptile y Baraka, no Kriril y Gaar. Esos nombres son los que Kahn nos dio, no los que nosotros elegimos.
—Es verdad — Baraka asintió y vio como un portal se abría.

El portal no mostraba a otra persona que Quan Chi. El hechicero estaba expectante al ver lo que harían ambos guerreros. Se sorprendió que ninguno hiciera nada y ambos fueron en silencio hacia la arena. Mientras tanto, Chi vio las tumbas de los caídos y sonrío levemente.

—Tengo una idea que a mi jefe le gustará mucho… — el calvo río mientras tomaba algo de las tumbas de los muertos, retirándose por el mismo portal.

En tanto, Reptile y Baraka llegaron a la arena de combate, donde los esperaban sus amigos del Outworld y algunos guerreros de la Tierra por el sauriano.

—¡Combatientes! — Gritó Shinnok — ¡que el próximo combate de a inicio! — Ordenó — ¡Kotal Kahn del Outworld! — el Dios se presentó a la lucha.
—Hora de vencer al traidor.
—¡Contra Reptile de Zaterra!
—Es hora de luchar por… ¡la Tierra! — exclamó —, hasta ahora, nunca peleé por la Tierra en verdad; peleaba por la verdad… y al saber lo terrible que era ella, entendí que la Tierra es el lugar donde los guerreros más puros yacen.
—No sé sí…
—Reiko, cállate — el sauriano le escupió ácido en la cara y lo calló —; Magnus dejó vivir a mis mejores amigos arriesgando su amistad con un amigo en pos de unos seres que no confiábamos en él ni en los demás. Desearía que él estuviese aquí, solamente.
—Seguro vendrá luego — mencionó el Dios Caído —, y le dices las babosadas que estás diciendo ahora — restó importancia —, ¡Solo peleen! ¡FIGHT!

Ambos comenzaron a pelear intensamente.
Reptile arrojaba bolas de ácido, las cuales eran esquivadas por Kotal Kahn con pocas dificultades. El Dios creó unos tótems en el suelo y los arrojó al réptil, quien pudo evadir la técnica y contraatacó con una serie de escupitajos — cinco, en total —, evadidas por el Dios con cierta dificultad.

—Peleas bien, Último Sauriano — felicitó el Dios, sacando su cuchillo, a lo que Reptile sorprendió con su espada —, pero veamos que puedes hacer con tú arma — desafió éste.
—Estoy listo.

Ambos se atacaron mutuamente con sus armas blancas y provocaron un fuerte choque de éstas.
Mientras Reptile atacaba con su espada Kirehashi, Kotal Kahn apenas se defendía con su cuchillo y pensó en usar del Sol para revertir la situación a su desfavor.

—¡A ver si puedes pelear sin tú vista, sauriano!

Kahn creó un haz de luz y lo dirigió a los ojos de Reptile, dejándolo ciego y, a la vez, usando un halo de luz que curaba sus heridas y rasgaba las ropas de Reptile. Lo peor de todo, era que cada golpe de Kotal, dañaba más y más al sauriano. El reptil no podía esquivar los golpes, a donde iban dirigidos estos ni podía esquivarlos, hasta que un grito lo alarmó:

—¡Ve con los oídos, Reptile!

El grito de Kenshi lo hizo reaccionar. Estaba ciego, sí; pero podía oír y olfatear al Emperador. Con ello, podría esquivarlo y conseguiría retomar el ritmo de la batalla.
Reptile "paró la oreja" y pudo oír el golpe de Kotal, esquivándolo, para darle un puñetazo en el rostro y un golpe con ácido concentrado en su puño. Kotal intentó con otro golpe, pero volvió a ser evadido con cierta facilidad y recibió cuatro golpe que lo mandaron por los aires, seguido de un "deslizamiento" del sauriano, que terminó con un rodillazo en la cara de su rival.

—¿Cuándo aprendió a pelear así? — Cuestionó Stryker, recordando su lucha contra él —, contra mí dio lastima peleando.
—Mientras él y Baraka estuvieron con nosotros en la Academia Wu Shi, Liu y yo les enseñamos algunas cosas; yo les enseñé a pelear sin mirar a ambos. Uno nunca sabe cuándo puedes quedarte ciego — el espadachín sé encogió de brazos mientras siguió escuchando la pelea.

Reptile estaba imparable: le estaba dando una paliza brutal al Dios del Sol, la Guerra y la Sangre. Sin embargo, Kahn tenía un as bajo la manga…
Kahn se cortó en el pecho con su cuchillo y Reptile escupió un poderoso chorro de ácido hacia el pecho de Kotal, entrando la herida y logrando el cometido del Dios.

—¡Miquitzitli Tonatiuh!

El grito del Dios vino acompañado de una feroz explosión que cubrió el lugar de una potente luz cegadora.
Al volver la luz al campo de batalla, se vio a Kotal Kahn alzando a un inconsciente Reptile con una de sus manos, presionando su cuello a pesar de haberlo derrotado ya.

—¡Mátalo!
—Mejor lo dejo vivo. Sufrirá más así — mencionó el Dios, lanzando a Reptile hacia su amigo —, cuida de él, porque la próxima vez no correrá tanta fortuna.
—¡El ganador y quinto clasificado es Kotal Kahn! — exclamó Shinnok, mientras Kahn era aplaudido —; ahora, ve con el resto de los clasificados — pidió; el Dios cumplió en silencio —. El próximo combate será entre… ¡Krogat de Vaeternus!
—Aquí vamos de nuevo — comentó el vámpiro —, espero que pelees tú, Nit.
—¿Contra ti? Kro, no quiero pelear entre amigos.
—Me refería a pelear contra alguien más.
—¡Ah! ¿Era eso? Perdón, amigo. Ve y gana por nosotros, los vampiros — él le agradeció y subió al campo de batalla.
—¡Contra Hornbuckle del Outworld! — el guerrero entró mediante un portal verde y negro a la arena, en silencio absoluto.
—Hora de pelear.
—¡FIGHT!

