La Alianza: Fic Interactivo

Muestra aquí tus creaciones literarias: historias o relatos
Responder
Avatar de Usuario
Error Macross
Shirai Ryu
Shirai Ryu
Mensajes: 1635
Registrado: Lun, 20 Nov 2006, 01:04

Re: La Alianza: Fic Interactivo

Mensaje por Error Macross » Vie, 11 Oct 2019, 18:34

Bueno, esto iba a ser parte de mi próximo capitulo pero la verdad me quedo bastante largo y creo que cuadra mejor como una historia alternativa. Había reglas para esto pero la verdad me da medio igual, con todo lo que ha pasado ya se han roto varias reglas del fic antes y no pasó nada.



La Alianza, Capitulo final: “La gran victo......[ERROR]

[ERROR]

[ERROR]



A lo lejos una gigantesca tormenta se observa, la lluvia no para mientras los relámpagos surcan por el cielo y los truenos retumban continuamente. Pero debajo de la tormenta, es otra la lluvia, son otros los relámpagos, son otros los truenos. Es la lluvia roja formada por la sangre de los combatientes, los relámpagos que surgen con el choque de las armas, y los truenos que resuenan en el pecho de cada guerrero mientras siente que un movimiento en falso podría ser el último.

“Estamos cayendo”, grita Anah mientras con su magia frena flechas que aún pese al agua que cae se encuentran prendidas fuego, disparadas por un ejército de onis desagradables y deformes, “tenemos que irnos”.

“No”, grita el líder del grupo, “nunca habíamos llegado tan lejos, debemos vencer a Shinnok, es la única oportunidad”. Aún en medio de la batalla, mientras de un espadazo corta la cabeza de un guerrero Oni, mira la sombra de la gigantesca fortaleza del Dios Caído, la construcción más grande de todo el Netherrealm, de piedra negra obsidiana, alta en el firmamento de esta noche oscura y tormentosa.

“Anah tiene razón” grita Kung Lao El Grande, “ya es suficiente, no podemos ganar, las tropas nuestras están cayendo, debemos retirarnos mientras aún podemos”.

“Dije que no, no nos iremos sin terminar con el Dios Caído, es nuestro deber”, el líder del grupo los ignora y se va corriendo, dando saltos para esquivar los golpes y rebanando cabezas, brazos y piernas con cada movimiento.

Kung Lao el grande destroza un caballo zombi que se arrojaba contra el de un simple puñetazo. El animal partido al medio cae al suelo con su jinete zombi rompiéndose el cráneo como una calabaza al caer al piso, sus sesos se mezclan con el barro y la lluvia. El guerrero shaolin no se impacta por el espectáculo desagradable, y dirige su mirada a su compañera hechicera, “debo ir, tengo que detenerlo”.
Anah lo mira mientras con sus hechizos barre una tropa de onis armados con hachas que se le acercaban. Aunque ambos están lejos, sus miradas lo dicen todo “ve..., pero vuelve”.

“Lo haré”.

Kung Lao El Grande salta a una gran altura y al caer corre entre el campo de batalla. Su compañero está lejos, pero no puede evitar frenarse de vez en cuando para salvar a los otros miembros de la Alianza de las malignas bestias del Netherrealm a las cuales se enfrentan. Sin embargo, para muchos ya es muy tarde.

Mientras avanza, piensa en todo lo que lo llevo a este lugar, desde que le dio la mano al líder de la Alianza, desde que falsificó su muerte en Mortal Kombat. Tantos compañeros, muchos de ellos verdaderos amigos, que no podrán levantarse nunca más.

Logra ingresar a la fortaleza, y frente a una gigantesca puerta roja, observa a su compañero y líder, con parte de la ropa rasgada, y sangre tanto suya como ajena repartida por su cuerpo ¿lo quiere? ¿Lo respeta? ni él sabe bien cómo explicar su relación.

“Él está del otro lado”, le dice su líder sin siquiera darse la vuelta para mirarlo, “al fin, Shinnok, podremos enfrentarlo”.

“Te necesitan afuera, tenemos que irnos”.

Su líder se da vuelta, Kung Lao piensa que pese a la juventud de su rostro, en ese momento se ve totalmente viejo.