Krogat usó su grito supersónico para atacar a Hornbuckle, pero el guerrero creó un portal y esquivó la técnica con muy poca dificultad. Luego, apareció detrás de éste y lo atacó con una bola de fuego color verde, impactando levemente en la piel del vampiro.
Hornbuckle atacó con tres puñetazos a la cara y una patada al mentón, aturdiendo unos segundos a Krogat y dándole una patada en el abdomen, logrando que el vampiro quede aturdido por el golpe inesperado y se arrodille en el suelo.

—No eres rival para mí, vampiro.
—Ya veremos eso, guerrero.

El vampiro se repuso rápidamente y atacó a Hornbuckle con un chorro de sangre expulsado de su boca, el cual empapó al guerrero de verde y le provocó cierto asco el hecho de estar empapado de sangre.
Krogat golpeó con sus alas a Hornbuckle y éste sintió un dolor fuerte por los cortes que provocaban las alas del vampiro.

—¿Tus alas son de titanio? Cortan como si fuese titanio.
—Los vampiros de mi sub especie tenemos piel de titanio, niño — explicó, tomando al guerrero y gritándole en la cara fuertemente.

Hornbuckle salió volando por los aires, cayendo al suelo despavoridamente y levantándose a duras penas del suelo.
El guerrero creó infinidad de portales por donde Krogat estaba y se tele transportó a un lugar lejano.

—¡Krogat! ¡Si quieres tenerme, tendrás que encontrarme por alguno de estos seis portales! — le dijo por uno de los portales el hechicero.
—¡Estás aquí!

Krogat entró a un portal y salió en llamas. El mitad hombre comenzó a rodar por los suelos hasta apagar sus llamas y quedar sin quemaduras en su cuerpo y piel. El portal sé cerró.

—¡Fallaste! — Le gritó; aunque su voz se escuchó en todos los portales —: tienes seis mundos para entrar: el mundo de las llamas, el de la sangre, el de los truenos, el del ácido, el de la luz y donde estoy yo, Outworld.
—¡Vas a morir, Hornbuckle!

Krogat entró por otro portal… para volver a aparecer en la arena electrocutado y recibiendo rayos del portal a donde había entrado. Otra vez, el portal volvió a cerrarse.
El vampiro repitió esto dos veces más: saliendo damnificado por el mundo de luz — ya que los suyos tienen debilidad ante una exposición excesiva de Luz —, y luego salió con quemaduras severas y un líquido verde chorreando por algunas partes de su cuerpo. Los dos portales también se cerraron, dejando dos abiertos: el Mundo de la Sangre y Outworld.

—¡Jajaja! — Exclamó Hornbuckle, apareciendo por un portal —, es hora de rendirse, Krogat.
—Caíste.

Krogat entró por el portal restante; saliendo como nuevo y tomando a Hornbuckle con sus pies, elevándolo por los aires y lanzándolo al suelo de una manera brutal. El vampiro tomó al guerrero y emitió un grito supersónico mucho más fuerte que antes, dejándolo sordo; al final, Krogat le hizo dos cortes con sus alas en el pecho, provocando dos heridas que comenzaron a convertirse en hemorragias.

—¡Mátalo!
—Será un placer.

El vampiro uso el filo de sus alas y cortó los brazos de Hornbuckle. Estos cayeron instantáneamente y Krogat aplastó la cabeza de Hornbuckle con sus alas.

—¡Krogat Wins! ¡Fatality!
—Necesito un reto de verdad, Shinnok; me estoy cansando de los novatos estos.
—Bien…, ya que insistes… — el Dios hizo aparecer a Magnus de la Tierra, quien… estaba leyendo un diario y sin camiseta puesta.
—"Bayern Munich vence dos a cero a Raja Casablanca en la Final del Mundial de Clubes" — leyó —. A veces me pregunto porque aman tanto al borrachín ese de Ronaldinho: ¡si no hizo una mierda!
—¡¿Cuándo es qué Raja Casablanca jugó un Mundial de Clubes?! ¡Si ni ganaron la CAF Champions League! — vociferó Cyrax.
—Bueno, es que la jugaron en Marruecos y… ¡¿cuándo llegaste aquí, Cyrax?!
—En realidad, tú llegaste aquí, Magnus — el cyborg le hizo mirar a Magnus que estaba sentado en el aire, leyendo un diario y todos lo miraban — ¿alguien tiene una camiseta para prestarme? No me gusta andar con el torso descubierto en público.
—Toda tuya, colega — Cyrax sacó una remera negra de su compartimiento de pecho y se la dio al renegado, quien agradeció y se puso la remera.
—¡Pelearán luego de los siguientes combates que diga el monitor! — la maquina comenzó a andar y recaló los dos combates previos a Magnus y Krogat —, ¡Kenshi de la Tierra contra Kung Lao de la Tierra!
—Que sea un buen combate, Kenshi — el shaolin se acomodó el sombrero.
—Ya veremos eso, Kung Lao — el espadachín movió un poco su espada y la colocó en su espalda.
—¡FIGHT!