“No, este es el momento, debemos acabar con Shinnok, y todo terminara”.

“No puedes solo”.

“Entonces ven conmigo”.

“Moriremos los dos”.

“No con esto que tengo”, Kung Lao observa el objeto que su compañero tiene en su mano, y no lo entiende.

“Lo habíamos destruido...”.

“Los nueve demonios del Netherrealm..., después de lo que nos costó enfrentarnos a cada uno de ellos, ¿destruiría lo que obtuvimos?”.

“Es peligroso, no puedes usar eso”.

“O estás conmigo..., o estas en mi contra”, Kung Lao no sabe que decir, y se queda quieto ante su compañero, “veo que tomaste tu decisión”. Sin que el shaolin pueda detenerlo, el guerrero empuja la puerta e ingresa al salón principal.
“-----, he venido por ti”, grita al ingresar, la primera palabra es la más importante, y sin embargo, debe permanecer oculta para aquellos que escuchan esta historia por primera vez.

Sentado en un trono hecho de huesos de diferentes bestias, con un gigantesco cráneo detrás perteneciente al mismísimo Lucifer, el antiguo amo del Netherrealm, Shinnok lo observa mientras unas hermosas mujeres se acurrucan en sus pies, y enormes antorchas iluminan todo el lugar, rodeado de gárgolas esqueléticas.

“¿Eres el muchacho que dirige el ejercito que ataca mi hogar? ¿Por qué me llamas de esa forma?”.

“No me ignores, -----, sabes quién soy, he venido a terminar con tu tiranía, a terminar con esta oveja negra que mancha todo”.

“Creo que estas confundido, no tengo la menor idea de quién eres..., me aburres”.

Con un grito de dolor horrible, los músculos de las mujeres se contorsionan hasta que sus cuerpos se vuelven los de gigantescos onis monstruosos, arrojándose contra el muchacho, pero una energía demoniaca los consume hasta el hueso.

“¿Qué es eso que tienes ahí?”, Shinnok por primera vez parece sorprendido.

El líder de la Alianza levanta un extraño medallón negro con una cabra esquelética tallada en el de ojos rojos y largos cuernos que sobresalen. Un aura roja gira alrededor de su mano, mientras que las venas de su brazo derecho se encuentran marcadas en la piel, como si estuvieran a punto de salir arrancadas.

“Lo que necesito para acabar contigo, -----”.

“No entiendo porque sigues llamándome de esa forma. Aunque si puedes empuñar el Medallón de los Infiernos, creo que estas muy confundido sobre tu propia identidad”.

“Cállate, -----, esto termina aquí”, levantando el medallón, una energía que cambia entre roja y negra sale propulsada e impacta contra el Dios que comienza a gritar de dolor. El Líder de la Alianza empuña el medallón con firmeza, pero la piel de su brazo derecho comienza a resquebrajarse, las venas se hinchan hasta su rostro y se notan en las partes de su pecho que están a la vista debido al daño en la ropa. Aprieta los dientes intentando detener el dolor.

“Suéltalo”, le grita Kung Lao, que ingresó a la habitación, “te está matando”.

“Hazle caso, muchacho”, dice Shinnok, que a duras penas puede mantenerse en pie, “pese a la sangre que desconoces que circula por tu cuerpo, no puedes dominar ese poder”.

“No, no lo hare, esta es la única forma de acabar contigo”, su mano comienza a carbonizarse y el efecto sigue en parte de su brazo. Las lágrimas caen de su rostro mientras intenta mantenerse, eventualmente volviéndose rojas por la sangre. Un golpe lo tira al suelo anulando el efecto. El Medallón cae al piso, partiéndose en pedazos, un silencio invade todo durante unos segundos, hasta que vuelve a escucharse el ruido de la batalla del exterior, de las antorchas de la sala, y de la lluvia que no para.

“No”, grita el líder de la Alianza, mientras toma los fragmentos del medallón, pero estos lentamente van desintegrándose, “no, no puede ser”.

“Era la única forma, lo siento”, le dice Kung Lao, quien le dio el golpe.

“Maldito seas”, se da vuelta el otro, “lo arruinaste todo”.

“Mira tu mano”.

El líder de la alianza observa su mano derecha, y lo que parecían ser quemaduras han cambiado, ahora son escamas negras cubriendo toda su piel, y largas garras.