Ambos humanos subieron a la arena de lucha y automáticamente se pusieron a pelear duramente. El espadachín atacó con sus poderes telequinéticos mediante un AVATAR azul de sí mismo, el cual le propinó una lluvia de golpes al monje, quien se cubría como podía y pensaba una estrategia para contrarrestar al espadachín.
Kung Lao se tele transportó detrás de Kenshi y lo tomó de los hombros, lanzándolo unos metros al suelo. El monje intentó darle con el sombrero, pero Kenshi tomó su espada y, con un corte al aire, le devolvió su ataque, dejando al monje sorprendido.

—Me has sorprendido, Kenshi — Lao tomó el sombrero con pocas dificultades —, pero necesitarás más que eso para ganarme.

El shaolin comenzó a girar sobre sí mismo y creó un tornado, que fue atrayendo al ciego, quien creó otro AVATAR de sí mismo, cortando a Lao y parando un poco el impacto del tornado, aunque saliendo algo lastimado en el progreso.
El monje shaolin decidió comenzar a girar sobre su propio eje, en pos de poder vencer al espadachín. Avanzando con su tornado, Kung Lao intentó arrastrar a Kenshi hacia él, pero Kenshi utilizó su espada y comenzó a crear avatares de energía rodeándolo, protegiéndolo del tornado de Lao.
Los avatares de Kenshi tenían dos poses: cinco de ellos estaban en pose defensiva, utilizando sus brazos en forma de X para cubrirse; los cinco restantes estaban en posición de Boxeo, decididos a atacar.

—¿Qué hace Kenshi, Liu Kang?
—Crea avatares de sí mismo para atacar a Kung Lao y protegerse. Mira y verás, Kai — respondió el shaolin.

El tornado de Lao hizo desaparecer todos los avatares defensivos de Kenshi, pero no los avatares ofensivos, que atacaron a Kung Lao de diferentes maneras: el primero de ellos saltó y le hizo un corte al tornado, parándolo un poco; el segundo lo embistió, volviendo a parar levemente el tornado; el tercero saltó y lo atacó con un golpe de abajo a arriba; el cuarto le dio dos puñetazos y una patada, haciendo que el tornado de Kung Lao tambalee seriamente; y el quinto AVATAR lo embistió y luego lo cortó con su espada. El tornado de Kung Lao se había disipado y el shaolin estaba muy mareado.

—Lo lamento, Kung Lao.

Kenshi golpeó con el mango de su espada a Kung Lao en la nuca, dejándolo inconsciente y tomándolo con sus poderes telequinéticos. Kung Lao fue derrotado.

—¡Kenshi Wins! ¡Y el próximo combate será entre Rain de Edenia y Skarlet del Outworld!
—Veamos si me duras mucho, Skarlet — expresó Rain, apareciendo con un charco de agua.
—¡Ya verás mi poder, Rain! — respondió la chica, amenazándolo con sus kunais.
—Seguramente no me puedes ganar sin esas.
—Ni tú sin sus espadas de agua.
—Trato — dijo Rain —; que ésta pelea sea entre mi control del agua y tú control de la sangre, ¿de acuerdo?
—Acepto — espetó ésta —. "Éste tonto no sabe que soy pura sangre en mi cuerpo".
—¡FIGHT!

El combate fue extraño: Rain y Skarlet se pusieron a meditar en medio de la arena.
Skarlet empezó a emanar charcos pequeños de sangre que luego comenzaron a ser más grandes a cada momento; mientras que Rain creó un gran campo de fuerza de agua e iba llenando de agua en distintos lugares de la arena de combate — así como Skarlet lo hacía con su sangre —.

—¡AHORA!

Ambos comenzaron a atacarse con pilares de sangre y agua y proyectiles de agua y sangre. Sin embargo, Skarlet tenía sus kunais clavadas en el suelo, ya que prometió no usarlas. Skarlet y Rain crearon un AVATAR de sí mismos — Rain con agua y Skarlet con sangre —. Ambos avatares comenzaron a golpearse mutuamente mientras sus creadores resistían el dolor provocado por el otro y comenzaban a transformarlos.
El AVATAR de Skarlet tomó una forma de cuatro picos y agarró cada pico a cada extremidad; pero Rain fue astuto e hizo que su avatar se desintegrará en vapor para salir de allí — convirtiéndolo en agua luego —. El avatar de Rain llegó a destruir uno de los pilares de Skarlet, debilitando su avatar.

—Una cuarta parte del poder de Skarlet se ha ido — comentó Mileena.

Skarlet devolvió a su forma física a su avatar y lo mandó a atacar a Rain mediante una gran bola de sangre, dándole de lleno e impregnándolo de sangre.
La misma dama de la sangre utilizó una vieja técnica suya: utilizar la sangre de su oponente para fortalecerse. Comenzó a fusionar la sangre de su avatar con el avatar de Rain, para absorberlo para su avatar y fortalecerlo.
El edeniano creó un segundo avatar con más agua, que, al ver que se acercaba el primero, le encajó una patada en el rostro que lo mandó a volar en un giro de 360° y la remató en el suelo con un rayo eléctrico.

—Mi avatar ahora es más fuerte, Skarlet — mencionó Rain —, y es hora que terminé contigo.
—¡No lo harás, Rain! — gritó la colorada.