“Esto..., esto no significa nada, yo podía dominar ese poder...., yo podía...”.

Kung Lao el grande no sabe que responder, pero entonces una gigantesca energía los ataca. Shinnok se ha levantado y esta atacándolos con fuego demoniaco. Gracias a sus auras, logran frenarlo, pero les cuesta mucho.

“Esto ya ha durado demasiado”, dice el Dios, “terminare con sus vidas para que no puedan ser una molestia nunca más”.

Kung Lao el Grande a duras penas puede mantenerse en pie, “dame tu mano”, le dice a su compañero, “si juntamos nuestra energía, capaz podamos soportarlo hasta lograr escapar”.

El líder de la Alianza lo mira, y mientras el pelo de su cabeza se deshace por las llamas y parte de su piel comienza a quemarse, lo niega, “no, no lo haré”.

“Vamos a morir”, dice Kung Lao, quien ya siente como las llamas comienzan a quemar su piel y hervir su sangre.

El líder de la alianza se enfurece y le grita con fuerza, “no me importa, ambos ya morimos una vez, tu volviste porque yo quise que así fuera, pero en mi caso yo resucite al tercer día por mis propios medios, y volveré de nuevo, y todo aquel que crea en mí también vivirá, porque yo soy...”.

Finalmente los esqueletos de ambos, negros como el carbón, caen al suelo, no pasa mucho tiempo para que el viento disperse sus cenizas.



“No”, dice Anah afuera.

Una especie de Oni flaco azul con cuernos se acerca a ella, logra salvarla de un demonio con una boca similar a una lamprea próxima a subírsele, “¿Anah, que pasa?”.

“Están muertos...”.

“No...”.

El sin nombre observa a su alrededor.

“Arwy, Arwy”, grita Rock, mientras sostiene el cuerpo de su amiga, “di algo”, mira a Tempus, serio como siempre, que mantiene a los enemigos lejos con una esfera temporal, “está respirando muy leventemente, tenemos que hacer algo”.

“Vida está lejos”, le contesta Tempus, “intentare contactarla”.


Aqua frena las flechas que van hacia el con un muro de agua y arroja una serie de dagas que se congelan al instante atravesando a varios onis. Observa a Vida que esta acurrucada al lado de un cuerpo. Alas de agua salen de su espalda y se propulsa hacia ella.

“¿Vida, que está pasando?, tienes que moverte”.

Vida levanta el rostro con lágrimas en los ojos, y le señala a su compañero partido al medio en el suelo, “no pude hacer nada, está muerto”.

“Makusha...”, dice Aqua, pero rápidamente deja de pensar eso, “no importa, tenemos que irnos de aquí ya, déjame ayudarte”, le ofrece su mano, pero entonces una lanza lo atraviesa por un costado desde atrás. El guerrero se da vuelta rápidamente y hace explotar al Oni que lo atravesó haciendo que su sangre salga de adentro de su cuerpo con su control sobre el agua. Al sacarse la lanza, liquido rojo brota a borbotones de la herida.

“Aqua, estas herido”, grita Vida, “déjame ayudarte”.

“Está bien, no te preocupes”, dice con dificultad, “intentemos reagruparnos”.


“Tenemos que hacer eso”, le dice Anah al Sin Nombre.

“No...”.

“Acordamos que eso sería lo que haríamos si alguna vez pasaba algo como esto”.

“Ninguno de ellos lo sabe, es injusto”.

“Morirán si no tomamos esa decisión”.

“Creo que preferirían eso antes que el destino que quieres darles”.

“Es la única forma de que pueda salvarlos..., y también...”, Anah se toca el vientre, “salvarlo a él”.

“¿De quién es?”.

“¿En serio me preguntas eso?”.

El Sin Nombre se queda callado unos segundos, “está bien, hazlo, pero inclúyeme también”.

“¿Estás seguro?”.

“No, pero no hay tiempo para pensarlo. Quiero conservar mi memoria”.

“De acuerdo”, Anah saca antiguos pergaminos, y prepara posiblemente el hechizo más peligroso jamás realizado. Y cuando termina, todo el lugar comienza a brillar.


FIN

[ERROR]

[ERROR]


Continuara...