Skarlet mandó atacar al avatar de Rain, mientras éste ordenó lo mismo. Y una batalla de sangre contra agua surgió. Sin embargo, Rain, sin embargo, tenía otros planes ocultos.
El guerrero del agua creó unas manos de hielo, tomó las kunai de Skarlet y la acuchilló por la espalda a Skarlet, quien no esperó el ataque a traición y perdió la concentración. La guerrera buscó algo de sangre para revitalizarse, pero Rain aprovechó esto y la atacó con una nube de rayos que la golpearon hasta hacerla perder la consciencia. Rain había ganado

—¡Rain Wins! — exclamó el Dios.
—¡Pero él traicionó su palabra, Shinnok! — Recriminó Amaterasu, quien no había emitido palabra alguna en mucho tiempo — ¡no puede ser que lo dejes así como así, Shinnok!
—Rain ganó; que Skarlet sea tonta, es otra cosa. Aquí importa ganar; no importa cómo.
—Maldito hijo de perra — bufó en silencio —, no puede ser que este hijo de florinda siempre nos caga a las mujeres porque es un machista y ninguna de las Elder Gods lo quería. Perro faldero y encima con dientes amarillo. Perro malnacido de… — decía, mientras se iba y los demás no entendían exactamente que decía.

La Diosa del Sol se fue muy enojada por la decisión del Dios Caído. Magnus interceptó a la Diosa, quien lo miró un poco sorprendida.
Magnus vio algo en la Diosa del Sol: una oportunidad. El humano buscaba respuestas sobre una duda existencial que tenía y ella podría dárselas.

—¿Qué buscas? — preguntó, sin entender que hacía él allí.
—Hagamos un trato: yo me encargaré de Rain y tú me das algo que necesito — respondió él.
—Exactamente, ¿qué puedo darte? — preguntó ella, algo intrigada por la oferta de Magnus.
—Lo sabrás luego. Me encargaré de Rain si no clasifica a las finales luego, pero, si clasifica; me encargaré de él en las finales o luego del torneo. Hago mi trabajo y te digo que quiero.
—Está bien, Magnus. Acepto tú oferta — La Diosa estrechó su mano y el humano le dio un apretón, sellando el acuerdo —, "espero que sea tener sexo; hace mucho tiempo que no estoy con un humano y estoy desesperada" — decía la Diosa para sí misma.
—"Me toca mucho la mano; parece desesperada. Se lo propondré luego de pedirle lo que necesito realmente; pero primero lo primero" — pensó el humano.

Ambos se soltaron las manos y el humano fue a la arena, mientras algunos Onis sacaron a Skarlet y la dejaron junto a sus amigos del Outworld — quienes ya cuidaban al inconsciente Reptile —.

—¡Damas y caballeros! ¡Hora del próximo combate para entretenerlos! — Decía el Dios — ¡Magnus de la Tierra contra Krogat de Vaeternus! — ambos mencionados entraron a la lucha.
—Magnus…
—Krogat…
—Veamos si me das un desafío ésta vez — tronó sus dedos el vampiro, en señal de estar listo para la batalla.
—Ésta vez te daré lo que te mereces, alimaña — el humano alzó su mano y la cerró con fiereza.
—¡FIGHT!

Shinnok abrió un portal que absorbió a ambos guerreros y el monitor comenzó a mostrar la ciudad de Nueva York con ambos guerreros en ella.
Krogat vio esto con buenos ojos: un lugar lleno de humanos era un manjar para él. Y podría usarlo para vencer a quien consideraba una plaga para él.

—Nueva York; un lugar lleno de humanos para comer.
—No te vas a comer a nadie, Krogat.
—¡Ya lo veremos!

El vampiro dio un salto y salió volando del lugar, dejando a Magnus enfurecido y decidido a pararlo de arruinar vidas inocentes. Magnus decidió comenzar a correr a donde Krogat se iba dirigiendo mediante el Chi de éste y alcanzarlo como podía.
Primero llegó a un callejón oscuro, donde vio a un perro y un vagabundo muerto. El perro era un perro sin raza, comido a la mitad y con su pata derecha delantera y trasera destrozado; mientras que al vagabundo le faltaba un brazo que parecía ser arrancado a base de fuerza bruta.

—Le falta sal — expresó el vampiro, apareciendo detrás del humano con los huesos del brazo.

Krogat golpeó a Magnus con los huesos y lo mandó a volar, para volar encima de éste y escupirle un potente chorro de sangre. El vampiro tomó al humano y lo lanzó por los aires, para que el humano sé tele transporte y aparezca detrás del vampiro, propinándole un golpe en la nuca.

—Eres sucio, humano.
—Me habías tomado por desprevenido, vampiro.

El dúo comenzó a atacarse con golpes y patadas. Una lluvia de golpes chocaba entre ambos seres, que bloqueaban cuando debían defenderse y lanzaban cuando atacaban. En un momento, Magnus logró conectarse un puñetazo en la cara y mandó a volar a Krogat a un edificio del lugar.
El vampiro se levantó cerca de un restaurante, donde la mayoría de los humanos al verlo salieron escapando despavoridos. Magnus llegó con su tele transportación y atacó a Krogat con un poderoso rayo de trueno, que fue evadido por Krogat.

—Bien hecho, Magnus; veo que has mejorado, pero veamos cuanto lo has hecho.

El vampiro tomó vuelo y emitió un grito supersónico, que comenzó a destruir todo a su paso. Y el humano se agarró del suelo para esperar que el vampiro deje de emitir el grito — supuso que se cansaría —; pero, al ver a un niño en peligro en la calle — a quien le caería un poste de luz en la cabeza —, Magnus no dudo en dejar su lugar y salvar al niño.

—¡Cuidado! — Exclamó el shaolin, saltando hacia el niño y evitando que lo aplaste un poste de luz — ¡ponte a salvo, muchacho! — le gritó el humano. El muchacho
—¡Eres mío! — el vampiro dejó de emitir el grito y en un segundo, le dio un cabezazo en el estómago al humano.