La amenaza de Shao Kan a sucumbido. La mayoría de los guerreros de la tierra han perecido en el desarrollo de este interminable hecho. Solo quedamos unos pocos para remediar todo el mal que El Emperador a traído a la tierra. Sin embargo el mal no se ha acabado. Supe que en el mismo infierno magias oscuras y poderes malignos se están movilizando. Yo no puedo abandonar mi lugar aquí, y tampoco lo pueden hacer los guerreros que quedan, pues deben ayudarme a mis fines en el EarthRealm. Entonces, he pedido permiso a los dioses ancianos para formar un grupo que investigara estos hechos en el NetherRealm. Ellos, para mantener la imparcialidad, me han obligado a escoger cada uno de los integrantes con una condicion: Debían ser de origenes distintos, o "RAZAS", como ellos lo llaman. Todos estos integrantes deberán formar una alianza y navegar por los mares del infierno y asi poder desmentir mis premoniciones. Una nube oscura se avecina, y debemos estar preparados.
- Las imágenes de firma: como máximo 2 imágenes por usuario y con un tamaño máximo de 500x225 pixels.
Lider de la asociasion Barras de Pescado, unetenos, quiquecomadreja@hotmail.com

The ST. Jimmy
Lin Kuei
Lin Kuei
Mensajes: 2760
Registrado: Lun, 27 Abr 2009, 21:31
Ubicación: Lin Kuei

Re: La Alianza: Fic Interactivo

Mensaje por The ST. Jimmy » Lun, 28 Oct 2019, 19:53

Eu, ¿quien te dijo que podias usar a Rock de esa forma? No me gusta, cambialo.


Bueno pero ahora finalmente pude hacerme tiempo para leer. Buen uso de esa mecanica de historia alternativa, asi ademas te ahorras meter cosas extra en tu capitulo en el presente. Bien pensado, Woody xd
La escena de los brazaletes peleando hubiese sido muy emotiva si mas gente desarrollaba al suyo. Al menos la parte de Aqua y la de Rock y Arwy me intrigo como para leer mas :'v

repzero1
Zaterrano
Zaterrano
Mensajes: 237
Registrado: Sab, 06 Ene 2007, 02:01
Ubicación: Entre Calle Locura y Avenida de la Insanidad :D

Re: La Alianza: Fic Interactivo

Mensaje por repzero1 » Mar, 24 Dic 2019, 04:21

Conste que de haber sabido antes, hubiera posteado hace tiempo, pero que mientras aca esta mi parte, algo corta ya que ora no tuve hilos ni mucho que conectar pendiente :v

--------------------------------------------------------------

Ambos guerreros habían visto como sus compañeros trataban de cruzar el cielo de la imaginación con relativo éxito, por un momento habían perdido de vista a Cedric e Insigno y el portal por donde se vislumbraban desapareció, solo para que se repitiera con los otros y dejaran de ser vistos, pero también pudieron ver que Cedric e Insigno se reencontraban con “Blestang”, León y Tundra, aunque no fue el único portal en cerrarse y no entendían del todo porque Insigno se veía tan diferente.

El segundo portal que permanecía era aquel que veía hacia la gran montaña nevada donde ahora tenía a las figuras de Maury, Kazuma y Sonata, pero por ningún lugar podían ver el cuerpo real de Blestang, a Wolf, o a Freeze. Shamsa y Titán decidieron recorrer las “calles” formadas entre aquellas estructuras, ignorando lo más posible ver en su interior. Titán no dejaba de pensar en cómo vio su propio cadáver dos veces y con diferentes heridas, aunque uno fuera de un color de piel diferente, algo en su mente le decía que sin duda alguna se trataba también de él. Su compañera quería evitar verle el rostro para no contagiarse de la misma angustia que torturaba al primer líder de su Alianza, y mucho menos quería ver que podría encontrar en alguna de esas casas sobre ella o cuan peor sería comparado al bosque desde donde Jofiel la “arrancó”.