Krogat tomó el poste de luz y se lo partió al humano en la espalda; para tomarlo de la cabeza y estamparlo contra el suelo, mientras corría y lo tiraba contra un
El humano pudo reponerse rápidamente y creó cinco bolas de trueno alrededor de él, que fueron lanzadas hacia el vampiro e impactaron en él, lastimándolo un poco.

—¡BASTA! — Gritó Krogat — ¡DEFINAMOS ESTO! — bramó el vampiro.
—Digo lo mismo, vampiro.
—¡Muere, Magnus! ¡Kan!
—¡Shazam!

Krogat con un chorro de sangre de su boca y Magnus con unos rayos de sus manos chocaron ataques, quedando ambos muy parejos.
Pero Magnus se distrajo al ver a alguien; a una muchacha. Una muchacha que era extremadamente familiar para él…

—Luana… — comentó, mirándola y perdiendo la concentración.

El choque lo ganó Krogat y mandó a volar a Magnus por los aires, volviendo a chocarse con un edificio y quedando aparentemente fuera de combate.
En el Infierno, nadie entendió que había ocurrido exactamente; excepto aquellos que lo conocían de hace un pasado distante.

—¡Maldita sea! ¡Justo ésta perra tenía que aparecer! — exclamó el samurái.
—¡Dios, esa tarada justo ahora tenía que aparecer! — bramó la hechicera.
—Vueltitas locas ahora ha vuelto a cagar a Magnus de vuelta — expresó el cyborg.

En la Tierra, Krogat vio a un hombre cerca de la chica y le arrancó la cabeza con un mordisco.
La chica le tiraba con lo que tenía a mano al vampiro, pero a éste no le hacía nada. El vampiro recibió una pequeña bola de trueno por parte de la chica, dejándolo sorprendido.

—¿Tienes poderes?
—Se algo — ella se puso en pose de pelea —, y no permitiré que me derrotes, cosa extraña.
—¿Segura, niña? — cuestionó éste, atacándola con la cabeza del amigo muerto de ésta.
—¡La cabeza de Rocko! — gritó ella.
—Y te unirás a él, chiquilla.

El vampiro golpeó a la chica con sus almas y luego le pisoteó la cabeza hasta dejarla inmovilizada con mucha velocidad, dejando a Luana inhabilitada para la lucha y de rodillas.
Krogat abrió sus fauces y Luana podía ver con pura repulsión como el vampiro tenía unos grandes colmillos con algunos huesos trabados de la cabeza de su amigo.

—Es mi fin…
—Luego de ella, iré por ti Magnus.
—Luana…
—Por cierto, Magnus: disfrute la sangre de tus padres.

Había algo en Magnus que estaba cambiando: una sensación de poder lo invadía por todo su cuerpo. Un poder extraño que jamás había sentido, comenzó a volverlo más poderoso por momentos. Suficientes para luchar contra Krogat y salvar a Luana.
Un auto impactó en Krogat cuando iba a tomar a Luana para matarla; luego, otro auto lo golpeó y ambos autos lo golpearon hasta quedar reducidos a polvo. El humano — quien estaba volando por los aires —, no estaba satisfecho con ello y tomó un autobús con su magnetismo, para golpear al vampiro hasta desintegrar al vehículo en polvo.

—Jamás en mi vida lo vi hacer eso — comentó Savage desde el Infierno, sin entender que ocurría en verdad.

Magnus luego hizo aparecer un barco gigante y lo estampó de lleno contra Krogat, provocándole un terrible grito de dolor.
El humano echó un grito en el cielo y el vampiro vio algo que lo aterró rotundamente: decenas de aviones con sus bocas dirigidas al vampiro. Magnus solo dio el "Ok" y aplastó a Krogat con todos ellos; dejándolo fuera de combate e inconsciente. El humano creó un portal y lanzó al vampiro allí, dando la pelea por finalizada.

—Magnus… — mencionó la chica, sin recibir respuesta alguna — ¡Magnus, háblame!
—…
—¡Magnus, di algo!
—No sé qué quieres que diga, Luana — el humano se inclinó y la miró con frialdad en sus ojos.
—¡Por favor, Magnus! ¡Tienes que decirme algo! — Exclamó ella — ¿quién era ése tipo? ¿de dónde aprendiste a controlar el metal así? ¿Cuándo comenzaste a dominar el trueno de esa forma? ¿Desde cuándo tienes barba?
—Algo.

Cuando Luana iba a reclamarle algo a Magnus, dos mujeres de la edad de la misma, aparecieron corriendo a donde ambas estaban. Al ver el cadáver de su amigo, ambas se horrorizaron; pero su horror cambió por sorpresa al ver a ese viejo conocido que hacía mucho no veían…

—Magnus… — dijeron ambas.
—Briana — miró a una de ellas —. Sakura — dirigió su vista a la otra, sin dejar de lado su frialdad.
—Mató a Rocko, ¿no? — preguntó Briana —. Tú siempre lo odiaste, Magnus; porque él siempre fue mejor que tú.
—Briana, él no lo mató.
—Si no fue él, Luana; ¿quién pudo haber sido?
—Eso no te incumbe, niñita tonta — respondió el humano a la chica —
—¡Oye, no me hables así!
—La harpía pide respeto. Irónico — mencionó el humano —; Luana, veo que te dedicaste más a salir con vaya a saber cuánto hombre se te cruzase en tú camino y no entrenaste para nada. Tú manejo del trueno es una porquería — recriminó el humano.
—¡Ay, claro; ha hablado el maestro del trueno! — le dijeron las amigas de éstas, las cuales fueron mandadas a volar por dos truenos de Magnus.
—No soy un maestro del trueno, pero sé usarlo — comentó, sonriendo y viendo que un portal se abría —; adiós Luana, me voy de aquí.
—¡Espera, Magnus! — pidió ella — ¡quiero mostrarte algo!
—Adiós, Luana.

Magnus se fue sin mirarla a la cara. Se dio media vuelta y se fue del lugar, dejando a una Briana y una Sakura inconscientes, un cadáver y una Luana que no sabía que pensar acerca de Magnus: él volvió a su vida, pero de una manera extraña y confusa para ella.
Luana fue a ayudar a levantarse a sus amigas, quienes vieron aparecer a un samurái con una armadura roja y negra revisando el cadáver de Rocko.

—No dejó cabeza; imposible que reviva — dijo el guerrero —. Igual no cambia nada: pedir una resurrección a los Dioses Ancianos para alguien que no ha hecho nada por la Tierra, es una locura.
—¿Qué…? ¡¿Quién eres tú?! — preguntó Luana, al ver al humano.
—Niña de cabello rubio — comentó el hombre, bajando la cabeza —, me llamo Savage. Soy uno de los Protectores de la Tierra.

El samurái sé presentó e hizo un chequeo del cuerpo del difunto, confirmando que no podría ser resucitado por el hecho de que Krogat le arrancó la cabeza y se la tragó.
Luana sentía que ése samurái no era precisamente un ser desconocido para ella; Sakura tampoco, pero ninguna de las dos podía descubrir su identidad por el casco y la armadura impregnada en su ser.

—¡Andrae! — Gritó Briana — ¡Andrae, eres tú! ¡Puedo reconocerte aunque tengas una armadura que cubriese todo tú cuerpo!

La chica de cabello rubio con raíces castañas, había dado en el clavo: era Andrae, un viejo conocido de ellas. El mejor amigo de Magnus de la Tierra: Andrae de la Tierra — aunque dejó de usar ése nombre hacía mucho tiempo y, salvo por quienes lo conocían de años, nadie sabía de su verdadero nombre —.

—Ya les dije que soy Savage, un guerrero de la Tierra. No conozco a ningún Andrae — espetó.
—Puedes engañarlas a ellas, pero no a mí, Andrae.
—No sé quién eres — mintió éste, pues sabía quién era Briana y la conocía del pasado; aunque deseaba pasar desapercibido —; pues vine solo para esto — contó —. Me voy — dijo, viendo que se abría un portal detrás de éste —
—¡Andrae, espera! — Exclamó Luana —; quiero que le des a Magnus esto de mi parte — la chica le entregó una carta —. La escribí hace mucho tiempo y siempre la llevo conmigo. Sabía que algún día me cruzaría a Magnus; y confío en que su mejor amigo le dará esto, ¿no?
—Será entregada, Luana — respondió el samurái —; aunque, si fuera por mí: no dejaría que te acercases a Magnus por nada del mundo. Adiós, señoritas.

El guerrero se despidió del trío y entró por el portal, que desapareció con él y la carta en la mano.
Luana, Briana y Sakura — aun algo atontadas estas dos últimas —, no entendían que era lo que ocurría exactamente, debido a que el trío se había alejado de Magnus y Savage hacia años.
A pesar de ello, el trío vio abrir otro portal y vieron salir a cinco extraños seres que no conocían: un ser con un martillo reposando en su hombro derecho y sostenido por la misma mano; una especie de robot rojo y otro de distintas tonalidades de grises; un ninja vestido absolutamente de negro y grises oscuros; y un hombre con una cola de caballo, cabello negro, vestiduras rojas y negras con distintivos dorados, pantalón negro y zapatos negros y dorados.
Aunque lo más extraño para éstas — principalmente, para Luana —, fue ver a dos seres que salieron: un vampiro exactamente idéntico a Krogat, y un centauro con temple calma.