Sin ningún edificio o construcción que sobresaliera de aquél mar de piedra, arena y huesos ellos debían caminar manteniendo contacto con sus espaldas mientras ambos miraban en direcciones opuestas, no tenían claro si el lugar de Jofiel sería exactamente igual a todos los que han visto, o si acaso por tratarse de un ángel de gran poder y ego podrían encontrar algún indicio claro de donde encontrarlo. Ante esta idea, una gran pirámide invertida de color negro se materializo por encima de la ciudad, al igual que con aquellas estructuras, o el oasis, de un momento a otro la sombra de aquel edificio los cubría de la luz, aunque a Shamsa le pareció ver por un momento que la pirámide crecía más de tamaño a la vez que se alejaba de ellos.

Sin titubear, Titán y Shamsa corrieron de inmediato hacia la estructura, como si algo les dijera que ahí estará lo que buscan sin embargo, conforme se iban acercando no podían evitar una sensación de ser observados. Shamsa sabía bien el origen de aquel sentimiento, pero no quería voltear a comprobarlo, no quería dirigir su mirada a las estructuras que dejaban atrás y que eran una copia exacta, con un cadáver sentado sobre una silla y los restos calcinados de otro intentando alcanzar la salida. Por un breve instante, la pregunta que habría mantenido a raya por este tiempo se hizo presente en su mente consciente, si aquello eran las ideas de Titán tratando de retomar su lugar, ¿cuantas ideas de ella misma habrán deseado lo mismo?

No tuvo tiempo de reprimirse por hacerse tal pregunta, de repente la arena bajo los pies de ambos comenzó a caer hacia un vacío sin fondo, rodeados por una nada que les hizo recordar el Limbo alterado. Podrían jurar que vieron a Jun saludarlos, aunque les parecía más pequeña de lo normal, con un gorro puntiagudo rojo y una bolsa grande y llena a su espalda. Los granos de arena seguían cayendo a su alrededor, haciendo ver la nada estuviera repleta de estrellas. Shamsa solo podía ver hacia la profundidad de aquél lugar y preguntarse que podría haber hecho diferente…

Jamás debieron haber escuchado a Raiden

¿Y si nunca hubiera usado la daga? ¿Si nunca hubiera aceptado el collar de perlas? ¿Qué tal si hubiera perdido contra su reflejo oscuro? ¿Qué tal si Blestang hubiese visto más sobre sus pasos de baile?

Jamás debieron haber tomado los brazaletes

Titán había intentado alcanzar el borde para agarrarse, pero solo alcanzó un puñado de arena que soltó inconscientemente para saludar a Jun, y al igual que Shamsa reflexionaba sobre cada decisión que lo habría llevado a ese punto. ¿Su sacrificio inicial habría sido en vano? ¿Realmente era necesario que regresara cuando León ya estaba a cargo? ¿Que significaba la palabra "Padoru" que vio salir de los labios de Jun? Hasta ahora, habrían tenido que pelear contra los ángeles, o contra guardianes corruptos que querían ese poder para ellos, ¿Pudieron haber cruzado algún cielo sin tener que luchar contra algo o alguien? ¿Pudo haber ayudado a Wolf?

NO
______________________________________________________________________________

Imagen
Imagen






































…………………………………………..
ELLOS HABRÍANMUERTO

Las voces de Wolf y Blestang resonaron en ambos, ellos sabían bien que habrían tomado ciertas acciones por su propio egoísmo y temor, pero sabían que también había sentimientos de protección y preocupación hacia sus compañeros de la alianza, hacia sus seres queridos tanto los que permanecían con vida como aquellos que habrían perdido por sus propios errores, y hacia todos los camaradas que no solo durante este, sino en sus viajes anteriores habían conocido. Eso les había impulsado a protegerlos, así como sus propios compañeros habrían arriesgado sus vidas por los demás y por lo que seguirían así hasta terminar la misión.

Ambos recordaron como Leon habia regresado a donde Blestang habia estado, vencer una copia de él, y despues desaparecieron de los portales y se reencontraron con Cedric, algo había hecho el hechicero, y ambos sabían que de algun modo tenía que ver con las ideas. Shamsa acercó sus brazos para dirigirse hacia Titán, quien usó su fuerza para lanzar a Shamsa lo más lejos posible. Ambos habrían coordinado sus acciones sin hablarse, ambos habrían planeado una estrategia para acercarlos a la salida de aquél lugar, y ahora Shamsa usaba su poder para hacer que toda la arena caída se reformara en algo que pudiera agarrar, y con lo que podía subir a Titán.

El solo tuvo que levantar su brazo sin ver de qué dirección provendría, y sujeto la arena de Shamsa mientras ambos eran llevados de vuelta a la superficie, la que para sorpresa de ambos pareció estar mucho más cerca que lo que habrían recorrido durante su caída. no eran hechiceros y no podrían hacer lo que León, pero al menos habían comprobado de primera mano como funcionaba el cielo, si bien no lo comprendían a profundidad para conveniencia de los imaginadores.

Ambos se vieron mutuamente, y vieron que a la derecha de ellos la estructura tenía el cuerpo de Wolf, a lo que ambos no pudieron evitar soltar una risa llena de ironía y satisfacción... sin embargo, a la izquierda, el contenido de la estructura ahora esférica les hizo guardar silencio, ahora lo que veían no eran cuerpos reflejando las diferentes muertes, o en estado de putrefacción en vida como si un imaginador lo hubiera puesto en pausa, no, lo que veían era el cuerpo de Blestang, sano y salvo, aunque sin responder. Titán se acercó a sacudirlo pero Shamsa lo detuvo antes que tocara al monje para señalarle como, a pesar de estar intacto, no parecía tener respiración alguna. Aun así, se podía mantener de pie sin ayuda, y Shamsa podía ver que tenía la expresión y los músculos tensos como quien se prepara para entrar al campo de batalla con una sonrisa.

Titán sugirió lanzar el cuerpo por el portal donde habrían visto a Cedric reunirse con León, pues parecían discutir algo con el espíritu del brazalete de Blestang, aunque no podían verla con la misma claridad que a los demás, pero Shamsa le recordó la gravedad opresora que sintieron cuando lo intentaron, y probablemente Blestang no querrá ser aún más enano. Por el momento, dejarían a Blestang y Wolf como estaban, hasta que puedan encontrar algo que les ayude, pero para ello tendrían que volver a encontrar aquella pirámide invertida.

– Aunque nos tapó el sol – Titán decía mientras recordaba como la habrían encontrado – Me pareció ver que estaba hecha de obsidiana… y que se acercaba pero disminuía su tamaño…

Shamsa se sorprendió al oír esas palabras, porque no solo le pareció que la pirámide se alejó y creció sino que el material que la formaba era más parecida al carbón. Antes que pudiera decírselo a Titán, de nuevo en un parpadeo y sin que ninguno de los dos lo hubiera visto la pirámide se alzaba por encima de ellos, solo que ahora podían ver que el material negro parecía formar diminutas escamas reflejantes, estaba lo suficientemente cerca de ellos y al tacto se sentía suave, pero dejó un rastro de polvo negro en sus dedos.

- Quizás…. – Titán no pudo terminar su oración, un montón de arena lo golpeó y alejó de Shamsa, mientras ella volteaba para ver una sombra que saltaba por encima de ella, y otra figura que parecía una cruza de humano y un anole. Ella en un movimiento saltó hacia su oponente sacando la daga para cortarle el cuello, pero una espada con hojas de obsidiana detuvo su ataque, y con la otra mano una esfera de hielo la lanzaba lejos.

Después que la nube de arena se asentó, Titán observó al humanoide reptilesco que amenazaba a Shamsa, pero no pudo acudir en su ayuda gracias a un oponente que se movía rápido alrededor de él. Se acercó de nuevo pero cuando su oponente ataco con una garra de arena Titán predijo lo que ocurriría y lanzo un golpe a su quijada, lo que le permitió ver que su oponente aparentaba ser una mujer humana, pero de piel más parecida a la ceniza, con ropas color naranja y pantalones beige rasgadas, su rostro solo tenia dos huecos por ojos y sus labios permanecían cerrados, pero de algún modo le parecía familiar. Una de sus manos era una garra cuya palma media al menos 1 metro de largo, cada dedo extendiéndose entre 50 y 70cm y terminando en puntas afiladas. Su otra mano también estaba cubierta de arena, pero en vez de una garra formaba una gran espada que blandía con lentitud.