—¡¿Quiénes son?! — gritó ella, creando una pequeña bola de trueno, que se evaporó con el mero contacto a Shao Kahn.
—Otra que domina el trueno. Eres la segunda humana que conozco que maneja el trueno — dijo el guerrero —, el primero fue Magnus de la Tierra.
—¿Conoces a Magnus? — preguntó Sakura.
—Sí; Magnus de la Tierra, uno de los máximos genocidas de la raza de los vampiros — comentó — ¿no es cierto, Glotter? — le preguntó al vampiro; el ser se colocó un par de anteojos y miró a la chica con detenimiento.
—Intuyo que conoces al genocida y a algunos de sus amigos.
—Bueno, recién se apareció "Savage" — decía ésta —, que no sé porque se hace llamar así en verdad…
—El samurái — comentó el centauro, entrando en la conversación —; mató a algunos de mis mejores pupilos.
—¡Andrae no mata! — exclamó Briana.
—"Andrae" sí mata, muchacha — dijo el hombre de la coleta —; lo he visto asesinar a un demonio en el Mortal Kombat.
—¿El qué? — preguntaron las tres.
—Un Torneo que define el FUTURO de los mundos. Los guerreros de la Tierra planean dominar los otros mundos y anexarlos a éste. La avaricia de estos no tiene límites — dijo Shao Kahn.
—Ellos han matado a cientos con tal de dominar a nuestros mundos. Yo me uní a ésta noble causa a pesar de haber nacido en la Tierra — comentó Tsung.
—Yo estoy aquí defendiendo a los otros mundos de las garras malvadas de Magnus y sus guerreros — expresó Sektor —, y éste es mi mejor guerrero y asistente: la Unidad LK-7Z7, o también puede ser llamado Exhylium. Como lo deseen.
—Yo estoy defendiendo a mi mundo, el Infierno, de las garras de la Tierra — acotó Noob Saibot por su parte.
—Yo, Quiron del Outworld, estoy en contra de esos guerreros. Obstruyen a mi amo Kahn y hace peligrar a mi raza de los Centauros.
—Y yo, Glotter de Vaeternus, debo evitar la extinción de mi raza.
—¿Nos ayudarán? Y así, la Tierra tendrá buenos ojos para la gente de los otros mundos.
—¿Qué eres de Krogat?
—Su hermano gemelo; pero mi hermano actúa en venganza contra Magnus.
—¡Mató a nuestro amigo! — le gritó la rubia.
—Lo habrá confundido con un aliado de Magnus; seguramente vio que te estuvo viendo y lo mató para causarle cierto daño.
—¡Eso no lo justifica! ¡Rocko no merecía morir y no podrá volver a la vida!
—Yo podría devolverlo a la vida — comentó el Emperador —; claro está, ustedes me tendrán que dar algo.
—Te prometemos darte nuestros servicios — las tres hablaron sin dudar —; además, es una causa noble y honesta.
—"Se comieron el cuento" — pensó Kahn, esbozando una sonrisa —, excelente, pero necesitan un cambio de atuendo.
—¿De qué hablas? Las tres somos…
—¿Atléticas? Necesitarán más que eso para hacerle frente a Magnus, Savage y el resto de su equipo.
—¿Resto? ¿Hay más? — preguntó Sakura.
—Sí, hay cuatro guerreros más — mencionó el hechicero —, les diré quiénes son y díganme si los conocen o no — explicó; las chicas asintieron —: Rita de la Tierra.
—¿Es rubia? — preguntó Luana, el hechicero asintió —, a esa perra si la conozco: es la prima de Magnus.
—Bien, sigamos: ¿Arbiter? ¿Samael? ¿Daisy?
—Yo no conozco a ninguno de esos tres — dijeron las tres al unísono, mirándose entre sí y negando con la cabeza.
—Da igual — interrumpió Kahn, por temor a que descubran el engaño —, les daré un cambio de atuendo y poderes a las tres.

Shao Kahn movió sus manos y las tres fueron cubiertas por un aura verdosa en su totalidad. Al disiparse el aura, se pudo ver que las chicas lucían diferentes.
Sakura tenía una armadura de samurái color negra; con una espada y un estuche del color dorado; un cinturón dorado y plateado en sus caderas; guantes de cuero; una pequeña campera color negra con decorados grises; un velo que cubría sus labios, pero dejando a la vista sus ojos amarillos — que antes eran negros —.
Briana ahora tenía cabello castaño oscuro y un tatuaje azul en su ojo derecho; tenía el cabello más largo y atado en algunos lugares con trenzas, pero suelto en otras partes; poseía muñequeras, hombreras y protectores de piernas con botas metálicas. Sin embargo, lo más sorprendente, era que ahora tenía un escudo con cuatro grandes púas que le servía para defenderse y atacarse; y una lanza con una altura de un metro de largo.
Luana lucía mucho más parecida a antaño: seguía teniendo cabello rubio y ojos verdes — aunque más claros —; una remera negra con dos líneas grises en los extremos de las mangas, que dejaba su ombligo al descubierto; una vincha negra que le permitía ver debido a su larga cabellera rubia — que ahora estaba atada —; y un estuche colgado en su espalda que contenía una katana.

—Listo, ahora están listas para combatir — dijo Kahn, con aire victorioso.
—Además de vestirnos diferentes, ¿hacemos algo? — preguntó la castaña.
—Tienen poderes que les enseñaremos a usar con el tiempo, señoritas — les dijo el Emperador —. Ahora, vámonos para que puedan entrenar, Luana, Briana y Sakura.
—¡Si, Emperador! — dijeron las tres, efusivamente.

Shao Kahn creó un portal y todos entraron al mismo; mientras Sektor se llevaba el cuerpo de Rocko, y las chicas miraban la Tierra por última vez.
¿La Tierra debía ser salvada de Magnus y sus amigos? ¿O de Shao Kahn y sus acólitos?

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Habían pasado muchas horas desde la derrota de Krogat a manos de Magnus y la aparición de Kahn.
En el Infierno nadie había visto que pasó luego que Krogat fuese enviado allí de vuelta, así que nadie supo de la interacción de Magnus — y posteriormente Savage —, con el trío de chicas.
Los guerreros de la Luz se encontraban descansando en su totalidad; pero alguien tenía un sueño muy extraño. Un sueño que más bien parecía una visión sobre un futuro. Un futuro que le era oscuro para él y sus más allegados…
Era una de las zonas del Netherrealm, donde se encontraban luchando Raiden y Liu Kang. Ambos lucían muy diferentes a su apariencia actual, pero el Dios no podía divisar bien como lucían; solo vio que Liu Kang tenía una especie de traje rojo con negro y Raiden estaba sin sombrero y con una túnica de samurái en su cintura.
El Dios estaba recibiendo una paliza del monje, quien lo puso de rodillas en cuestión de segundos… hasta que fue impactado por una bola de viento que lo mandó al suelo.

—Veo que necesitas de nuestra ayuda, Raiden — mencionó una voz; unos hilos celestes tomaron a Liu Kang de las extremidades y lo levantaron, haciéndolo bailar como si de un títere se tratará.
—Baila para mí, Liu Kang — le dijo el otro — ¡baila para nosotros, traidor!
—No… jamás lo haré… maldito Argus… — el monje estaba siendo poseído contra su voluntad y obligado a un ridículo poco antes visto.