Los necesito con vida, yo mismo los quiero reemplazar

Titán retrocedió para evitar el corte, pero los movimientos de la garra eran más rápidos y cubrían mayor distancia, empujándolo contra el exterior de una de las casas. La arena comenzó a cubrirlo con intención de asfixiarlo, pero Titán tuvo tiempo de ver la conducta de la criatura. Le pareció que sentía curiosidad por él pero que no había una malicia sádica, que estaba solo eligiendo el método más seguro de incapacitarlo, pero tenía ansias de usar esa hoja de arena para decapitarlo, más de una vez levantó su brazo pero no se atrevía a lanzar el corte.

Shamsa buscaba el mejor ángulo para atacar al iguanoide pero era inútil, si saltaba por encima de él un ráfaga gélida estaba preparada para recibirla seguido de un golpe con el lado plano de su arma, por debajo era golpeada por la cola de su oponente o por un corte vertical, el cual ella apenas tenía tiempo de evadir. Ella no quería perder mucho tiempo y estaba atacando más frenéticamente mientras veía a Titán ser cubierto por la arena. Quiso ir con su compañero para ayudar, el enemigo fue más rápido para cortarle el paso pero ahora ella había visto lo que Titán hizo, como él había estado observando a su enemigo y como contraataco, ahora ella predijo lo que ocurriría, que el enemigo solo querría entretenerla, no atacarla por la espalda, y ese sería el momento idóneo de usar su propio ataque de arena contra ambas criaturas.

¿QUÉ HACEN?

El militar tomo unos segundos para recuperarse y Shamsa fue con él para checar que estuviera bien, cuando ambas criaturas se alzaron por encima de ellos, sobre las estructuras. La criatura reptilezca preparó un tempano de hielo, mientras que la mujer ceniza saltó con su brazo espada hacia el frente. Ambos guerreros estaban preparados, Titán tomo una de las dagas de Shamsa para desviar el golpe de la mujer mientras que ella formó un muro solido de arena y luego uso la misma para atacar. Cuando ambos oponentes retrocedieron, Titán cerró la distancia y comenzó a atacar rápidamente sin darle tiempo a esa mujer a usar su velocidad, o tomar distancia con sus brazos para atacar. Por su parte, Shamsa ahora tenía dos columnas de arena con las cuales podía defender, pero tenía que enfocar toda su concentración en seguir los movimientos y predecir los siguientes, no podía evadir sabiendo que su oponente estaría listo para atacarla.

DETÉNGANLOS AHORA

En algún momento, ambos guerreros de la Alianza pensaron en la extraña coincidencia, tenían esa pirámide en frente, cuando un obstáculo apareció. Jun, que los extrañaba, pudo saludarlos un instante, antes que ellos volvieran a ese desierto extraño donde ahora estas criaturas los atacaban. Aquello que Shinnok les había pedido buscar, el “núcleo” de este ángel, la idea central estaría dentro de aquella pirámide, si tan solo… encontraban una forma de entrar…

NO LO CONSEG- muy tarde Jofiel, es mi turno, no el tuyo.

Ese pensamiento fue la clave de su victoria, cuando sus oponentes ahora debilitados se acercaron para cubrirse mutuamente las espaldas, ambos desearon una forma de entrar ahí y terminar con esta pelea, a lo cual la pirámide resonó, una vibración del espacio ocurrió a su alrededor, y en un instante la punta de la pirámide caía sobre ambas criaturas, aplastándolas, y ofreciéndole a ambos un acceso seguro.

Ambos guerreros vieron con alivio como sus oponentes ahora caían por un pozo infinito, Shamsa podía asegurar que vio a ambos entristecidos por su derrota, pero se sobrepuso su alegría de otra victoria en otro obstáculo de Jofiel. Hizo unas escaleras con la arena y se alistaban para subir. Las casas a su alrededor parecieron también sacudirse y ahora algunas tenían grietas donde antes el material era completamente liso, a excepción de aquellas donde sabían personas de la Alianza "estaban".

Antes de ingresar, ambos se concentraron en lo que sería la siguiente meta que sólo ellos podrían cumplir, y decidieron resumirlo en solo dos palabras importantes para encontrar a Jofiel: buscar y destruir.

---------------------------------------------

Lista mi parte, ojala esto siga avanzando y llegue pronto la reunion o/
Imagen
Imagen

Responder