Sin embargo, Argus fue impactado por una poderosa bola de trueno por la espalda, que le hizo perder el control sobre Liu Kang, quien cayó al suelo y se levantó.

—¡Magnus! — gritaron los Dioses.
—Parece que están listos para morir — espetó el humano, quien lucía extremadamente diferente.
—¡Yo te mataré, humano insolente! — gritó Argus, levantándose.
—¿Enojado por qué maté a tú hijo menor? ¿o por qué el mayor te detesta por intentar matarme, Dios llorón? — la ironía volvía loco a Argus, quien le aplicó un puñetazo.

Magnus intentó devolver el ataque, pero éste lo esquivó sin muchas dificultades y lo mandó a volar por los aires.

—Caerá aquí en tres segundos y será electrocutado — dijo el Dios.

Magnus cayó en ese lapso al suelo y sintió que era electrocutado por una poderosa descarga eléctrica; sin embargo, se levantó y miró al Dios.

—¿Es todo lo que tienes?
—¡Agh, maldito! — gritó el Dios, creando cientos de rayos que atacaron a Magnus sin piedad.

La explosión de los rayos provocó una poderosa explosión, que causó un humo que hizo invisible todo.

—¡Magnus! — gritó un preocupado Liu Kang.

Al divisarse el humo, pudo verse que Magnus seguía en el mismo lugar, sin un rasguño. El humano miró al Dios y alzó su ceja mientras le dirigía una sonrisa.

—¿Es todo? Mejor acabo con esto de una vez por todas.
—¡¿Eh?! ¡Humano arrogante, morirás!
—¡Ya te di tus oportunidades, Argus! ¡Es hora que desaparezcas con tú alma, Dios de pacotilla! — gritó el humano.

Magnus formó una ráfaga de luz con su mano derecha y la dirigió a Argus, desintegrándolo a mero polvo en un segundo.
Raiden se despertó agitado y el sueño se interrumpió. Transpiraba de terror y no sabía exactamente que había visto. Solo sabía, que podía ser el futuro. Y un futuro muy oscuro para él y sus amigos se avecinaba.

—Tengo que evitar que Magnus gane éste torneo — se dijo, recostándose de vuelta e intentando conciliar el sueño.

Raiden tenía visiones de las cuales no entendía absolutamente nada. Y no sabía exactamente qué hacer para evitarlas o cambiarlas. Solo pudo evitar la muerte de Kitana a manos de Scorpion, pero le valió morir.

—Debo hablar con mi familia.

Cinco palabras que retumbarían en Raiden bastante. Precisamente, él no tenía una gran relación con su padre ni con su hermano. Pero si quería salir vivo de ésta, debería dejar diferencias de lado para salvarse a sí mismo. Sin importar cuantos mueran en el sacrificio…


Fin del Capítulo 16.

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Espero que les guste. Ando sin internet en casa y espero poder subir lo que sigue luego. Si me piden a Briana, Sakura, Luana y Exhylium, se los daré.

¡Un saludo a todos!

Edit: avisenme si pueden verse las imgs. En orden son: Luana, Briana, Sakura y Exhylium. Aquí están:
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Adjuntos
Arbiter.jpeg
Subo a Arbiter porque el link está roto.
Arbiter.jpeg (74.65 KiB) Visto 1457 veces
Última edición por Acero_12 el Sab, 20 Dic 2014, 04:11, editado 3 veces en total.
Dos años con La Condicional y contando. Supongo que algún día me la van a sacar. Supongo.

Pasen y lean, si lo desean:

https://www.fanfiction.net/s/8984717/1/ ... -Diferente

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Re: Un Destino Diferente

Mensaje por The Shaolin Nun » Sab, 06 Dic 2014, 05:27

Qué capítulo, como siempre las peleas fueron muy buenas, la de D'Vorah vs Daisy me encantó, sobre todo por los ataques de la insecto. Me mató de risa cuando aparece Magnus leyendo el periódico y comentando con Cyrax :lol: Y bueno, ya suponía que Kenshi le iba a ganar a Kung Lao en la lucha :( pero al menos dio buena batalla. Por otra parte, el flashback sobre Reptile y Sheeva me gustó mucho, pienso que esa pareja sería interesante.

También me pareció muy buena la lucha entre Rain y Sakarlet, eso de los avatares de agua y de sangre respectivamente enfrentándose fue genial, muy bueno. Y llegó el momento que más quería que fue la aparición de Luana y las otras nuevas adiciones, veamos que pasa con ella y Magnus. Me ha despertado la curiosidad lo de la confusión entre Andrae y Savage.



Excelente como siempre. Estaré atenta al siguiente capítulo.
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Re: Un Destino Diferente

Mensaje por Error Macross » Lun, 08 Dic 2014, 06:20

Bueno, si entendi bien Rain uso las armas de Skarlet, no las suyas, asi que....

Bueno, el capitulo tuvo muy buenas peleas, y los nuevos personajes los veo interesantes para el futuro del fic, el unico punto es que me sigue cayendo mal Magnus, cada vez lo veo mas "gary Stu", no puedo evitarlo. Y bueno, los terrestres siguen zafando (salvo ese Hornbuclke, que era del Outworld, pero bueno, se jode por ser personaje poco conocido), me sorprende que nadie haga un chiste de eso.

Ah, y si, lo mejor lo de Reptile y Baraka, me gusto esa vuelta para los personajes.
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